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miércoles, 13 de agosto de 2014

ORGULLO DE LLAMARSE HARRY DEAN STANTON


 HARRY DEAN STANTON: PARTLY FICTION (Documental emitido por Canal +)
Como no amar a Harry, a Travis. Porque ambos, persona y personaje, son el mismo ser. Un ente sensible, vulnerable, que abre su corazón al espectador y le deja hurgar en los espantos de su alma. El Travis de París Texas (Win Wenders, 1984) no deja de caminar, no puede. Igual que el Harry actor, no encaja en ningún sitio, no sigue un orden. Algo lo empuja a vagar errante y marginal por la vastedad del desierto. No necesita contar su historia, su rostro, su mirada, 58 años de vida lo expresan todo.
Como no amar a todos los Harry Dean Stanton de este cochino mundo. Forajidos salvajes, rebeldes orgullosos, legendarios indomables con hígados de hierro. Seis décadas de cine a cuestas y más de 200 rodajes en el saco. Como secundario de lujo fue testigo en primerísima persona del mejor cine estadounidense de siempre. Harry es un gallo de pelea que en los dorados años del New Hollywood cabalgó y 'disparó' con Jack Nicholson y Marlon Brando por Missouri (Arthur Penn, 1976), gamberreó al lado de Dylan, Kris Kristofferson y James Coburn en Pat Garrett y Billy The Kid (Sam Peckinpah), se unió a la banda de Dillinger (John Milius, 1973), navegó con el octavo pasajero de la nave Nostromo (Alien, 1979)... y su careto indefenso se convirtió en presencia habitual del mejor cine de autor (Tavernier, Wenders..), del cine más raro e independiente (Sangre Sabia, Sonny....), de la serie B más molona (Repoman, Christine, 1997: rescate en New York,...) y así hasta el infinito, aportando su granito de arena en cualquier género cinematográfico que le reportase ingresos con los que pagar juergas, vicios, alcohol, tabaco y mujeres, muchas mujeres.
Como no amar a Harry Dean, me repito. Pregúntale a David Lynch porque le ofreció trabajo en 6 de sus películas; otro tanto a Coppola (3), John Carpenter (2), John Millius (2), Scorsese, Sean Penn... Todos antepondrán la persona al actor, te hablarán del hombre que trabaja de sol a sol, del tipo tímido, solitario y poco hablador que si tiene que abrir la boca es para dignificar la palabra, decir lo justo y necesario en el momento preciso, dar una calada a su cigarrillo y guardar silencio mientras el 'filosófico apunte' descansa en el aire. Sincero y noble en sus actos y pensamientos. Todos a su alrededor te dirán que es un honor ser amigo del amigo Harry. Lo mismo susurrará el camarero que lleva cuarenta años sirviéndole copas en el mismo bar. Debbie Harry (Blondie) le dedicó una canción y llegó a conocerlo intimamente, élla te dirá que Travis hace pequeñas actuaciones por los alrededores de Kentucky con su banda "the Harry Dean Stanton Band" y que te cantará viejos clásicos si tú quieres. Tennessee whiskey, Danny Boy....son temas para sobrellevar el camino, elegidos salmos de despedida silbados con la voz marchita del ultimo y genuino actor sobre la faz de la tierra. Y llegará el día del juicio, y Harry no se arrepentirá de nada. El cine seguro que de muchas cosas.
 "Es un alivio no ser nada" (palabra de Harry)


viernes, 13 de septiembre de 2013

TE PRESENTO A... CURTIS HARRINGTON: ESTETA DE LA DECADENCIA

Cineasta proscrito del cine fantástico-terrorífico norteamericano hoy denigrado.  Pocos tuvieron el coraje (y la obsesión) de filmar la decadencia y degradación de Hollywood y su mundo de la manera en que Curtis Harrington lo hizo. Son muchos (compañeros de profesión, criticos especialistas ...) los que creen que se volvió loco de remate. Poseía talento de sobra para convertirse en 'director de cine Hollywodiense', bien remunerado y respetado por todos, pero prefirió vivir voluntariamente al margen de todo ese circo. Lejos de esa 'estandarización' que proponen los grandes Estudios buscó la alternativa de una honestidad artistica creando el suyo propio. Fue su modo de rebelarse contra lo que él consideraba 'gris cotidianidad', apostando por alejarse de esos 'viejos clichés' y filmando cine de género que además de terrorífico resultase culto, lúcido y divertido. Un género, el de lo fantástico, que le reportaba una absoluta y total libertad para perpetrar proyectos personalísimos con los que reflexionar y explorar sus miedos y deseos más intimos. Sus películas son ni más ni menos que el refugio emocional del autor. Films irónicos, metafóricos, perversos y retorcidos que surgen del imaginario de una mente 'emocionalmente inestable'. Harrington necesita exorcizar  sus fantasías más intimas, pesadillas culturales, orientación sexual, narcisismo e incertidumbres varias volcandolas en el interior de sus obras. Así que prepárense para una sesión de 'cine de autor' (que dirían los franceses), y de grotesco underground, repleta de símbolos oníricos, laberintos emocionales, desasosiego, lirismo, sordidez, ambigüedad y autodestrucciones a la carta.

CURTIS HARRINGTON (Los Angeles, California, EE UU, 1928 - Hollywood Hills, California, 2007) con tan sólo 14 tacos coge su cámara de 8 mm y adapta el relato La Caída de la Casa Usher de Edgar Allan Poe en lo que sería toda una declaración de principios. Estudia cine en la Universidad de Southern California pero entra a trabajar en la Paramount desde abajo, como 'chico para todo'. Entre idas y venidas al Viejo Continente, curres como crítico en revistas especializadas y voyeur del horror a tiempo parcial, dirige cintas experimentales hasta que el gran Roger Corman lo coge bajo su batuta y le da la oportunidad de enmarcarse en el género largo de ficción con Night Tide (1961) (interpretada por un jovencísimo Dennis Hopper). Luego vendrían estupendas obras como Queen of Blood (Planeta Sangriento.1966), Whoever Slew Auntie Roo? (¿Quién mató a Tía Roo? 1971) y What's the matter with Helen? (¿Qué le pasa a Helen?. 1971), Killer Bees (Abejas Asesinas. 1974), The Killing Kind (1974) o Ruby (1977); trabajos que le canjean cierta notoriedad entre los acólitos de las rarezas elegantes de la Serie B y tumberos crápulas como nosotros. Además le acompañan por el camino honorables compinches veteranos inmersos en mil batallas y, como no,  afines al sentir de este fanzine: Gloria Swanson, John Savage, James Caan, Katherine Rose, James Coburn, Richard Crenna, David Carradine o la apabullante Shelley Winters entre otros (a 'Mamá Sangrienta' -en la foto1 con el Tío Curtis- habría que dedicarle un reportage a tumbaAbierta como de verdad se merece). De poco le servirían al director todas estas diabluras en cinemascope. Como todo discriminado de la vida, pasaría a rodar capítulos de Los Angeles de Charlie, Dinastía, los Colby y similares bodrio-series para televisión, ya madurito, con los que poder llegar a fin de mes. He aquí nuestra pasión desfasada por directores malditos como Harrington y deber de buen tumbero rescatar su cine del limbo del olvido. Asístan pues, con detalle y total complicidad con el cine de este maestro arrinconado, al visionado de dos de sus mejores películas: ¿Quién mató a Tía Roo? y ¿Qué le pasa a Helen?. Estas dos joyas polvorientas son claros ejemplos del subgénero denominado psycho-biddy o hag horror, -o como se conece a aquellas pelis de terror en las que una(s) mujer(es) mayor(es), papeles que recaían casi siempre en una actriz en decadencia,  suponen un peligro para los demás debido a su locura (recuerden el magnífico film de Aldrich que fomentó tal corriente: ¿Qué fue de Baby Jane?)-. Estamos seguros que entenderán así la complicidad y deleite que profesamos por semejante individuo. Dos sublimes espectáculo de barraca de feria, apoteósis bizarra y cuento de hadas de terror pulp sobrados de idiotez intelectual. Cine sin fecha de caducidad: No apto para niñatos. La falsedad del sueño(cine)americano parodiado con saña y poderío. De su síntesis crítica no se libran ni la religión, ni los magnates de Hollywood, ni las rutilantes estrellas del negocio, ni los films que la gran mayoría de estas estrellas interpretan para los grandes y dominantes Estudios ('Cantando bajo la lluvia' o 'El Soltero y la Menor' son señaladas en ambas cintas a este sentido). En definitiva, el esteticista de la decadencia americana: el señor Curtis Harrington en persona, junto con su alocada visión e incomparable estilo, gozan de toda nuestra admiración y respeto. ¡¡Ay, si aprendieran otros la lección de estas gentes inviolables del ayer!!...



domingo, 1 de septiembre de 2013

TE PRESENTO A... JOHN MILIUS: DESTERRADO REBELDE DE HOLLYWOOD

El documental a punto de estrenarse "MILIUS: Man Myth Legend. (2013)" es la escusa perfecta para honrar y ensalzar -en vida, ojito- a uno de los grandes del cine tumbero. Ya les hemos comentado en más de un párrafo de esta revista virtual la admiración y lealtad que sentimos hacia todo lo que lleve la firma MILIUS.  Somos incondicionales eternos del hombre que parió películas tan notables como "El Viento y el León", "Dillinger", "El Gran Miercoles" o "Conan el Barbaro". Dificil desprenderse del tufillo cinemaníaco que desprende este polémico director americano. Películas que pertenecen a distintos géneros cinematográficos pero a las que les une el espíritu libre y rebelde, depositado a conciencia por el propio autor. Un cine perteneciente a la última década dorada 'made in Hollywood'. Aquella que abanderaron apellidos tan ilustres como los Coppola, Scorsese, Cimino, Lucas, Altman, Spielberg ... u otros menos mediáticos como Schrader, Friedkin, Walter Hill o De Palma (venga el caso citar los directores vivos que nos gustan más y que todavía siguen a su bola, intentándolo) y demás hornada de reyes del clan rebelde que asoló Hollywood allá por finales de los 60 y cambió para siempre la forma de hacer (y vender) películas. Alumnos que barrieron a sus anticuados maestros del mapa y que coparon el 'Nuevo Cine Americano' para sí. Esa 'revolución americana setentera' de la que tanto nos gusta charlar que revolucionó el cine y nuestras mentes adolescentes para siempre. La amistad (inicial) y colaboración entre todos los componentes de este grupo de colegas cineastas fue clave importante en toda aquella revuelta (contra)cultural. Milius no goza del mismo estatus (ni crítico ni social) que el de exitosos amigos suyos como Spielberg o George Lucas; directores que representan la antítesis de su ideal cinegético. Su suerte y fortuna siempre fueron menores, eso seguro. Pero entre nosotros Milius estará a la altura de cualquiera de aquellos compañeros y amigos suyos de generación con los que se le quiera comparar. Sin ir más lejos sin la escritura gonza de este señor jamás hubiese existido un film de culto como "Apocalipse Now"..., o al menos, tal y como lo conocemos hoy. Mejor visionen este documento atentamente, y descubran -sin intromisiones tormentosas- el talento en la sombra de esta figura cormaniana por ustedes mismos. No se crean lo que cuentan las malas lenguas... Que si fascista, violento, machista.... Sí, Milius va armado hasta las cejas, cabalga olas con los Marines en su tabla de surf y escucha rock and roll diabólico a toda pastilla ¿y Qué? Ser inclasificable, independiente, testarudo, transgresor, indomable, luchador, fiel a sí mísmo y, demás virtudes politicamente incorrectas, tiene un precio a pagar: Rechazo, malentendidos, censura, destierro, obstracismo, olvido... Por nuestra parte solo decir, que a tipos así, los defenderemos y reivindicaremos a tumba abierta en esta casa. Nuestro cariño y admiración por John Milius y todos los de su estirpe. Forjadores de sueños, románticos aventureros que defienden y contagian su pasión por el cine a tumberos proscritos como nosotros. Venditos cabrones todos.
Apéndice: Sorpresa supuso el verle al frente creativo de la serie de la HBO "Roma". Ya hemos hablado de lo mucho que nos gustó esa televisiva revisión, polémica y visceral, de la Historia del antiguo Imperio Romano. Exultante de violencia y dramatismo sirvió para recuperar la sombra de este desterrado tiparraco que nunca ascendió a las alturas porque sabía que luego la caída sería mucho peor.)

domingo, 15 de abril de 2012

TE PRESENTO A ALLAN ARKUSH. Entrañable chapuzas a domicilio


Allan Arkush -y el cine que ama- son un homenaje al talento desconocido que podemos encontrar en la serie B hollywoodiense. Ni él ni sus películas alcanzaron nunca el status de estrellas, pero si alcanzarían a conquistar nuestros corazones. Al lado de su inseparable amigo y también director de cine Joe Dante comienza a trabajar apadrinado por el gran Roger Corman. Esto significará que sus películas gozarán del humor y la desfachatez de la que hace gala la escuela cormaniana. Satirizar sin piedad las diversas interioridades del mundo para el que trabajan, empezando por su propio cine, será la marca de la casa. Antes de empezar a aceptar todo tipo de trabajo para poder subsistir (El Club de los Chalados II...; pasando por series de TV de dudoso pelaje...hasta la comedia romántica de los ultimos tiempos) el bueno de Arkush en sus días mozos se lo pasó en grande y, lo que es mejor, nos hizo pasarlo en grande, con un puñado de títulos disparatados que hoy son referencia inenudible de todo tumbero amante de la comedia teenager y el mejor rock and roll. A continuación repasamos lo que creémos son los títulos más interesantes facturados por el golfo de Allan Arkush, uno de nuestros directores grindhouse favoritos. (A espensas de dejar para otro día un film que todavía no hemos tenído el gusto de ver: Shake Rattle and Rock!!, titulada por estos lares "Todo por el rock", y protagonizada por una jovencita Reneé Zellweger) -HOLLYWOOD BOULEVARD ("ESAS LOCAS DEL CINE, 1976").- Un paseo gamberro y desenfrenado por los años 70 en la meca del cine. El gran circo visto a través de los ojos de una guapa e ingénua chica que llega a L.A. con la pretensión de convertirse en estrella de la pantalla a cualquier precio. Para ello la veremos dispuesta a aceptar cualquier papel, desde ser víctima de un espectacular atropellamiento, hasta doblar a la protagonista de un asesinato o saltar de un coche en movimiento. Cine dentro del cine, a la manera eso sí, de la serie B. La película no es más que una bendita escusa para que sus dos directores (Arkush-Dante) disfruten como niños rodando su ópera prima. Dos aficionados más, haciendo la péli que a ellos mismos les gustaría ver si pagasen la entrada. Muy punk. Produce la cinta el maestro Corman (en la que no faltan insertos de varios de sus films... faltaría más) y está alocadamente protagonizada por dos típicos actores de su camada, el enorme y queridísimo Dick Miller (un actorazo como la copa de un pino, y que algún día tendrá en AtumbaAbierta el post que se merece), y Paul Bartel, recordado por interpretar aquel singular papel protagonista en la lynchiana Cabeza Borradora. No duden en que este largometraje, tesoro en VHS, es una cinta de Culto... Material de primera en cualquier videoclub cochambroso que se precie. Si todavía no la han visto... corran por ella.
GET CRAZY ("VOLVERSE LOCO, 1983")
Los teenagers americanos salían haciendo el garrulo en toda clase de películas y comedias durante los años 80: En boleras, diners, autocines, pistas de patinaje, campus universitarios, fiestas de graduación, reuniones surferas, campamentos de verano, clubs deportivos... Aquellas películas de 'desmadre' y 'competiciones' (piensen en cualquier pasatiempo o deporte estúpido que se les pase por la cabeza y verán que los yankis ya lo han filmado), a pesar de ser cintas sin importancia -o al menos sin pretensiones artísticas-,eran infinitamente más divertidas y entretenidas que el cine destinado a los adolescentes de hoy. No hay color. Servidor lo tiene claro. Entre las Hanna Montana, Crepúsculos, Vigilantes/as de la Playa y disneychanels actuales... me quedo con todo aquel alocado barullo, música rock y demás ingredientes rebeldes del cine juvenil de los 70 y 80. Hablando del chance que tenemos entre manos esta vez la receta de Arkush no es otra que un super-espectáculo en una importante sala de fiestas la noche de fin de año, con ambiciosos y poco escrupulosos competidores haciendole la vida imposible al propietario (Allen Garfiel en su salsa). Malcolm McDowell es de la partida, por ahí anda Lou Reed... y ¡¡suenan los Ramones!!... ROCK AND ROLL HIGH SCHOOL (ídem, 1979).- En más de una ocasión hemos alabado semejante título* (ver reseña). Y seguirémos haciéndolo a cada oportunidad, no les quepa la menor duda. La cinta de Arkush es una joyita de culto, y no solo porque supusiera el debut de nuestro grupo favorito en la gran pantalla, sino porque en su día fue un auténtico acontecimiento, tanto de público como de crítica (la que entiende, claro). Con mayor o menor acierto, el resultado, es una fórmula que todavía hoy se toma como modelo. Algo que siempre agradeceremos al bueno de Allan. Nunca alcanzaría un título de éxito como Piraña o los Gremlins como sí consiguió su amigo Joe Dante, así que nunca tuvo reparos en aceptar cualquier bódrio que le permitiese seguir haciendo lo que más le gusta, que era divertirse rodando, antes de que esa clase de cine grindhouse pasase a mejor vida. De esa época ya olvidada pertenece un film como DEATHSPORT (Deporte Mortal, 1978). De nuevo la co-dirige con un tal Henry Suso. El trabajo en equipo parece gustarle; dos pirados alucinan más que uno. La pareja acaba pariendo una especie de fantasía heróica motorizada, concebida a partir del éxito del "La Carrera de la Muerte del año 2000". En un futuro próximo, después de las grandes 'Guerras de Neutrones', el mundo se divide en desierto y 'Estado Ciudades' aisladadas, partiendose la raza humana en dos mitades enfrentadas, Mutantes Canívales y Guías de Asalto. Pura alucinación de la escuela cormaniana New World Picture. Está lejos de ser de lo mejor que ha filmado Arkush y ni tan siquiera alcanza cierta notoriedad en la sci-fi postnuclear de serie B, pero nunca desmereceremos en esta casa un título madmaxiano protagonizado por un David Carradine barbudo y una sexy Claudia Jennings en todo su explendor, en lo que supuso la última actuación de la playmate en la gran pantalla dado que murió poco después de concluir la filmación. Dejamos atrás el Arkush del VHS y saltamos a los 90. Ni rastro de riesgo. Ni rastro de su rebelde pasado. Trabajar para televisión y aceptar el cine basura que se hace ahora (antes era basura.. pero de lujo) es lo que toca. No esperéis un estreno en cines, como mucho, lo emitirán por la caja tonta. Así fue con THE TEMPTATIONS (1998), un film amable pero poco más. Es el típico biopic musical televisivo que tanto acostumbran hacer por aquellos lares (Elvis, The Supremes, La Bamba, Tina...), apto para todos los públicos, en los que ni tan siquiera respetan las composiciones originales de los intérpretes a estudiar. El enfoque - o hilo conductor- es siempre el mismo: el mánager aprovechado, los duros comienzos, el hit, el estrellato, las chicas, el alcohol, las drogas, la separación y caída... Cuanto más grande sea la leyenda, el drama, y el éxito, mejor. El género musical en cuestión no importa. Y la historia de los Temptations, en este caso Los Emperadores del Soul, es de las buenas, créanme (de los cinco cantantes tan solo uno, Otis Williams, sobrevivió al stylel life of rock'n'roll). No nos engañemos, podrían ser mucho mejores cintas de lo que son. Pero aún sabiendo lo lejos que están, a todos los niveles, del grupo o estrella biografiada, para muchos de nosotros, amantes del rock and roll, películas como esta son una golosina dificil de evitar... Una Tentación. Sobretodo si en ella recrean un sonido y un estilo irrepetibles que redefinirían la historía de la música popular. Leyenda que aquí vemos arrancar desde las calles de Detroit hasta alcanzar una escalera de éxitos con destino a la cúspide en el sello Motown. Enlace

domingo, 20 de noviembre de 2011

TE PRESENTO A JOHN MICHAEL McCARTHY, EL ULTIMO SEXPLOITER

Si os gustan películas gamberras como las de David F. Friedman, John Waters o Russ Meyer, amáis el cine de muy bajo presupuesto, os vitamináis con el mejor sexploitation yanqui, el cómic underground, el punk rock garajero, la sci-fi cincuentona, y os importa una mierda hacer el ridículo y pasar por vulgares freaks ojeando nudies de sexo bravo, delincuencia juvenil y demás referencias psicotrónicas... deberíais echarle un vistazo al cine de este menda. Eso sí, lograr encontrar un film que lleve su firma va a ser algo tan difícil como dar con el Santo Grial por el morro: una taréa para arqueólogos pirados (en la mula no hay nada de nada). Adoptado de nacimiento McCarthy afirma haber nacido en Memphis, como su amado Elvis, pero lo cierto es que nació en Baldwyn, Mississippi. Su obsesión por El Rey raya lo paranóico (el lo llama "sincronía sexual") pero es su conocimiento sobre la (sub)cultura popular y la sociedad norteamericana en general, lo que nos lleva a interesarnos por la trayectoria de este director, sobretodo después de parir semejante disparate como fue Teenage Tupelo (1995). Una 'obra maestra' del cine cutre y casposo; escrita, producida, dirigida y promocionada (el tío gusta de hacer giras con sus films cual roquero del espacio exterior) por el propio John Michael, sin duda alguna uno de los alumnos más avispados del mítico Ed Wood. ¿Quién si no podría tener entre sus proyectos una historia como la que desea contar en Iggy/Ziggy, una cosa futurista basada en 2001:Una Odisea Espacial, en la que Iggy Pop es retratado como un hombre primitivo y el Ziggy Stardust de Bowie vuelve de Marte para visitarlo descubriendo un mundo de rock'n' roll? Semejante marcianada solo podía salir del chamuscado cerebro de un tipo tan divino como JMM. Su filmografía patatera (la mayor parte en formato Super-8) no sería de culto sin la presencia de una figura femenina y portentosa dispuesta a la desnudez: D'Lana Tunnell. En palabras del 'profesor' Rubén Lardín -a quien debo este reportage-: "una tipa carnosa, de expresión disgustada, aspecto de zampapollas y belleza glamourosa, a la que alguna vez he visto fotografiada por Richard Kern, y cuya mirada cándida y morbosa ya es indisociable del cine del director" (Los fans tumberos de los Oblivians la tienen inmortalizada posando para su Lp "Sympathy Sessions"). Como curiosidad el bueno de JMM hizo de extra en un pequeñísimo papel (como dibujante) en la película de Milos Forman El escándalo de Larry Flint, además de dibujar él mismo los storyboars y reinterpretar algunos de los chistes originales de la revista Hustler para que aparecieran más jugosos en pantalla (en la cinta también salían un par de starlets de su cantera, Dawn Ashcraft y Sophie Couch, como putas de compañía de Woody Harrelson). A continuación repasémos algunos de los trabajos menos destartelados de su filmografía, basura de la buena. TEENAGE TUPELO (1995. 83m) Rodada con un presupuesto de 12.ooo dólares (y tirando de Master Card), fotografiada en B/N y en color y localizada en los lugares de Memphis por los que paseó Elvis, esta estupenda nudie-cuti incluye desde un sorprendente homenaje a Los Cuatrocientos Golpes de Truffaut, inclusive la interpretación de la propia madre del director ("¿Quiéres ver a mi madre desnuda?" reza la promoción del film), hasta una impagable banda sonora ¡del mejor grupo de rock venezolano! de los 60, Los Impala. Y todo para rememorar aquellos salvajes films meyeranos como Faster Pussycat Kill, Kill! o el She Devils on Wheels de Gordon Lewis. Las pandilleras en esta ocasión son el trío atómico de las Mangaters, cultistas del teenage Topsy Turvy que vuelve al pueblo para el estreno de Trashus Traileris, un nudie-cuti (¡¡dentro de otro nudie-cuti!!) a todo color que ha protagonizado; pero al llegar descubre que el mundo de allí es en blanco y negro. D'Lana es una lugareña preñada de Johnny Two-Note, un cantante de rockabilly casposo. En conjunto tenemos una tragicomedia de sexploitation semi autobiográfica y musical... Ahí es nada. THE SORE LOSERS (1997; 98m.) Los perdedores del dolor (así se doblaba en la versión al español, que la hay) es su siguiente película tras Teenage Tupelo (vídeos para los Oblivians o Guitar Wolf fueron otros de sus trabajos, aparte de crear y dibujar el personaje de cómic Cadavera). Interpretado por Jack Oblivian, como no, músico componente de los seminales Oblivians, en el papel de un delincuente juvenil que llega del espacio exterior. El argumento no podía ser de lo más delirante. Hay más sexo, más coches, más violencia, más efectos especiales y mucho más ritmo que en todo lo que había rodado hasta la fecha (75.000 dólares tienen la culpa). La música es uno de sus atractivos, un ingrediente clave. La banda sonora está editada por el majestuoso sello californiano Sympathy for the Record Industry e incluye joyas de '68 Comeback, Guitar Wolf (el trio de componentes de la banda de garage-trash japonesa interpretan a los hombres de negro en el film) Jeff Evans y, por supuesto, sus/nuestros querídos Oblivans. Papelito además para e veterano David Friedman, el primero en 25 años. Memorable la escena en la que Blackie (al llegar a la Tierra es lo primero que hace) entra en una tienda a comprar un ejemplar de Weird Science, y cuando el vendedor le comunica que el gobierno retiró todos los números hace tiempo, éste no puede evitar asfixiarle con un ejemplar de Odio, la obra maestra de Peter Bagge. Así de chiflado es el singular universo de este cineasta americano sin parangón. Siempre perdiendo. Pero sin desfallecer. Posteriormente rodaría la apocalíptica SUPERSTARLET A.D. (2000), un cruce entre Regreso al planeta de los simios y Beyond the "Valium" of the Dolls. Su última 'chatarrada' es un film que todavía no he tenído la gloria de visionar: CIGARETTE GIRLS (2009), en lo que pretende ser la superpelícula por excelencia del pieza de Memphis. Tanto Ovni, tanta chica mala, tanto rock'n'roll, tanto troglodita y tanta carallada espero que os haya abierto el apetito (sexo-lúdico-canábico fermentado con birra), igual que a un servidor cuando escuchó por vez primera el nombre y desventuras de John Michael McCarthy. Todo un personaje.

martes, 15 de noviembre de 2011

DIRIGE E. ELIAS MERHIGE. Cineasta a tumba abierta

LA SOMBRA DEL VAMPIRO (The Shadow of Vampire, 2000). El extraño y atrayente realizador neoyorquino E. Elias Merhige -autor curtido en el cine experimental (Cfr. Begotten, 1990)- apuesta por un producto a contracorriente, agradable de ver, por eso nos gusta en esta casa. Su camara actúa como una cazadora de almas/vidas de las personas, digámos que vampiriza a sus personajes, un efecto vampírico que le viene como anillo al dedo a la hora de manufacturar este insólito film sobre la vida y obra del actor alemán Maximilian Schreck, protagonista del famoso film mudo de F.W. Murnau, Nosferatu (1922), personaje al que la leyenda sitúa como un auténtico chupasangres. Bajo esta apasionante premisa, y de la mano de dos grandes actores que contribuyen a la solidez del producto como son John Malkovich (Murnau), y sobre todo, Williem Dafoe (Scherck), Merhige se vale de ideas ajenas y ya planteadas en anteriores ocasiones (es imposible no acordarse de Michael Powel y su Fotógrafo del Pánico, o del Arrebato de Iván Zulueta) para facturar una película llena de buenos momentos cinematográficos, bellas imágenes (la escena en la que el vampiro vuelve a ver la luz del sol en los fotogramas del film que ruedan, es un ejemplo de ello), y una elegante gracia soterrada, producto de 'jugar' con excéntricos personajes reales: como cuando Schreck se niega a relacionarse con el resto del equipo de reparto alegando que es un fanático del método Stanislauski (sic.), por citar alguno de esos impagables momentos. Una película que nunca termina de ser un film de terror (ni lo pretende) puesto que Merhige se pasa por el forro muchas de las convenciones del género para deleitarnos con lo que muchos creémos una pequeña obra maestra, un título de culto entre los amantes del cine dentro del cine. Añadir que un inesperado Nicolas Cage figura como coproducor de la mísma, asesorado eso sí, por el experto español Luciano Berriatúa. SOSPECHOSO CERO (Suspect Zero, 2004). El poco prolífico director neoyorquino firma de nuevo un curioso film. Esta vez se trata de un thriller parasicológico estimable, pero al igual que sucediera con La Sombra del Vampiro no consigue el más mínimo reconocimiento ni del publico ni de la crítica. Suspect Zero no es un film redondo: lagunas de guión, situaciones en las que los personajes aparecen de la nada..., y ni mucho menos alcanza el nivel de su anterior film (su próximo trabajo sería un corto de animación titulado Din of Celestial Birds, dejando claro que lo suyo es experimentar), pero entretiene, que es lo que importa en este caso, y para nada se merece la mala fortuna de la que disfrutó. Cuenta además con un actor de la envergadura de Ben Kingsley (Sexy Beast, 2000) y un Aaron Eckhart más que aceptable, completando el reparto la siempre adorable actriz canadiense Carrie-Anne Moss (Memento, 2000), una mujer por la que sentimos verdadera atracción en esta casa. Merhige vuelve a tomar prestado premisas y argucias argumentales de otros films del mismo género (salta a la vista que títulos como Seven o El Silencio de los corderos están presentes en mente de todos, por otro lado, como lo están influenciadas el 99% de peliculas hechas a posteriori sobre temática psycho-killer) para fundirlos con su peculiar estilo de 'maníaco de la camara' (esos planos imposibles del revés...) y firmar otro título maldito, raro e incomprendido. Los que gusten de asesinos en serie, del psicoanálisis freudiano, de conspiraciones gubernamentales, armas parasicológicas y viajes astrales de serie B sin lugar a dudas Sospechoso Cero colmará sus expectativas.

sábado, 24 de septiembre de 2011

TE PRESENTO A... GARY SHERMAN: EL CINEASTA ENTERRADO.

Siguiendo con el repaso a olvidados cineastas de lo fantástico que allá por tiempos del vetusto VHS reinaban en las polvorientas estanterías de cualquier videoclub fétido que se preciara, sería un error monumental no mentar a uno de los directores de culto del género: Gary Sherman (Chicago, Illinois, 1945). El hombre cuenta con cuatro apreciables películas, por lo menos. Pero al final le pasaría igual que al título del film que lo encumbró como tal director de culto: MUERTOS Y ENTERRADOS (Dead and buried, 1981), ya que hoy son pocos los que se acuerdan de su nombre. La cinta es una gran película de temática zombie, con mad doctors incluidos, que en su momento supuso un soplo de aire fresco (recordémos que eran los tiempos del terror y psycho-killers para adolescentes y un film como éste rompía todos los esquemas). El guión era obra de los mismos responsables que escribieron la aclamadísima Alien. Una pequeña joya del género, que más allá de una película de terror propiamente dicha, profundiza como pocas en todo lo referente a la estética del horror, y que termina con una de las conclusiones/moralejas más sarcásticas, pesimistas e impresionantes de toda la historia del cine de terror. El film, y su final, encierran una macabra y retorcida mala leche. Anteriormente Gary Sherman había debutado tras la cámara con un documental sobre ¡¡Bo Diddley!! (The Legend of Bo Diddley, 1966), el cual, y muy desgraciadamente, no he tenido el placer de videar. Su primer largo antes del citado Dead and Buried, fue otra interesante cinta de terror: SUBHUMANOS (DEATH LINE, 1972); también conocida entre nosotros como La Línea de la Muerte, o por su otro título en inglés RawMeat. Financiada y rodada en Gran Bretaña, hecho que puede explicar el parentesco estético-visual que el filme pueda tener con ciertos films tardíos de la Hammer, la película cuenta con la presencia del magnífico actor inglés Donald Pleasence, en el papel del inspector Colhaun de Scotland Yard, además de brindarnos una fugaz aparición el gran Christopher Lee. En la historia del film, que funciona como parábola de la realidad social que atravesaba la Inglaterra de aquel entónces, Sherman nos propone un viaje a las catacumbas del metro londinense. Nos introduce en los subsuelos. Allí habitan los famélicos descendientes de una gente habandonada a su suerte durante las excavaciones del complejo de túneles construidos a finales del siglo XIX. Imagínense como podrían haber sobrevivido... Podríamos encajar pues, este título, en la lista de films con temática canibal de la que tanto gustamos en esta casa (link). Otro interesante trabajo en la carrera fílmica del de Chicago lleva por título LA JAURÍA DEL VICIO (Vice Squad, 1982). Es una movie de patrullas y brigadas anti-corrupción de las que tanto gustan a los americanos y en la que no faltan los sádicos asesinos, las prostitutas indefensas y toda la acción y violencia de la que hacían gala aquellos polvorientos films ochenteros. El relativo éxito (en medida de lo que se gastó) que tuvo con algunos de sus films menores como "Se Busca Vivo o Muerto" (Wanted: Dead or Alive, 1987) -de la que ya hablamos con motivo de aquel reportage sobre 'Gene Simmons en el cine'- le hizo aspirar a cotas más altas. Alturas éstas, como Poltergeits III, de las que no saldría bien parado. O por lo menos, no representan al mejor Sherman que conocemos y apreciamos los amantes chalados del fantástico. ¿Qué hace hoy? Pues ni idea. Buscaría acomodo en la televisión, eso sin duda. Algunos de sus añejos guiones todavía tienen acomodo en el cine de terror actual de bajo presupuesto, sin ir más lejos: "La Mansión del pánico"(The Golow, 2002). Pero ya no es lo mismo. Gary Sherman no será ni el primer ni el último artesano director desplazado por la industria y los nuevos tiempos, pero valgan estas míseras líneas para recordar su aportación, si bien no tan abundante en cuanto a títulos, sí más que digna en cuanto a ideas, propuestas e intenciones.

martes, 30 de agosto de 2011

TE PRESENTO A ... WILLIAM FRUET. CINEASTA MONTADO DEL CANADA

William Fruet(1933- Lethbridge, Canadá). Sus primeros trabajos resultan hoy piezas fundamentales para entender el panorama cinematográfico canadiense de los años 70. Venía del teatro, de la idea de la contracultura y de estar comprometido con 'las películas realistas'. Así que empezó rodando dramas como "Goin Down the Road"(1970) o "Wedding in white" (1972) por los que recibiría varios premios de la Academia de cine canadiense, incluído el de mejor película, como en el caso de ésta última interpretada por el magnífico Donald Pleasance. De hacer digámos 'cine de autor', esos iniciales y seminales films dramáticos que hoy son piezas de historia del cine canadiense, Fruet pasaría a rodar una serie de thrillers (algunos cercanos al cine de terror) desoladores, violentos y originales. Deliziosa carnaza de videoclub de la que siempre estaremos orgullosos de recomendar, y por la que escribímos estas líneas. Cuando quiso forzar la máquina y aspirar a cotas mayores (cineHollywood para entendernos), el interesante -hasta esa fecha- William Fruet, acabaría como acaban la mayoría de innovadores: parodiándose a sí mismos (o a otros). Hasta mediados de los 80 este cineasta montado del Canadá facturó películas interesantes, siendo el puto Amo de las estanterías de la parte de atrás de los videoclubs antes de diluirse en la mediocridad y acabar encajando en el medio televisivo (hasta día de hoy) como le pasó a tantos otros; rodando infinidad de capítulos en series de todo tipo, sobretodo fantásticas (Babylon 5, Amazing Stories...). A continuación señalamos lo que a nuestro entender son sus mejores títulos dentro del cine fantástico y del género duro, violento e impactante que tanto nos gusta en este ciberfanzine.
FIN DE SEMANA SANGRIENTO (Death Weekend, 1977)
-Fruet deja claro que está más cerca del cine fantaterrorífico de Wes Craven que del de su compatriota David Cronemberg. No hay más que echarle un ojo a este trabajo para comprobarlo. Típico thriller violento de los años 70, de los que ya no se hacen. A medio camino entre "La Ultima Casa a la Izquierda" (72) y el "Perros de Paja" peckinpahniano. Una relación extramatrimonial en plena naturaleza dará paso a una merienda de celos, asesinatos, persecuciones, suspense, sadismo y venganza a tumba abierta. Está protagonizada por una excelente pareja de actores: la neoyorquina Brenda Vaccaro (Cowboy de Medianoche, Capricornio Uno) y el hawaiano Don Stroud (La Jungla Humana, Mamá Sangrienta).
MORDISCO MORTAL (SPASMS, 1983)
También conocida como "Muerte por espasmos" es un film más que destacable dentro del global de su filmografía. Aquí se atreve con una monster movie tropical y selvática. Una Serpiente Demonio (N'gana Simbu), guardián de las puertas del infierno, hará las delicias de los amantes a este tipo de películas. Entre tambores, maldiciones y sombras en la isla de Pintu destacan las apariciones de Peter Fonda y Oliver Reed. También aparece la actriz Kerrie Kane, hoy olvidada (Aquella belleza que pudimos ver en series de televisión tan molonas como Kun Fu o Alien Nation entre otras). Además para redondear esta estupenda producción canadiense de aventuras decir que el admirable Dick Smith se encarga de los efectos especiales.
-PERSECUCIÓN IMPLACABLE (SEARCH AND DESTROY, 1979)
Aquí se le da por la exploitation sin más. En la onda independiente y outsider del cine de Serie B de la época. El film patina en muchos aspectos (guión, actores, banda sonora... hasta en la dirección!) pero que se deja ver dado los buenos momentos de acción que tiene (el final en las cataratas del Niágara!! es de locura). Ex veteranos del Vietnam -duros, traicionados y muy mosqueados- pelearán por tí y por mí, limpiando las calles de basura. Sin duda se trata de un título de los más olvidados dentro del más bizarro cine canadiense. Otro título a mencionar, en la misma onda de 'violencia crepuscular' (a lo Peckinpah o Monte Hellman), sería "TRAPPED" (Atrapados, 1982), demostrando lo canalla e impactante que Fruet podía llegar a ser -cuando quería-.
-OJOS INDISCRETOS (BEDROOM EYES, 1984)
Un director tan capacitado como el canadiense -canibal del mejor y del peor cine de género- también patinó calamitosamente intentándolo con copias descaradas de films de éxito, como ocurrió en este caso. Bedroom Eyes es la versión canadiense de "Doble Cuerpo" de DePalma (ésta a su vez lo era de "La Ventana Indiscreta"), pero mucho más nefasta. Patina en todo: los actores están horribles, la banda sonora apesta... Pero con todo, dejó ciertos detalles (excitación sexual palpable) y alguna que otra secuencia original. Otro de esos 'films oportunistas' de los que hablamos podría ser INSECTO (Blue Monkey, 1987), lanzado tras el éxito que su paisano Cronemberg obtuvo con "La Mosca". Si bien es cierto que su obra posterior no alcanzaría nunca los niveles -ni la espectativa- que creó el cine de sus comienzos, es justo reconocer el aporte del señor Fruet al cine fantástico. Si esa huella fue pequeña o no, descúbranlo ustedes mismos. (Nota: no consigo por ningún lado uno de sus ultimos trabajos, "DOG BOYS"(La Prisión de los Perros, 1998), un título que me atrae sobremanera dado el tema a tratar y el hecho de estar protagonizado por uno de mis actores australianos favoritos: el Bryan Brown de "Consejo de Guerra")

jueves, 10 de febrero de 2011

DESCUBRIENDO A JOHN CAZALE

JOHN CAZALE (1935- 1978) es un actor único, soberbio. Apareció en solo cinco films, las cinco fueon candidatas al premio a la mejor película (en total 40 nominaciones pero él no fue seleccionado como mejor actor en ninguna de ellas): El Padrino I y II, La Conversación, Tarde de perros y El Cazador. Trabajó a las ordenes de grandes directores (Coppola, Lumet y Cimino) y compartió cartel con los mejores actores de su generación. Todos ellos le idolatran, aman (en el caso de Meryl Street la cosa iba mucho más allá) y lo apuntan como una influencia que les hizo mejorar como actores (que se lo dígan a Al Pacino sino). Actor camaleónico, versátil, autentico, nada forzado, un actor real, capaz de mostrarnos el alma de su personaje en cada escena. Tenía algo que dificil de explicar, no se, había que verlo actuar... Pero a día de hoy son pocos los que conocen su nombre, a no ser que te digan que se llama Fredo, por ese icono sí que le conocen, porque todos conocen al hermano mayor de la familia Corleone y a todos nos rompió el corazón en ese peliculón. En cualquier escena del Padrino II (sería capaz de verla seguida toda la vida) Fredo está sublime: El monólogo recostado en la amaca; hablando con su sobrino poco antes de morir... ¡Diós! Su interpretación es capaz de expresar el dolor mas oculto del personaje. Sabía transmitir como nadie la debilidad, y se tomaba muy en serio su trabajo. El italoamericano venía del teatro, de interpretar obras en Broadway. Fue en una actuación en Nueva York donde dieron con él Coppola y compañía. Irrumpió tarde y el sueño le duró poco, pero tuvo tiempo de dejar su sello en la historia del cine. Quiso seguir trabajando cuando le diagnosticaron el cáncer de pulmón, empezaba el rodaje de El Cazador y el seguro no quería que la hiciese por si se moría. En un acto que lo alaba, Robert DeNiro puso el dinero de su bolsillo y metió a John en la película. Moriría poco antes de estrenarse el film, y dejaría constancia una vez más de lo inmenso actor que era... y lo grandísimo que hubiese sido de no haber fallecido. En el recuerdo, su frente despejada en la que podía aterrizar un avión y su sincera sonrisa de oreja a oreja. -Los que queráis confirmar estas alabanzas vertidas en la persona de John Cazale podéis, además de su cine, visionar el excelente documental (corto eso sí) de la HBO -que rula por la mula- "I KNEW IT WAS YOU. DESCUBRIENDO A JOHN CAZALE" (Richard Shepard). Comentarios de gente anteriormente citada que tuvieron el honor de conocerle, y actores reputados de hoy como Buscemi, Sam Rockwell o Seymour Hoffman expresan en la cinta su admiración por el desgraciado y tristemente desaparecido actor italoamericano.

lunes, 1 de noviembre de 2010

-TE PRESENTO A... YASUZO MASUMURA

-Yasuzo Masumura(1924-1986) es otro de esos poderosos y fascinantes cineastas japoneses apenas conocidos en occidente. Poco a poco vamos descubriendo, -más allá de los clásicos como Kurosawa, Ozu, Mizoguchi y algunos otros más modernos como Oshima-, la grandeza e infinita variedad de la historia del cine nipón. La prueba está en maestros como Seijun Suzuki, Shoei Imamura, entre otros, amén del director que nos ocupa, a los que tenemos acceso gracias vendito DVD, y por qué no decirlo a las descargas de la red.
-EL ARTISTA:
Masumura comenzó muy joven a trabajar en los famosos estudios Daiei y, gracias a una beca, tuvo la oportunidad de viajar a Europa y estudiar los métodos de trabajo de los maestros italianos del momento (tiempos de revolución, como bien sabrán, a todos los niveles sociales y culturales) Antonioni, Fellini y Visconti. No es de extrañar, que de regreso al Japón, la impronta de esa floreciente manera de hacer cine de los directores italianos (extensible a la nouvelle vague francesa, free cinema británico...) quedase profundamente marcada en la obra posterior de Masumura, dotando al extenso catálogo de su obra -más de 50 films- de una personalidad universal añadiendo (y desmontando) a su vez, las costumbres y raíces más clásicas del cine japonés. Esas señas autoriales inequívocas, ése mezclar, o reconciliar, occidente y oriente, le llevará a convertirse en gurú de la Nueva Ola del cine nipón, sin cuya mirada y estilo directores modernos como Takashi Miike o Shinya Tsukamoto serían incomprensibles.
SU ARTE:
-Desde que debutara en 1957 con Kisess, la extensa carrera del director oriental le llevaría a cultivar todos los géneros: la comedia -Giants and Toys (58)-, el cine yakuza -con Man of the Biting Wind (60), protagonizada por el mismísimo samurai Mishima en persona (al film de Paul Schrader me remito, para conocer a tan enigmático personaje del arte y el pensamiento japonés), el melodrama erótico -Manji (64)-, el romance violento -The Spider Tattoo (66)-, etc. etc... Trabajos de una elegancia sin igual, sin embargo, no exentos de elevadas cotas de locura. El ejemplo más claro lo tenemos en la que podría considerarse su obra maestra, Blind Beast (69). Un genial melodrama de horror, amor a tumba abierta y erotismo surrealista -mezcla de un Dalí o Buñuel más pasados de vueltas-, que revela los aspectos más morbosos y perturbadores de la psique humana. Al mismo tiempo asistimos a un elegante trabajo del autor, apasionado, estético y emocionalmente metafórico.
-Aventúrense pues a descubrir el placer fetichista del potente cine post-moderno underground de la mano de un génio loco llegado del país del Sol naciente. Recuperar el cine de Yasuzo Masumara -al igual que el de otros "afines" como Fuller, Wilder, Siegel, Ray...-, és no sólo una obligación, sino una prueba más, real y palpable, de que el cine todavía tiene mucho que ofrecernos.

miércoles, 28 de julio de 2010

REPASANDO EL CINE AUSTRAL DE BRUCE BERESFORD

No me importa su último trabajo (The Contract). No me interesan sus premios de la Academia (Paseando a Miss Daisy). De Bruce Bersford (Sydney 1940) me interesan sus dos primeros trabajos en tierra australiana, antes de oir cantos de sirena provenientes de Hollywood. Aunque no está de más defender que su primer film americano, "Gracias y Favores" (Tender Mercies, 1983), es un excelente drama protagonizado por el gran Robert Duvall, título referencial de otra gran película sobre el mismo tema: "Corazón Salvaje"(2009). Al que habría que añadir otra excepción como la lírica "Black Robe"(El Manto Negro, 1991), ya comentada en cierta ocasión en alguna otra entrada con motivo de una lista de grandes películas del cine australiano (título, éste último, incluido, sin haber visto un servidor las dos primeras obras de Beresford). Dos claros ejemplos de lo mucho que ha cambiado el estilo y la forma de hacer cine, de un director, que iba para figura y a tenor de lo visto se nos ha quedado pequeño.
-ASALTO AL FURGÓN BLINDADO (Money Movers. 1978)
Nada de aspavientos. Nada de dramatismo melodramático. Nada de demagogia barata... Estamos ante un thriller extraordinario a todos los niveles. Seco. Un debut digno del más talentoso de los directores. La ópera prima del australiano es un denso, complejo y tirante ejercicio de cine con mayúsculas (Si no recuerdo mal Richard Fleischer rodó en 1950 un loable thriller con el mísmo título en castellano; y más recientemente parece ser que se estrenó un remake del cual no sé nada... ni quiero saber). El original guión, obra del propio Beresford, gira en torno, como su título en castellano indica (mucho más ocurrente suena el original, algo así como "los motores/movedores del dinero"), al atraco que planean, en el más absoluto secreto, tres empleados de la empresa Darcy. Los cuales ven complicado su plan, cuando por sorpresa un anónimo avisa a la empresa del inminente golpe. El final es merecedor de todos los elogios. Un impresionante estallido catártico de violencia y sangre, a lo Peckinpah de Grupo Salvaje...
-BREAKER MORANT (akí "Consejo de Guerra". 1980)
Si algo demuestra este film, además de lo bien que se movía Beresford por terrenos tan dispares como el thriller violento y el drama bélico, es lo comprometido que parecía estar el realizador australiano en denunciar la corrupción de nuestra sociedad en todos sus niveles. Una lástima que no siguiese por ése camino. Personalmente estámos ante una obra maestra. Puede verse como una película "anti" (anti-imperialista, anti-inconstitucional, anti-bélica...) pero sobretodo me quedo con la sensación de haber visto una gran obra de cine clásico de toda la vida. Con una historia muy parecida a aquella otra maravilla llamada "Senderos de Gloria". Del mismo modo que en el título de Kubrick está basado en un hecho real acaecído duranta la Primera Guerra Mundial, la péli de Beresford están basada en un suceso real ocurrido durante la Guerra Anglo-boer. Tres tenientes australianos bajo mando inglés serán juzgados, en éste otro caso, por supuestas irregularidades en el frente de batalla. Buenas interpretaciones, sobretodo la de Edward Woodward y, por encima de éste, la de Jack Thompson ("Feliz Navidad, Mr. Lawrence"). Me recuerda también al western americano: La época en que está ambientada la historia es la misma; hay tíros al galope; salen "indios", en este caso aborígenes; el precioso paisaje austral bien podría salir en un western de John Ford ("El Sargento Negro" por ejemplo)... y así hasta acabar elogiando detalles como la textura o la fotografía, que en otras películas serían simple anécdota pero aquí redondean una de por sí majestuosa película.

martes, 16 de febrero de 2010

-TE PRESENTO A PENELOPE SPHEERIS (o lo que queda de élla)

Sí amigos... Esta sexagenaria abuelita de buen ver y directora de cine, firmante en los 90 de trabajos que parecen hechos expresamente para sus nietos como "Rusticos en Dinerolandia", "Una pandilla de pillos", "Experimento chiflado" o aquella otra estupidez titulada "Wayne's World", no siempre se ha dedicado, como hace ahora, a facturar esa clase de comedias familiares que tanto gustan al Hollywood mas disneyano. Aunque parezca mentira la PENELOPE SPHEERIS (Nueva Orleans, 1945/...) de sus comienzos, como si de una versión femenina de Abel Ferrara se tratara, fue durante los 80 una directora punk y documentalista que nos ha dejado una serie de filmaciones que merecen un respeto. Es de suponer que Spheeris vivió aquellos años inmersa en el movimiento marginal y underground de la música punk (incluido las juergas) participando y haciendo gala de una actitud irreverente hacia lo establecido. Repasemos aquellos tiempos en los que vestida con su camiseta roída de Sid Vicius filmaba cosas tan interesantes como éstas...
-Su primer trabajo resulta ser todavía hoy uno de los mejores documentales sobre el punk que se han hecho: THE DECLINE OF WESTERN CIVILIZATION (1981). Peny (permítanme estas confianzas) entrevista a jóvenes y músicos que representan la otra cara del sueño americano intercalándolas con actuaciones impagables del calibre de unos Germs, Fear, Black Flag, Circle Jerks o los punkrockers angelinos X. Una delicia. Dos años después su siguiente trabajo sería practicamente lo mismo pero en ficción. En SUBURBIA (no confundir con la de Richard Linklater del mismo titulo), y apadrinada por el gran Roger Corman, rueda una historia dramática sobre un grupo de punkies marginados, llena de tópicos, que por típicos, no dejaban de mostrar la sociedad en su forma más cruda: Violencia, drogas, desplazamiento, problemas en el seno familiar... Temas que afrontaría de forma más incisiva en su siguiente film.
THE BOYS NEXT DOOR (akí "Los Chicos de al lado") de 1985, es una producción cien por cien años 80, de ésos films violentos hechos para un público juvenil interpretado por un alma perdída como Charlie Sheen, donde Peny analiza (es un decir) la psicología de los dos pirados mozalbetes protagonistas que desprecian a la humanidad y odian su futuro. Recuerdo haberla visto de crío y es de esa clase de pelis que no se olvidan. Su tercer film, sin incluir el documental, lleva por título HOLLYWOOD VICE SQUAD (86) una péli de acción envuelta en el mundo de la pornografía que no he tenido opurtunidad de visionar, pero que a buen seguro seguirá la línea temática de sus trabajos hasta la fecha. No puedo decir lo mismo de DUDES(87) la película que precede a lo que sería su laureado segundo documental THE DECLINE OF WESTERN CIVILIZATION PART II: THE METAL YEARS (88). Buscando esta vez el "glamour" (del que adolecían los punks) en el estilo de vida de los músicos y bandas de la por aquel entonces floreciente escena heavy americana. Del clasicismo, y supuesto machismo, de bandas como Kiss, Ozzy, Wasp, Motorhead... a la aparición lacarosa y afeminada de bandas de rock angelinas como Poison y similares. De visión lógicamente obligada.
Hasta aquí fue todo. Entrarían los 90 y nuestra amante del submundo marginal estadounidense se pasaría a la vanalidad del cine más comercial e insípido. Adiós a las crestas, la rebeldía, a la música auténtica, al cine independiente, al peligro... que era lo que más me interesaba de Peny. Si a esto lo llaman madurez, el significado de la palabra "madurar" es todo un misterio para mí.
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