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viernes, 19 de agosto de 2016
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: the Rattles "THE WITCH"
En esencia el rock'n'roll era esto. El último reducto. Nuestro código secreto. Siempre lo fue. "Tienes un arma chaval": así que dispara, sientelo, revélate, grita, salta, incordia, disfruta, emociónate, haz el amor... ¡escúpelo todo de una puñetera vez!. Fue bonito mientras duró. Ahora aquel fuego está bajo control. No sé quien amañó la partida, el momento en que se truncó todo. Así que volver a sentir esa experiencia a estas alturas del cotarro, aunque sea en cuentagotas, es lo único que me motiva a la hora de escribir estas líneas. Sobretodo cuando descubres que esa llama, ese poder oculto del que la gente huye sin prestar demasiada atención, era real e intenso. No tiene secreto. Él se apodera de tí y no al revés. De repente quedas atrapado en un universo paralelo durante tres minutos y sientes como una descarga eléctrica recorre tu esqueleto de arriba a abajo. El gran subidón.
Los teutones The Rattles esparcieron su pócima allá por la década de los sesenta -el disco que nos ocupa, The Witch" salió allá por 1971- pero sus embrujos todavía siguen sonando atronadores y poderosos sin perder ni un ápice de su energía vital. Erupciones volcánicas en forma de lisérgicos riffs y melodías como hachazos perforan tu sesera. Hijos bastardos de The Who, Black Sabbath y Jefferson Airplane (el parentesco con la banda californiana tal vez tenga mucho que ver con las dotes vocales de la israelí de cuna Edna Bejarano) estos greñudos piojosos de la Selva Negra te hacen sentir el rey de la puta carretera. Que nadie se interponga en tu camino chaval.
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miércoles, 29 de julio de 2015
TUMBADISCO REVISITADO: "DAMAGED" (1981), de BLACK FLAG
Se distinguían del resto de grupos de la época. No encajaban en ningún lado. Cuatro adolescentes serios y enfadados centrados las 24 horas del día en todo aquello que les cabreaba y querían resolver. Sin duda, tipos con personalidad. Elementos de cuidado. Su música reflejaba toda esa actitud beligerante y provocativa, la génesis de la agresividad. Jurar que fueron una innegable fuente de inspiración para cientos de bandas nacidas a su rebufo no es un secreto. Fueron el preludio de la mala uva en las venas, del slam dance en plan salvaje, del disturbio generacional. La clisálida que daría forma al hardcore-punk americano. Sí cabezas rapadas... hablamos de BLACK FLAG.
En 1979 dieron su primer bolo y la larva posterior a los Germs explotó: Odio, Intensidad, Brutalidad, Káos... Es de imaginar que ni Keith Morris, cantante fundador (más tarde abandonaría el barco y formaría otra banda de culto como fueron los Circle Jerks), ni Greg Ginn, guitarrista y alma máter de los de Hermosa Beach (y...¡¡un fan a muerte de Grateful Dead!!), fuesen conscientes ni por un instante de la tormenta que estaban a punto de provocar. Con ellos nació el origen de una escena, la génesis de un movimiento, un nuevo estilo musical. Un sonido crudo, frontal y abrasivo al que no tardarían en denominar hardcore.
Pero no se apresuren. Aquí no hay etiquetas que valgan. Tan solo unos chavos rabiosos vociferando odio anti-sistema amparados en unas directrices musicales incómodas, agresivas y jodidamente intensas. A día de hoy todavía no existe fuerza que se les resista. Y posiblemente sea "Damaged" (ya sin Keith pero con Henry Rollins a bordo) el disco que mejor represente todo este sindiós , toda esta salvajada. Para muchos, uno de los trabajos más poderosos e influyentes de todos los tiempos. ¿Alguien puede resistirse al ímpetu de anti-himnos del calibre de "Thirsty And Miserable", "Life of Pain", "T.V. Party", "Police Story" o esa elegía al lamento adolescente que lleva por título "Depression" (con la efectiva labor de Dez Cadena a las seis cuerdas)?. Sin duda estamos ante una obra digna de estudio; un acetato a revisar/revisitar. Otra puta bomba de neutrones a estallar "in your face". Una colección de temas que abanderan un antes y un después en esto del hardcore (pónganle ustedes el prefijo o sufijo que prefieran: punk, metal, grind, crust, old school...). Imprescindible.
Pero no se apresuren. Aquí no hay etiquetas que valgan. Tan solo unos chavos rabiosos vociferando odio anti-sistema amparados en unas directrices musicales incómodas, agresivas y jodidamente intensas. A día de hoy todavía no existe fuerza que se les resista. Y posiblemente sea "Damaged" (ya sin Keith pero con Henry Rollins a bordo) el disco que mejor represente todo este sindiós , toda esta salvajada. Para muchos, uno de los trabajos más poderosos e influyentes de todos los tiempos. ¿Alguien puede resistirse al ímpetu de anti-himnos del calibre de "Thirsty And Miserable", "Life of Pain", "T.V. Party", "Police Story" o esa elegía al lamento adolescente que lleva por título "Depression" (con la efectiva labor de Dez Cadena a las seis cuerdas)?. Sin duda estamos ante una obra digna de estudio; un acetato a revisar/revisitar. Otra puta bomba de neutrones a estallar "in your face". Una colección de temas que abanderan un antes y un después en esto del hardcore (pónganle ustedes el prefijo o sufijo que prefieran: punk, metal, grind, crust, old school...). Imprescindible.
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martes, 12 de mayo de 2015
SLEEPY LaBEEF. Incándole el diente a un buen chuletón de buey
Nada mejor que recurrir a una de sus famosas proclamas -"No es lo que haces sino la forma en que lo haces/ No es lo que comes sino como masticas"- para acercarse al espíritu rocanrolero y filosofía de vida de Sleepy LaBeef (1935-...). La música de este ranchero de Arkansas está poseída por elementos del blues, soul, gospel, rockabilly y country, sonidos que mamó desde la temprana década de los 50 entusiasmado por tocar las mismas canciones que habían puesto de moda emergentes jovenzuelos guitarristas predestinados a conquistar el mundo como Carl Perkins, Johnny Cash o Elvis Presley. Así continuó Sleepy hasta la actualidad, quemando millas y haciéndose fuerte sobre las tablas. La leyenda de aquellos festivos y salvajes sábados noche está repleta de actuaciones en concurridos honky tonks, bares y tabernas a lo largo y ancho de la extensa nación de la Esperanza. Una pulida carrera que llegaría a alcanzar cierta notoriedad labrada a golpe de riñón y barbacoas. Tan popular llegó a ser en su parroquia que en 1970 fichó por Sun Records y hasta intervendría en un film de horror de serie B titulado "The Exotic Ones"(1968). Escuchar hoy las grabaciones de tipos como el "Somnoliento" LaBeef podrá parecerle a muchos una suerte de melodrama. Pero no se dejen confundir por las apariencias, sepan ustedes 'masticar' como es debido. Sus performance musicales son un amplio abanico de estilos, géneros y ritmos tumberos para chuparse el dedo, una variedad sorprendente de estados de ánimo, el retrato de un rock and roll genuino y de la persona encargada de sacarle brillo. Este curso el abuelo Sleepy cumplirá ochenta años, que se dicen pronto. En el menú: salpicón de tutti fruttis, parrillada de shake baby shakes y gritos de "Corinna Corinna" en todo el vecindario. Brindemos por ello!! vaquero...Y que cumplas muchos más.
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miércoles, 29 de abril de 2015
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "NO LUNCH" (D-GENERATION, 1996)
Calentando motores para la cuenta atrás. El Azkena Rock Festival 2015 (19-20 Junio) promete ser demoledor. Al fastuoso cartel programado nos remitimos. A los abanderados JD McPherson, Reigning Sound, L7, Television (tocarán integro el 'Marquee moon') o ZZ Top se les ha sumado a última hora D-GENERATION. Ya no hay escusa posible. Los neoyorquinos defecaron en 1996 uno de los discos piramidales del rock, No Lunch. Huelga decir que rompió moldes y provocó habladurías miles pero solo a día de hoy perdura su eco entre las reducidas huestes tumberas. Han transcurrido casi veinte años y el trabajo de Jesse Malin y los suyos todavía retumba inmaculado en mi technics. A un servidor le pintan canas, le pesa el escroto y va camino de ser un recuerdo de lo que fue (o pudo haber sido). Al sonido de este disco le pasa lo contrario, todavía rezuma vitalidad y frescura. Pocos grupos han sido capaces de ensamblar punk rock, garaje y glam una vez cerrado y demolido el CBGB como lo harían estos cretinos (se anticiparía al Apocalypse dudes de Turbonegro en al menos dos años). No es de extrañar que fueran el ojito derecho de Joey Ramone, el legendario cantante zancudo apostó por éllos desde el primer momento en el que los vio sobre las tablas. Creo recordar una entrevista en la que Joey afirmó algo así como "..si hay una banda actual de la que me gustaría formar parte, sin duda es D-Generation. Pero ya tienen cantante... Y Jesse es muy bueno." Digamos que encontraron el mejor padrino a la vuelta de la esquina. Pronto se unirían a la causa gente como Springsteen, Mike Ness, Alan Vega o Ric Ocasek (The Cars), este último, como productor. Como os debéis de imaginar el disco gusto mucho a la crítica especializada pero no vendió lo deseado y la cosa terminó como de costumbre: disolución y cada uno por su lado (Malin se reinventó como folker a lo "steve early" y continúa su aprendizaje con nuevo disco en el mercado titulado "New York before de war"). Mejor suerte corrimos los que compramos dichoso vinilo... nadie nos lo podrá arrebatar. Los afortunados degenerados que acudan en fechas a Vitoria-Gasteiz desearán sentir ese cosquilleo que uno siente en la nuca cada vez que pincha "No way out", "Not dreaming" o "Frankie" esperando que el directo no empañe un ápice la magia de unas composiciones memorables. Crucemos los dedos. Mientras tanto suba usted el volumen de su transistor y recuerde que las canciones indicadas en este 10" pulgadas son vitaminas que refuerzan y regeneran estados de salud ciertamente lamentables. Y a tomar por culo el prospecto.
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miércoles, 5 de noviembre de 2014
WRECKLESS ERIC. Anatomía de un derrumbe
Lo tuvo crudo para robarle portadas a Elvis Costello, Nick Lowe o Ian Dury pero así es el negocio musical. No será recordado como una institución en el seno de la nueva ola británica al nivel de los mencionados, como tampoco merece ser olvidado. El canapé que le invitó a unirse a la fiesta del Gran Circo fue "Whole wide world", quinto corte del que fuera esperanzador debut y que se convertiría en su primer y a la postre único éxito. Incapaz de repetirlo y, decepcionado con ese "circo" del que hablábamos, el inseguro Eric se da a la botella. El derrumbe no se hace esperar. Desaparece de la escena tan rápido como llegó y el doble de jodido. Luego de una década dando tumbos en los suburbios del garage-rock en los 90 se largó a vivir definitivamente a Francia. Allí logra resurgir de entre los 'desheredados' para recordarnos que el talento no precisa envolverse en destellos para brillar con intensidad. Basta la madurez de un músico, de un perdedor consciente de su deriva, para regalarnos un clásico imperecedero. Un desgarrador autorretrato, sincero y jodidamente humano, aderezado con un mínimo encanto de blues, romanticismo folk y la impulsiva crudeza del punk más puro. El disco se titularía "The Donovan of trash" (1991) y sirvió para demostrar (a los pocos de siempre, vamos) como madura un roquero de verdad, un músico como dios manda. Es momento de recomendar ambas grabaciones para toda la familia de A TumbaAbierta. Del sonido Stiff Records de su disco debut... al personal asentamiento como figura underground de culto. Dictamínenlo ustedes.
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lunes, 22 de septiembre de 2014
EL RINCON DEL PINCHADISCOS: "I hate freaks like you" (Dee Dee Ramone)
Dee Dee fue el ramone más subestimado. Solo los necios se atreverían a restarle el mérito que le corresponde, pues todos los tumberos sabemos que los salivazos más pegajosos provenían del insalubre cerebro del bajista y miembro original. Tras su despedida (dejémoslo ahí) es justo decir que comenzó la inevitable cuesta abajo de la banda neoyorquina (vale, las canciones que firma su sustituto CJ y alguna otra más de Mondo Bizarro no están mal). Mientras sus hermanos de sangre exprimían la fórmula familiar entre bostezo y bostezo vinílico (vale, resolvían la ecuación siempre que se subían a un escenario de eso no cabe duda) va el muy cafre y se factura un disco que es toda una declaración de principios, un regreso a los orígenes ramonianos que no por bruto deja de ser tonificante y revitalizador. Las composiciones de "I HATE FREAKS LIKE YOU" (1994), título jodidamente genial, supuran rock'n'roll ramoniano (y neoyorquino, oigan) por los cuatro costados. Son canciones con agallas. Por aquel entonces el grunge se deshidrataba y los nuevos oyentes fijaban su atención en un renaciente mosaico de sonidos punteros que jugaban a fusionar, reinventar y experimentar con el rock (Mercury Rev, Mark Lanegan, Sonith Youth, Jon Spencer, PJ Harvey o Yo la tengo, entre otros). De ahí el valor añadido que supuso el lanzamiento de este puñado de temas estandarte. Un Lp repleto de auténtico punk-rock que transportaba a uno veinte años atrás, a la sala de máquinas del CBGB en plena mitad de los 70, pasándose por el forro las modas imperantes y pariendo un disco que ha quedado como el último gran/mejor trabajo de un ramone en solitario (hasta que en 2002 apareciera el "Don't worry about me" de Joey, eh.). Aquí no encontrarán punteos metasofisticados, riffs pesados y dramaturgicos, arreglos subversivos..., no, esto que pincho a todo volumen en mi rincón tumbero no es más que simple y rica dinamita esquizoide, blues intravenoso, las angustias profundas de un Dee Dee que dejó de lado sus paranoias hip-hoperas para rozar la excelencia punk-rock con la absoluta libertad de tocar y cantar como el culo rock'n'roll animal en su estado más puro y salvaje.
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viernes, 5 de septiembre de 2014
"HOLLY" (Nick Waterhouse 2014). CALIFORNIA UBER ALLES
DEMOS NUESTRA BIENVENIDA AL HOMBRE ORQUESTA
¡¡Joder... Pedazo de disco tengo entre manos, la puta locura, oigan!! Menuda sacudida. Este artefacto explosivo tiene fecha de lanzamiento en 2014 pero podría haber pertenecido a cualquier clásico y glorioso polvorín de la historia del rock. Puede que estén pensando en Ray Charles, Little Richard, Buddy Holly, The Animals, Coasters, The Who, Dylan, The Miracles, Ricky Nelson, Van Morrison, Mose Allison ... y similares maestros del soul, R&B y el jazz. Pero no se confundan: esto NO ES música retro. Las descomunales composiciones de Nick Waterhouse (California, 1986) no son ninguna calcomanía, no se apoyan en ninguna moda reciente (o al menos, todavía), ni él es un hipster al uso. El californiano atesora modales, talento y conocimientos musicales a destajo, nada se le resiste, es un superdotado. Y lo más importante, tiene los pies bien firmes en el presente. El propio músico norteamericano se defiende con un "Que les jodan" a los que argumentan que está obsesionado con el pasado, añadiendo al fino exabrupto que "en su música hay más elementos que los puramente superficiales". La excitación que producen TODAS y cada una de las canciones prensadas en "Holly" nos hacen presumir de que estamos ante la gran promesa del rhythm&blues blanco. Y es que el gafotas viste exactamente igual que sus robustas y aseadas canciones: elegante y refinado, ni muy colorido ni muy clareado. A estas alturas del cotarro cuesta creer que todavía hay quien pueda ofrecernos semejante sonido, una clase maestra sobre el R&B de toda la vida. Imposible entrar en comparaciones con nobles músicos actuales, James Hunter, J.D. Mcpherson (comentados Akí)..., Nick los supera a todos, nos ha conquistado. ¿Qué si resaltamos alguna canción? ¿Estáis de coña? Personalmente me enloquece "dead room" pero destacar una sería menospreciar a las otras nueve. El tío este tiene un contrato con el mismísimo Diablo y todo lo que toca se convierte en gloria tumbera, en una jodida y bendita esperanza para todos los que amamos el rock and roll. Avisados quedan.
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sábado, 28 de junio de 2014
Punk-Rock Nacional: DE LAS CENIZAS DE "LA PERRERA"... AL NUEVO CATECISMO DEL SEÑOR NO
Odiosa pero inevitable, es la comparación entre Nuevo Catecismo Católico y Señor NO, dos de las bandas más grandes que nos ha dado la maltratada escena estatal del punk-rock cantado en castellano. Si bien nacieron articulados dentro de una misma franqueza, al abrigo de unos mismos gustos y valores musicales (que no por aceptados son obligados y necesarios; o al menos así lo creemos los que confeccionamos este abochornado fanzine) que dejan al descubierto numerosos puntos en común, también sus discos y el paso del tiempo han puesto de manifiesto las diferencias entre los dos grupos. El embrión que hizo posible la eclosión de ambas formaciones norteñas en el panorama del rock huracanado nacional (e internacional) se originó allá por 1987 en los locales de Buenavista, cuartel general del mejor punk-rock donostiarra, y llevaba por nombre LA PERRERA. Tomando como modelo la actitud y agresividad de reconocidos grupos protopunks de la escuela Detroit (MC5, Stooges..), el high-energy aussie (Radio Birdman, The Saints...), y exprimiendo al límite la fórmula mágica ramoniana en canciones que transportaban a uno al mismísimo y andrajoso CBGB en pleno 1976, Gonzalo Ibáñez(voz), Arturo Ibáñez (guitarra), Xabi Garre (guitarra y voces), Mikel Serrano (bajo) y Jimmy Díaz (bataca)(también ocuparía este asiento Edorta Etxeberría) lograron convertirse en una tonificante y autentica rareza, en un vandálico combo rockero al que pocas bandas hacían sombra en este mierdoso país. Así, chapoteando en sonidos crudos, veloces y gamberros fue como los hijos bastardos de LA PERRERA se labraron una reputación de grupo de culto, a pesar de un corto legado musical (que comprende una demo con 6 temas, un EP -"Romperlo Todo", de 1990-, y un mini LP -"Right side of our minds", de 1991-) que, y hasta día de hoy, influiría y marcaría a toda una generación de inefables bandas punk ibéricas por las que sentimos debilidad en las perreras y cloacas de AtumbaAbierta (Discípulos de Dionisos, Torazinas, Cerebros Exprimidos, Pleasure Fuckers, Sin City Six, The Safety Pins...). Tras la escisión de los de Buenavista en 1993, el punk cortante de febriles guitarras asesinas y endiablada solidez rítmica tendría continuación asegurada. De las cenizas de La Perrera nacerían dos legendarias bandas. Milagrosas, cabría anotar. Pues a día de hoy, décadas después, NCC y Señor NO continúan creciendo y dando caña, a su bola, sobreviviendo y sobreponiéndose a los tiempos duros que les/nos ha tocado vivir. Sirva pues esta entrada tumbera para recuperar -y dejar en el lugar que se merecen-los dos discos debut de ambas formaciones perras. Zambombazos que a día de hoy siguen excitando como a la primera escucha. Descargas de frenesí juvenil, sin contaminar. Con el tiempo llegarían canciones y trabajos más sólidos y festejados, de eso no cabe duda. Pero estos dos cautivadores títulos supusieron el punto de partida, tanto para éllos, como para muchos de nosotros. Si todavía sigues subestimando el punk-rock 'cantado en español'... Estos títulos son para tí.
NUEVO CATECISMO CATÓLICO (ídem. Sello Goo, 1994)
Sin presión de ningún tipo, grabado totalmente a su aire, sin comprometerse con nadie salvo con el catecismo del rock'n'roll más inmediato, salvaje, subversivo y peligroso posible. No se trata de buscar influencias, renovar estilos ni convencer a nadie. La vitaminada declaración de principios de NCC es simplemente escupirte en la cara que el punk no ha muerto, chaval. Y si no te lo crees, no tienes más que convencerte con esta huracanada bacanal de hardcore-punk vitriólico del que jamás renegarán. Los insobornables hermanos perreros Ibáñez, Gonzalo y Arturo, forman el eje central sobre el que gira el sonido y el compromiso existencial del cuarteto donostiarra. Son tan libres, se sienten tan libres, que veinte años después su debut siguen sonando a gloria maldita. Con compromisos de esta guisa ¡A la mierda la fama!
SEÑOR NO (ídem. Sello No Tomorrow, 1995)
Xabi y Mikel fueron la otra pareja perruna que labraron pedregoso camino en el punk-rock tras la disolución de la susodicha banda madre . El discurso es el mismo que profesan sus paisanos y ex-colegas de NCC: nihilismo cromático, letras que hacen referencia al cine de serie B, a la velocidad, la violencia, el aburrimiento, el morbo, la libertad ...; el protagonismo de las guitarras, una solidez y cohesión interna inquebrantable, las influencias del hard rock setentero o la profundidad de unos temas brillantemente definidos... Pero también hay diferencias, claro. Y estas radicarían en las preferencias de Xabi (atención: adicto lector de Bukowski) por el rock de espesa densidad molecular, y, en particular, por la manera 'oxidada' de cantar del de Buenavista (nunca fue ni será un gran cantante pero nadie le puede negar que su estilo es personal y no copia a nadie, ideal para esa clase de pose y lírica). La clave está en composiciones como "Prefiero verte" o "Amantes del dolor", claros ejemplos de la majestuosa evolución que le esperaría al grupo norteño, sobretodo al entrar a formar parte de la banda Imanol y Andoni, guitarra y batería respectivamente en la gran etapa dorada del grupo (el cénit lo marcaría el discazo "Siempre te diré que no", 2002), así como en el posterior renacimiento que tendría la banda tras la estampida de aquellos (Roy Loney en el orizonte). Pero ese es otro cantar...
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jueves, 5 de junio de 2014
TUMBADISCOS: "Going Back Home"(2014), WILKO JOHNSON & ROGER DALTREY
-El frenético guitarrista Wilko Johnson (Dr. Feelgood) sigue desafiando a la muerte. Cuando hace meses nos hicimos eco de la gravísima enfermedad diagnosticada a uno de los más grandes, fieros y electrizantes hachas de la historia del rock sonaba a despedida. Difícil no ponerse sentimental en estos casos. Entre tanto han pasado varios meses desde la fecha límite vaticinada por los médicos (el plazo vencía en octubre pasado) y Wilko parece dispuesto a disfrutar en plenitud el tiempo que le quede de vida. Pero así están las cosas. Dado los fatales pronósticos de los galenos este "Going back home" suena a testamento ceremonial, a despedida definitiva en lo más alto. Si el valiente músico ha decidido marcharse sin lágrima alguna y al pie del cañón, debemos celebrarlo. Con un fervor solo reservado a las grandes leyendas, a los luchadores indomables, a los héroes con corazón de rock'n'roll, ha decidido dar largas al Diablo y tocar tanto como su salud se lo permita. Cualquier otro bastardo en su lugar se hubiese venido abajo ante la inminencia de la muerte. Nuestro ídolo, no. Así, directo a la yugular, se despacha en poco más de media hora un repertorio rotundo en infalible: R&B áspero -escuela británica- para regalárselo a todos los tumberos, pero sobre todo, a sí mísmo.
Puesto que la deseada colaboración con Wayne Kramer -otro gallo del mismo corral- no produjo los resultados apetecidos tras las probaturas del pasado verano (su admiración por MC5 era bien conocida desde que un jovencísimo Wilko compartiera escenario en 1972 con los de Detroit), decidió meterse en el estudio con el que fuera otro de los explosivos modelos de su infancia. Hablamos claro está de Roger Daltrey, cantante terremoto de los Who. Centrándose en sus años mozos con Dr Feelgood, además de picotear en su obra en solitario, la pareja de monstruos rockeros atacan todos los temas a tumba abierta sonando poderosos, reales y efectivos. No se puede pedir más. Rock básico que mueve montañas. Cruda como el acero la voz fiera de Daltrey se pone al servicio de las canciones del guitarrista sin restarles el más mínimo protagonismo. La elección del veterano cantante no podría haber sido mejor.
Por muy oportunista que les suene este último baile de Sir Wilko Johnson es un disfrute de muerte, un disco de JUSTICIA, de elegantísima portada y emotivo título. Como si no hubiesen pasado cuarenta años desde Down by the Jetty, como si volvieran los tiempos del Marquee, como si el rugido de una telecaster frenase el avance del cáncer...
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jueves, 1 de mayo de 2014
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "Eaterville Vol. 1" (NERVOUS EATERS)
Este ejemplar redondo, majestuoso y salvaje contiene simple y llano rock and roll, el puto concepto. Sirvan los surcos de sus canciones para seguir enamorándonos del rock tocado a pecho descubierto, ese que nos pone los pelos de punta. No es que los NERVOUS EATERS inventasen o reinventasen nada, lo que cuenta es su pasión por el legado de Chuck Berry y los Stones. Un compulsivo papeo alimentado a su vez de sones negros variados (la Stax en el retrovisor) y el picante cabreo de unos Iggy & The Stooges como guinda final al pastel.
Steve Cataldo, lider fundador, guitarrista, cantante y compositor de todos los temas de la banda bostoniana (pincha aquí para saber un poco más sobre la escena musical de la ciudad que les vio nacer: Boston Style) entrará en esa leyenda no escrita, esa historia que suprime a los grandes perdedores del rock de una lista que jamás será la nuestra. Un tipo capaz de apuñalarnos el corazón y volarnos la sesera con singles del calibre de 'Loretta', 'Just Head' o la descomunal 'After your goodtimes gone' no es la clase de talento que puedas olvidar facilmente. Al menos así lo sentimos en este rincón impío y púlpito tumbero.
"Como un estilete en tu globo ocular" es el acertado enunciado con el que arranca un curtido y exhaustivo libreto reportaje-entrevista a Steve Cataldo y que se incluye en la doble carpeta interior del disco (eso sí, viene en inglés). El texto llega firmado por el juicioso y perseverante crítico, escritor y periodista musical rutero Jaime Gonzalo (Venid a las Cloacas; Ruta66; Poder Freak; La ciudad secreta...), toda una eminencia en el campo del rock and roll y el verbo certero del que siempre es un placer aprender. ¿A qué estás esperando para volver a las catacumbas de los 70's y descubrir que no pasa el tiempo por el mejor rock and roll?.. Pínchalo a todo volumen y que se jodan los vecinos!!!!
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sábado, 26 de abril de 2014
TUMBADISCO: Izzy Stradlin & The Ju Ju Hounds
Izzy Stradlin siempre me pareció el tío más sencillo, humilde y el musicalmente más sensato de toda aquella vorágine de rockstars, popularidad, escándalos, trifulcas, toxicidad, tumulto, triunfo y martirio que supuso en su momento el fenómeno llamado Guns&Roses. Este disco que tengo en el plato, primero de una carrera en solitario que se prolonga hasta el presente, da buena fe de de ello. Decepcionado, disgustado y superado por los acontecimientos negativos acaecidos en el seno de su banda máter (el principal motivo tuvo que ver con el nuevo rumbo musical que tomaban los que habían sido sus amigos del alma, más que por las idas de olla del cantante del nombre prohibido) el guitarrista de Lafayette prefiere abandonar la nave a la deriva del éxito, por su propio pie, y comenzar de cero. Toca rehabilitación y sequío, relamerse las heridas. Vuelta a la chispa que le dio la vida. Recordó de dónde venía y volvió a encontrar el camino del ritmo que nunca debió perder. Ese tormento glorioso estaba en los clubs, en garitos polvorientos a los que se llega en furgoneta diésel y con el culo bien pelado.
Quien busque deleitarse con rock and rol de tomo y lomo, ése de toda la vida, flujo incombustible de guitarras stonianas con los Faces parapetados en el horizonte (no en vano Ronnie Wood participa activamente en el temazo "Take a look at the guy"), no dude que pinchando este Izzy Stradlin & The Ju Ju Hounds (1992) encontrará manteca de la buena. Canciones faro como "Train Tracks", "Somebody Knockin", o el petardazo "Pressure Drop", no mienten. Seis años después el capacitado guitarrista (poseedor de una espléndida voz, como no) grabaría un segundo disco, 117º (1998), de gran calidad e igualmente harto recomendable. Y de ahí al olvido. Nosotros como buenos guardianes de vinilos imprescindibles queremos defender a los tipos y bandas que creemos se lo han merecido, canciones y gentes que nos han hecho amar el rock and roll.... e Izzy y sus Jujus son de esa calaña de pecadores elegidos para la gloria.
Quien busque deleitarse con rock and rol de tomo y lomo, ése de toda la vida, flujo incombustible de guitarras stonianas con los Faces parapetados en el horizonte (no en vano Ronnie Wood participa activamente en el temazo "Take a look at the guy"), no dude que pinchando este Izzy Stradlin & The Ju Ju Hounds (1992) encontrará manteca de la buena. Canciones faro como "Train Tracks", "Somebody Knockin", o el petardazo "Pressure Drop", no mienten. Seis años después el capacitado guitarrista (poseedor de una espléndida voz, como no) grabaría un segundo disco, 117º (1998), de gran calidad e igualmente harto recomendable. Y de ahí al olvido. Nosotros como buenos guardianes de vinilos imprescindibles queremos defender a los tipos y bandas que creemos se lo han merecido, canciones y gentes que nos han hecho amar el rock and roll.... e Izzy y sus Jujus son de esa calaña de pecadores elegidos para la gloria.
lunes, 7 de octubre de 2013
MICHAEL MONROE: Leyenda viva del Glam-punk-rock
Sobran las palabras. Cuarenta años subiendo y bajando escenarios de Estocolmo, Tokio, Hamburgo, Los Angeles, New York, Londres, Paris o Vigo, tienen la culpa. A base de trabajo y tesón este finlandés de labios pintados se ha labrado un nombre entre lo más engrasado de la especie. Un rockero auténtico de pies a cabeza. Lo he vivido in situ. Una de esas noches en que aceptas la verdad y participas de la leyenda. Michael Monroe fue capaz de reunir al más variopinto, severo y nutrido público de la familia rock en un mismo recinto: Estaban los fanáticos que le seguían desde los tiempos de Hanoi Rocks; los que se sentían atraídos por el ambiente más oscuro de su pasado en solitario, cuando deambulaba en compañía de difuntos diablillos de aguja intravenosa como Thunders, Jay Henings o Stiv Bators; los que acudían recelosos a comprobar por qué el tal Monroe recibía elógios de un gurú como Little Steven; los invitados, que no tenían nada mejor que hacer y querían reirse del tío que colaboró con Axl Rose... Todos ellos curiosos y expectantes de que el circo llegase a la ciudad. Querían comprobar si el tigre era tan fiero como su fama. Alrededor podías imaginarte los gustos musicales de la comulgante turba porque así lo anunciaban orgullosos en sus camisetas: Guns&Roses, Faster Pussycats, Dead Boys, Motorhead, Misfits, Ramones, Bruce Springsteen, Johnny Cash, Chesterfield Kings, Dr Feelgood, Halloween, Hellacopters, Link Wray, Sex Pistols...¿Cuántos músicos conoces que sean capaces de satisfacer las demandas de tanto loco suelto circulando por esta selva que llamamos rock? Por un par de horas el Rock se convirtió en un solo Rock. No había barreras, ni se distinguía clan alguno. Sin disputa, todos comulgábamos con el Diablo: El punky, el rocker, el heavy, el mod, el garagero, el bluesmen... Claro que mañana sería otro día, pero aquella noche nadie se avergonzaría del bueno de Michael. Sus rostros de satisfacción les delataban.
Enfrascados en formol, un clásico tras otro, la banda de mercenarios a sueldo fue desgranando lo más selecto de la discografía monroeniana: Algo de Hanoi, de sus composiciones con Andy McKoy, de los efímeros 'sopranos' Jerusalem Slim.... Lo más aplaudido y festejado (en el plano personal) fue cuando atacaron sin piedad el grueso de canciones incluidas en el majestuoso disco homónimo de DEMOLITION 23 ("Nothin's alright", "Endangered Species" ...) y, como olvidarme, cuando me/nos regaló un regreso a los 80 recuperando joyas ensangrentadas de otra de sus obras referenciales, el criminal NOT FAKIN IT (1989). Un disco repleto de himnos rockeros, mandamientos tumberos nacidos para tocar en vivo ("While you were looking at me"; "Dead, Jail or rock and roll"; "Not fakin' it", que da título al Lp y es una versión de ¡¡¡Nazareh!!!..). Ambos vinilos son piezas de museo. Si faltan en tu discoteca o colección... mejor que regreses al redil del que te has perdido.
Enfrascados en formol, un clásico tras otro, la banda de mercenarios a sueldo fue desgranando lo más selecto de la discografía monroeniana: Algo de Hanoi, de sus composiciones con Andy McKoy, de los efímeros 'sopranos' Jerusalem Slim.... Lo más aplaudido y festejado (en el plano personal) fue cuando atacaron sin piedad el grueso de canciones incluidas en el majestuoso disco homónimo de DEMOLITION 23 ("Nothin's alright", "Endangered Species" ...) y, como olvidarme, cuando me/nos regaló un regreso a los 80 recuperando joyas ensangrentadas de otra de sus obras referenciales, el criminal NOT FAKIN IT (1989). Un disco repleto de himnos rockeros, mandamientos tumberos nacidos para tocar en vivo ("While you were looking at me"; "Dead, Jail or rock and roll"; "Not fakin' it", que da título al Lp y es una versión de ¡¡¡Nazareh!!!..). Ambos vinilos son piezas de museo. Si faltan en tu discoteca o colección... mejor que regreses al redil del que te has perdido.
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sábado, 7 de septiembre de 2013
THE RICHMOND SLUTS. Si quieres marcha... ¡yo te la voy a dar!
Esta semana toca desempolvar a los desaparecidos Richmond Sluts. Desde el rincón del pinchadiscos queremos celebrar con ganas el final del verano, a toda pastilla y cerveza en mano. El disco seleccionado no es más que otra reivindicación de nuestros gustos tumberos por el rock sucio y visceral. Guitarras stonianas, chupas de cuero, parches de los Sonics y melenas ramone. Un punk de garage que recuerda el hacer de bandas seminales escuela NERVOUS EATERS que tanto queremos en esta casa. Si bien los Sluts no llegan a alcanzar las cotas sentimentales que genera el culto a la banda de Steve Cataldo, su primer y único disco lanzado en el lejano 2001 bajo el sello Disaster Records y titulado simplemente como el grupo: THE RICHMOND SLUTS, supuso una enorme y agradable sorpresa en su momento. No solo por recordarnos a los Eaters u otras formaciones representantes del "Boston Style" sino por la osadía chulesca de recuperar viejas fórmulas gamberras de los 60-70's que en su día parecian tan olvidas y denostadas por la gran mayoría de jóvenes rockeros americanos. El 'experimento sonoro' de los de Richmond no cuajó en el tiempo y tuvo escasa aceptación (estaba cantado, claro), pero doce años después confirma que los que en su día apostamos por este disco no nos estábamos equivocando. Este desastrado trabajo (la producción del Lp suena así de guarra a propósito) resiste la mar de bien el paso de los años. No sería exagerado decir que estamos ante un disco de culto, subterráneo... pero de culto. El vinilo -ilustrado con tan deliciosa portada- arranca con la apoteósica "Take you home" y se apodera de tí un tembleque en la (entre)pierna que ya no para hasta que se levanta la aguja al final de "Drama Girl". Si son de los que todavía no han descubierto a 'Las Guarras de Richmond' es hora de arreglar la situación...
Como complemento al talento barriobajero del que fuera lider de la banda y principal compositor, Shea Roberts, recomendamos el posterior disco que lanzó con sus BIG MIDNIGHT "Every thing for the first time". Este disco es una propuesta claramente distinta a la de su anterior banda (estética y musical) pero igual de reseñable. Una demostración de que el rock and roll puede tocarse y expresarse de diversas maneras siempre que regreses a la selva de los clásicos, y si suena jodidamente stoniano y setentero mucho mejor.
Como complemento al talento barriobajero del que fuera lider de la banda y principal compositor, Shea Roberts, recomendamos el posterior disco que lanzó con sus BIG MIDNIGHT "Every thing for the first time". Este disco es una propuesta claramente distinta a la de su anterior banda (estética y musical) pero igual de reseñable. Una demostración de que el rock and roll puede tocarse y expresarse de diversas maneras siempre que regreses a la selva de los clásicos, y si suena jodidamente stoniano y setentero mucho mejor.
miércoles, 14 de agosto de 2013
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "STORYVILLE" (ROBBIE ROBERTSON, 1992)
Siempre consideré a LA BANDA como una de las formaciones más espléndidas que haya dado el rock americano jamás. Una institución (nunca llegaron a necesitar un nombre para el grupo, simplemente se les llamó así) que evoca en cada uno de nosotros una especial nostalgia por aquellos maestros artesanos -modestos músicos de carretera- que componían canciones sin mas historia que la de entregarse a la música de raíces que tanto amaban. Sin nada a cambio. Casos únicos. Porque el Rock sincero que sale del alma es un modo imposible de vida.
En su día lloramos la muerte de Levon Helm, sensacional cantante y batería de The Band, como no podía ser de otra manera. Ahora queremos rendir tributo (en vida) al que tal vez fuese su componente más visible: Robbie Robertson. El insigne guitarrista fue para muchos el líder de aquella gran formación. Pero no se confundan, en LA BANDA nadie sobresalía por encima del resto. Tal vez por eso mísmo se consideraban una BANDA. Cierto es que ser amigo personal y colaborador de Bob Dylan o Eric Clapton, además de producir films para su 'hermano gemelo' Scorsese, conllevaba más atención mediática de la deseada. Pero eso es ruído de fondo. Apuntes desde el sótano... que diría el canallesco diós Zimmerman. Un majestuoso film en vivo, "The Last Walz"(1978) -documental que está entre las diez mejores películas norteamericanas de todos los tiempos-, sirvió de triste/alegre despedida al grupo y a sus seguidores. Lo acontecido aquella solemne noche retumbará en la memoria tumbera por toda la eternidad. Inspiración, atmósfera y ambientes que elevan los sentidos a niveles crepusculares mejor y más claro que cualquier crónica o artículo escrito. Un punto final como pocas veces se ha visto y se verá. Comienza entonces un nuevo amanecer, un nuevo pulso a la emoción. No hay que precipitarse. La aventura en solitario de Robbie se cimentará en la experiencia y en la pasión del que deambula en trance por calles y avenidas de un moderno infierno urbano. La fascinación por el Sur, los mitos y leyendas que imaginó de niño, las armonías y costumbres de la vieja Dixie, los discos de Jimmy Reed y Hank Williams... Canciones para uno mismo. La sensualidad y el romanticismo por bandera.
Si el primer disco en solitario (lanzado en 1987, y titulado igual que su nombre) decepcionó a más de uno, recuperamos al compositor en 1991, año de lanzamiento de este genial "Storyville". Una obra compleja, de inagotable valor y (cívico) clasicismo. Algunos creyeron oir en los surcos de este disco ecos de un comercial sonido AOR. No escucharon con atención, pienso yo. Equivocados estaban, los muy sordos. Esta obra maestra suena a culminación de una obsesión. Regreso al hogar sureño, al ritmo de la calle, a los latidos encantados de Nueva Orleans y a sus noches presentes. "Rompiendo las reglas"... Así tituló Robbie uno de los temas más metafóricos del Lp. Todo lo que filtran estas canciones es aplastante autenticidad. Un pulso al rock y a los fantasmas de la vida en la pantanosa tierra de Louisiana. Tómense su tiempo y Disfrutenlas. Se lo agradecerán.
En su día lloramos la muerte de Levon Helm, sensacional cantante y batería de The Band, como no podía ser de otra manera. Ahora queremos rendir tributo (en vida) al que tal vez fuese su componente más visible: Robbie Robertson. El insigne guitarrista fue para muchos el líder de aquella gran formación. Pero no se confundan, en LA BANDA nadie sobresalía por encima del resto. Tal vez por eso mísmo se consideraban una BANDA. Cierto es que ser amigo personal y colaborador de Bob Dylan o Eric Clapton, además de producir films para su 'hermano gemelo' Scorsese, conllevaba más atención mediática de la deseada. Pero eso es ruído de fondo. Apuntes desde el sótano... que diría el canallesco diós Zimmerman. Un majestuoso film en vivo, "The Last Walz"(1978) -documental que está entre las diez mejores películas norteamericanas de todos los tiempos-, sirvió de triste/alegre despedida al grupo y a sus seguidores. Lo acontecido aquella solemne noche retumbará en la memoria tumbera por toda la eternidad. Inspiración, atmósfera y ambientes que elevan los sentidos a niveles crepusculares mejor y más claro que cualquier crónica o artículo escrito. Un punto final como pocas veces se ha visto y se verá. Comienza entonces un nuevo amanecer, un nuevo pulso a la emoción. No hay que precipitarse. La aventura en solitario de Robbie se cimentará en la experiencia y en la pasión del que deambula en trance por calles y avenidas de un moderno infierno urbano. La fascinación por el Sur, los mitos y leyendas que imaginó de niño, las armonías y costumbres de la vieja Dixie, los discos de Jimmy Reed y Hank Williams... Canciones para uno mismo. La sensualidad y el romanticismo por bandera.Si el primer disco en solitario (lanzado en 1987, y titulado igual que su nombre) decepcionó a más de uno, recuperamos al compositor en 1991, año de lanzamiento de este genial "Storyville". Una obra compleja, de inagotable valor y (cívico) clasicismo. Algunos creyeron oir en los surcos de este disco ecos de un comercial sonido AOR. No escucharon con atención, pienso yo. Equivocados estaban, los muy sordos. Esta obra maestra suena a culminación de una obsesión. Regreso al hogar sureño, al ritmo de la calle, a los latidos encantados de Nueva Orleans y a sus noches presentes. "Rompiendo las reglas"... Así tituló Robbie uno de los temas más metafóricos del Lp. Todo lo que filtran estas canciones es aplastante autenticidad. Un pulso al rock y a los fantasmas de la vida en la pantanosa tierra de Louisiana. Tómense su tiempo y Disfrutenlas. Se lo agradecerán.
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martes, 30 de julio de 2013
ROCK TRAVESTI DE LA NOCHE NEOYORQUINA: WAYNE COUNTY
Pinchando prodigiosos esputos punk-rock del 77', como el BLATANTLY OFFENZIVE de Wayne County & The Electric Chairs, descubrimos lo inocente y amansado que puede resultar el rock&roll hoy en día. Entonces era bien diferente. Claro que existían oportunistas (de esa chusma no se libra nadie en ninguna sociedad)... pero en aquel breve y fogoso periodo al que hacemos referencia abundaban camadas de cachorros con 'malas pulgas' que una noche merodearon por los aledaños del CBGB neoyorquino aullando y divirtiendo al personal como nunca se ha vuelto a repetir.
Alguien tenía que sacar la lengua, dar un puñetazo en la mesa, berrear y maldecir alto y bien fuerte. Había que plantar cara al sistema con armas de un solo acorde. Un fuego les quemaba las entrañas y necesitaban sofocarlo. Querían batallar. Dispuestos en las tablas para un Rock salvaje y peligroso que a la larga conduciría a muchos de aquellos grupos a la autodestrucción y las sombras mas absolutas. Como todo lo bueno, lo autentico, la llama se apaga. Al final toda aquella marabunta de furia (y libre libertad) acabaría siendo canonizada, etiquetada ... y emulada, un tanto alegremente, por las nuevas generaciones. Vencida la rabia, el perro se dejó acariciar. Nos queda el regusto de pinchar todas aquellas rapsodas punk-rock perdidas en el tiempo (surcos de Tuff Darts, The Heartbreakers, Richard Hell, Television, The Dictators... Tú ya los conoces, son las arterias referenciales de este ciberfanzine que lées ) para recuperar, en lo posible, parte toda aquella histórica esencia de puro rock and roll callejero. Dejémonos de cháchara y degusten a Wayne County como les venga en gana. Esto no es una secta... ¡¡Esto es Rock'n'Roll Resurrection!!
WAYNE COUNTY & THE ELECTRIC CHAIRS: También conocido por Jane, su rock de letrina encabeza toda discoteca básica del periodo 1976-1979 al que aludimos texto arriba. Dallas aburre, Nueva York ardía ruidosa y desaforada -ante la atenta mirada de Londres- y de sus alcantarillados genes nacían anticristos adoptivos de la era sónica. Como nuestro recordado artista de hoy. Reina travesti de la noche neoyorquina, femme fatale de la serie B, mecenas, confidente, foco y centro de atención para toda una factoría y camarilla de curiosos y jóvenes artistas locales en ciernes (Patti Smith, Johnny Thunders, Blondie, Steve Bators, Sylvain Sylvain ...) con sede en los reservados cubículos del legendario Max's Kansas, ex-lider de los Back Street Boys (no los confundan con los 'otros' Boys chupapollas; al que fuera grupo de Jane estuvo a puntito de grabarles un disco el mismísimo Bowie), actor underground (es "Lounge Lizard" en la peli Jubilee), escritora y perra en celo hasta día de hoy... Sucio y lascivo suena el otrora monarca transexual Wayne County en los surcos de temas tan explícitos como "Toilet love" o "Fuck Off". Piezas infames, vibrantes y maleducadas capaces de unir Nueva York y Londres en un gran beso con lengua. Lluvia dorada escénica y presencia rockanrolera la de esta Cleopatra del punk que apabulla y alborota al personal plebeyo con himnos chapuzeros del calibre de "Hot Blood", "Night Time" o "Rock'n'Roll Resurrection". Su nombre se une al de tantos parias olvidados y podridos de la escena rockera de la Gran Manzana. Suerte que en su día no tiramos sus discos a la basura otrogándoles el valor que se merecen. Hoy son piezas de coleccionista, digan lo que te digan.Vinilos que valen su peso en oro. Porquería de la buena.
Si desean descubrir otros mundos debajo del suyo, léanse su autobiografía "Man Enough To Be a Woman" ("Lo Suficientemente Hombre para ser Mujer", 1995) y entérense del resto del percal.
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jueves, 20 de junio de 2013
TUMBADISCO SELECCIONADO: CALVIN RUSSEL "Dawg eat Dawg" (2009)
Disco póstumo del músico de Austin lanzado dos años antes de palmarla de cáncer de hígado a los 62 tacazos. Qué portada! Mírenlo bien. Parece un titiritero, un predicador de circo carnavalesco. Tal vez fuese vendedor ambulante de pócimas sanadoras en un remoto far-west de su otra vida. Pero no hay trampa ni cartón en esa pose. Bajo las arrugas y las canas descubrimos a un bala perdida curtido por el inenudible paso del tiempo, por el desprecio del olvido. Un renegado de listas y flashes, un desterrado forajido. Sacúdete el polvo de tus oídos... y, de paso, el de sus botas de piel de cocodrilo. Lo que sonará en tu plato -a todo volumen- será un blues-rock pantanoso y bucólico que crece en la letanía, cual semilla de peyote, a cada nueva escucha. Suculento viento fresco desde el desierto con aroma a redención.
Bourbon, tabaco y tequila, y miles y miles de millas después, la voz de Calvin Russell alcanza una madurez ronca y profunda. Solo los que están a dos pasos del final y tienen huevos de vivir para contarlo, son capaces de cantar(telo) de esta manera. Este vaquero eléctrico de Texas, este chamán de las praderas, ha mirado fijamente a los ojos del Diablo, se nota. El poder de atracción que siento por abueletes así, tipos con carisma imnato, de vuelta de todo, moldeados por la sucia carretera, tan creíbles y naturales que te hipnotizan sin aparente esfuerzo en los ultimos coletazos de su carrera, evidencia una vez más todo lo bueno y la grandeza del rock and roll. Puedes confiar en la veteranía de 'resucitados' como Tony Joe White, J.J. Cale, Eric Burdon, Dr. John, André Williams y similares septuagenarios o sexagenarios que han lanzado discos recientemente. No te defraudarán. Como no lo hará "Dawg eat dawg", el tumbaDisco que nos tiene locos en las últimas semanas.
El album arranca con el rock eléctrico y tipicamente americano-de-toda-la-vida con el tema "Like a Revolution", para frenar en seco con "5m2", un temazo lento, con la voz de Johnny Cash en la memoria y la de Tom Waits en la recámara. "Halloween" es una ofrenda a los demonios del pantano sureño, y para nada desencajaría en un elepé de los Beast of Bourbon. "Gangster of Love" es un homenaje a John Lee Hooker, y "Texas blues again" hace lo propio con el maestro B.B. King. La canción que da título a esta colección de epifanías musicales (alguien me lo puede traducir?) suena al jodido J.L. Burnside en la pista de baile de un rodeo espacial, una gozada blues-rock para el resto del siglo. Y llegamos a una de mis preferidas: "Sweetest Tenderness". Tierna y dulce como su título anuncia. Una sensorial maravilla de corte folk ,tocada "a capela", y que en resumidas cuentas hace lamentar, todavía más, la pérdida del hombre que fue capaz de grabar semejantes canciones.
Bourbon, tabaco y tequila, y miles y miles de millas después, la voz de Calvin Russell alcanza una madurez ronca y profunda. Solo los que están a dos pasos del final y tienen huevos de vivir para contarlo, son capaces de cantar(telo) de esta manera. Este vaquero eléctrico de Texas, este chamán de las praderas, ha mirado fijamente a los ojos del Diablo, se nota. El poder de atracción que siento por abueletes así, tipos con carisma imnato, de vuelta de todo, moldeados por la sucia carretera, tan creíbles y naturales que te hipnotizan sin aparente esfuerzo en los ultimos coletazos de su carrera, evidencia una vez más todo lo bueno y la grandeza del rock and roll. Puedes confiar en la veteranía de 'resucitados' como Tony Joe White, J.J. Cale, Eric Burdon, Dr. John, André Williams y similares septuagenarios o sexagenarios que han lanzado discos recientemente. No te defraudarán. Como no lo hará "Dawg eat dawg", el tumbaDisco que nos tiene locos en las últimas semanas.
El album arranca con el rock eléctrico y tipicamente americano-de-toda-la-vida con el tema "Like a Revolution", para frenar en seco con "5m2", un temazo lento, con la voz de Johnny Cash en la memoria y la de Tom Waits en la recámara. "Halloween" es una ofrenda a los demonios del pantano sureño, y para nada desencajaría en un elepé de los Beast of Bourbon. "Gangster of Love" es un homenaje a John Lee Hooker, y "Texas blues again" hace lo propio con el maestro B.B. King. La canción que da título a esta colección de epifanías musicales (alguien me lo puede traducir?) suena al jodido J.L. Burnside en la pista de baile de un rodeo espacial, una gozada blues-rock para el resto del siglo. Y llegamos a una de mis preferidas: "Sweetest Tenderness". Tierna y dulce como su título anuncia. Una sensorial maravilla de corte folk ,tocada "a capela", y que en resumidas cuentas hace lamentar, todavía más, la pérdida del hombre que fue capaz de grabar semejantes canciones.
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miércoles, 23 de enero de 2013
EL RINCÓN DEL PINCHA...: "ELECTRIC" (THE CULT)
Disco clásico entre los clásicos. La clase de discos con los que no puede la moda. Cuando suenan los primeros acordes de "Love removal machine" o "Lil Devil", toda la marabunta de curtidos punks, rockers, rockabillis, glamis, hevis, mods, pijos, modernos y curiosos de toda índole de las pistas de baile (con 'bola') y garitos-pub del sabado noche, sienten el poder irresistible de mover alguna parte de su cuerpo. Eso es un gran logro. Aunque sea rock de toda la vida (a la altura del "Highway to Hell" de AC/DC, sin ofender a nadie), aquí sobran las odiosas etiquetas. Esto es electricidad pura y dura que enciende los circuitos atrofiados de las masas. Un disco diez. Es decir: todas las canciones son perfectas. No hay un solo corte de relleno. The Cult, ni antes ni después, volvería a repetir semejante estado de gracia. Sus demás trabajos (esceptuando "Sonic Temple", que pese a su nefasto sonido, tenía algún que otro tema interesante) avanzaron hacia la grandiosidad y virtuosismo de las bandas que están - y se créen- en la cima. Así que ganaron muchos fans y dinero, pero el rock and roll, lo básico, había desaparecido. Aún así, todos mis respetos para los ingleses Ian Astbury (voz) y Billy Duffy (guitarra) que en un momento álgido de sus vidas contribuyeron a mantener viva la llama del rock'n'roll que tanto necesitamos. ELECTRIC (1987) es su legado. La simple certeza de que cuanto más simple mucho mejor.
domingo, 6 de enero de 2013
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "YOU ARE NOT ALONE" (MAVIS STAPLES)
Garganta de voz profunda y poderosa como el trueno. Madurez, divino tesoro. Agraciada con la fuente de la eterna juventud, Mavis Staples con su gospel sideral y su desgarrado soul a lo Patti LaBelle, seduce con este album de 2010 ,"You are not alone", a toda la tribu de sentimentales amantes de la buena música de hoy, de ayer y de siempre. La excomponente del grupo The Staples Singers, natural de Chicago, renace en todo su explendor sorprendiéndonos con un disco repleto de grandes canciones... espirituales y bailables. Contó con la ayuda inestimable del wilco Jeff Tweedy; y se nota en la producción. El logro lo ejemplizan temas como "In Christ there is no east or west", una canción eterna y colosal por la que mataría cualquier compositor, "-I belong to the band - Hallelujah", una pasada gospeliana para que las palmas echen humo y las caderas tiemblen, o la impresionante "Last Train", por la que Tina Tarner hubiese vendido su alma al diablo (si es que no lo hizo ya). Grítale al mundo con Mavis y agradécele al rock un discazo como este.
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domingo, 29 de julio de 2012
ROCKEANDO EN LA TERCERA EDAD. Más sabe el demonio por viejo que por malo.
J. J. Cale, Wanda Jackson, The Blasters, el Neil Young de los Crazy Horses, Robert Plant, Paul Weller, Roky Erickson, Roy Loney, Mavis Staples, Charles Bradley, Patty Smith, Gardland Jefferys..., buff!, son muchos los veteranos/as con notables petardazos discográficos bajo el sobaco. Imposible nombrarlos todos. Pero a continuación os dejo los títulos más recientes de un puñado de sobrevivientes a los que muchos daban por muertos, gente válida y autentica, que me han dejado maravillado con sus nuevos trabajos. Muchos de estos maestros están haciendo actualmente la mejor música de sus vidas. Fueron, son y serán faros en los que guiarse. Los rockeros con feisbuck que aspiren a perpetuar el arte del rock de aqui en adelante tienen mucho que aprender...Si quieren.
Madre mía que descubrimiento. Ya flipé cuando aparecía, en esencia y en persona, en la fenomenal serie de tv. TREME. Ahí me sumergí en la batidora de sonidos pantanosos y místicos de la Vieja Nueva Orleans y que duda que el abuelo Dr. John está considerado por los suyos (y por todos) como un gurú en la materia. No voy a hablar más nada de su pasado, sus idas y venidas por diferentes estilos musicales, su vida privada, el instrumento que toca o lo bien que venden su leyenda, aquí vamos a tratar de hablar simplemente del mejor rock and roll. Y "Locked Down (2012)" es pura y salvajemente un discazo a venerar por todo seguidor de la musica del demonio. Qué energía, qué vitalidad, qué frescura, óigan. Ya pueden tomar ejemplo Tom Waits, Costello y demás gaiteros de generación si no quieren quedar como hermanitas de la caridad ante su doctorado colega. La soulera y apoteósica God's Sure Good cierra un trabajo que ya es historia viva del rock, Big Shot, Revolution, o la que da título al disco, Locked Down, son canciones de igual placer que el orgasmo. Lo dicho, descárgenselo pero ya.
Lou Gramm (Foreigner), Paul Rodgers (Bad Company), Sam Moore (Sam & Dave), que por decir colaboran en esta grabación, al igual que el querido Nils Lofgren (E. Street Band) hace tiempo que dejaron de pertenecer a la plana mayor del rock'n'roll pero no por ello han dejado de seguir existiendo. Marchitados maduros. Escucha este "Old school (2011)" y comprobarás que el guitarrista de Chicago todavía susurra a quien le quiera oir vientos de rock and roll que suenan a gloria; a Ain't Too Many Of Us Left les remito. Que tome nota su amigo Springsteen.
Otro trabajo de élite tras su anterior "My World (2009)". El veterano soulman está componiendo actualmente la mejor música de su extensa carrera. No es solo pasión y sentimiento a raudales con la indiscutible voz del señor Fields desesperando a los cuatro vientos soul visceral y vivido. Esto no se aprende ni se consigue en un día. La veteranía es un grado, por muy carca y desfasado que suene este tópico. Solo hay que agradecer que esta gente mayor se digne a lanzar discos como estos: Emociones a flor de piel las que nos provocan en cada surco las composiciones de todo el disco "Faithful Man (2012)" para darse cuenta de lo poco creíbles que resultan la mayoría de grupos vintage que suenan parecido en la actualidad. Chabales, la clase es gratis. Lee Fields es quien la imparte. Corre la voz, aún queda gente auténtica esperando que la descubras.
Madre mía que descubrimiento. Ya flipé cuando aparecía, en esencia y en persona, en la fenomenal serie de tv. TREME. Ahí me sumergí en la batidora de sonidos pantanosos y místicos de la Vieja Nueva Orleans y que duda que el abuelo Dr. John está considerado por los suyos (y por todos) como un gurú en la materia. No voy a hablar más nada de su pasado, sus idas y venidas por diferentes estilos musicales, su vida privada, el instrumento que toca o lo bien que venden su leyenda, aquí vamos a tratar de hablar simplemente del mejor rock and roll. Y "Locked Down (2012)" es pura y salvajemente un discazo a venerar por todo seguidor de la musica del demonio. Qué energía, qué vitalidad, qué frescura, óigan. Ya pueden tomar ejemplo Tom Waits, Costello y demás gaiteros de generación si no quieren quedar como hermanitas de la caridad ante su doctorado colega. La soulera y apoteósica God's Sure Good cierra un trabajo que ya es historia viva del rock, Big Shot, Revolution, o la que da título al disco, Locked Down, son canciones de igual placer que el orgasmo. Lo dicho, descárgenselo pero ya.
Lou Gramm (Foreigner), Paul Rodgers (Bad Company), Sam Moore (Sam & Dave), que por decir colaboran en esta grabación, al igual que el querido Nils Lofgren (E. Street Band) hace tiempo que dejaron de pertenecer a la plana mayor del rock'n'roll pero no por ello han dejado de seguir existiendo. Marchitados maduros. Escucha este "Old school (2011)" y comprobarás que el guitarrista de Chicago todavía susurra a quien le quiera oir vientos de rock and roll que suenan a gloria; a Ain't Too Many Of Us Left les remito. Que tome nota su amigo Springsteen.
Otro trabajo de élite tras su anterior "My World (2009)". El veterano soulman está componiendo actualmente la mejor música de su extensa carrera. No es solo pasión y sentimiento a raudales con la indiscutible voz del señor Fields desesperando a los cuatro vientos soul visceral y vivido. Esto no se aprende ni se consigue en un día. La veteranía es un grado, por muy carca y desfasado que suene este tópico. Solo hay que agradecer que esta gente mayor se digne a lanzar discos como estos: Emociones a flor de piel las que nos provocan en cada surco las composiciones de todo el disco "Faithful Man (2012)" para darse cuenta de lo poco creíbles que resultan la mayoría de grupos vintage que suenan parecido en la actualidad. Chabales, la clase es gratis. Lee Fields es quien la imparte. Corre la voz, aún queda gente auténtica esperando que la descubras.
lunes, 11 de junio de 2012
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: ALEJANDRO ESCOVEDO
Amigos, estamos ante una leyenda a venerar. Renacido en este nuevo milenio el músico tejano es de esos tantos estilistas rompefronteras que elevan el perfil de los que crean rock'n'roll sin atender a modas. Un anónimo a pecho descubierto, un verdadero animal de la calle. Honestidad por los cuatro costados. Nosotros lo hemos (re)descubierto a través de Street songs of love, su apabullante disco del 2010, y el no menos grandioso Real Animal (2008). Pura adrenalina rockquera a la altura del mejor Steve Earle o Bruce Springsteen. A sus 60 tacos Alejandro Escovedo escupe melodías directo al corazón, mucho más firme y convincente que cualquier otro seudorocker de su generación (y no digamos por encíma de todo el horrible rock juvenil-comercial del momento). Cultivado en la escena punk de San Francisco, toca la guitarra en los seminales The Nuns, a los que abandona antes de que graben su primer elepé, mientras su hermano Javier milita en los geniales The Zeros. Que no os engañe su apellido latino, musicalmente se siente identificado, además de por el punk-rock, por el surf de los Beach Boys y Dick Dale, el rockabilly, los grupos ingleses de los 60 (The Who), el rock primigénio de Chuck Berry y compañía... Un eléctrico rockero, con una voz magistral, que no le hace ascos a la música acústica de raíces americana, un cantautor del asfalto, íntimo, bohémio y tan adictivo que no podemos más que caer rendidos a sus piés. Uno de los nombres más genuínos del rock americano de las últimas décadas. Todo placer. No se lo pierdan. Nosotros no paramos de pincharlo.
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