Mostrando entradas con la etiqueta Series. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Series. Mostrar todas las entradas
martes, 13 de junio de 2017
SERIE TV: SUN RECORDS
Seamos sensatos, tal y como está el mundo (y hablo en general) ya no estamos como para pedirle peras al olmo. Hay lo que hay y punto. No te esperes mucho más o saldrás defraudado. Así que solo por existir una serie con el rock'n'roll como protagonista ya me doy por satisfecho. Pueden contarla como les dé la gana, adornar la pantalla de caras bonitas y lollipops del mil sabores que lo que a mi me interesa es la música inmortal de la cuadrilla del diablo de Sun Records. En un momento de la Historia juntos Sam Phillips, Elvis Presley, Carl Perkins, Johnny Cash y Jerry Lee Lewis...algo así como reunir en una misma barra de bar a Einstein, Newton, Arquímedes y Copernico digo yo. Dioses terrenales en plena acción. Lo demás son cotilleos. Si hubo un antes y un después en este jodido universo ocurrió sin lugar a dudas en ese estudio de grabación de Memphis: La eclosión del rock'n'roll. La juventud del mundo pidiendo a gritos que no le pisasen sus zapatos de gamuza azul. ¡A Uan Ba Buluba Balam Bambu!
lunes, 14 de septiembre de 2015
MONDO SABIONDO. Paparruchas resesas para tumberos zumbados
SERIES...
SCORSESE: el genio de New York está detrás de "Vinyl", la futura serie de la HBO ambientada en el mundo de los directivos discográficos y cantantes punk-rock neoyorkinos de los años 70. Sexo, drogas y rock'n'roll están asegurados de la mano del creador de series como Boardwalk Empire y diversos documentales musicales rock de encuria como "The Last Walz" o aquellos otros que tenían por melodía a viejas glorias del blues. El hijo de Mick Jagger secundará al actor Bobby Cannavale, encargado de dar vida al ejecutivo protagonista de esta historia: Richie Finestra. Mientras esperamos excitados esta serie que promete, y mucho, el director de Toro Salvaje prepara para la misma cadena de TV una serie sobre Hernan Cortés, con el gran Benicio DelToro dando vida al histórico saqueador español.
PATTI SMITH: Más mandanga nutritiva para la chusma del rock business televisivo. Podemos adivinar que por cada uno de sus capítulos rularán los Robert Mapplethorpe (seguro), Allen Ginsberg (debería), Sam Shepard (quizás), Lou Reed, Andy Warhol .... y demás camarilla de singulares y rutilantes artistas pertenecientes al círculo privado de nuestra querida poetisa proto-punk. Toda la prole contracultural de amiguetes camino de antros como el Max's, el CBGB, el Chelsea Hotel, la Factoría y tantos otros decorados y locales de mala muerte de los que tanto hemos oído hablar. Dicen que la responsable de "Horses" asesorará en todo momento la ansiada serie -que adaptará canal Showtime- ambientada en su aclamado libro "Eramos unos niños" y que seguramente dirigirá el sorprendente creador de Penny Dreadful, John Logan. Si todo sale bien (crucemos los dedos) tendremos un retrato fidedigno de los bajos fondos neoyorquinos, plagado de buena música, poemario rimbaudiano, fotografía en blanco y negro y (sub)cultura transgresora para disfrute del gamberro tumbero. Material dramático (y cinematográfico) hay de sobra.... Ahora solo falta que la serie esté a la altura de dicha Historia, o cuanto menos, del majestuoso libro de Patti Smith.
DOCUMUSICALES.....
JULIEN TEMPLE: el cualificado director de documentales musicales -tales como The Filth and the Fury; Joe Strummer. Vida y muerte de un cantante; Oil City Confidential...- prepara un nuevo y exahustivo biopic rockero de tomo y lomo. Ni más ni menos que un film sobre The Kinks. Ahí es nada. Confirmado que también los hermanos Davies aparcan rencillas familiares para colaborar en el soundtrack de la película. Todo apunta a futura reunión.
ELLIOTT MURPHY: Al fin una película que pone al descubierto el talento de un músico portentoso. Con semejante carrera uno refina el gusto y educa el oído. Pocos aspirantes al trono dylaniano tan justos como el rubio compositor y poeta neoyorquino. Escuchen el tremebundo "Aquashow"(1973) para entrar al trapo en su personal estilo de cantar y tocar la guitarra. Ya me contarán. Ni decir que el documental se espera en esta casa como agua de mayo. Recuperar a Elliott Murphy y ponerle en el lugar que se merece es, además de obligado deber, un inmenso placer.
LIBRETOS.....
NEIL YOUNG contraataca. Después de la biografía oficial del salvaje búfalo canadiense, SHAKEY (Jimmy McDonough. Contraediciones), que levantó polvareda en 2014 por airar algunos de los hábitos menos humanos del cantante, aparece ahora en todas las librerías Mi Vida Al Volante: Especial Deluxe (Malpaso). Autobiografía rara, fascinante y reveladora que además de rendir cuentas respecto al libro escrito por McDonough funciona a todas luces como una cura terapéutica para su autor. Un mastodonte en peligro de extinción, tan prolífico, creativo, visionario y fundamental para la historia del rock como obsesivo, estricto, egoísta y contradictorio en la vida real. Circulan pues por las arterias del papel distintas y generosas dosis de alcohol, broncas musicales, infidelidades, lecciones de moral, excesos venenosos, epilepsias, mascotas, trastornos, emociones, deslealtades, enfermedades y carrocerías múltiples que harán su lectura obligada. Avisados quedan.
SCORSESE: el genio de New York está detrás de "Vinyl", la futura serie de la HBO ambientada en el mundo de los directivos discográficos y cantantes punk-rock neoyorkinos de los años 70. Sexo, drogas y rock'n'roll están asegurados de la mano del creador de series como Boardwalk Empire y diversos documentales musicales rock de encuria como "The Last Walz" o aquellos otros que tenían por melodía a viejas glorias del blues. El hijo de Mick Jagger secundará al actor Bobby Cannavale, encargado de dar vida al ejecutivo protagonista de esta historia: Richie Finestra. Mientras esperamos excitados esta serie que promete, y mucho, el director de Toro Salvaje prepara para la misma cadena de TV una serie sobre Hernan Cortés, con el gran Benicio DelToro dando vida al histórico saqueador español.
PATTI SMITH: Más mandanga nutritiva para la chusma del rock business televisivo. Podemos adivinar que por cada uno de sus capítulos rularán los Robert Mapplethorpe (seguro), Allen Ginsberg (debería), Sam Shepard (quizás), Lou Reed, Andy Warhol .... y demás camarilla de singulares y rutilantes artistas pertenecientes al círculo privado de nuestra querida poetisa proto-punk. Toda la prole contracultural de amiguetes camino de antros como el Max's, el CBGB, el Chelsea Hotel, la Factoría y tantos otros decorados y locales de mala muerte de los que tanto hemos oído hablar. Dicen que la responsable de "Horses" asesorará en todo momento la ansiada serie -que adaptará canal Showtime- ambientada en su aclamado libro "Eramos unos niños" y que seguramente dirigirá el sorprendente creador de Penny Dreadful, John Logan. Si todo sale bien (crucemos los dedos) tendremos un retrato fidedigno de los bajos fondos neoyorquinos, plagado de buena música, poemario rimbaudiano, fotografía en blanco y negro y (sub)cultura transgresora para disfrute del gamberro tumbero. Material dramático (y cinematográfico) hay de sobra.... Ahora solo falta que la serie esté a la altura de dicha Historia, o cuanto menos, del majestuoso libro de Patti Smith.DOCUMUSICALES.....
JULIEN TEMPLE: el cualificado director de documentales musicales -tales como The Filth and the Fury; Joe Strummer. Vida y muerte de un cantante; Oil City Confidential...- prepara un nuevo y exahustivo biopic rockero de tomo y lomo. Ni más ni menos que un film sobre The Kinks. Ahí es nada. Confirmado que también los hermanos Davies aparcan rencillas familiares para colaborar en el soundtrack de la película. Todo apunta a futura reunión.
ELLIOTT MURPHY: Al fin una película que pone al descubierto el talento de un músico portentoso. Con semejante carrera uno refina el gusto y educa el oído. Pocos aspirantes al trono dylaniano tan justos como el rubio compositor y poeta neoyorquino. Escuchen el tremebundo "Aquashow"(1973) para entrar al trapo en su personal estilo de cantar y tocar la guitarra. Ya me contarán. Ni decir que el documental se espera en esta casa como agua de mayo. Recuperar a Elliott Murphy y ponerle en el lugar que se merece es, además de obligado deber, un inmenso placer.LIBRETOS.....
NEIL YOUNG contraataca. Después de la biografía oficial del salvaje búfalo canadiense, SHAKEY (Jimmy McDonough. Contraediciones), que levantó polvareda en 2014 por airar algunos de los hábitos menos humanos del cantante, aparece ahora en todas las librerías Mi Vida Al Volante: Especial Deluxe (Malpaso). Autobiografía rara, fascinante y reveladora que además de rendir cuentas respecto al libro escrito por McDonough funciona a todas luces como una cura terapéutica para su autor. Un mastodonte en peligro de extinción, tan prolífico, creativo, visionario y fundamental para la historia del rock como obsesivo, estricto, egoísta y contradictorio en la vida real. Circulan pues por las arterias del papel distintas y generosas dosis de alcohol, broncas musicales, infidelidades, lecciones de moral, excesos venenosos, epilepsias, mascotas, trastornos, emociones, deslealtades, enfermedades y carrocerías múltiples que harán su lectura obligada. Avisados quedan.sábado, 4 de julio de 2015
SERIES DE ULTRATUMBA: "BRAQUO" (2009). Esta es mi ética.
Más vale tarde que nunca. Para sorpresa de todo condicional al mejor cine polar francés alguien ha decidido poner de actualidad las andanzas parisinas del comandante Eddy Caplan (Jean-Hugues Anglade) y su panda de justicieros agentes de policía al margen de la ley a nuestro alcance. Fuimos muchos los que en su día quisimos acceder a su visionado sin lograrlo, así que estamos de enhorabuena. La reposición en el idioma de Cervantes de una serie como Braquo (Olivier Marchal, 2009) es motivo de júbilo en esta revista. Que no te convenzan de lo contrario... No todos los días se estrena en televisión una historia tan visceral, atrevida, canalla y auténtica como la francesa. Aquellos que en su día disfrutaron las siete temporadas de The Shield (2002) acogerán como se merece cada tremebundo capítulo de este serial policíaco de alto voltaje. Por descontado, aléjense los débiles de conciencia, los Sérpicos de corazón, aquellos de moral estricta e inquebrantable que se alimentan de mentiras-situaciones-explicaciones convincentes y espectaculares con final feliz. La negritud de Braquo hace que nos preguntemos qué derecho tenemos a juzgar o ser juzgados, o si lo prefieren, qué nos convierte en buenos o malos, en héroes o en villanos caballeros andantes. Habrá a quien en el fondo le parezca una serie fascista - igual que hubo quien por otra parte llegó a ver similares connotaciones político-xenófobas en Centauros del Desierto de John Ford (teorías que todavía siguen defendiendo en muchos círculos)- pero es en esa dicotomia donde creémos que radica la grandeza de este tipo de films, películas que remueven conciencias a conciencia, que nos confunden y encandilan por igual. Como ven, habría mucho que discutir en relación al poso moral que nos deja una serie como Braquo. Cada uno vende la feria según le conviene. Por lo demás, director y personajes están deslumbrantes. Se nota que Marchal (Los Lioneses, 2011) fue cura antes que fraile. Olé sus huevos llevando el método a la práctica. De diez.
sábado, 20 de junio de 2015
RON MOODY (1924-2015). EL HECHICERO QUE BUSCABA EL "NIDUS"
El mismo día en que nos quedamos sin el superlativo Christopher Lee decidió exhalar su última bocanada de aire otro nonagenario y excelente actor británico, Ron Moody. A quién se le ocurre... Dar réplica en pantalla al mismísimo principe de las Tinieblas hubiese sido antaño pan comido para el prestigioso actor de maneras dickensianas... Pero, ambicionar salir en los noticiarios de medio mundo el mismo día en que la palma el Conde...Eso sí que es un handicap si encima eres un actor del pasado al que pocos recuerdan. Me temo que la mala fortuna que acompañó al bueno de Moody durante toda su carrera continuaría siéndole fiel hasta la tumba. ¿Tendría mayor repercusión en los medios su fallecimiento de haberse producido éste en fechas distintas a las del famoso conde Drácula? Puede... Hubiese sido lo más justo. Cinco minutos de gloria efímera en las noticias y pasamos a otra cosa. Al menos para muchos de nosotros sería un rápido repaso a la infancia. Recordaríamos entonces aquel hechicero al que llamábamos Rothgo, aquel temible mago que buscaba el poderoso amuleto "Nidus" como un poseso en aquella mítica serie de principios de los 80 titulada "Dentro del Laberinto". Vendría a nosotros el rostro del granuja Fagin (Oliver, 1968) y reconoceríamos de inmediato su capacidad para bordar el oficio de actor. Drama, comedia, fantasía... Se bastó de una inquietante e intensa mirada para dejar huella en un mocoso de 10 años... Y eso no se olvida. Se recuerda y agradece.
martes, 2 de diciembre de 2014
SERIES TV.: PENNY DREADFUL (1ª temporada)
Impaciente de mí tardé algunos capítulos en cogerle el gustillo... pero finalmente cedí y acabé poseído. Estamos ante un híbrido, refugiado en los límites del cine clásico, que mezcla terror sobrenatural, relato policíaco decimonónico y melodrama de época. Una historia a la manera de Alan Moore y su "Liga de los hombres extraordinarios", honesta y nada truculenta, trufada de misterios, ambientes sórdidos, literatura gótica explotation y abracadabras de Gran Guignol. Terror y romanticismo libres de todo mal copulan en un dramático uni(re)verso victoriano plagado de referencias (Mary W. Shelley, Bram Stoker, Oscar Wilde..) y geografías comunes al bestiario de nuestras vidas, al imaginario colectivo de todo amante al género. Suerte no ser el padre de esta criatura, de este bendito e increíble despropósito de serie. Piénsenlo. Un guión por el que bullen pistoleros del Oeste, poderosas médium, Hombres Lobo destripadores, seductoras vampiras albinas, exploradores aristócratas, maldiciones del egipto faraónico, guaperas Dorian Grays, monstruos de Frankenstein, Van Helsings de relumbrón (el legendario tumbero David Warner dando vida al estacador más famoso del siglo XIX), posesiones demoníacas, prostitutas tuberculosas, misteriosos mayordomos africanos de rostro tatuado... todos perpetrando sus fechorías, atrocidades y (des)propósitos de la manera más sangrienta, poética y atractiva posible. La empresa no es moco de pavo. Cada capítulo es un lento tour de force por ensamblar cada pieza del puzzle de manera que el experimento diabólico cuaje.
Los 8 episodios de la primera temporada de PENNY DREADFUL (John Logan, USA. 2014) han dejado nuestras entrañas al descubierto. El perturbador erotismo de Eva Green (Vanessa Ives) levanta pasiones hammernianas. Queremos más corsés. Más jirones de niebla. Más tugurios y antros. Más fumaderos de opio. Más cadáveres, autopsias, cuerpos mutilados, cartas del Tarot, navíos anclados en el Támesis, colmillos, candelabros y demás horrores del granguiñolesco teatro londinense.
Suerte al guionista también.
miércoles, 7 de mayo de 2014
TRUE DETECTIVE: RITUAL EN CARCOSA. A propósito de la serie del año
En el Jardín de las Delicias el Rey Amarillo devora a sus hijos,
las flores del Mal mitigan el hedor de sus pecados tras máscaras antigás
y todo está muy jodido por dentro.
Crees que todo lo has visto y oído, intuido y temido...
pero tú no ves olores ni hueles colores,
tú no te enfadas con el cielo si no te gusta su tono azul.
Carcosa está esperando. Se cebará contigo.
Permanecerá eternamente en la sala oscura de tu memoria,
allí, apilada, en estado puro.
Carcosa. Odisea del horror.
Donde los monstruos de los cuentos cobran vida
y ningún Diós piadoso escuchará tus plegarias.
Los pajarillos cantan, las nubes se levantan...
llueve podredumbre en este paisaje dominado por las sombras.
Bajo el lodo, a la orilla del río, reposa un blues carcomido
que susurra la viento las trampas y mentiras de los hombres,
la tortura y el asesinato del mundo.
Carcosa existe. No puedes prescindir de ella.
Te sentirías huérfano, vacío, absurdo...
Sin gozo.
Tú que penetraste en los abismos de Cthulhu.
Tú que temes y conoces las criaturas que allí nos acechan...
Renace ahora bajo el sueño real de Carcosa,
purifícate en la oscuridad de su luz.
Licencias poéticas de un servidor aparte, poco más puedo añadir (mejor dicho necesitaría cien páginas de texto) para expresar como me siento después de presenciar (del tirón los 8 capítulos) semejante maravilla filmica. Estamos ante algo más que la serie del año. True detective es cine de culto, otra de esas series televisivas convertidas en Gran Cine. Una malévola obra de arte creada por el joven Nic Pizzolatto (asusta imaginar que se cuece en el poderoso cerebro de este señor) y dirigida por Cary Coji Fukugana, el maestro encargado de trasladar a imágenes semejante material explosivo. Todo en este miniserial gótico-catódico americano te deja sin aliento, boquiabierto: El nihilismo latente; el clima escabroso, la atmósfera que se respira; la aspereza y densidad psicológica; planos secuencia que te erizan la piel; el mágico paisaje sureño (y profundo) de Luisiana; la música gospel y el blues pantanoso (The Handsome Family, T. Bone Brurnett). Tramas y subtramas a punto de engullirte en una telaraña de identidades malvadas que no excluyen a nadie (el salvaje autor de los crímenes puede ser cualquiera). Ecos, posos y deudas con Lovecraft, El Bosco, Hannibal Lecter, el John Doe de Seven, Twin Peaks, el Coronel Kurtz del Corazón de las Tinieblas, las buddy movies, el thriller rural.... Todo un coto de caza privado por el que pululan predicadores enfervorecidos, yonquis motarras neo-nazis, narcotraficantes satánicos, asesinos metasicóticos, sectas ocultistas, misoginia, prostíbulos en el bosque, el LSD, la metacualona (sedante hipnótico muy potente y muy consumido en los sesenta)... y, por encima de todo, el amargo, atormentado y solitario personaje apocaliptico Rust Cohle (alias: El Recaudador) como el puto amo. La impresionante actuación del renacido actor Matthew McConaughey (Dallas Buyers Club, Killer Joe, Mud...) clama al cielo. No tengo palabras. Tomo prestadas éstas: "...el personaje que interpreta, lo que sugiere, lo que expresa por dentro y por fuera sobre ese hombre desesperado, complejo, heróico y trágico está más allá del elogio"(C. Boyero. El País)
Etiquetas:
Ritual en Carcosa,
Series,
Televisión,
True detective
martes, 16 de julio de 2013
SERIES TV: TOP OF THE LAKE.
Sorprendió en festivales como Sundance o Berlín previamente alavalada por la crítica especializada (?!!). La compararon con la detectivesca serie danesa The Killing (2007), y hubo quien exageró mencionando un parecido con la mítica Twin Peaks (David Lynch, 1990). Personalmente no me gustó demasiado la primera, la encuentro demasiado larga y predecible (ni mencionar su versión americana). A todo esto no veo que similitudes (serias o de interés) puede haber entre Forbrydelsen y Top of the Lake. Por contra, sí existen ciertos ecos lynchianos en esta miniserie neozelandesa de 7 episódios dirigida por la sobrevalorada Jane Campion (El Piano, 1993): Tenemos un remoto pueblucho rural con lago, una comunidad de vecinos de lo más extraña y excéntrica, presonajes misteriosos y desubicados... Tenemos incesto, peredastas... y unos paisajes majestuosos también, sí. Pero ahí termina la historia. Sería injusto comparar la una con la otra, pues entendemos que Twin Peaks es un hito de la Tv que será dificil de superar. Estamos ante una gran miniserie que se vale del espíritu salvaje y libre del referencial título de culto lynchiano para demostrar una singularidad y valentía narrativa digna de todo tumbero. En definitiva, una apuesta y modelo cinematográfico que hará las delicias de todo aquel que busque distintas emociones y una manera diferente de contar las cosas. Hablar de (ultra)feminismo desatado (con acierto gustará sobremanera al sexo femenino pues son éllas el centro temático del film), de podredumbre del ser humano o de la sorprendente colaboración del queridísimo actor-director irlandés Peter Mullan sería resaltar lo apetecible de este proyecto. Puestos a pedir, como todo, hubiésemos preferido un desenlace final NO tan apresurado (resuelto a trancas y barrancas en el capítulo final), y que concluye con algún que otro cabo suelto y con personajes que mejor trabajados - y con tiempo-hubiesen dado mucho más de sí. Porque está claro que el guión daba para mucho más. Ese es el único 'pero' que le encuentro a esta formidable serie de televisión.
jueves, 22 de marzo de 2012
SERIES DE TV.: RED RIDING TRILOGY
RED RIDING TRILOGY (2009) son una serie de tres películas de hora y media de duración emitidas por el canal de televisión británico Channel 4 basadas en las cuatro novelas de culto de David Peace ambientadas en el Yorkshire de las décadas 70 y 80. Las dirigen tres reputados directores. Las tres están basadas en espeluznantes crímenes reales sucedidos en Inglaterra, a la altura de los de Jack el Destripador (e igual de bizarros), cuando toda una atemorizada nación estaba sumida en la paranóia -y la decepción-
y, Scotland Yark, en la corrupción. Julian Jarrold se hace cargo de la primera peli, 'Red Riding: In The Year Of Our Lord 1974' basada en el caso del Destripador de Yorkshire, un hijoputa pedófilo que no satisfecho con violar a colegialas les cosía alas de cisne en la espalda antes de matarlas. Campará a sus anchas antes de que un periodista novato intente descubrir quién, cómo, cuando y porqué mata el asesino. 'Red Riding:In The Year Of Our Lord 1980' está fimada por James March y nos presenta al genial actor Paddy Considine (Dead Men's Shoes) en el papel de un investigador criminal con problemas personales que es transferido a Yorkshire para tratar de atrapar a un asesino en serie que ya ha matado a una docena de prostitutas. 'Red Riding:In The Year Of Our Lord 1983 está dirigida por Anand Tucker y cierra el círculo retomando los enígmas que no han sido resueltos en las dos cintas anteriores esta vez con abogado de por medio. Psicópatas asesinos, mediums locales, policía corrupta e in
eficiente, colegialas desaparecidas, maníacos de frenopático... Si te gustan películas como El Estrangulador de Boston, El Estrangulador de Rillington Place, Hunter, Zodiac... y todas esas novelas de Peace, Elroy y autores de ese tipo, disfrutarás como un maníaco de esta serie de TV. Como dato, al citado Paddy, hay que sumarle un buen puñado de los mejores actores británicos del momento: Mark Addy, Sean Bean, David Morrissey, Peter Mullan, Andrew Garfield ...; algunos de los cuales se repiten como personajes a lo largo de la trilogía. Además suena música soul de la buena ¿qué más se puede pedir?
Etiquetas:
Fantástico británico,
Series,
Televisión
miércoles, 14 de diciembre de 2011
AQUELLAS MARAVILLOSAS SERIES: "ESPACIO 1999"
La Luna sigue en su sitio.
Hablar de Espacio 1999 es referirse a uno de los fiascos económicos más desastrosos de la historia de la ciencia ficción y también a una de las series más kitchs, emblemáticas y entrañables de la década de los 70. La serie creada por el matrimonio Gerry y Silvia Anderson (conocidos por otra psicodélica saga: U.F.O.) se emitió de 1975 a 1978. Tuvo 48 episódios de sesenta minutos, repartidos en dos temporadas de modesta acogida. La historia de esta aventura interestelar es sencilla; en 1999, un accidente en la Luna arranca el satélite de su órbita y lo lanza al espacio con una colonia de trescientas personas, habitantes de la Base Lunar Alfa. En su vertiginoso vagar por la galaxia, el personal de la base deberá hacer frente a lo desconocido: extraterrestres, extrañas inteligencias, nuevos mundos y otras dimensiones.
Un planteamiento cientificamente insostenible. Desde Asimov a los aficionados al género, todos protestaron indignados. En la segunda temporada la productora introdujo -con calzador- una justificación más realista al hecho de que la Luna saliese despedida a semejante velocidad, con la introducción de un campo distorsionador que permitía saltar a la Luna de un lugar a otro (!!); y todo para calmar a las masas. Pero ya era demasiado tarde para convencer a los sectores más críticos de la sci-fi. Parece ser que todas estas dificultades contribuyeron decisivamente a la ruptura sentimental de sus creadores, Gerry y Silvia (Además de llevarles a la bancarrota, tardando Gerry varios años en recuperarse economicamente para embarcarse en nuevos proyectos). Los norteamericanos, acostumbrados a series de acción tipo Star Trek, acogieron con frialdad la primera temporada de una serie de aventuras que precisamente carecía de eso, de aventuras. Los argumentos de esa primera tanda de episódios adolecían de una falta de ritmo y una pesadez extrema, incluso para la época. Parecían estar inspirados en lo más soporífero del cine europeo de autor. Con los años hemos de reconocer que la serie era en verdad espesa, pesimista y a veces demasiado críptica. Vista hoy día conserva ese sabor extraño de lo que pretencioso que no alcanza a hacerse comprensible ni brillante pese al esfuerzo. Le faltaba chicha. La audiencia estaba despistada con tanto oscurantismo new wave y arte 'trascendente': juegos de luces, planos inverosímiles... enturbiaban a menudo la escasa emoción de los aburridos guiones. Pese a las novedades introducidas en pos de reflotar la serie (los nuevos capítulos se volverían más aventureros, más intensos y, en suma, más entretenidos; el personajes de la atractiva Maya, una extraterrestre capaz de transformarse en cualquier ser vivo, se convertiría en uno de los iconos de la serie al sustituir al pesado del doctor Bergman,) el éxito de Espacio 1999 fue más bien escaso. Lo que no significa que entre cierto pequeño y entusiasta grupo de seguidores (entre los cuales se incluye un servidor) se convirtiera en una serie de culto. En España la serie llegó a ser incluso más famosa que Star Trek.
Águilas llamando a Base Lunar Alfa
De Espacio 1999 uno recuerda sus aires de hospital aséptico, sus computadoras llenas de luces que no servían para nada, aquellos trajes de centro médico y los peinados repollo de los tripulantes. Espacio 1999 resultaba también prolija en planetas de cartón piedra y maquetas que hoy día se nos antojan de escasa credibilidad (para que se hagan una idea, las naves espaciales de Los Aguilas de la Base Lunar parecen como los módulos espaciales de Lego o Playmobil) pero que en su día eran de lo mejorcito que uno podía visionar en una pantalla de televisión. La estética de los 70 era poderosa: aquellas largas patillas, flequillos bien poblados, peinados de clara inspiración glam; uno rememora todo aquello y descubre sin rubor que las series son hijas de su tiempo. Otra de las 'rarezas' de la serie la constituía el romance lunar, por llamarlo de alguna manera, entre la doctora Helena Russell y el capitán Koenig, interpretados por Martin Landau y Barbar Bain, matrimonio en la vida real (juntos habían participado anteriormente en la popular serie Misión imposible), lo que hace todavía más increible la poca química de la pareja en pantalla. Martin Landau es un gran actor, no cabe duda, pero sus tiempos de galán habían quedado atrás. Con todo, 1999 ya pasó y la Luna sigue inmaculadamente en su sitio.
(a Eugenio Sánchez Arrate le debemos estas líneas)
Etiquetas:
Espacio 1999,
Nostalgia,
Series,
Televisión
miércoles, 2 de noviembre de 2011
ED HALLIGAN, UN HÉROE ANDA SUELTO.
Ed Halligan (Steve Tom) is the man!! O estoy loco o este tipo es lo más refrescante y descacharrante del humor televisivo de la última década. Lo mejor de Funny or Die (HBO), disparatado programa de humor con sketches estilo Monty Python a la americana, pero sin la bendita gracia de aquellos, son sin lugar a dudas las apariciones surrealistas/pesimistas del pirado y veterano actor rodeado de guapas secretarias y desproticando sobre lo jodido de su profesión y lo duro de su existencia. Un puñetero crack. Sus pasotas presentaciones al principio y al final de cada episódio, en lo que dura la primera temporada, van de menos a más. A medida que nuestro showman se va calentando, a la vez que soltándose (:su nerviosismo/pasotismo es un acierto que bien puede ser premeditado), nos regalará soberbios momentos de 'humor inteligente', que a pesar de su corta brevedad, resultarán inolvidables (:De coqueteos y miraditas cómplices pasará a seducir a las jovencitas azafatas que aparecen en segundo plano...). Su look a lo Leslie Nielsen con aires de Superagente 86, y el decorado sci-fi-pop: sixtie y cool a más no poder, darán lustre y realzarán todavía más la figura de un personaje que ya forma parte del imaginario colectivo de este ciberfanzine carrasposo y gamberro.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
TV A LA CARTA: "THE CORNER" (La esquina)
Que David Simon está considerado por méritos propios un creador de culto en la televisión está fuera de toda duda. Basta con ver el éxito (critico y comercial) de series como The Wire o Treme para refrendar lo dicho. Fascinantes y admirables seriales que llavan la inconfundible firma del gurú televisivo norteamericano. Sus personajes nos muestran cómo se sobrevive al día a día. De forma descarnada y realista sabe retratar como pocos lo dramático, por desagradable que sea. Su obra está llena de imágenes impactantes (en The Corner sobresale con descarado su tono documentalista), guiones elavoradísimos y unas interpretaciones actorales de primer orden (aquí aparecen T.K. Carter, Khandi Alexander, o el imponente Clarke Peters entre otros, gente que acompañarán de aquí en adelante cada futura obra del afamado productor). Entre otras de sus muchas virtudes (sus gustos musicales por ejemplo, a Treme me remito), y por si esto fuera poco, la calidad de su trabajo viene avalado por la profesionalidad y la garantía de la mejor cadena de TV que existe: la solemne HBO.
THE CORNER (La esquina) fue su primer trabajo. Una mini-serie de seis capítulos con la que se fogueó en el medio y que acabaría por ser la precursora de la volcánica La Escucha (the Wire). En élla Simon nos habla/muestra lo que mejor conoce (no en vano se formó como periodista de sucesos de un periódico de Baltimore). En este caso, las penurias de una pareja de drogadictos y su hijo camello que malviven como pueden en las cloacas y suburbios de la ciudad más poblada del estado de Maryland. Una Baltimore que volvería a radiografiar brillantemente, y a las mil maravillas, en la mencionada The Wire (esta vez a todos los niveles). Un amargo 'blues de la esquina del yonki' que hará las delícias de los abonados a series de calidad.
Etiquetas:
Chutes de cine,
Gangsters,
Series,
Televisión
domingo, 24 de abril de 2011
REPASANDO EL AUDIOVISUAL AUSSIE
Comprendo que muchos de vosotros estéis cansados de tanta película de terror. No me extraña, teniendo en cuenta la avalancha de slashers, gore y demás subgéneros del cine "de miedo", con el que nos saturan cada año. Cuando el género se convierte en la gallina de los huevos de oro, la poca originalidad (y escased de riesgo) se apodera del negocio y todo pasa a ser una repetición de una cópia vista y revista una y otra vez... Nada que ya no nos hayan enseñado Hitchcock, Carpenter o Ridley Scott en Psycósis, Halloween o Alien respectivamente. Hay excepciones claro está (las venímos repasando.. cuando se ofrecen), y personalmente prefiero buscarlas fuera de Hollywood, dentro del cine independiente (After Life), cuanto mejor si proviene de Escandinavia (Déjame entrar), Francia (Calvaire, Alta Tensión), Gran Bretaña (Isolation, Dog Soldiers) o, como en esta ocasión, desde las lejanas antípodas (Wolf Creek, Dying Breed). Y cuanto mejor cuando el film en cuestión es destestado y dejado de lado en los círculos especializados al caso, como parece ocurrir con ACOLYTES (Joh Hewitt, 2008), que no gozó del beneplácito de crítica y fans en deprimento de innombrables bódrios de la cartelera actual destinados en gran mayoría al público adolescente. La película que nos ocupa no es la repera, ni cuenta nada nuevo (tiene tópicos pero digámos que és atípica) pero es la forma que tiene de contárnosla Hewitt la que la hace -a mi entender- curiosa y reseñable. Una historia detectivesca con psicho-killers, violaciones, traumas y venganza. De ritmo lento (algo nada común en estos casos), perfectamente dirigida e interpretada (Joel Edgerton me sigue pareciendo un gran actor a seguir tras verlo en Animal Kingdom) y, con esa mirada y ese estilo tan personal que tienen de hacer las cosas por aquellas latitudes, que hace que de entrada me sienta atraído por todo lo que provenga de allende los mares. Films como Acolytes serán siempre bien recibidos en esta casa. Qué queréis que os diga... Los aussies me tienen bien pillado. Es lo bueno que tiene no poder viajar... que descubres a través del cine una cultura y lugares que de otra forma te serían imposibles de imaginar (no és que suela leer mucho pero ésa sería otra buena manera de hacerlo.. ya que no soy de ver los National Geographic).
Siguiendo con mi admiración y curiosidad hacia todo lo que provenga de aquellas latitudes -no hablémos ya de la música- recomendáros una serie de TV australiana de reciente emisión (a tal efecto El Pájaro Espino era el único título del que un servidor tenía constancia) titulada UNDERBELLY, A TALES OF TWO CITIES.
Sexo, Drogas y Aussie Rock...
Comparándola con las puras aguas de las que bebe (Los Soprano y The Whire) UNDERBELLY no es una serie redonda, ni mucho menos una maravilla... Lo que no es lastre para seguirla capítulo a capítulo, dado que toda serie o film que pretenda contar la historia criminal de cualquier ciudad del mundo (con mayor o menor acierto) será motivo más que suficiente para saciar la curiosidad de todo buen tumbero. Y mucho más, si el crimen organizado está tan desorganizado como lo estaba en la ciudad de Melbourne. En los 13 episodios de la 1ª Temporada asistimos a una lucha de poder entre dos bandas culpables de sembrar las calles de la ciudad con decenas de cadáveres (30, para ser más exactos, durante el periodo 1995-2004). Basándose en testimonios de los implicados, soplos, y documentos policiales y judiciales acaecidos en las principales ciudades del sur del país -Sidney y la citada Melbourne- durante varios años, la serie divierte y entretiene, además de dar a conocer una cruda realidad. Cada temporada cuentan diferentes hechos. El punto de unión de todas es una agente de policía que narra los supuestos hechos, pero cada una de sus temporadas se pueden ver de manera independiente. La 2ª, para mi gusto, es la mejor hasta la fecha. Si en la primera el éxtasis y las drogas de diseño eran el problema, la siguiente narra la entrada de heroína a todo trapo en Australia a mitad de los 70 (vía Tailandia-Nueva Zelanda), con una buena ambientación, igual de violenta, con mucho y buen sexo gratuito (esta es una de las mayores diferencias respeto a las series USA) y las correspondientes dosis de corrupción, trapicheos y disputas de su extenso elenco de protagonistas. Música acojonante, (como cabría esperar dado el alto nivel de la música australiana), lujuria por doquier... Vamos, todo lo que un tumbero espera siempre de series que retraten a personajes de semejante calaña.
La 3ª no la he visto, pero prometo hacerlo (sé que está en inglés pero no he encontrado subtítulos). La trama esta vez parece girar alrededor de un famoso asesino en serie que tuvo en jaque a todo el país. Ya veremos...
Etiquetas:
Australia,
cine de terror,
Series
viernes, 26 de noviembre de 2010
-SERIES: BORED TO DEATH. Resacón de Humor para Inmaduros Paranoides
Las calles de Brooklyn (N.Y.C.) son el escenario por el que deambulan los adorables personajes de esta miniserie de la prestigiosa HBO. Amable comedia de humor superlativo e inteligente, viene a ser algo así como una paródia/homenaje a aquellos detectives del cine negro de los años 40 y los génios que las escribían. Sin ir más lejos, el personaje principal Jonathan Ames -interpretado de manera expléndida por Jason Schwartzman (Academia Rushmore, de Wes Anderson)- está inspirado en un Raymond Chandler detectivesco, de novela, de ahí que lleve el mismo nombre del creador de la serie: un Jonathan Ames real, muy en la onda de escritores "perdedores" como Bukowski. Un universo que da cabida a toda una impagable serie de inmaduros, fracasados, dementes, salídos y en el fondo adorables personajes que harán las delicias de solitarios, (des)enamorados y...
confundidos seres treintañeros. Dieciséis mini-capítulos de 20 minutos, divididos en 2 temporadas, qué saben a poco. Yo estoy enloquecido con todo: con la presiosa música; con sus diálogos apabullantes e emaginativos, rozando el subrealismo más záfio; por el buen gusto en elegir los actores invitados (Jim Jarmusch, Kevin Bacon..); y por el contínuo referente y mención a grandes escritores como Dashiel Hammet, Hemingway, Mark Twain, Henry Miller, etc. etc. y por supuesto, por las fenomenales interpretaciones del Cheers Ted Danson y del resacoso (en Las Vegas) Zach Galifianakis, en su imperial papel de fumeta -la serie claramente hace apología de la marihuana- y emocional dibujante de cómics Ray (su tebéo de SuperRay, héroe que cuenta con un poderoso pene como arma, le define a la perfección). A todo ésto, nuestro escritor de novela negra -en crísis de todo- se ganará la vida investigando, sin licencia, casos cómo el rescate de perros, de esperma, de libros sagrados como "En el Camino" de Jack Kerouac...y locuras y situaciones de lo más graciosas y disparatadas, cuidadas hasta el más mínimo detalle. Y es que todo en Bored to Death es una gozada, una serie ideal para adormecer los instintos del más canalla tumbero. Super recomendable. Cómo dice al final de la 2ª temporada (se prepara una tercera) el amigo George Christopher (Ted Danson), editor adicto al sexo y al cánabis a sus 62 tacos, tras haber pasado una temporada de disgustos ... "¡¡Vamos a colocarnos!!"
Etiquetas:
Bored to Death,
New York City,
Series
martes, 19 de octubre de 2010
TOTO RIINA. El Capo de Corleone.
-EL CAPO DE CORLEONE (Il Capo Del Capi, 2007) es un telefilm dirigido por Alexis Cahill y Enzo Monteleone para la televisión transalpina. La miniserie italiana, a lo largo de 6 capítulos de una hora y media de duración cada uno, aborda medio siglo de violencia extrema cortesía de la mafia siciliana. Fue en un pequeño pueblo de 15.000 habitantes, Corleone, en la provincia de Palermo, donde nació el que será recordado como el "Capo de Tutti capi" Salvatore Riina, más conocido como Toto Riina, álias "el Corto", o también por el apodo más correcto de "la Bestia", como se referían a su persona todos aquellos que sufrieron la brutalidad de sus actos. Pero no sería Riina el único capo que saldría de las calles del apellidado pueblo al que Coppola lanzaría a la fama tras su pelicula El Padrino. Nombres de importantes jefes de la Cosa Nostra como Michele Navarra, Luciano Leggio, Leoluca Bagarella o Bernardo Provenzano nacerían en en el pueblo de Corleone. -El film arranca en 1943, cuando Toto contaba 13 años. Acaba de perder a su padre y he
rmano de 5, mientras éstos intentan sacar la pólvora de una bomba abandonada por los americanos durante la 2ª Guerra Mundial, para venderla, y conseguir así algo de comida que llevarse a la boca. Serían años muy duros, entre caciques, barro y hambruna. La Mafia corría por la sangre y ADN de muchos sicilianos, pueblo curtido en mil batallas, que debido a su estratégico enclave geográfico a lo largo de siglos debió de enfrentarse a múltiples invasiones y sometimientos de todo tipo. De ahí que el sentimiento de autodefensa, o mejor dicho, de libertad, estuviera muy arraigado entre los isleños. El norte de Italia, rico y próspero, gobernada por otra clase de mafia, los políticos, tenía olvidado por completo a los analfabetos aldeanos del sur, pastores y campesinos en su gran mayoría. Lo que acontecería después, és historia conocida por todos. A lo largo de la segunda mitad del siglo XX serían ésas pobres "familias" (o clanes) sicilianas, las encargadas de dirigir, según sus propios intereses, el país entero desde la sombra. Poder. El control de los votos en Sicilia, por parte de la mafia, permitía a la extrema derecha gobernar Italia ante el avance de los co
munistas y otras fuerzas políticas que hiciesen peligrar el Estado. Gracias al miedo, a los sobornos, a los políticos a sueldo de la mafia, a la permisibilidad de los jueces y fuerzas del Estado, y a las demás ventajas que otorga el poder del dinero, gente sin escrúpulos, como Salvatore Riina y todos los de su sangre y calaña, se convirtieron en los AMOS de todo un país, y quién sabe si en la organización criminal más importante a nivel mundial (No és que lo cuenten así en EL Capo De Corleone... ahí están algunos de los ultimos títulos del cine italiano para desmantelar todos estos temas de su pasado más reciente Il Divo, Gomorra, Roma Criminal...). Siguiendo con Toto Riina y su hambre de poder, el film concluye, como no podría ser de otra manera, con su encarcelamiento en 1993 tras veinte años fugado. Su obsesión por convertirse en el único capo al mando de todo Palermo (y con ello de Sicilia), le llevaría a cometer toda clase de asesinatos, matanzas, secuestros y barbaridades entre su propia "gente" y paisanos (para apoderarse de toda Sicilia liquidó a importantes capos, no quería a nadie por encima de él). Tras matar decenas de esbirros (así llamaban a la policía), importantes jueces y políticos (el lider comunista Pío La Torre, o el sindicalista Placido Rizzoto), infames (soplones), o cualquier "cristiano" que fuese en su contra o hablase mal de él, Riina algún día tendría que pagar por sus pecados. La gota que colmó de la paciencia de toda esta sinrazón fueron finalmente los asesinatos de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsallino (responsables de iniciar el macroproceso por el que fueron encarcelados casi 500 mafiosos) . El clima de crispación y el sorprendente e insistente clamor popular, llevaría a jueces y políticos a tomar la decisión de poner entre barrotes al responsable de toda esa locura: Toto Riina; ni más ni menos que los mismos politicos y poderosos a los que la Cosa Nostra les estaba llenando los bolsillos.
rmano de 5, mientras éstos intentan sacar la pólvora de una bomba abandonada por los americanos durante la 2ª Guerra Mundial, para venderla, y conseguir así algo de comida que llevarse a la boca. Serían años muy duros, entre caciques, barro y hambruna. La Mafia corría por la sangre y ADN de muchos sicilianos, pueblo curtido en mil batallas, que debido a su estratégico enclave geográfico a lo largo de siglos debió de enfrentarse a múltiples invasiones y sometimientos de todo tipo. De ahí que el sentimiento de autodefensa, o mejor dicho, de libertad, estuviera muy arraigado entre los isleños. El norte de Italia, rico y próspero, gobernada por otra clase de mafia, los políticos, tenía olvidado por completo a los analfabetos aldeanos del sur, pastores y campesinos en su gran mayoría. Lo que acontecería después, és historia conocida por todos. A lo largo de la segunda mitad del siglo XX serían ésas pobres "familias" (o clanes) sicilianas, las encargadas de dirigir, según sus propios intereses, el país entero desde la sombra. Poder. El control de los votos en Sicilia, por parte de la mafia, permitía a la extrema derecha gobernar Italia ante el avance de los co
munistas y otras fuerzas políticas que hiciesen peligrar el Estado. Gracias al miedo, a los sobornos, a los políticos a sueldo de la mafia, a la permisibilidad de los jueces y fuerzas del Estado, y a las demás ventajas que otorga el poder del dinero, gente sin escrúpulos, como Salvatore Riina y todos los de su sangre y calaña, se convirtieron en los AMOS de todo un país, y quién sabe si en la organización criminal más importante a nivel mundial (No és que lo cuenten así en EL Capo De Corleone... ahí están algunos de los ultimos títulos del cine italiano para desmantelar todos estos temas de su pasado más reciente Il Divo, Gomorra, Roma Criminal...). Siguiendo con Toto Riina y su hambre de poder, el film concluye, como no podría ser de otra manera, con su encarcelamiento en 1993 tras veinte años fugado. Su obsesión por convertirse en el único capo al mando de todo Palermo (y con ello de Sicilia), le llevaría a cometer toda clase de asesinatos, matanzas, secuestros y barbaridades entre su propia "gente" y paisanos (para apoderarse de toda Sicilia liquidó a importantes capos, no quería a nadie por encima de él). Tras matar decenas de esbirros (así llamaban a la policía), importantes jueces y políticos (el lider comunista Pío La Torre, o el sindicalista Placido Rizzoto), infames (soplones), o cualquier "cristiano" que fuese en su contra o hablase mal de él, Riina algún día tendría que pagar por sus pecados. La gota que colmó de la paciencia de toda esta sinrazón fueron finalmente los asesinatos de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsallino (responsables de iniciar el macroproceso por el que fueron encarcelados casi 500 mafiosos) . El clima de crispación y el sorprendente e insistente clamor popular, llevaría a jueces y políticos a tomar la decisión de poner entre barrotes al responsable de toda esa locura: Toto Riina; ni más ni menos que los mismos politicos y poderosos a los que la Cosa Nostra les estaba llenando los bolsillos. No és una serie redonda ni mucho menos, pero se deja ver. Y seguramente faltará mucho por contar... Pero lo mejor no está en sus imágenes sino en asombrarse y saber, qué todo éso y muchísimo más, ocurrió de verdad... y a buen seguro estará ocurriendo, allí, y en cualquier otro lugar del mundo.
domingo, 3 de octubre de 2010
LA PROHIBICION DE LOS AÑOS 20. Una SERIE y un DOCUMENTAL
HBO, Scorsese, y Terence Winter (escritor de "los Soprano") han unido fuerzas para crear la última gran serie americana del momento: BOARDWALK EMPIRE. La serie está ambientada en los años de esplendor de la atractiva ciudad de Atlantic City en la década de los años 20, justo al finalizar la 1ª Guerra Mundial. Si este escenario no era más que suficiente para atraer a los buenos aficionados al cine gamberro y violento al que nos tiene acostumbrados el gran Scorsese, para mayor gloria de la empresa, és uno de nuestros "tumberos" actorazos : Steve Buscemi, el que lleva todo el peso de la serie. Una producción destinada a convertirse en un nuevo clásico de la televisión digital. El director neoyorquino dirige el espectacular episodio piloto. Y yo ya quiero más...
Como aperitivo recomiendo el visionado del etílico documental producido por History Chanel LA LEY SECA: Bebedores, contrabandistas y sufragistas (2009). Complemento ideal para adentrarse en los terrenos fangosos de una época de la historia americana, tan llena de esperanzas como repleta de contradicciones. Impagables las imágenes del Nueva York de los años 20; y revelador, el saber que fue una mujer, Texas Guinan, quien controlaba el hampa de toda la Gran Manzana... A pesar de Lucky Luciano, Al Pacino, y todos los demás capos que aparecen a lo largo de toda la serie y el documental.
jueves, 16 de septiembre de 2010
TREME: UNA SERIE "TREMENDA"...
Una serie como ésta, brillante y seductora, solo podía salir de la factoría HBO. Hoy por hoy a nadie se le escapa que la HBO es el único canal (de pago) que apuesta por ofrecer calidad -y cierta autenticidad- a las series de TV de los últimos tiempos. La cadena americana es la abanderada en dicha materia y TREME es otra muestra más de que continúan por buen camino (Deadwood, Carnivale, True Blood, Bored to Death, Generation Kill...). Teniendo en cuenta que TREME es obra del autor de aquella otra maravilla titulada The Wire, David Simon, la cosa promete. Tanto que sería un pecado imperdonable que un fan/lector de esta revista cibernauta se la perdiese.

La serie está ambientada en la ciudad sureña de Nueva Orleans tres meses después del paso del huracán Katrina en agosto del 2005, fecha que cambiaría para siempre el destino de muchos de sus habitantes (los pobres, como siempre). Más que una oda a tan armónica ciudad la serie sirve para rendir homenaje a sus gentes, a los que nunca se rinden, a su historia, a su cultura... y por supuesto a sus tradiciones: Eventos como el carnavalesco Mardi Grass; barrios como el turístico Bourbon Street o el bullicioso -y peligroso- Treme, por el que se mueven los personajes de esta historia; el barrio francés... Lugares, bares y tugurios que apestan a viejo blues. A jazz de ensueño. Músicos que cultivan su mala suerte pero no se rinden. Country rockers callejeros -mestizos, indios, criollos, blanquitos y del color del chocolate- entre un elenco de personajes famosos de la ciudad que tan bien le pegan al rhythm&blues, soul, gospel, hillbilly, jazz y demás sonidos maravillosos que inundan la serie de principio a fin (la 1ª temporada consta de 10 episódios). El realismo de la serie és tal, que a lo
largo de la misma aparecen músicos haciendo de ellos mismos. Dr. John, Lloyd Price, Allen Touissant... mi querido Steve Earle... y un sorprendente Elvis Costello. Entre los actores la plana mayor de The Wire ("Bunk", "Lester"...), Steve Zahn (el loco Dj) o el genial John Goodman, haciendo gala todos éllos de excelentes interpretaciones.
largo de la misma aparecen músicos haciendo de ellos mismos. Dr. John, Lloyd Price, Allen Touissant... mi querido Steve Earle... y un sorprendente Elvis Costello. Entre los actores la plana mayor de The Wire ("Bunk", "Lester"...), Steve Zahn (el loco Dj) o el genial John Goodman, haciendo gala todos éllos de excelentes interpretaciones. Lo mucho que aprende uno y lo bien que se pasa degustando series como ésta... Y música como ninguna.
miércoles, 30 de junio de 2010
SONS OF ANARCHY. Anarquía sobre ruedas
De inicio, el título ya suena bien. Si además Ron Perlman (Hellboy) es el cabecilla de este club de moteros traficantes de armas y suena rock'n'roll por un tubo... la cosa promete. Los rebeldes personajes de la serie son capaces de regalarnos diálogos soéces, y tan metafísicos(!), como "la vida era más facil cuando chupaba pollas..." u otras muchas perlas por el estilo. Un estilo que bebe de la magnífica Los Soprano, por supuesto sin llegar a alcanzar el nivel de ésta. Pero no seámos tan exigentes... Los fans de Tony Soprano encontrarán en HIJOS DE LA ANARQUÍA de Kurt Sutter (The Shield), motivos más que suficientes para pasar un rato entretenido frente a la pantalla del televisor. Así que tendremos "negocios de familia" y trifulcas con otros clubs motarras (los Mayas); asuntos súcios con negratas, terroristas del IRA, neonazis y fascistas (en la segunda temporada el cantante de hardcore Henry Rollins interpreta a un matón y fanático ario)...; y mucho humo de marihuana alrededor de los diferentes problemas que éstos duros personajes deberan capear. Mientras, a éstos
caballeros de la moto les da tiempo, a su manera, de ir manteniendo el club (familia) y su pueblo (hogar), limpio de drogas y disturbios. Digamos que prestan un servicio a la comunidad. Una ayuda más que interesada. Pero noble.
caballeros de la moto les da tiempo, a su manera, de ir manteniendo el club (familia) y su pueblo (hogar), limpio de drogas y disturbios. Digamos que prestan un servicio a la comunidad. Una ayuda más que interesada. Pero noble. Lo más flojo de la serie, para mi gusto, es la típica historia de amor de sus jóvenes y guaperas protagonistas (Charlie Hunnam/Maggie Siff). Nada nuevo que contar. Por lo demás Perlman, como siempre, se sale. Tal vez el aparecer continuamente en pantalla resalte sus carencias actorales, pero yo no me cansaré nunca de ver a esa bella bestia neoyorquina llamada Ron Perlman (Clay, en la serie) moverse tras la cámara. Otros personajes interesantes son los de la estupenda Katey Sagal (Gemma Teller) como la maquiavélica y protectora matriarca del Club. Amén de unos secundarios de lujo, los interpretados por la banda de moteros anarquistas, en el que sobresale Mark Boone Junior (Memento) y Daiton Callie (el Charlie Utter de la estratosférica Deadwood) como sheriff asalariado de la banda. Mención especial, como ya hemos apuntado, a la banda sonora. Desde la Creedence... a Monster Magnet. Destilando la serie, un humor resacoso y lleno de malaleche (ver sino los "guarros despertares" en la guarida de los motarras tras sus genuínas fiestas) que ya quisieran para sí otras series supuestamente más exitosas.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
-TERÁPIA Tv CONTRA LA MEDIOCRIDAD: COMO HACER "SERIES", Y NO "ÉXITOS"
¿Qué tienen en común series como Carnivale, Deadwood, o Firefly ? ¿Qué es lo que me atrae de éllas?... Pues pasión por la aventura, remiscencias a miticas obras del pasado, grandísimos actores desconocidos, una música acojonante con temazos olvidados de folk y country (Deadwood, Carnivale), blues primigénio (Deadwood, The Wire), además de escenarios naturales ambientados en el far-west, la américa profunda, la gran depresión, o planetas que remiten al nuestro y a esos lugares y épocas (Firefly), amen de una misma productora la cadena H.B.O. sinónimo de calidad ("Los Soprano", "A dos metros bajo tierra", "Roma"..).
Sin rostros atractivos ni actores de renombre la mayoría de estas series no tuvieron continuidad, fueron aplazadas o canceladas bien por pérdidas y poco seguimiento (fiel, eso sí) devido a la ley de mercado y al poco cerebro de la mayoría (la audiencia). Todo aquello que se salga de lo establecido tiene los días contados. Pero veámos...
-La primera de mi lista sería CARNIVALE (2 temporadas y cancelada) Maravillosa serie inacabada -una de esas injusticias que tienen lugar en la vida y que no entendemos- mezcolanza de géneros, como si en una coctelera agitaras la mitica Twin Peaks, los Freaks de Browning, el escenario polvoriento y hambruno de la Gran Depresión norteamericana, la eterna lucha del Bien y del Mal, sectarismo, misticismo, con el mismísimo diablo sembrando el caos y comandando una revuelta en la tierra (él cree ser enviado por Dios, pues hace "milagros"). Mientras el auténtico enviado reniega de su destino (puede devolver la vida a cambio de quitársela a otros) escondido de su rival en un circo ambulante que da titulo a esta sorprendente y ya desgraciadamente maldita serie de culto. Grandísimas interpretaciones..el enano de Twin Peaks, el malo malísimo (el Clancy Brown de "Los Inmortales")...con una preciosa banda sonora y una envolvente apertura cada capítulo comienza donde lo dejó el anterior, dato que dice bastante de sus pretensiones. El médio televisivo como arte renovador, llena de metáforas y guiños que el telespectador exigente sabrá apreciar. Una auténtica joya. Arte cinematográfico. Inédita en Spain.
-Al mismo nivel que la primera, también cortesía de la HBO, y ambientada digamos dentro del western descubrí -valgan los mismos elógios- DEADWOOD (3 temp. y marchando) única serie de las citadas entre mis preferidas que todavía resiste. Alguien acertadamente la describió como el western definitivo el western-hardcore. Historia hiperrealista hasta la médula (por lo menos como yo lo entiendo..) que cuenta a través de unos personajes magníficamente retratados la fundación de una ciudad, las primeras gentes aventureras que llegaron en tienda de campaña a un lodazal en la montaña, al que siguieron más tarde las putas, los chinos o los burócratas. Un Nacimiento, el cual bien pudo ocurrir en cada rincón de la nación USA cimentado en la ambición, violencia y corrupción de los hombres. El sagrado nombre de Walter Hill anda por medio (producción y direccion) más a su favor si cabe... Otra vez un "malo" atractivo, auténtico y patético a partes iguales y una plelaye de borrachos, rameras, opiónamos, tullídas, cobardes,
salvajes, subnormales y demás chusma humana deambulando por un escenario mugriento y a su vez inolvidable, retratando el oeste con realismo y crudeza. Todos los actores están sobérbios: el doctor alcohólico (que desinfecta el coño de las putas con coca-cola), el miserable del alcalde (que se pasa con un escupitajo en su rostro todo un episodio), la borracha y entrañable Calamite James meándose encima... imposible hacerle justicia a una serie de este calibre escribiendo sobre ella, ¡¡hay que verla!!, sin más.
-Y en el tercer lugar del ranking situaría FIREFLY (Una temp. y cancelada, con la brillante idea
de ofrecer su final por medio de una película: "Serenity", nombre de la nave espacial en la serie). Ciencia Ficción digamos que cruce de películas de serie B del viejo oeste, con otras como Bug Rogers o Galáctica (la antigua, claro está), planteada con mucho humor e ironía. Esta Bonanza espacial (la existencia de virgenes planetas similares a la tierra trae consigo el regreso y proceso de volver a colonizar el lugar tal como se hizo en el far-west) pobre en rayos láser o teletransportaciones pero rica en naves destartaladas, pistolas y trabucos, antihéroes y contrabandistas (las prostitutas son de cuna, pertenecientes a la élite y a la alta sociedad) tan alejada de lo que a una serie de Sci-Fi se refiere tiene en su modestia y simplicidad su mejor argumento de ser. Viajar por la galáxia (tan cercana) en compañía de estos tipos fue todo un placer.
de ofrecer su final por medio de una película: "Serenity", nombre de la nave espacial en la serie). Ciencia Ficción digamos que cruce de películas de serie B del viejo oeste, con otras como Bug Rogers o Galáctica (la antigua, claro está), planteada con mucho humor e ironía. Esta Bonanza espacial (la existencia de virgenes planetas similares a la tierra trae consigo el regreso y proceso de volver a colonizar el lugar tal como se hizo en el far-west) pobre en rayos láser o teletransportaciones pero rica en naves destartaladas, pistolas y trabucos, antihéroes y contrabandistas (las prostitutas son de cuna, pertenecientes a la élite y a la alta sociedad) tan alejada de lo que a una serie de Sci-Fi se refiere tiene en su modestia y simplicidad su mejor argumento de ser. Viajar por la galáxia (tan cercana) en compañía de estos tipos fue todo un placer.
-El siguiente paso sería encontrar otras series para el cuarto y quinto lugar de la lista, pero el listón está muy alto y tan solo unas pocas alcanzarían a tal distinción. Por eso abandono aquí dudando entre THE WIRE (5 temp. y Final) que bajó un tanto el nivel a partir de la tercera temporada, y ROMA (2 temp. y Fin) dos seriales -también de la HBO para no variar- que serían para mí algo así como el "Hill Street Blues" y el "Yo, Claudio" de mi generación, tan grandes como aquéllas y que me han hecho volver a sentir de nuevo el placer casi olvidado de obtener de la televisión el mismo placer que me produciría una buena película. Momentos de verdadero cine a través de entregas..¡y en el canal de tú Tv! Aunque a mí todas me llegaron por e-mail. (Posdata:) Me gustó mucho la primera temporada de Dexter, toda la comedia Weeds, The Office (la original, la de la BBC mucho más cañera que el remake americano, sí has oído bien... remake, es el turno para las series.. ¡¡Dios!!) los primeros episodios de Studio 60 (en los que ponían a parir el mundo del espectáculo televisivo) y actualmente voy tirando con True Blood, serie que como la inmensa mayoría (¡Dios quiera!) comienza con ilusión y se diluye paulatinamente en la mediocridad reinante.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)












