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domingo, 14 de noviembre de 2010

-DEL SET DE RODAJE A LA TUMBA. Obras póstumas de los Grandes Maestros (3ª Entrega)

Seguimos con el miniocioso y particular repaso a los ultimos testamentos de los grandes maestros del cine. En las primeras entregas nos acordamos de algunos de los más GRANDES directores de todos los tiempos. Grandes maestros de verdad a los que nadie, con sentido común, negará tal privilegio. A falta de completar este "dossier de obras póstumas" con más nombres y firmas de primerísimo nivel que todavía nos quedan por repasar (Wells, Ophuls, Fellini, Buñuel, Melville, Clouzot, Lubitsch, Cassavetes...), he decidido rendir merecidos honores a un buen número de realizadores de cine que han (sobre)vivido siempre a la sombra de los más grandes. Es hora de reivindicar el trabajo de esos otros "olvidados grandes directores de todos los tiempos". Por lo menos, en lo que al mimoso gusto de un tumbero servidor se refiere. ¡Va por ustedes maestros!... -ALEXANDER MAcKENDRICK (1912-1993): "No Hagan Olas" (1967). Deliciosa comedia y excelente pelicula. Supone el fin de la corta, pero majestuosa, filmografía del autor inglés. Regálense una velada de fin de semana, visionando "El Quinteto de la muerte", "Whisky Galore", "Chantage en Broadway", "El Viento en las Velas", y ésta misma "Don't Make Waves", y descubrirán el placer del buen cine. De todas las comedias protagonizadas por Tony Curtis en los 60 (y han sido muchas...), ésta resulta ser su más lograda interpretación. Una divertida sátira sobre el ambiente en las playas del Sur de California, dirigida con maestra ironía por un MacKendrick en pleno explendor creativo, lo que resulta inexplicable dado que no le ofrecerían la menor oportunidad de seguir demostrándolo. Sharon Tate (-¡maldito Mason!-) está resplandeciente, como siempre, y la música corre a cargo de los Byrds...¿Alguien dá más?... -TERENCE YOUNG (1915-1994): "El Hombre Rompecabezas" (1983). El autor inglés, es uno de esos directores sin mucho nombre pero que atesoran un gran oficio. Títulos tan loables como "Sola en la Oscuridad" (título de culto en esta casa) y otros tan nobles como "Triple Cross", o aquellos que dirigió para la saga Bond: "Desde Rusia con amor", "007 Contra el Dr. No" y "Operación Trueno", sin mencionar su gusto por el jugoso cine de género ("Sol Rojo", "El Hombre del Clan", "Los Secretos de la Cosa Nostra"...), así lo atesoran. El punto final a tan variada carrera cinematográfica resultaría ser un título embotellado en el llamémosle "cine de espionaje frio": The Jigsaw Man. Film que viene a engordar la lista de grandes peliculas del género espías, esta vez entre agentes secretos rusos e ingleses de por medio. También será recordada por contener en sus planos, el segundo, y ultimo, enfrentamiento entre Michael Caine y Laurence Oliver tras la suprema "La Huella". -OTTO PREMINGER (1906-1986): "El Factor Humano" (1980). Basada en la novela homónima de Graham Greene, con unos tremendos Richard Attenborouh y John Gielgud en sus papeles de espías. No es de extrañar que éste otro, caduco director de cine, se despidiese con otro título de espionaje, dado que el género por aquellos años gozaba de una segunda juventud... Y és que el tema de los agentes dobles, servicios de inteligencia, conspiraciones políticas, sospechas, traiciones y demás poderes, parecía -y parece- ser un género con un público muy fiel. A mí personalmente me encantan todas aquellos films sobre la guerra fría -desde la estupenda "El espía que surgió del frio" en adelante...- Pero Preminger, que aquí se despide con honores de la profesión, sin duda será más recordado por todos los aficionados al mejor cine, por obras maestras como "Laura", "Anatomía de un Asesinato", y peliculones como "El Hombre del brazo de oro", "Exodo" o "El Rapto de Bunny Lake". -JOHN FRANKENHEIMER (1930-2002): "Camino a la Guerra" (2002). El maestro coreógrafo de pelis de acción John Frankenheimer murió con las botas puestas. A diferencia de otros, que por diversos motivos se murieron en paro, el autor neoyorquino tuvo trabajo hasta el final de sus días. Eso de debió a que sus ultimos trabajos -como "Ronin" o "Operación Reno"- seguían vendiéndose bien, o por lo menos, "alquilándose" bien (en los videoclubs). Atrás queda una de las filmografías más esenciales del cine de acción: "French Connection II", "El Tren", "Los Temerarios del Aire", "Domingo Negro", "El Reto del Samurai"..., y un puñado de títulos para la posteridad: "El Hombre de Alcatraz", "El Mensajero del miedo", "Siete días de Mayo"... Imposible resumir su trayectoria filmica en tan poco espacio de tiempo... tan sólo una extensa lista de títulos que nos deleitan cada vez que volvemos a visionarlos. -DON SIEGEL (1912-1991): "Blackjack" (1982) Así acabó sus días el maestro de Chicago (Illinois, USA), dirigiendo a la tonta de Bette Midler y restregándola por casinos a lo largo del Oeste de Estados Unidos. Así amigos míos, trata Hollywood a sus prestigiosos empleados. Aquellos que han dado lo mejor de sí mismos, en propuestas cinematográficas que muy pocos se atrevieron a dar y muy pocos eran capaces de ofrecer. Si Don Siegel no está entre tus directores de cabecera... mejor para de leer y cambia de blog. Films claves de la historia del cine han pasado por sus manos (y figuras tan queridas como Clint Eastwood), y han sido debidamente recordados a lo largo y ancho de este fanzine virtual... Y continuarán siéndolo... ("Código del Hampa", "El Seductor", "Harry el sucio", "La Gran Estafa", "El Molino Negro", "Fuga de Alcatraz", "La Jungla Humana"...) -ROBERT ALTMAN (1925-2006): "El Ultimo Show" (06) Cineasta de vocación tardía, de voz independiente (antes de que existiera tal adjetivo), creador de hermosas historias corales (antes de Kasdan, Iñárritu, etc. etc.) y dueño de una filmografía ácida y corrosiva como pocas. Supo moverse como pocos entre la basura, entre todo ese sistema hipócrita para el que trabajaba: Hollywood, y servirse de él, como lo haría cualquier puta a espensas de su chulo. A su bola. Génio y figura. Imposible no rendirse a sus piés ante films del calibre de "M.A.S.H.", "Los Vividores", "El Juego de Hollywood", "Vidas Cruzadas", "Kansas City", "Nashville" o la maravillosa "El Largo Adiós". Pero si quedaba alguna duda de que Altman jugaba en otra liga distinta, a años luz del resto de sus coetáneos compañeros de profesión, lo demostraría en su testimonial obra de despedida A Prairie Home Companion (por una vez el título en castellano de "El Ultimo Show" fue acertadísimo). Un claro homenaje a su infancia y a los primeros pasos del habla en el cine, a la gente anónima tras las bandolinas y los aplausos. A aquellas voces de un pasado que sólo él parece hechar de menos, y que rememora de manera emotiva para regocijo del respetable. Sin nostálgia pero con cariño. Un "Ultimo Show" por el que desfilan una serie de personajes memorables (como siempre fue contumbre en su obra) a servicio del más singular director de cine de su generación. Ideal para disfrutarla conjuntamente con Días de Rádio (Woody Allen, 1987), y de paso comparar dos estilos tan dispares de humor. -RICHARD FLEISCHER (1916-2006): "Call From Space" (89). Otro directorazo nativo de Nueva York (concretamente de Brooklyn) tan reivindicable como el que más y, desgraciadamente, tan poco reconocible y afamado como sería justo de reconocer. ¡Seis décadas, señores! casi 60 años de esclavo en la meca del cine. Adaptándose a cada tiempo, a los nuevos estilos, y técnicas, y tendencias... y claro está, sobreviviendo. Empezó con vigoroso cine negro de Serie B (Bodyguard), entre western (Duelo en el barro, Bandido..) y peplum-bíblico (Barrabás) nos deslumbró con enormes films de aventuras (Los Vikingos; 20.000 leguas de Viaje Submarino...), Fue un imnovador artesano dentro del cine de "crímen y acción" ( El Estrangulador de Boston, Impulso Criminal...) y en los 70, ya madurito, contribuyó al esplendor del Nuevo Cine Americano con trillers de la talla de "Fuga sin Fin" y "Los Nuevos Centuriones" entre otras. Sin olvidarnos de aquella tremenda y emotiva adaptación de la novela de ciencia ficción "Hagan sitio, Hagan sitio" (Harry Harrison) titulada aquí "Cuando el Destino nos alcance"(SoiletGreen). Y al final ahí le tuvimos a los 78 años dirigiendo una superproducción como "Conan el Destructor", un encargo claro está, pero que habla a las claras de lo mucho que ha cambiado el cine de hoy y, lo mucho que hay que agradecerle al director de La Muchacha del Trapecio Rojo por sus enseñanzas y contribuciones al séptimo arte. Un director como la copa de un pino, y una vez más, un autor a reivindicar. Poco antes de morir se le pudo ver en aquel documental-denuncia "Cineastas contra Magnates", en lo que vino a ser un ultimo testimonio, dando la cara una vez más por el medio de trabajo que tanto le dió/quitó, y por el que tanto luchó. Seguirán haciendo peliculas, pero ya no serán peliculas como éstas. Grácias maestro. CONTINUARÁ...

lunes, 27 de septiembre de 2010

-LAS ULTIMAS PELICULAS DE LOS GRANDES MAESTROS (2ª Parte)

-STANLEY KUBRICK. "Eyes wide Shut"(99). La última de su vida. El inglés es otro de los grandes. Sobrevalorado en ocasiones, mal enjuiciado en otras, el genio capaz de sacar de quicio al encargado de la claqueta con tanta toma exhalaría su último aliento artístico con este drama fantástico-erótico camuflado de thriller moralista. Las malas lenguas le señalan como el causante de la ruptura sentimental de su famosa pareja de protagonistas, Cruise/Kidman...
-ALFRED HITCHCOCK. "La Trama" (76). Nadie negará el valor y la importancia, pasada y futura, de este regordete y bajito personaje inglés. Sabio a la par que pícaro, nos legaría un catálogo del que nadie en su sano juício dudaría. Un arte (elevado al cubo) de incalculable valor para todos los amantes del cine, sean de la condición que sean. La Trama, rodada tras un parón de 5 años, resultaría a la postre la ultima cinta del desaparecido maestro del suspense. Muchos menosprecian la carrera final de Hitchcock, pero sucede qué, a poco que se le presten un mínimo de atención, titulos como Topaz(69), Frenesí(72) y esta Family Prot(76) resultarían ser films de latente y sustancioso valor artístico.
-ELIA KAZAN. "El Ultimo Magnate" (76). He de confesar que no coincido en nada con las ideologías personales del autor, totalmente opuestas a las mías (la amistad, lealtad..., no parecían ser valores importantes para este director, como quedó evidenciado durante la famosa Caza de Brujas). Este hecho le llevaría a querer justificarse, obsesiva y objetivamente, en cada film que hiciese a lo largo de su carrera. Fue un chivato. Un jodido chivato, sí. Pero también reconozcamos que el tío sabía rodar (aquí demuestra que también, hasta en las últimas, continuaba siendo un excelente director de actores, Mitchum y De Niro en esta ocasión). Y no precisamente por este último film, que dicho séa de paso, puede resultar algo aburrido, sino por titulos como "Viva Zapata!" o "América América" (en el que narra un poco como fue su bizantino viaje huyendo de su Turquía natal para poder llegar a vivir en su "soñada tierra de la libertad"), por citar dos de mis preferidos. Mejor recordarlo por alguno de sus films que por muchos de sus pecados.
-FRITZ LANG. "Los crímenes del Dr. Mabuse" (60). Retorno al personaje del malévolo Dr. Mabuse que en sus lejanos (y sagrados) inícios le lanzara a la fama en el cine mudo. Si alguien no me corrige creo que este es el final del mago nacido en Viena, pues las sagas "indianas" de El Tigre de Esnapur y su continuación La Tumba India (rodadas en su retorno europeo) datan de un año antes, 1959. En todo caso, estas obras de indudable calibre (pese a los críticos) quedarán como un meritorio broche de oro a una magistral carrera como realizador.
-SERGIO LEONE. "Erase una vez en América" (84). El poder de las imágenes. Amo el cine por pélis como ésta. La historia de gangsters es lo de menos. Es el género (o el medio) elegido por el italiano para contarnos una bellísima historia que evoca el paso del tiempo en sus personajes. Sus estragos, sus arrugas, la amistad, el amor, los recuerdos.... Recuerdos que tal vez De Niro imaginó tumbado en aquel fumadero de opio. ¿Fue todo un sueño?... No, no me lo digas...No quiero saberlo...
-AKIRA KUROSAWA. "Los Sueños de Akira Kurosawa" (90). Reconozco que me costó terminar de verla. No sé si oficialmente consta como su ultima obra cinematográfica (el titulo Hachtgatsu No Papusobi, qué no he visto, lo datan un año después) pero sería un buen epitafio a su carrera terminar con un título tan onírico como éste. Más que sueños (que afirmó haber tenído) el sensei japonés parafantasea en ocho episódios distintos momentos y experiencias en la vida de un joven nipón. Al fin y al cabo viene reflejando los cambios sufridos por la sociedad del Japón a lo largo del ultimo siglo. La sociedad que vió nacer y morir a toda una leyenda del séptimo arte.
-HOWARD HAWKS. "Rio Lobo" (70). Aquellos sábados por la tarde no hubiesen sido los mismos sin pélis como ésta (cine en "Sesión de tarde", ¿recordáis?): Cine de aventuras, bélico, cine negro, comedias, musicales, dramas... y por supuesto westerns. Hawks fue un director como la copa de un pino, tocase el palo que tocase. El género americano por excelencia (al que aportaría títulos clave como "El Dorado", "Rio de Sangre", "Rio Rojo" o "Rio Bravo") sería el elegído por el de Indiana para despedirse del medio que tanto amaba, antes de palmarla siete años más tarde. Fiel a los códigos morales y a las coordenadas trazadas por los personajes de sus anteriores westerns maestros Hawks retoma aquí uno de sus temas predilectos: el "grupo" y la importancia de su apoyo para salir airoso de cualquier situación extrema (algo de lo que tomaría buena nota John Carpenter).
Continuará...

martes, 14 de septiembre de 2010

CON UN PIE EN EL RODAJE Y OTRO EN LA TUMBA. Las últimas peliculas de grandes maestros ( I )

He aquí un breve repaso, más que por importancia (que la tienen) por propia debilidad personal, a las obras póstumas de los grandísimos directores clásicos de todos los tiempos. A pesar de, en algunos casos enfermedades, en otros, la gran mayoría, un estado de edad avanzada, éstos admirables artesanos y escritores fueron capaces de morirse con dignidad, con las botas puestas. A algunos les quedará París, a otros, el viejo y añorado cine clásico...
-JOHN FORD: "SIETE MUJERES" (66). El anciano Ford finiquitaría su irreprochable filmografía con esta obra de emotiva complejidad, sobre una doctora y su sacrificio por un grupo de misioneros, presos del mandato de un guerrero en la China del 35. Tenía más proyectos en mente, pero el gran maestro de las emociones humanas nunca sospecharía que su carrera terminaría con una de las escenas más radicales de todo su cine, un sacrificio de hondura sobrecogedora.
-ROBERT ROSSEN: "LILLITH" (64). Rossen no fue muy prolífico pero está entre los grandes, obras de la talla de "El Buscavidas" o "El Político" así lo demuestran. Su derradera visita al set de rodaje, a sabiendas de que tenía los días contados, es otra muestra más de arte impedecedero. Lillith es un crepúscular drama sobre los meandros de la locura, protagonizado por el que posteriormente sería gran animador del New Hollywood de los años 70, Warren Beatty, y también resaltar la irrupción de otro actor que también tendría mucho que decir en el cine en el futuro, Gene Hackman.
-JOSEPH L. MANKIEWICZ: "LA HUELLA" (72). Ejemplo de que la edad no importa si se tienen las idéas claras. Es dificil sentenciar que ésta, o tal obra, es el mejor trabajo de éste, o tal autor, pero en este caso no sería descabellado afirmar que La Huella es la obra más completa del genial Mankiewicz. Ya con su anterior "El día de los tramposos" dejó claro que los viejos roqueros nunca mueren. Esta maravilla de pelicula es demasiado compleja (como todo su autor) para resumirla en dos líneas. Puro arte, que traspasa lo cinematográfico, para reflexionar sobre la realidad, la apariencia y sus fronteras. Todo éso y más, rodada a un ritmo vertiginoso y soberbio, a cabo de sus dos únicos protagonistas: Laurence Oliver y Michael Caine. ¿Quién necesita más con tanto talento junto?.
-DAVID LEAN: "PASAGE A LA INDIA" (84). Tras 17 años sin rodar, por el disgusto que le supuso la mala crítica y acogida de "La Hija de Ryan", el director de Lawrence de Arabia siguió a lo suyo, es decir, con su empeño creativo de siempre. Tardaría en ser respetado como uno de los grandes, cosa que hoy no admite ninguna duda. El hombre que filmó títulos como "El puente sobre el río Kwai", o las anteriormente citadas, está en esta galería de clásicos por méritos propios.
-JOHN HUSTON: "DUBLINESES" (87). No está bien por ser la despedida cinematográfica de un director al que personalmente tengo en los altares, ni por ser una de las mejores adaptaciones literarias que el cine haya hecho de Joyce, ni por que Huston la terminara necesitado de una máscara de oxigeno... sino porque es un relato familiar lleno de emotividad en víspera de un adiós. Una postal de recuerdos, culpas, arrepentimientos y amor, amor a la vida. Al final todos tendremos que rendir cuentas. La escena final de la nieve cayendo suavemente sobre un lecho blanco, es una de las más preciosas metáforas sobre la muerte que un servidor ha visto nunca.
-BILLY WYLDER: "AQUÍ UN AMIGO" (81). Testamento del totémico Wylder, que afrontaba aquí la última comedia de su expléndida carrera como maestro del séptimo vício. El film queda lejos de titulos memorables como "El Apartamento", "Irma la dulce", "Un, dos ,tres..." o tantas otras maravillas de la humanidad, pero se disfruta bien. Una péli que presume de tener la pareja Matthau/Lemmon así ha de serlo. Para cinéfilos la curiosidad de incluir al inefable Klaus Kinski en el papel de un psicoterapeuta sexual (sic.)
-SAM PECKINPAH: "CLAVE OMEGA" (3). Controvertido, polémico, violento, inconformista (muchos lo han tildado de cosas peores)... Para mí uno de los más grandes corazones rebeldes con vocación cinematográfica que ha parido madre. El realizador norteamericano (por que no le quedó más remedio), autor de engendros más grandes que el propio cine (Grupo Salvaje; Quiero la Cabeza de Alfredo García...), ni en sus horas más bajas perdería un ápice de su visceralidad. Tan franco como siempre, Peckinpah nos brindaría esta enrevesada y curiosa cinta sobre el podrido mundo de los medios de comunicación (casi una visión del futuro de hoy y del que nos espera) que para sí quisieran filmar directores consagrados de nuestros días. Y no cito nombres...
-NICHOLAS RAY: "55 DIAS EN PEKIN" (63). Posteriormente rodaría films menores pero éste queda como el último de su lista, dentro de la industria americana. Caería enfermo (una larga enfermedad hasta su muerte en 1979) durante el metrage, siendo los técnicos de su equipo los encargados de rematar la faena. Es decir, le dieron un sentido épico que para nada correspondía con las intenciones del autor de Johnny Guitar. Ray es otro de esos románticos del cine. De vocación independiente, ideología de izquierdas y una rebeldía permanente. Un cieneasta de estudio. Serían los franceses (y gente como el alemán Win Wenders) quienes rescatarían su legado del olvido popular y le otorgaran el status "de grande" que siempre ha merecido.
-SAMUEL FULLER: "CALLE SIN RETORNO" (89). Algunos nacen, otros se hacen. Si la vida es un aprendizage Fuller ha sabído sobrevivir con nota. Siempre en primera línea del frente, ajeno al exito o al fracaso, a su jodida bola. Diferente. Práctico. Creíble. ¡A la mierda el sentido del ridículo!, Fuller, aún en las últimas, era capaz de conferir vitalidad a cualquier historia ("Uno Rojo: División de choque" y "Perro Blanco", antepenúltimo y penúltimo films respectivamente, son material de primerísima clase). Uno de los últimos referentes claves del cine americano de serie B, aquel cine de los años 50 que tanto añoraba el autor y que tanto hizo por recuperar y ensalzar a traves de su obra.
continuará...
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