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viernes, 29 de mayo de 2015
SABRINA FERILLI: LA RAMONA PECHUGONA
Así resplandece una gran belleza medio siglo después de parirla su santa madre. Al cuerno el pasar hambre y las leyes de la física cuando tenemos el bisturí. Si Ramona volvió tarumba al bueno de Tony Servillo , un tipo decente (de mente), con clase, sencillo y muy tranquilo, que en ningún momento reparó en arrugas ni flacideces mientras caía rendido a los pies de portentoso iceberg ¡cómo no vamos el resto de desgraciados y perversos diablillos mundanos a perder la cabeza con embalsamadas hembras atómicas como Sabrina Ferilli (1964)!. Esta maciza morenaza es la enésima demostración del Arte Romano en su mayor apogeo y esplendor. Otra Venus que añadir al goloso Partenón de bellezas transalpinas armadas con munición de gran calibre (Sophia Loren, Claudia Cardinale, Monica Bellucci, Silvana Mangano, Gina Lollobrigida...). Sucede que en la soberbia película "La gran belleza" (Paolo Sorrentino, 2013) la disfrutarán ustedes en total dimensión, como mujer y como intérprete. La fogosa hincha romana prometió en su día pasearse desnuda por las calles de Roma si el equipo de sus amores ganaba el scudetto, cosa que no ocurre desde 2001 (para colmo de todos los 'tifossi' del balón y de la carne), pero vaya si mereció la pena esperar. Embutida en un vestido de noche transparente color carne (sic.) la actriz nos regala finalmente un dórico desnudo sensual y una actuación... de campeonato!!!
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Escotes Atómicos,
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Sabrina Ferilli
martes, 5 de julio de 2011
MAGGIORATTE ITALIANA: LA REBELIÓN DE LOS ESCOTES SIN FONDO (II)
En esta segunda entrega de Escotes Atómicos presentamos ¡pasta gansa de verdad! Morenazas transalpinas que dejaron boquiabierto al personal y fueron la excitación de medio mundo. Hembras dotadas de protuberancias escandalosas y radioactivas, dispuestas a ahogarnos en un mar de morbo. La nutrida cantera italiana, además de cantidad, ofrece calidad. Aquí van unos cuantos ejemplos, empezando el repaso por la Reina Mayor: la "Divina" Sophia Loren... ¡¡Che donna, Mamma Mia!!
Genuino producto de la mejor huerta romana. Entre el "amor, tetas y pan" de la comedia (tardo)neorrealista que la vió crecer, daría el salto a Beverly Hills reajustando prudencialmente su nivel de flotación pectoral, no fuera que la acusaran de basta. Pero figúrense como estaría de bien dotada la Loren.. que incluso "aplanada" siguió obstentando su estatus de voluptuosa hembra de ensueño. Aún así, sus fans primigenios y más calientes no se lo perdonarían nunca jamás.
Surgida de la misma e inagotable cantera del país de la pizza -ya saben, de la escuela "pan, amor y tetas" (el orden da lo mismo)- a Gina no le hizo falta pasar por el quirófano para que el Sol de Los Ángeles no le secara las encimas; tenía la talla perfecta para entrar en Hollywood sin escandalizar. Dedicada a deleitarnos con las más variopintas combinaciones tengan por seguro que Gina arruinaría la luna de miel de cualquier lagarto tumbero. Otro sex-simbolito escotado de lo más atractivo.


(Por orden fotográfica:) -Las tintobrasianas FRANCESCA DELLERA y CINZIA ROCCAFORTE (esta última la más "desvergonzada" de todas), una clásica como ORNELIA MUTTI (¡faltaría más!) o la superwoman LUCIANA PALUZZI, son muestras palpables (¡ya nos gustaría!) de que la pasta italiana alimenta de lo lindo. Relíquias como Anna Magnani (Burt Lancaster no fue el único en caer rendido ante sus rusticos encantos), por citar alguna que otra, sin contar las innumerables "actrices giallo" (mención especial para Asia Argento) -de las que nos ocuparemos a su debido tiempo en un dossier de cine fantástico italiano que está por llegar- (no mencionemos aquí, las diosasXXX del capo Mario Salieri...) , son algunas de las muchas escotadas galacticas de renombre que ha exportado la extensa y rica filmoteca del país vecino. Pero permítanme despedirme con una debilidad. Llámenle un extra. Una dolce mujer, que a pesar de no tener sangre latina, merece a toda pompa una mención especial. Hablo de ANITA EKBERG. Exquisita. Impactante, sin más. Un torrente de erotismo. Admitámoslo: lo de la Fontana de Trevi (y el buen gusto de Fellini por hembras de pectorales atómicos) es para hacer perder el sentido a cualquiera. Vestida de negro, Anita sería algo así como la Walkiria mitológica que surgió del frio (y de una valla publicitaria) para senbrar el pánico entre todos los frustrados sexuales, habidos y por haber.
¡¡Viva la madre que parió a todas ellas!!
No encuentro adjetivos para resaltar la figura de semejante mujer. Deberían nombrarla la Octava Maravilla de la Creación, la Madre de todas las madres, sólo así se haría justicia. Apoteósica en todos los sentidos. El día que la ví por primera vez en aquella grandiosa película "Hasta que llegó su hora"(Sergio Leone, 1968), me enamoré locamente de élla. Lo que daría por ser Jason Robards y haber sido yo el que le daba aquel cariñoso cachete en su ponderoso trasero. Cosa que a la Señora Cardinale, por cierto, no pareció importarle demasiado. (¿Quién se hubiera resistido?)
A Miss Roma la cazó el poderoso productor Dino De Laurentiis (otro que tuvo suerte fue Don Marcelomastroniani, que estaba en todas el muy pillín) después de haber sido protagonista en numerosos títulos clave del cine italiano (Muerte en Venecia, Arroz Amargo...). Qué mejor orgullo para el Obrero del Pueblo, que ver a sus mujeres trabajar de semejante manera la tierra: Faldas remangadas hasta los muslos, sudando al Sol del Mediterráneo.. una estampa que hace hervir la sangre a cualquiera.
La penúltima deidad de las morenazas italianas (Luciana Pozzi juega en otra liga, que conste). La perpetuidad de los génes. Sí señor. Imponente, le va la marcha y se atreve con todo: chupasangres, dóbermans y lo que haga falta. Para mí siempre será Malena (Guiseppe Tornatore, 2000), cosa hermosa y la envídia de todas las mujeres.
- OTRAS VECINAS DEL VATICANO


(Por orden fotográfica:) -Las tintobrasianas FRANCESCA DELLERA y CINZIA ROCCAFORTE (esta última la más "desvergonzada" de todas), una clásica como ORNELIA MUTTI (¡faltaría más!) o la superwoman LUCIANA PALUZZI, son muestras palpables (¡ya nos gustaría!) de que la pasta italiana alimenta de lo lindo. Relíquias como Anna Magnani (Burt Lancaster no fue el único en caer rendido ante sus rusticos encantos), por citar alguna que otra, sin contar las innumerables "actrices giallo" (mención especial para Asia Argento) -de las que nos ocuparemos a su debido tiempo en un dossier de cine fantástico italiano que está por llegar- (no mencionemos aquí, las diosasXXX del capo Mario Salieri...) , son algunas de las muchas escotadas galacticas de renombre que ha exportado la extensa y rica filmoteca del país vecino. Pero permítanme despedirme con una debilidad. Llámenle un extra. Una dolce mujer, que a pesar de no tener sangre latina, merece a toda pompa una mención especial. Hablo de ANITA EKBERG. Exquisita. Impactante, sin más. Un torrente de erotismo. Admitámoslo: lo de la Fontana de Trevi (y el buen gusto de Fellini por hembras de pectorales atómicos) es para hacer perder el sentido a cualquiera. Vestida de negro, Anita sería algo así como la Walkiria mitológica que surgió del frio (y de una valla publicitaria) para senbrar el pánico entre todos los frustrados sexuales, habidos y por haber.
¡¡Viva la madre que parió a todas ellas!!
viernes, 18 de marzo de 2011
-GALERÍA DE PECHUGONAS: LA REBELIÓN DE LOS ESCOTES ATÓMICOS (I)
LA RECIENTE MUERTE DE LA ULTRAERÓTICA JANE RUSSELL (The French Line) ES MOTIVO MÁS QUE SUFICIENTE PARA RENDIR HOMENAGE A LA LÍDER QUE PUSO DE MODA LOS ESCOTES SIN FONDO. Antes de que Jane retara al Código Hays a amoldarse a su talla 125 y hacer babear a nuestros abuelos del charlestón, las actrices de Hollywood debían ocultar sus prominencias radioactivas en las esquinas del mal gusto. Así, después de Jane, chicas cañón y mujeres hinchadas de acuerdo con los morbos más tradicionales lucirían orgullosas sus mejores atributos (naturales) para vengarse -para mayor disfrute del personal- y ahogarnos en sus senos (no precisamente maternos). ¡Russ Meyer tenía razón! La venganza de los escotes atómicos ya está aquí... EN ESTA PRIMERA PARTE DESPEGAREMOS CON MATERIAL AMERICANO, MISILES TELEDIRIGIDOS (POST SUETERS DE LANA) QUE EXPLOTARON EN PANTALLA ANTES DE QUE LAS FRIKIES DE QUIRÓFANO PROFANARAN LA TIERRA. Fueron cientos, pero ahí van unos cuantos pares...
Antes del desmadre, o destete, la cosa iba más o menos como véis (más grande o más pequeña...) A no ser las descaradas starlettes, las estrellas de cine eran incapaces de excitar a un bebe. Esta estampa de pechos a punto de agujerear los sueters ya nos sugerían un estudio en mayor profundidad. Claro que luego se descubrirían que algunas no tenían más que relleno... pero consiguieron calmar a los más hambrientos antes de la gran bacanal pechugona, que era de lo que se trataba.
-JANET LEIGH. La mamá de Jamie Lee Curtis muestra los genes que legó a su hija. Durante años todo el mundo creía que Janet traficaba con kriptonita o cabezas nucleares. Cualquier ortopédia suya que presumiéramos en Psicósis (ver foto2, no más), se desvelaría en que todo, o cási, era auténtico al mostrarse de semejante guisa.
-JAYNE MANSFIELD. La cosa/morbo como era de esperar se volvió más extraterrestre. Poses pulmonares extratosféricas como la presente harían de un viaje -con máquina del tiempo- a los primeros 60, un destino como pocos. No hace falta decir que la Mansfield era una chusca imitación de la primera Marilyn, ni la única. Aparte de alardear de esgrima con sus enormes tetas, construía su vida en forma de corazón (piscina incluida), y su final en un accidente de circulación que la dejó sin cabeza la convertirían en genio... y figura.
- MAMIE VAN DOREN. Otra bomba oxigenada Serie B. Para disfrute exclusivo de adictos a programas dobles de los años 50. Mamie fue sin duda la más característica amiguita del malo, compañía dudosa del bueno, irremediablemente lasciva y rockanrolera a más no poder. Lástima que sus mayores proezas las ejecutara fuera de la pantalla: cuatro autobiografías las explican con profusión de detalles, y para creérselas, basta con echarle un ojo a su formato sincopado. No miente, no.
-KIM NOVAK. Tardó en mostrarnos esos atributos glamourosos que tán bien ocultaba en buena parte de sus films. Una vez más descubrimos, que lo sugerído, disipaba cualquier duda que pudiéramos tener. Una verdadera chica-cañón, una sex-symbol gélida y felina, amén de una excelentísima actriz, de las que ponen el grito en el cielo. Billy Wilder así lo entendió.
-RITA HAYWORTH. Trayectoria propulsada de erotismo soterrado que deviene en mito del séptimo arte. La bomba atómica de carácter experimental que Estados Unidos arrojó en las profundidades del atolón de Bikini, en el océano pacífico, llevaba pintada la imagen de la actriz. Nada como Rita y sus secuáces paisanas (Ava Gardner, Marilyn, Lana Turner, Gloria Grahame...) para levantar los ánimos a cualquiera, cuanto más los del ejército.
-CYNTHIA MYERS. Los gloriosos sixties dieron paso a la locura de los 70, y el sujetador se guardó en el ropero. Incluso Russ Meyer era tratado como director "serio", Beyond The Valley of Dolls fué financiada por unos grandes Estudios (20th Century Fox). El viejo Russ ya lo había augurado y el cine (y la publicidad) se llenaría de de pechugas por doquier. Tanto puterío no duraría mucho la verdad, el libre albedrío de los 80 y principios de los 90 sería sustituído por censura adecuadamente siliconada y Hollywood, con ayuda del wonderbra, volvería a dictaminar ley y moda.
Si esto les ha parecido escandaloso, esperen a ver la segunda parte de este reportage: el desembarco de las maggioratte italianas en la meca del cine... ¡¡Toma zambomba!!
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