LA LEYENDA DE LA MANSIÓN DEL INFIERNO
-Dentro de esa modalidad del género de terror que podemos llamar de 'Casas Encantadas', ya saben: objetos que se mueven solos, cacofonías, puertas que se abren y se cierran sin la más mínima intervención humana, espíritus mosqueados..., sobresalen dos títulos que no debemos pasar por alto. Una sería la sugestiva "Al Final de la Escalera (the Changeling, 1979)", que bien dejaremos para otra ocasión, y desde luego la estupenda The Legend of a Hell House, film dirigido por el injustamente infravalorado John Hough, cineasta londinense dado a crear verdaderas cintas de culto como "Drácula y las mellizas (Twins of Evil, 1971)", o esta que nos ocupa. La cinta no solo es una de las mejores plasmaciones en pantalla del citado tema de 'Mansiones Encantadas', sino que es uno de los hítos más importantes del cine fantástico de los
70; aunque eso sí, se estrenase aprovechando el boom de El Exorcista. Además está escrita por el genial Richard Matheson (Soy Leyenda) a partir de su propia y maravillosa novela La Casa Infernal (Hell House, 1971), lo que ya es todo un seguro de vida. El visionado de la cinta resultará todo un efercicio claustrofóbico, obsesivo y escalofriante de principio a fin para el que no la haya disfrutado todavía. Puro entretenimiento. El británico Hough realiza un verdadero film de terror, con un tratamiento psicológico que cruje, chirría y levanta manteles de manera tan tensa como la propia música de la película (a cargo de la pareja Brian Hodgson y Delia Derbyshire). A sí mismo elaboradísima dirección de actores, con especial mención al trabajo del siempre estupendo Roddy McDowall (El Planeta de los Simios, Noche de Miedo....), una de nuestras debilidades, un actor acostumbrado a ser una referencia de culto -y una garantía- dentro del cine fantaterrorífico de ahora y de siempre. Ya pueden adentrarse en el caserón del misterio con el grupo de parapsicólogos protagonistas y encontrar las pistas que prueben que hay vida más allá de la muerte...





