El legendario islote ya existía como lugar de presidio y aislamiento en el siglo 19. Los índios nativos de la Bahía de San Francisco siempre creyeron que aquel era un lugar maldito. El faro y el fuerte que lo coronan fueron construidos durante la guerra de Secesión americana. La pequeña isla ya albergaba pués a presos confederados antes de convertirse en la famosa Isla del Diablo de la que tanto nos contaron desde el cine y las películas. También llamada La Roca, esta siniestra isla de apenas 9 hectáreas se convertiría en la primera cárcel de Máxima Seguridad de los EE.UU. A partir de 1934, año de su inauguración, esta cárcel federal estaría reservada a los presos más violentos y peligrosos de América. Podría decirse que Alcatraz era el último recurso. Si sus inquilinos (Capone fue uno de tantos) tenían fama de duros y peligrosos los agentes que les custodiaban eran asimismo los más duros del país; y cabría suponer que igual de peligrosos. Los prisioneros, afinados entre cuatro paredes de un metro y médio por 2'75, apenas tenían contacto los unos con los otros. El Alcaide era el amo y señor del castillo, el que lo decidía todo, si morías o vivías. Sin su consentimiento ni siquiera podían los familiares adceder -por ley- a visitar a sus presos una vez al més. Y al reo que se pasase de listo le estaría esperando la suitte más húmeda y mohosa del balneario: la Celda de aislamiento en el Bloque D. Temído "agujero" del que pocos regresaban cuerdos... si és que lograban salir.
Todo ese aire de máxima seguridad del que hizo gala Alcatraz durante años se vendría al garete cuando en 1963 tres presos lograron protagonizar la fuga más espectacular ocurrida en la isla. Fran Morris, Clarence Anglin y su hermano John Anglin (que de estar supuestamente vivos rondarían los 80 años) fueron los encargados de tal hazaña. No se sabe si perecieron en sus frías aguas o qué sucedió tras la fuga, pero su huída precipitaría poco después el cierre definitivo de Alcatraz como prisión. Se estima que a lo largo de sus 30 años de historia 64 hombres murieron tras las rejas y muros de cemento tratando de escapar, suicidados, torturados o enloquecidos (todavía hoy perduran las historias de fantasmas y apariciones). Huvo a su vez otros intentos anteriores de fugas o evasión (hasta 23); los informes oficiales hablan de 6 presos abatidos, 2 ahogados... Tal vez haya a su alrededor un secretismo y misterio acrecentado por las historias made in Hollywood que han convertido Alcatraz en un mito o leyenda urbana. Echémos un repaso a algunas de las películas -que primero me vienen a la mente- que un servidor a podido ver sobre tan conocida isla:
- FUGA DE ALCATRAZ. Don Siegel, 1979. El reencuentro entre Siegel y Eastwood tras varios años separados. Basada en los supuestos hechos reales sobre la sorprendente huída de Morris y los hermanos Anglin. El maestro Siegel reconstruye los preparativos y posterior fuga de lo que parecía una fortaleza contruída para evitar cualquier intento de evasión.
- EL HOMBRE DE ALCATRAZ. John Frankenheimer, 1962. La mejor historia, para mi gusto, de todas las pélis sobre tan cinematográfica isla-prisión. Otra historia basada en hechos reales. Como un hombre (sublime Burt Lancaster) se redime de dos asesinatos y una condena a cadena perpétua, adoptando un gorrión que capturó en su celda y convirtiéndose a partir de entonces en el mayor especialista mundial sobre ornitología. Aquí no hay fugas ni conato alguno de evasión. Solo vida y muerte entre rejas. Completan el gran reparto Edmond O'Brien, Karl Malden y el "kojak" Telly Savalas.
- A QUEMARROPA. John Boorman, 1967. Alcatraz más siniestra y ruinosa que nunca. Si bien la historia tan solo tiene a Alcatraz como punto de partida y final de tan loable film, la isla juega un papel primordial para entender los personajes y el aire claustrofóbico que el director de "Deliverance" tan bien sabía imprimir a sus películas.
- Luego estarían "LA ROCA"(1996), un bodrio de acción típico de su momento y al servicio de la estrella de turno (en este caso Sean Conery y Nicolas Cage)... y algún título más que vosotros haréis bien en recordarme. Para finalizar decir que la aceptable "Sutter Island" de Scorsese en algunos momentos me trajo a la memoria la isla maldita de Alcatraz. Aquella a cuales viejos proverbios indios aconsejaban no acercarse.
Hoy es un lugar y destino turístico que recibe miles de visitantes al año. De tan siniestro peñón, se han escrito libros y filmado decenas de películas y documentales. A nadie escapa que lugares preventivos como ése seguirán atrayéndonos misteriosamente. Y es que alcatrazes y guantánamos los hubo, los hay, y los habrá siempre.








