Mostrando entradas con la etiqueta Galería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Galería. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de junio de 2014

SEXPLOITATION: LAS REINAS OLVIDADAS DEL PÉPLUM (I)


En medio de todas aquellas ancestrales fantasías hero(t)icas, sangrientas batallas, ejércitos colosales, catástrofes bíblicas, homéricas odiseas, monstruos mitológicos, escenarios paganos, extravagantes decorados de cartón piedra, estética kitsch y demás popurrí temático de profusa inexactitud histórica y épica de saldo que dieron forma a ese circense género cinematográfico al que los franceses denominaron péplum (aunque de pequeños nos referíamos a él como cine "de romanos", independientemente de estar protagonizado por griegos, egipcios, tártaros, sarracenos, mayas o cualquier otro pueblo de la Antigüedad), sobresalen las mujeres atómicas que dan lustre a este afrodisíaco reportaje.
Acompañando al forzudo Hércules, al rocoso Maciste, a los legendarios Ursus, Ulises, Leónidas, Sansones demás titanes musculosos embutidos en minúsculas armaduras, mallas y túnicas encarnados por estrellas de gimnasio como Steve Reeves, Gordon Scott, Mark Forest, o Kirk Morris en viejos films manufacturados por los Francisci, Bava, Tesari, Harryhausen, Fredas y el resto de nombres propios que dieron fuelle al infame y delicioso cine Péplum allá por la década de los 50 y 60, encontramos a una serie de exóticas bellezas femeninas a las que queremos rendir nuestro más hirviente tributo.

De no ser por la presencia devastadora de estas féminas deslumbrantes en dichas y delirantes pélis "de romanos", el éxito y la gracia de éstas últimas hubiese sido bien distinta. A continuación enumeramos con vicio y frenesí un buen puñado de las más deseadas y majestuosas, superdotadas, bizantinas y mesopoatómicas actrices de la era Péplum. Prepárense a conocer gladiadoras, sacerdotisas, emperatrices, diosas, semi-diosas, reinas crueles, institutrices, pitonisas, danzarinas gitanas, voluptuosas esclavas, arqueras bárbaras, virginales princesas y demás macizas fierecillas domadas del harén tumbero.... ¡¡Por Zeus, cómo las queremos!!


CHELO ALONSO (1933- 2... ).-

¡Toma caderas! La cubana -de adopción italiana- es sin discusión alguna una de las Reinas Mayores del género. Estaba rebosante de sensualidad como Tania, la reina jefa de un clan tátraro en La regina dei tartari (Sergio Grieco, 1960); tiraba de bravura, romance y poder de seducción al lado del mazas de Steve Reeves en aquella aventura de mamporros, grilletes y aceite romano titulada El Terror de los bárbaros (Carlo Campogalliani, 1959); se lió con Maciste para que el supermacho diese buena cuenta de colosos, gigantes y cíclopes en dos de sus más descerebradas contiendas: Maciste nella terra dei ciclopi (1961) y Maciste nella valle dei re (1960). Y por si esto fuera poco, esta bella diva iberoamericana dejó para el recuerdo uno de los bailes más calientes, exóticos y provocativos de la época dorada del cine péplum, en la algo limitada -pero entretenida- cinta  Bajo el signo de Roma (Guido Brignone, 1959). Dicho artefacto bilirrubínico tenía como actriz principal a otra de las mujeres atómicas favoritas de esta revista, Anita Ekberg (Zenobia), lo que no fue impedimento para que el nombre de nuestra Chelita Alonso -y su fulgurante danza del vientre- figurase como el mayor reclamo publicitario de la película, incluso más que el de la rubia actriz sueca.


GIANNA MARIA CANALE (1927-2009).-

Suculento manjar de dioses. Otra soberana fémina, bella, lasciva y misteriosa, arrojada al populacho romano en arqueológicos péplums disfrutables. Desde Corinto a Cartago legiones de bárbaros y patricios suplicarían latigazos por su pérfida hiel. La deslumbrante Miss Italia de 1947 fue esclava en los brazos cachas de Espartaco (Riccardo Freda, 1953) y repetiría franquicia en El Hijo de Espartaco (Sergio Corbucci, 1963). Conocidas son sus desventuras como plebeya emperatriz de Bizancio (Teodora...; Riccardo Freda, 1954); esclava cartaginesa (Esclavas de Cartago; Guido Brignone,1956); como malvada princesa Amira (La rebelión de los gladiadores; Vittorio Cottafavi, 1958)... Siempre atizando leña al personal y creando no pocos quebraderos de cabeza al Hercules y Maciste de turno (Steve Reeves y Gordon Scott, respectivamente) o al héroe en chanclas y taparrabos que tuviese la fortuna de cruzase en el camino de tan espartana hembra.


Continuará...

miércoles, 17 de agosto de 2011

¿QUÉ HA SIDO DE SUS CARNES?: EL POLICLÍNICO DEL DR. HOLLYWOOD (Actores)

Actores de mi infancia a los que he perdido el rastro. El parte médico de las que otrora fueron rimbombantes/rutilantes estrellas de mi videoclub de barrio. ¿Qué les impidió continuar en la brecha? ¿qué ha sido de sus carnes? Víven, o eso creo, pero están desaparecidos en combate. Atormentados por sabe diós que sucesos personales, hoy parecen olvidados... por no decir muertos. Hagamos memoria: JAN-MICHAEL VINCENT: Actor norteamericano (Denver, 1944), algo así como el Tom Cruise de su generación en sus días de gloria; alto, rubio, ojos azules, atlético... Hoy luciría como Sean Connery de no ser por sus días de alcohol y drogas. Su estado actual muestra los estragos de una anunciada caída en picado. En su gran interpretación para esa marivilla de film que fue El Gran Miércoles (John Milius, 1978), en el papel de antibelicista leyenda del surf local, Vincent actuó bebido todo el film (ya era alcohólico a los 18 y diez años después aparentaba 50). Uno poco podía imaginar lo que se avecinaba. Vista hoy, su papel parece premonitorio. Peleas, juícios (tres matrimonios rotos y otras tantas demandas), accidentes (a mitad de los 90 se partió tres vértebras que le dejaron un timbre de voz horripilante)..., hasta puede que padezca amnésia dado que en las entrevistas que le hacen no parece recordar hechos pasados. Con gusto me leería su biografía. No es un gran actor pero películas como "Muerde la bala", "Friamente, sin motivos personales" o la citada película de otro gran olvidado como John Milius, le recordarán como se merece. Mi sorpresa, -y lo último que supe de su persona-, fue verlo en la estupenda ópera prima de Vincent Gallo Buffalo 66 (1998). El dúo de 'Vicentes locos' juntos, debió ser la polla... MICHAEL J. FOX: ¿Nunca se han preguntado por qué no se rueda "Viaje al futuro IV", dado el gusto por rodar secuelas, precuelas y demás continuaciones de éxitos que rige en Hollywood? La respuesta es el diagnóstico clínico de la que tendría que ser su estrella principal: Parkinson (fase 10, muy chungo). Una lástima. Fox siempre ha sido el eterno adolescente. Los 80 no hubiesen sido lo mismo sin su presencia (ni mi infancia), un ejemplo de que no hay que ser gran actor para llegar al corazón de las gentes. Se hizo millonario gracias al amigo Zemeckis y sus viajes en el tiempo, pero además lució pelo en pecho como pocos. Cualquier péli suya de los 80 estaría en la lista de las más alquiladas del año. En los 90 se le vió (envejeciendo como bien pudo) en "Agárrame esos fantasmas" de Peter Jackson y en "Mars Attacks!" de Tim Burton, entre lo más reseñable. Verlo en Stuart Little acabó por matarme... RICHARD PRYOR: El ocaso de un loco de remate. Me acuerdo de Pryor cada vez que escucho de las supuestas gracias de los humoristas de hoy día. Este negro sí que era gracioso.. ¡pero es que además podía ser un estupendo actor dramático!. Ahí están las magníficas "Blue Collar"(Paul Schrader, 1978) o "Carretera Perdida"(David Lynch, 1997), su última aparición digna, para corroborarlo. Gene Wilder no levantó cabeza desde que al bigotudo de Pryor (Illinois, 1940) se le dió por acabar en 'Estado Clínico' (otro título premoritorio), juntos hacían una pareja genial y disparatada (por cierto ¿qué ha sido de Wilder?). Richard pasó de llenar el Madison Square Garden cada vez que daba un gran show a terminar tirado en la acera de cualquier calle. Así acabó el humorista y actor, arruinado, en silla de ruedas, babeando y necesitando cuidados de por vida. Y todo por su adicción a toda clase de polvos y rocas. La esclerósis múltiple que le obligó a retirarse hizo el resto. En este caso poco importa que el actor falleciese en 2005, de continuar vivo mucho me temo que no le huviese importado a nadie. Valga este momento para recordar su existencia... y el porque de su 'desaparición' tras las cámaras durante los años 90 y hasta el final de sus días. (Decir que se prepara un biopic sobre su leyenda.. Solo nos queda rezar y esperar que esté a la altura de su grandeza). LEIF GARRETT (California, 1961): Pensarán ustedes que el mundo de la farándula tuvo suerte de que tipos como Leif -guaperas estrellitas de melena angelical y más chulitos que un ocho- pasasen de fenómenos pop adolescentes para las masas.. a ser justamente olvidados o recordados como algo bizarro, pero se equivocan. Simplemente que las jovencitas/jovencitos han cambiado sus fotos de carpetas del colegio por otros guaperas igual de falsos y gilipollas. Yo lo recuerdo vagamente de cuando nuestro televisor era en blanco y negro, en aquella serie ñoña "Tres en la carretera"(75). Pero si quedó en mi subconsciente fue por aparecer en una de esas pelis que hacían las delícias de pardíllos críos de pueblo como nosotros que apenas veíamos mundo y que absorbíamos el cine adolescente americano como si fuesemos auténticas esponjas, hablo de "Skateboard" (1978) ("Rebeldes" fue otra, pero poco se le vió), film que hizo que ahorrase para un monopatín (de color amarillo), causando furor este deporte entre nosotros mucho antes de lo que lo hiziese otro film clave del género: "Al filo del Abismo"(1989). Ni decir que mi pasión juvenil de skatter terminó el día en que me robaron el monopatín, y de Garrett decir que pasó a ser otro rostro y otra bonita voz olvidada... un confuso recuerdo de mi confusa infancia. Dícen que fueron las drogas y el alcohol lo que acabó con su carrera, pero de ese cerebro poco se podía sacar. Hoy pulula con nuevo look, tiene página web, y hasta cobra por aparecer minutos en films de pacotilla... pero ya no humedece ni a una vieja. A MEDIDA QUE NOS VAYAMOS ACORDANDO DE OTRAS FIGURAS OBSOLETAS DEL CINE OCHENTERO SE LO IRÉMOS ANUNCIANDO. (ME ACABA DE VENIR EL NOMBRE DE PEE WEE HERMAN A LA MENTE, PERO MEJOR LO DEJAREMOS PARA OTRA OCASIÓN...¡pajillero!)

domingo, 10 de abril de 2011

GALERÍA DE BATERÍAS QUE CANTABAN EN CONJUNTOS ROCK

DON BREWER. Las cantaba casi todas en Grand Funk Railroad. Un grupo con una primera etapa más que respetable de discos de rock-blues funkodélico que devino en aburrido rock radiofónico, cuando no, en pop FM para las masas. Hay quien les considera una "banda de un solo tema", de ser así... !bendito problema!. Ya quisieran muchos grupos tener un tema como "We're an American Band" en su repertorio. Himno generacional que evoca todo el explendor musical y cultural que se vivía en la irrepetible década de los 70. No te puede gustar el rock&roll si no te menéas con temazos así. LEVON HELM. Canta "The Weight" (link) con los añorados THE BAND mientras marca el ritmo con sus baquetas. ¡Danzad malditos!... y caer postrados ante una de las canciones más hermosas de todos los tiempos. No hay palabras... Solo a unos tíos tan buenos se les ocurriría un nombre tan fantástico para un grupo: "La Banda". Únicos. Irrepetibles. Tal vez la mejor formación de la historia. ROGER TAYLOR. Nunca me cayó demasiado bien este tipo. Su carrera tras la disolución de Queen apesta. Pero en los 70 roqueaba de verdad. "I'm in Love with My Car" fue lanzada como cara B con Bohemian Rhapsody, ni decir que es uno de los grandes singles de la banda, sino el mejor. Una rareza (en boca de Taylor no parece un "tema queen") y una maravilla de canción. Toda una declaración de principios. Un canto a la libertad (personal) mientras declara amor eterno a su coche. ¿Qué puede ser más romántico? PETER CRISS. "THE CATMAN". Primer percusionista del grupo pintarrajeado Kiss. No era tan bueno como los anteriores, ni cantaba tan bien, pero "Black Diamond" siempre fue uno de mis temas preferidos de los de Detroit. Las tías igual prefieran "Hard Luck Woman", yo me quedo con este "diamante negro"... ¡Borrachín! GIL MOORE. Bataca y vocalista a partes iguales con Rick Emmett en el trio de hard-rock canadiense Triumph. Podéis escucharle cantando el temazo "Follow your heart" , uno de los numerosos hits de la banda que ponía cachondas a miles de jovencitas en los 70 y 80. Famoso a su vez por sus labores al frente de los estudios de grabación Metalworks Studios en los que se gana el pan producuendo todo el material más comercial del negocio (Guns'n'Roses, Aerosmith, Prince, Rush...) PHILL COLLINS. Nunca me ha atraído Genesis ni el rock sinfónico en general. Música demasiado excesíva.. Demasiada elavoración... Demasiado perfectos para mi gusto. Emparapetados entre una enorme pila de timbales, bombos, platos, tambores, zenzerros y demás, a los baterías te los tenías que imaginar pues apenas se les veía entre tanta parafernalia. Lo dicho, demasiado exceso de ego... Aunque una galería como esta no estaría completa sin el calvo de los tubulares. RINGO STARR. Otro histórico que debeía figurar por méritos propios en esta apurada "Galería de Baterías Cantantes" -aunque solo sea por respeto a Los Escarabajos-. -Sé que no vendría mal un segundo repaso al resto de Toros Sentados y Héroes de las Baquetas que un día pidieron permiso para cantar sin levantarse de sus instrumentos (Dave Grohl, Nick Royale... y demás ocasionales bateristas) pero hasta aquí hemos llegado.

viernes, 8 de enero de 2010

-PÓLIS DE NUEVA YORK. (¡Adivina quién viene a detenerte esta noche!)

Proxenetas, camellos, prostitutas, ladrones, delincuentes de poca monta o peces gordos, violadores de la condicional, evasores de impuestos y todo aquel con multas atrasadas o simplemente gente con mala pinta ¡qué se anden con ojito! Pateando las calles de Nueva York hay toda una galería interracial de pólis malos y duros, recorriendo barrios y callejones a la espera de trincarlos a todos, y siempre con la ley de su parte... Aquí van una serie de insignes justicieros (jauría urbana) que patearon a sus anchas por tan salvaje e idílica urbe.
-Steve Burns (Al Pacino) en A la Caza
Ser póli quema mucho. Ser un agente infiltrado, más. Y hacerte pasar por gay para atrapar a un asesino psicópata, todavía mucho más. Puede que terminen por asaltarte las dudas y hasta comience a gustarte... tu trabajo, claro. -el Teniente (Harvey Keitel) en Teniente Corrupto (Ferrara, 1992)
Hay pocas cosas más peligrosas que cruzarse en el camino de este indeseable con placa puesto hasta las cejas de crack mientras persigue asesinos de monjas y sus deudas aumentan. Si lo háces, acabarás chupándole la polla. Avisado estás...
- Murphy (Paul Newman) en Distrito Apache Con la jubilación a la vuelta de la esquina, el ya madurito Murphy, representa al póli más sencillo de toda esta lista de ilustres comisarios, y lo hace con el uniforme reglamentario (gorra y porra incluídas). La "Gran Manzana" -y sobretodo el Bronx- nunca pareció tan sórdida ni deshumanizada, para eso ayudó, y mucho, la fotografía del gran John Alcott. -Stanley White (Mickey Rourke) en Manhattan Sur
Condecorado capitán de policía curtido en Vietnam, de origen polaco. Intenta desmantelar, él solito, a toda la Mafia de Chinatown, pero para éso deberá pasarse por el forro los derechos civiles e imponer la ley marcial en la ciudad. - -Frank Serpico (Al Pacino) en Serpico El más legal de toda la comisaría, el único que no acepta sobornos y además el primero en chivarse de la corrupción de sus gremio. Volvió locos a los de Asuntos Internos, por eso a nadie le extrañó el que acabase tiroteado... probablemente engatillado por algún compañero resentido. -
-Matt Cordell (Robert Z'Dar) en Maniac Cop
Ante tanto cáos, a los neoyorquinos de a pie no se les ocurre otra que defenderse matando maderos. Y mientras, al difunto oficial Cordell no se le ocurre otra cosa que regresar al trabajo convertido en un maníaco sediento de sangre. Todo un detalle.
-Bob Ciello (Treat Williams) en El Principe de la ciudad El póli pijo. El más corrupto y podrido hombre de ley de la famosísima -y privilegiada- Brigada de narcóticos de la ciudad de New York. Al final farda de honesto y lo canta todo, mandando a la hoguera a sus viejos compinches de correrías. ¡Soplón! ¡Membrillo! ¡Más que chivato!...
-Jimmy "Popeye" Doyle (Gene Hackman) en French Connection
Se crée el rey de Brooklyn. Un maestro del cacheo. Pero era un cabronazo en toda regla que no dudaría en dispararte por la espalda si fuese necesario. Perseguir era su debilidad, y las redadas su obsesión. Nenas cachondas, tíos que salen con esas nenas cachondas, drogatas, sospechosos de drogatas... pero sobretodo le íban los traficantes forrados de pasta. No sé, no sé...
-Oficial MATUTE (Don Gato, 1961) Patrullero encargado de mantener limpios los basureros del Bronx de una pandilla de gatos barriobajeros aficionados a delinquir en tono de alta comedia. Su único futuro: la esperanza de que algún día llegue el ascenso deseado o, mejor aún, el retiro bien remunerado.

jueves, 26 de noviembre de 2009

-MINUTOS MUSICALES: GALERIA REFINADA DE "GUITAR HEROS"

BO DYDDLEY pone ritmo de la jungla a un puñado de FOTOS de maestros de las seis cuerdas elegidos a tumba abierta para la ocasión. Como se suele decir en estos casos: no están todos los que son... Contrario a la elección en base al virtuosismo (para eso están las revistas tipo RollingStone o MelodyMaker), y como cada cual tiene sus gustos, sirva como pequeño homenage esta variada lista a desaparecidos como Nikki Sudden, Johnny Thunders, Link Wray, Buddy Holly, Rory Gallagher, Steve Ray Vaughan, Muddy Waters, Johnny Ramone o Eddie Cochran; ademas de reconocimiento para "hachas" del calibre de Ross "The Boss", Mick Collins, Tony Fate, Cyril Jordan... sin olvidar algunas de las leyendas vivas que no pararan hasta dejar de respirar: JJ Cale, Johnny Winter, Elliott Murphy, Dave Alvin, Chuck Berry... ¡¡GOD SAVE THE RIFF!!

jueves, 12 de marzo de 2009

-VILLAGE MUSIC... Probablemente la mejor tienda de discos del mundo

(... Y al decir discos me refiero al vinilo ¿Ok?).
El paraíso al que todo jonqui adicto al surco vinílico desearía entrar. Lo más cerca de estar "knocking on heaven's door"... ¡y a precios de saldo!, a que se os ponen los dientes largos ¿eh?. El amiguete de la fotografía es John Goddard el dueño de semejante palacete. Mejor dicho era, porque VILLAGE MUSIC cerró sus puertas tras más de 40 años de amor a la música (John abrió la tienda en 1968, pero ya trabajaba en la misma desde el 1957) ¿y por qué?, pues por una juvilación muy meditada por el propietario, aunque el factor más determinante el la subida desmesurada de los alquileres en la zona de Mill Valley, -cuando empezó el hombre pagaba 200$ mes, hoy el alquiler ascendía a 10.000$ mensuales-.
Su historia es la de un privilegiado que pasó toda su vida amasando pilas de discos; aprendiendo e investigando, expandiendo sus horizontes musicales y manteniéndose fiel al vinilo, hasta reunir material suficiente como para parar un tren (o dos si son pequeños). Jazz, gospel, folk, salsa, country, doo-wop, new wave...40's, 50's, 60's, 70's, 80's, 90's, memorabilia, parafernalias (cuenta que la cosa más cara que vendió fue un poster de la ultima gira de Buddy Holly, en 12.000$), y una reputación ganada a pulso en todo el globo terráqueo. John comenta emocionado la satisfacción que fue para él tener como clientela a gente como Jerry García, Carlos Santana, Ry Cooder, John Lee Hooker, BB King, Elvis Costello o Nick Lowe, músicos con los que mantiene una sincera amistad. Uno no puede dejar de sentir admiración y bastante "envidia sana" del viejo John Goddard, una especie de personaje parecido al papel protagonista que interpretó John Cusack en Alta Fidelidad(High Fidelity, 2000. Stephen Frears), ¡¡ya quisiera yo heredar estas cuatro paredes aunque me endeudase de por vida!!. Un dato curioso (y que dice mucho de la personalidad del tal John) son los originales apartados que John solía tener en distintos cajones, con varios tipos de listas: "Mis favoritos de la semana" (decir que el primer concierto al que acudió con 12 años fue Little Richard, ahí es nada!); "A veces una portada es bastante"; o el cajón del "Hall of Fame", en el que mete cosas objetivamente perfectas que "si alguien no le gustan, el problema es claramente suyo, no de los discos...". Sencillamente genial.

martes, 24 de febrero de 2009

-MARTY FELDMAN, LA CRIATURA CON EXTRAÑOS OJOS EN LA CARA.

Con esa jeta no podría ser otra cosa que actor, y de comedia. No basta con ser feo, hay que tener gracia y Feldman no solo vive de su rostro de lémur. Sus parodias a los monstruos clásicos de la Universal, El Jovencito Frankenstein (Mel Brooks, 1974), tanto las desmadradas películas que dirigió, El Habito no hace al Monje(80) y Mi bello Legionario (77), dan buena fe de ello.
Marty Feldman nació un lejano 1933 en Londres. Sus primeros trabajos fueron para la televisión inglesa durante los 60 y los 70 en típicas comedias de situación, Marty(68), saliendo en algunos sketchs del Show de los Monthy Python, y al frente de un programa de radio de la BBC. También aparecio en la TV americana, Dean Martin Show, o en the Muppet Show (Los Teleñecos), aventurandose a rodar en Italia comedias de sexo, Sex With a Smile (76), de esas que desgraciadamente ya nadie rueda.
La muerte le llegó en su habitación de hotel en México DF. Un ataque al corazón mientras rodaba en el 82, la que seria su obra póstuma Yellowbeard (Los Desmadrados piratas de Barba Amarilla, 1983). Una triste perdida tomada con ironía, como a él le hubiese gustado, por DC. Cómics que le dedicó una historieta "I Killed Marty Feldman" rindiendo homenaje a este genio del humor cafre y paralimpico.
Tanto de la mano de Mel Brooks que le lanzaría al "estrellato" en la citada El Jovencito Frankenstein y La Ultima Locura (76), o a las ordenes de compañeros suyos como el cachondo de Gene Wilder que le dirigió en El Hermano mas listo de Sherlock Holmes (75), Feldman siempre supo rodearse de colgados de aupa, reyes de la parodia alocada como Richard Pryor y Andy Kaufman (el de Man on the Moon) en su "El Habito no hace al monje"(aquí Marty era el hermano Ambrosio que salía del convento a ver mundo), o dirigiendo a la bellísima Ann-Margret (ver entradas ants.) y al todoterreno Peter Ustinov en el fracaso estrepitoso que seria "Mi bello Legionario"(The last remake, 1977), parodia del clásico film (y un peliculón) del 66, Beau Geste, en donde en todos ellos el gran Marty Feldman siempre supo estar a la altura... del ridiculo mas estrepitoso. ¡¡Todo un monstruo!!

viernes, 17 de octubre de 2008

GRISELDA BLANCO: CUANDO EL DIABLO TIENE NOMBRE DE MUJER

Tenía en mente hablaros de algún personaje diabólico. Alister Crowley sería una buena elección, pero mira por dónde me topé con la tal GRISELDA BLANCO. Bajo su cuerpo de mujer se esconde el mismo diablo en persona. Ni todas la brujas malvadas de los cuentos imaginarían tal imperio de terror, ó mejor aún, Capone sería Papá Noel en comparación con la narco-gángster colombiana apodada La Madrina. Un verdadero ángel de la muerte, responsable ella solita de la mayoría de matanzas y asesinatos (tanto de americanos, colombianos y cubanos; deudores padres, esposas e hijos, niños y familias enteras, transeúntes, perros.. ) ocurridos en Florida del Sur durante los años 1979, 1980, 1981, y 1982. Se le atribuyen más de 200 asesinatos. Sin distinción, ni piedad. Cualquier lugar (aeropuertos, comisaría de policía, licorerias, restaurantes..) de Miami era propicio para el caos. Rodeada de una pandilla de desaliñados sicarios hijos de puta (lo peor de lo peor) armados hasta los dientes que complacían sus órdenes sin piedad. Tipos a los que solo les importaba matar (recuperar la pasta, a diferencia de los italianos, no era importante), mandar un claro mensaje: si no pagas... MUERTE.
Porque la reputación era lo más importante dentro de ese mundillo, sobre todo para ella. Es raro ver a una mujer convertirse en capo de la droga. Para ganarse el respeto de los hombres debería ser más mala que ellos... que causara temor el solo hecho de oír su nombre. Y vaya si lo consiguió... ¡Esta perra disfrutaba estando en guerra!, siendo capaz de mandar asesinar (tenías suerte de si no acababas en trocitos, descuartizado con una sierra mecánica y empaquetado en una caja para regalo) a 11 personas en 24 horas... toda una orgía de sangre que convirtió Miami en la ciudad más peligrosa del globo terráqueo (toda su fabulosa historia, lo bueno y lo malo, la encontrarás en el increíble documental Cocaine Cowboys). La famosa serie televisiva Miami Vice y la péli El Precio del Poder (de cuando Pacino era Al) son herederas de esa época, ambas por cierto, bastante alejadas de la cruda realidad (a nadie extrañaría que fuesen financiadas con dinero de la coca).

GRISELDA BLANCO nació en Medellín en la más absoluta pobreza. Creció prostituyéndose y siendo la típica carterista. Hasta ahí todo normal, lo asombroso llegaría al trasladarse con su familia a New York. Empieza su carrera delictiva a mediados de los 70, y en "busca y captura" se esconde en la capital del estado de Florida, llegando a montar un imperio de pesadilla sin parangón. Adicta a toda clase de drogas, lesbiana, paranoica, hipocondriaca, gustaba de lujos (llevaba el anillo de Eva Perón), de coleccionar riqueza, de desafiar y eliminar a todo el mundo... ¿De quién me deshago hoy?... Un ejemplo de cómo le funcionaba el tarro a esta mujer lo tenéis en el nombre que le puso a su tercer hijo (se cargó a sus dos maridos) ¡¡ Michael Corleone Sepúlveda !!... Sin palabras.

Griselda llegaría a convertirse en un problema nacional, en una prioridad (ya no era el simple tráfico que enriqueció la ciudad con miles y miles de millones de dólares girando por TODAS las manos...) que había que solucionar tajantemente. La desarticulación de las principales redes del tráfico de drogas en el Sur de EE.UU (una larga historia... a Cocaine Cowboys me remito) tuvo su punto culminante con la detención de la viuda negra. Como toda historia podrida y dantesca (empezando por el juicio) se libró de la pena capital, milagrosamente, y... por increíble que parezca, fue puesta en libertad en el 2004, deportada a Colombia, y se desconoce su paradero (a sus hijos se los cargaron allí).
Y entre toda esta locura, yo me pregunto: ¿Qué coño fue de la pasta?......

jueves, 2 de octubre de 2008

NEW YORK CITY: CONEY ISLAND, DEL ESPLENDOR... A LA TOMADURA DE PELO.

Vuelvo a subirme una vez más, en el táxi de Travis. Dirección Coney Island, al sureste de Nueva York, mítico enclave considerado el vertedero moral de la megalópolis por excelencia. Su accidentada historia así lo atestigua. Durante muchos años su paseo marítimo, con sus freakshows, sus locales de apuestas, sus carreras de caballos y sus burdeles convertían Coney Island en una ciudad sin ley (¡hasta 1868, no había policía!) regida por sus propias leyes y por políticos corruptos. De destino veraniego de lujo frecuentado por la élite... a hervidero de pecado y diversión donde los visitantes eran timados sin misericordia. El "truco", el "fraude"... todos querían sacar tajada de esta Sodoma de bolsillo. Así el excéntrico empresario de espectáculos Samuel W. Gumpertz (que había trabajado en el circo de Buffalo Bill y había sido el primer representante de Houdini) emprendió en 1904, con el arte del freak-show, la edad dorada de Coney Island; El primer parque temático de la historia. El templo sagrado del espectáculo. El Pasado Glorioso. Dreamland. El tal Gumpertz (entre 1905 y 1929) recorrió el planeta a lo largo y ancho para encontrar esos fenómenos con los que asombrar y dejar pasmados a los miles de atónitos que acudieran a su centro de operaciones, el concurridísimo parque de atracciones Dreamland. En ese largo período de años introdujo (para asombro del departamento de inmigración) 3.800 individuos pintorescos reclutados en los más remotos puntos del globo terráqueo. Entre ellos 212 bantocs de Filipinas -especialistas en lanzamiento de dardos envenenados-, 18 jinetes argelinos, 19 hombres salvajes de Borneo, 125 guerreros somalíes practicantes de la automutilación ritual y hasta mujeres de distintas tribus que ensanchan sus labios -con piezas de madera-, o sus cuellos -con anillos-. Menudas expediciones se montaba el tío... plantas, animales, utensilios, antiguedades y demás parafernalia viajaban (imagínate, ¡eran los días de Willie Fog!..) con destino New York. Pero la joya de la corona de este pequeño imperio sin parangón fue sin lugar a dudas la construcción de una ciudad a escala diminuta (para gloria y honra de todos los enanitos del mundo) de nombre LILLIPUTIA. Dicha ciudad en miniatura reproducía meticulosamente el aspecto de Nurember en el siglo XV, contaba con 300 ciudadanos enanos y tenía su propio parlamento. El cuerpo de bomberos de Lilliputia realizaba ¡¡cada hora!! un simulacro de incendio para deleite de los visitantes. Todo estaba cuidado hasta el último detalle: cada hogar tenía su propio cuarto de baño a escala, tenían un establo de ponys, un teatro de enanos, un corral con minúsculas gallinas Bantam y un buen número de lavanderías regentadas por ¡¡ enanos chinos !!. Contaban incluso con su propia versión de la aristocrácia en las figuras del conde y la condesa Magri. En un espectáculo sin parangón Gumpertz había organizado periódicos paseos de gigantes por la ciudad para que el público pudiese darse cuenta de hasta qué punto eran pequeños los pequeños habitantes de Lilliputia. Cuando Dreamland cerraba sus puertas, los enanos vivían lujosamente en comuna sumergidos en la ilusión de contar por fin, con un mundo a su medida. Otra de las muchas atracciones que podían verse en Dreamland eran las ¡¡ reconstrucciones de catástrofes !! (precedente lejano de esas pelis de catástrofes que hoy dia tan en voga están). La inundación de la ciudad tejana de Galveston, la erupción del volcán Pelee de la isla de Martinica, el terremoto de San Francisco, la caída de Pompeya... En Dreamland contrajeron matrimonio La Chica Mono y el Chico Cocodrilo. Sufrió martirio La Fuente Humana (lanzaba agua a través de sus dedos y sus tobillos, simulados por pequeños tubos que introducía bajo su piel), o murió el Hombre Azul, que sacó provecho de la desconcertante pigmentación de su piel provocada por las dosis de nitrato de hierro que ingería. Actualmente Coney Island parece una ciudad fantasma, una tomadura de pelo. Chiringuitos sin clientes, casetas de tiro con las persianas bajadas, un Tren del Terror al que da mil vueltas cualquiera de los que abundan en nuestras ferias itinerantes, sucios carteles que prometen "Lo más... de lo más" y asombran por su ridiculez. Nada queda de aquella ciudad mágica salvo la espectacular Wonder Wheel, una inmensa noria que aún conserva buena parte de su añejo encanto. Para la redacción de este retrato he contado con la inestimable ayuda del genial Jordi Costa (leer Mondo Bulldog). Las gracias a él.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...