martes, 19 de octubre de 2010

TOTO RIINA. El Capo de Corleone.

-EL CAPO DE CORLEONE (Il Capo Del Capi, 2007) es un telefilm dirigido por Alexis Cahill y Enzo Monteleone para la televisión transalpina. La miniserie italiana, a lo largo de 6 capítulos de una hora y media de duración cada uno, aborda medio siglo de violencia extrema cortesía de la mafia siciliana. Fue en un pequeño pueblo de 15.000 habitantes, Corleone, en la provincia de Palermo, donde nació el que será recordado como el "Capo de Tutti capi" Salvatore Riina, más conocido como Toto Riina, álias "el Corto", o también por el apodo más correcto de "la Bestia", como se referían a su persona todos aquellos que sufrieron la brutalidad de sus actos. Pero no sería Riina el único capo que saldría de las calles del apellidado pueblo al que Coppola lanzaría a la fama tras su pelicula El Padrino. Nombres de importantes jefes de la Cosa Nostra como Michele Navarra, Luciano Leggio, Leoluca Bagarella o Bernardo Provenzano nacerían en en el pueblo de Corleone.
-El film arranca en 1943, cuando Toto contaba 13 años. Acaba de perder a su padre y hermano de 5, mientras éstos intentan sacar la pólvora de una bomba abandonada por los americanos durante la 2ª Guerra Mundial, para venderla, y conseguir así algo de comida que llevarse a la boca. Serían años muy duros, entre caciques, barro y hambruna. La Mafia corría por la sangre y ADN de muchos sicilianos, pueblo curtido en mil batallas, que debido a su estratégico enclave geográfico a lo largo de siglos debió de enfrentarse a múltiples invasiones y sometimientos de todo tipo. De ahí que el sentimiento de autodefensa, o mejor dicho, de libertad, estuviera muy arraigado entre los isleños. El norte de Italia, rico y próspero, gobernada por otra clase de mafia, los políticos, tenía olvidado por completo a los analfabetos aldeanos del sur, pastores y campesinos en su gran mayoría. Lo que acontecería después, és historia conocida por todos. A lo largo de la segunda mitad del siglo XX serían ésas pobres "familias" (o clanes) sicilianas, las encargadas de dirigir, según sus propios intereses, el país entero desde la sombra. Poder. El control de los votos en Sicilia, por parte de la mafia, permitía a la extrema derecha gobernar Italia ante el avance de los comunistas y otras fuerzas políticas que hiciesen peligrar el Estado. Gracias al miedo, a los sobornos, a los políticos a sueldo de la mafia, a la permisibilidad de los jueces y fuerzas del Estado, y a las demás ventajas que otorga el poder del dinero, gente sin escrúpulos, como Salvatore Riina y todos los de su sangre y calaña, se convirtieron en los AMOS de todo un país, y quién sabe si en la organización criminal más importante a nivel mundial (No és que lo cuenten así en EL Capo De Corleone... ahí están algunos de los ultimos títulos del cine italiano para desmantelar todos estos temas de su pasado más reciente Il Divo, Gomorra, Roma Criminal...). Siguiendo con Toto Riina y su hambre de poder, el film concluye, como no podría ser de otra manera, con su encarcelamiento en 1993 tras veinte años fugado. Su obsesión por convertirse en el único capo al mando de todo Palermo (y con ello de Sicilia), le llevaría a cometer toda clase de asesinatos, matanzas, secuestros y barbaridades entre su propia "gente" y paisanos (para apoderarse de toda Sicilia liquidó a importantes capos, no quería a nadie por encima de él). Tras matar decenas de esbirros (así llamaban a la policía), importantes jueces y políticos (el lider comunista Pío La Torre, o el sindicalista Placido Rizzoto), infames (soplones), o cualquier "cristiano" que fuese en su contra o hablase mal de él, Riina algún día tendría que pagar por sus pecados. La gota que colmó de la paciencia de toda esta sinrazón fueron finalmente los asesinatos de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsallino (responsables de iniciar el macroproceso por el que fueron encarcelados casi 500 mafiosos) . El clima de crispación y el sorprendente e insistente clamor popular, llevaría a jueces y políticos a tomar la decisión de poner entre barrotes al responsable de toda esa locura: Toto Riina; ni más ni menos que los mismos politicos y poderosos a los que la Cosa Nostra les estaba llenando los bolsillos.
No és una serie redonda ni mucho menos, pero se deja ver. Y seguramente faltará mucho por contar... Pero lo mejor no está en sus imágenes sino en asombrarse y saber, qué todo éso y muchísimo más, ocurrió de verdad... y a buen seguro estará ocurriendo, allí, y en cualquier otro lugar del mundo.

2 comentarios:

Kinski dijo...

Ya estoy tardando en verla. Gracis por el descubrimiento.

Unknown dijo...

Ya vi la miniserie y me parece excelente. Se las recomiendo mucho.

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