DANIEL CLOWES (1962... Chicago)
Cuando se habla de cómic-books, novela gráfica o vulgarmente cómics para adultos (olvidáos de los tebeos heroicos, aunque en tiempos éstos también tenían "dos rombos"), el judío
Will Eisner sale a la palestra por ser el encargado de elevar este estilo a la categoría de arte. Luego en los 60's irrumpiría con fuerza
Robert Crumb, todo un "personaje" (necesitaría todo un guión cinematográfico para presentaros a este genio loco) encargado de montar todo el tinglado y follón que sabiamente pondrían en marcha generaciones posteriores. Gracias al creador del
Gato Fritz los autores de hoy día gozan del respeto y admiración de críticos, guionistas, gente culta y lectores de toda índole (algunos pasan incluso de autores de culto a fenómenos multitudinarios) viendo como se convierten sus viñetas historiadas en adaptaciones cinematográficas. Ese es el caso de
DANIEL CLOWES, alumno aventajado (otro sería
Peter Bagge autor de la magistral serie Odio) del
sensei Crumb, que gracias a su novela gráfica
Ghost World, pasó de autodidacta underground a guionista de Hollywood. Antes del (relativo)éxito que obtuvo con dicho título, ya era conocido por los aficionados lectores de la revista
Love & Rockets, luego publicaría
Lloyd Llewellyn (su primera serie, de 1985) dando paso a
Eightball (
Bola Ocho) ,que en sus primeros diez números incluía
Como un Guante de Seda Forjado en Hielo (¡¡?!!), su obra mas "famosa" -un hervidero de mala hóstia- y referencia obligada para aficionados (acérrimos freaks) y aspirantes a futuros dibujantes. Fuera del campo de la historieta arrastra, clase y buen gusto... consavído admirador del punk-rock , dibuja las cubiertas de álbumes de
Urge Overkill, y
Supersuckers (y carteles para pélis como
Happiness), manteniendo una independencia inquebrantable (por eso estoy hablando de él..) respeto a su obra, dando sobradas muestras de tener las ideas claras (la cabeza en su sitio) sobretodo tras crear
Ghost World (que

sorprende por su ternura y sutileza) y vender sus derechos a los chupasangres de Hollywood, recurriendo para dirigirla a
Terry Zwigoff que atando cabos fue el hombre-tras-la-cámara en ese genial documental sobre ¡¡Tachán...!!
Robert Crumb - y su todavía más colgada familia - titulado
Crumb, a secas. (...Y con la pasta de David Lynch, ¡qué lío!).
Clowes sería el guionista (nadie metería mano a su trabajo) y juntos parirían una historia trágico-cómica-ácido-tenebrosa sobre dos jóvenes y su mundana existéncia(algo así como un fabulesco el
Guardián Entre el Centeno) protagonizadas por una gordeta
Scarlett Johansson(de aquí a la fama...o a la perdición..) y una sorprendente
Thora Birch (ésto no és American Beauty, colega) y de propína las mezclas con
Steve Buscemi, en la piel de un ¡coleccionista! de viejos vinílos... la cosa "pinta". La realidad es que el resultado cabía esperar, todo aquel que buscase la típica péli-comédia con adolescentes tan de boga en las carteleras del cine (ó sea, casi todo quísqui..) saldría trasquilado de su asiento, con la sensación de haber sido engañado... y es que entender lo que ves no es tan fácil como parece.
Pero como éso (lo de agradar, lo del éxito... y tal, y tal) poco importa a gente como
Zwigoff (del cual además recomiendo
El Arte de Estrangular, hasta la fecha último trabajo) y
Clowes, que síguen "a lo suyo", seguiremos disfrutando de trabajos personales, singulares, diferentes (en el buen término de la palabra) e irreverentes, y que por encima de todo ... entretienen.
De
Daniel Clowes estoy leyendo
David Boring (que yo sepa, su último cómic-book aunque siga con la tíra de
Eightball) y leeré gratamente tódo lo que caiga en mis manos.