Hoy tenemos el placer de presentarles... ¡A la encantadora! (ejem, ejem) ¡¡y exhuberante!! (eso sí que sí)... DYANE THORNE. Conocida -es otro decir- por ser la protagonista absoluta de la trilogía canadiense comenzada con "Ilsa, La Loba de las SS"(75) y sus secuelas "La Hiena del Harem"(76) y "La Tigresa de Siberia"(77), en las que encarna a una siempre lujuriosa y despiadada mujer al mando de campos de concentración: uno nazi en la primera; a las órdenes de un jeque árabe que engorda todavía más sus bolsillos con la trata
de blancas en la segunda; y en la tercera entrega de la miniserie podemos verla tras el telón de acero dirigiendo otro de esos campos (dónde si no) en la Rusia stalinista. De haber podido hoy Ilsa estaría bajo el mando de los interrogatorios en Guantánamo, no os quepa la menor duda.
En todas estas pelis (por llamarlas de alguna manera) la madura Ilsa practica mil y una torturas, a ser posible sexuales, para disfrute de fetichistas y maniacos del erotismo mas extremo. Hasta nuestro internacional erotic-cult-maker Jess Franco se vió seducido por la Thorne apuntándose a la fiesta sexploitation dirigiéndola en su "Greta Haus Ohne Männer"(77), donde la loba practicaba lo que mejor sabe hacer en la jungla sudamericana. La canadiense participó en otra rareza de serie Z que todavía no he tenido el placer de tragarme "The Swinging Barmaid" (74), en donde Ilsa, esta vez Boo-Boo, es una de las camareras de cockteles a las que asedia un psicópata asesino.
Siendo francos artísticamente esta clase de cintas pueden resultar detestables y hasta repulsivas para ciertas personas... sí, cosa que particularmente me agrada. Yo disfruto a mi manera de Dyane Thorne, deliciosamente despiadada y mezquina. Oh!!! Yes... tortúrame, tortúrame....¡¡I love your big ticts!!
