... Para toda la familia de fans fatales a los asesinatos en masa, las orgias, los Beatles, las sectas satánicas, las drogas, la biblia, las armas, la violencia, los Beach Boys, Roman Polanski, los hippies, los años 60, el Diablo, el desierto, los juicios populares, Jesús, las posesiones...y todo lo bueno y lo malo de una historia, la de la familia Manson, tan increible como cierta.
Lo de telefilme es que fue hecha para el medio televisivo aunque eso hoy no signifique nada, inclusive puede ser sinónimo de calidad -léase Deadwood, Carnivale...-. Y está el caso de que un personaje tan "famoso"
como Charlie Manson no dispone de muchos films sobre su persona y obra, así que el visionado de HELTER SKELTER (John Gray, 2004. CBS) puede añadir más notoriedad al asunto. Como yo lo veo nos encontramos ante un (tele)film de calidad media-alta (que ya es decir), al que por momentos se le echa en falta más mala leche, más excesos... excesos como los que no dudó en cometer la mente perturbada de Manson (aquí en la piel del actor Jeremy Davis, papel que le va como anillo al dedo).
¡Muerte a los cerdos!
-El film se centra en los horribles asesinatos del 8-8-69, y los sucesos posteriores, que todo el mundo conoce, los de la guapísima -y embarazada- mujer de Roman Polanski,
Sharon Tate y su grupo de amigos así como los del matrimonio La Bianca. Recreaciones basadas en parte gracias a los populares juícios a los que fueron sometidos Manson y sus leales corderitos y a

testimonios clave como los de Linda Kasabian que huyó de la comuna a tiempo. La música es un tema clave (Manson era un músico frustrado). Fue un temazo de los
Beatles el que lo inició todo
"Helter Skelter", canción del Albun Blanco de los de Liverpool que obsesionaba a Manson de tal manera que decía que ellos le hablaban directamente a él (se ayudaba de la Biblia para descodificar el "mensaje" de la letra). Todo este sin sentido tenía sentido en la mente perturbada del que se creía Jesucristo y hacía creerselo a los demás. Para él no existía ni el bien ni el mal, ni creía en la vida ni en la muerte. ¿Un mesías? no. Manson era el anticristo que creía que un tercio de la humanidad debía morir. Por en medio de toda esta locura de historia estaban involuntariamente
Denis Wilson (Beach Boys), el productor
Terry Melcher (hijo de la actriz Doris Day) que fue el anterior dueño de la casa donde comenzó nuestro psicópata su particular cruzada y toda una serie de anécdotas: ¡¡mataban a cuchillazos y tenedorazos!! (16 a la Tate, 50 a otro... algunas lamían sangre), ¡en la comuna comían primero los perros que las mujeres!, Manson, que odiaba a los hippies(!!), se defendió a si mismo (¡¡el abogado del

diablo era el propio diablo!!)...; y así se pasan las más de dos horas de cinta, sin uno aburrirse, que es en realidad de lo que se trata. Por que intentar encontrar justificación alguna, o preguntarse porqué o cómo la mente de un individuo puede llegar a controlar de semejante manera la de otros, son quimeras en las que no pienso entrar. Lo que si es cierto es que Manson fue más famoso (y peligroso) en la cárcel que fuera, llegando a ser portada de todas las revistas, recibir multitud de cartas de admiradores, creerse todas esas burradas, y todas las de Dios... sin mancharse el directamente con la sangre de ninguna de sus victimas. Pa flipar.