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jueves, 3 de marzo de 2011

CICLO "JUNKIES DE CINE": DROGOADOLESCENTES DE PICO EN VENA

A continuación les ofrecemos un ligero y sedante viaje tumbero por los bajos fondos del cine-heroinómano. Sueños de algodón antesala de la muerte. Sobredosis de historias para no dormir, con el polvo blanco como co-protagonista vicioso de las mismas. Son muchas las películas con el trasfondo de las drogas duras en la trama, por no hablar de las que tocan el tema en su guión (o de refilón), pero aquí tenéis la lista de las que este fanzine considera las más representativas del género con aguja. (Nota: si omitimos alguna... para eso están los "comentarios", eh!)-------------- -HISTORIA DE UN JUNKIE (Lech Kowalski, 1987) Kowalski tiene una amplia experiencia en el tema, no en vano ya se encargó de documentar la vida de uno de los junkies más famosos del underground neoyorquino, Johnny Thunders en aquella maravilla titulada "Born to lose: The Last Rock&Roll Movie", además de que él mismo jugó un tiempo con drogas intravenosas. Ni que decir que el protagonista (uno de los muchos junkies reales que salen en la péli) John Spaceley murió en 1990 víctima del sida . Aquí Kowalski le siguió con la cámara, en plan documental, mientras aquél se buscaba la vida recién llegado a la ciudad de Nueva York. Pero nada de moralizar... La péli al final quedará (según en qué circulos) como una cinta de culto, y como un valioso documento de archivo de aquellos años 80 y del ambiente alcantarillero que la Gran Manzana.---------------------------- -DRUGSTORE COWBOY (Gus Van Sant, 1989) Un clásico de los 80 (aunque la acción esté ambientada en los primeros 70). La desaprovechada y cachondísima Kelly Lynch hace pareja con otro mitico guaperas de la epoca, Matt Dillon. Junto a otra pareja de jóvenes drogatas saquearán farmacias de aquí para allá en esta singular road movie nostálgica y casi filosófica. Para más autenticidad el mísmísimo W.S. Burroughs con su aparición da coherencia a una historia ya de por sí de calado interés. ----------------------------------------------------------------------------------------------- -EL HOMBRE DEL BRAZO DE ORO ("The Man with the golden arm". Otto Preminger, 1955) Acusado de sensacionalista con frecuencia, Preminger abordó aquí un tema tabú en la época, como siempre gustó de hacer: la adicción a las drogas. Sinatra y Kim Novak en papeles de batería junkie y enloquecida esposa, respectivamente. Ambientada en forma de thriller y con el acompañamiento de una memorable composición jazzística de Elmer Bernstein. Resultado más que magnífico. Huvo que esperar años a que se decidieran a dar continuidad a guiones como este, así que podría decirse que Preminger abrió la caja de Pandora del cine heroinómano con este título. A reseñar el excelente, como siempre, cartel publicitario del gran ilustrador Saul Bass.------------------------------------------------------------------------------ -PÁNICO EN NEEDLE PARK ("The panic in Needle Park", Jerry Schatzberg- 1971) Otra dramática historia con un principiante Al Pacino y su pareja Kitty Winn autodestruyéndose por culpa de su adicción al jako. No es una película redonda, pero sí es honesta. Parte de una novela poco conocida y el film no llegó a verse demasiado. Yo recuerdo alquilarla a los 13 o 14 años y me impactó de buena manera, como os podréis imaginar. Al igual que la gran mayoría de títulos de este "ciclo drogoadolescente" que estámos proponiendo, Pánico en Needle Park estaba al alcance de nuestras inocentes manos en las estanterías de cualquier videoclub cutre ochentero... imagináros pues el porqué de que quedáran a fuego grabados en mi cerebro. Grácias al hecho de ver películas como éstas, jamás se me ha ocurrído en la vida meterme un pico de heroína... ni tan siquiera vitamínico. Algo en límpio habré sacado. ------------------------------------------ -EL PICO (Eloy de la Iglesia, 1984) No podía faltar en una lista como esta. Las desventuras del hijo drogata del capitán de la Guardia Civil vasco, ya son todo un referente de nuestro cine quinquiexplotation más exitoso y gamberro. Tuvo secuela, pero aquella se centraba mayormente en el encierro carcelario de su protagonista. Aquellas cintas que en su día reflejaron la drogadicción y violencia juvenil (entre otras miserias) de una España que acababa de recobrar su libertad individual y política, y que en su día sufrieron críticas ferozes, son hoy analizadas de distinta manera. La poca profesionalidad y maldirección de sus actores (todos ellos macarras auténticos antes que intérpretes) resultaría a la postre lo mejor de las mismas, incluso les fue beneficioso. Todos los títulos de Eloy de la Iglesia o José Antonio de la Loma, son hoy una pequeña aportación de nuestro país al cine de violencia juvenil y respetadas en el mundo entero por reconocidos fanáticos del subgénero.----------------------------------------------------------- -DIARIO DE UN REBELDE ("The Basketball Diaries". Scott Kalver, 1995) El insufible Leo Di Caprio (aquí algo soportable porque aún su rostro no "olía") en la piel del poéta y músico neoyorquino Jim Carroll tristemente fallecido hace poco, representante de la marginalidad artística de la Nueva York de los 70. La péli está basada en la novela homónima del propio Carroll, que conoce de buena tinta lo que es pasar "mono" debido a que estaba involucrado en la escena como el que mas. Aproximadamente medio millón de neoyorquinos consumían heroína diariamente por aquel entónces, así que no es de extrañar que los crápulas de la "música nocturna" cayeran seducidos por el brown sugar o las chinese rocks tan facilmente.-------------------------------------------- - YO, CRISTINA F ("Christiane F. Wir Kinder vom Bahnnoff Zoo") Uli Edel, 1981. El proscrito director alemán Uli Edel (Last exit to Brooklyn) se basa en otra desgarradora novela, adaptando en este caso las memorias de una adolescente berlinesa ex drogadicta, para rodar de forma casi documental uno de los mejores títulos sobre el tema. Uli nos introduce de forma obscena en el submundo del metro de Berlín, microcosmos donde pululan a sus anchas prostitutas, junkies, camellos y demás almas perdidas. De no introducir relaciones fictícias en la trama (a la postre lo mejor), estaríamos hablando de otro sermón moralista por el estilo. Aún así, hoy resulta un puñetazo en la cara visionar a la amiga Cristina contaminar su dulce sangre. ----------------------------------------------------------------------------------------- - RÉQUIEM POR UN SUEÑO ("Requiem for a dream". DarrenAronofsky, 2000) El director de Pi adapta otra novela de Hubert Selby Jr. (digo otra, por que la citada anteriormente "Last Exit to Brooklyn" también es del maldito maestro neoyorquino, sólo por eso) de forma archipersonal. Esto es, inyectándonos imágenes de manera alucinógena de la forma en la que nos tiene acostumbrados. Mientras repasa las diferentes drogadicciones de sus personajes, Darren revitaliza el cine de jonkies a su manera. A unos les parecerá pretenciosa y artificial, a otros una rara obra maestra. Personalmente la considero una buena película, más que necesaria, para tener un punto de vista más dentro de un género no muy sobrado de idéas. (Y aquí entraríamos en el tema de las nuevas drogas y su efecto en el nuevo cine, algo que dejarémos para otra ocasión).--------------------------------------------- -SID AND NANCY (Alex Cox y Abel Wool, 1986) El nómada director Alex Cox, autor de la perseguida Repo Man, y punk en sus días de gloria, evoca de la forma más tradicional posible (diríase que jodiendo la historia que tiene entre manos) la vida en pareja de Sid Vicius y su groupie favorita Nancy Spungen, dejando en el tintero un verdadero guión que daría para mucho más. Hay documentales y libros (como bien hemos ido informando) que recrean la historia tal y como presumiblemente debió de ser, pero ya se sabe, en el cine importan otras cosas más que la verdad. Pese a todo, y olvidándonos de lo anteriormente dicho, Sid y Nancy funciona a su manera: Como la peli de junkies que es. Súcia, ramera y punkarra a mas no poder. La peli que todo adolescente espinilloso debería de ver... aunque no se entere de la misa la mitad. A todo, Gary Oldman está genial, como siempre (o mejor dicho como solía estarlo).------------------------------------- - 27 HORAS (Montxo Armendariz, 1989) Ambientada en la hermosa ciudad norteña y portuaria de San Sebastián (Donosti, para mejor seña), a día de hoy "limpia" de casi toda la podredumbre de heroína que asoló y mermó a miles de jóvenes vascos durante tantos años de "acoso y derribo" (a datos oficiales me remito, por que aunque fueron años de muertes en todas las comunidades, fue precisamente en esa parte del norte del país donde la "libre introducción" de droga causó más estragos en la población joven. Vaya usted a saber por qué...), la película de Armendariz sigue a su trio de protagonistas, dos chicos y una chica (la tontita de Maribel Verdú, que siempre estuvo para comérsela) a lo largo de esas 27 horas que indica su título original. Me acordé de esta película al hacer el ciclo de junkies-movies que llega aquí a su final (Por lo menos en enta primera entrega). La tenía muy oscura pero aún así salieron a relucir los buenos recuerdos que tenía de ella. Imágenes ideales para remomorar una época y a una generación, que bien nos tocó vivir, o que a muchos de nosotros nos tocó sufrir.-------------------------- VEREMOS SI HAY UNA SEGUNDA ENTREGA DE "JUNKIES DE CINE". LA VERDAD ES QUE SE HAN QUEDADO FUERA TÍTULOS QUE SEGURAMENTE TENDRÉIS EN MENTE (Trainspoting; Bird...) Y OTROS QUE HE OBVIADO, POR SALIR ANTERIORMENTE RESEÑADOS EN "AtumbaABIERTA" (Hasta el límite; Arrebato..). PERO MÁS ALLÁ DE ALGUNA RAREZA QUE RESEÑAR (Nieve que quema) ÉSTOS HAN SIDO LOS FILMS QUE MAYOR COLOCÓN ME HAN DADO.

jueves, 12 de agosto de 2010

ROCKERS. Rasta-exploitation

Desde Jamaica, al igual que aquella delicia de péli canábica titulada "The Harder They Come"(1972), es de donde proviene ROCKERS (Ted Bafaloukos, 1978). Si la primera ya nos mostraba la otra cara del negocio musical -el del reggae, su mayor fuente de exportación- emparentándola con las blaxploitation americanas, en cuanto sacaba a relucir al igual que aquellas todos los problemas económicos, raciales, sociales y culturales de la gente de color (solo habría que cambiar Brooklyn por Kingstown), Rockers insiste en más de lo mismo. Cine quinqui. Cine del, y para el guetto. Ambos títulos no son más que pretextos para aprovechar el tirón que la música jamaicana gozaba en aquellos momentos (las dos llevan por título el nombre de sendas canciones de Jimmy Cliff y Bunny Wailer respectivamente, amén de estar interpretados por los propios músicos y actores no profesionales), sí. Pero tienen clase. La clase chulesca, macarra y gamberra que tanto gusta de resaltar desde estas páginas. Y de paso, además de entretener y hacernos pasar un buen rato escuchando buena música, aprovechan para denunciar las condiciones y situaciones reales del submundo jamaicano. Que visto lo visto dejaba de ser, o distaba mucho, del paraíso que creíamos conocer. Seguramente (no dejamos de hablar de una película) la realidad difiera bastante de lo visto en Rockers -en éste sentido "The Harder..." era mucho más precisa, pienso yo- pero la esencia y el mensaje que ambas pretenden lanzar está ahí. Diríamos que flota en el aire... se puede fumar.
Jamaica está que arde...
Leroy "Horsemouth" Wallace, batería real del grupo Inner Circle, no quiere ser un esclavo del negocio, ni de la sociedad que él denomina Babilonia. Decide montárselo por si mísmo, vendiendo discos por su cuenta. Para éllo pide préstamos a sus amigos para poder comprarse una moto con la que repartir sus singles. Quiero encontrar su propio lugar y vivir según sus principios (los de la religión Rastafari). Pronto se le irán a hacer puñetas sus anhelos de hacer negocio. Le roban la moto y sus discos fiados. De hecho Leroy es demasiado legal. -En una escena intenta que un rasta (todas las frases de la péli terminan con ésa palabra: rasta, que viene a ser algo así como "hermano") le pille un single, éste le dice que no tiene dinero ni tocata en el que escucharlo, así que Leroy se lo acaba regalando y diciéndole que seguramente algún "hermano" tendrá un plato en el que pincharlo..- Con una filosofía así (que ni mucho menos contaría con el beneplácito de Ramoné ni la SGAE) Leroy deja claro sus principios: antepone la música a todo lo demás.
Nuestro León de Judha motorizado, de andar bailarín lisiado y ojos ensangrentados, se pasará media péli buscando su moto mangada. Descubrirá que unos mafiosos, que resultan ser los que mueven el percal del negocio musical, son los que andan detrás de ése y más robos. Y como ésta es una historia en el fondo feliz, nuestros colocados colegas tomarán venganza a golpe de reggae y... empañando la historia (por así decirlo) del eminente optimismo que esta rítmica y colorída música desprende.
Suena buen reggae (y subgéneros como el roots). De cabo a rabo los sonidos de Burning Spear, Peter Tosh, Lee Perry & the Upsetters, Gregory Issacs.... impregnan el film. Pero de entre todas las canciones de la película sobresale la tremenda "Sweet Sensation" de los Melodians. Música de raíces que viene a resaltar el grado de unión existente entre el blues, soul, jazz, ska, reggae... y todos esos sonidos importados desde el corazón de Africa. Un lazo que une a pueblos y razas...
¡¡¡Rula ese porro, rasta!!!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

-DEPRISA, DEPRISA. Cine quinquiexploitation

Durante la segunda mitad de los 70 y primeros 80, el cine español produjo una serie de películas de temática violenta, protagonizada por adolescentes drogadictos, pandillas callejeras y atracadores de sucursales bancarias, y que llegarían a formar un (sub)género en si mismo, el "cine de quinquis". Un fenómeno irrepetible dentro del cine español, del que forman parte títulos tan macarras e inolvidables como los dirigidos por José Antonio de la Loma: "Perros Callejeros" (77), "Perros Callejeros II" (79), "Yo, el Vaquilla"(85), "Los Últimos Golpes del Torete"(80); o los de Eloy de la Iglesia: "Colegas"(82), "Navajeros"(80), "El Pico"(83)... Protagonizados todos por actores NO profesionales, que acabarían sus días como los personajes que interpretaban: acribillados por los "maderos", muertos por sobredosis de heroína o encarcelados de por vida. De todos esos títulos me quedo con DEPRISA, DEPRISA (1981). Historia de amor gamberro dirigida por Carlos Saura, que se apuntaba así, al carro del "cine quinqui" aprovechando el tirón que cosechaba el genero entre nuestros renacidos, libres y demócratas compatriotas (sic).
Trasunto de blaxploitation a la española, el filme no arranca, en este caso, con unos negratas en cadillac por las calles del Bronx esnifando coca y escuchando a Curtis Mayfield... Si no que lo hace al ritmo que marcan Los Chunguitos de "Ay, que dolor", mientras Pablo y El Meca puentean un Seat 131, para perpetrar sus fechorias. Porro tras porro, esnifando caballo, quemando llantas, pegando palos y soltando perlas del tipo: "¡Agua, los Maderos!"..."las armas las carga el diablo"... y lindeces por el estilo.
Sin duda estamos ante una película notable, más seria de lo que cabría esperar. Un Demonio de las Armas patrio. O sea, serie B cañí de la buena.
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