domingo, 12 de julio de 2015
DOCUMENTALES DE CINE: "ALTMANT (2014)", DE RON MANN
Un tipo tan decente y tan esencial en esto del séptimo arte como fue Robert Altman hace tiempo que se merecía un documental como dios manda. El canadiense Ron Mann se encarga de arreglar tamaña injusticia (despiste, si lo prefieren), cosa que es de agradecer, especialmente a los que deambulamos por estos lares de ultratumba sicoparanoica a la caza de referentes con los que nos podamos identificar. Algunos más que otros no admiten discusión. Y el director de Quintet; M.A.S.H.; 3 Women; El juego de Hollywood; Un Largo Adiós; Secret Honor (uno de sus films menos conocidos, urgentemente a reivindicar) y tantas otras delicatessen en el zurrón pertenece a esa noble casta de varones hijos de su santa madre que se han paseado por aquí dejando una profunda huella en muchos de nosotros. Rebelde, independiente, conflictivo (para los grandes Estudios, claro), transgresor, cabezota... Altman fue muchas cosas, muchos significados (de hecho el adjetivo "altmaniano-a" se utiliza para describir una manera muy personal de encajar, encarar y percibir "dichas cosas"), pero sobretodo fue un gran director de cine norteamericano que amaba su trabajo y jamás dio su brazo a torcer. En este docu aparecen sus discípulos, familiares, colegas y amigos (vivos) para reafirmar y refutar la carrera (con sus luces y sombras) y manera de ser del guionista-director nacido en Kansas City. Por aquí están Paul Thomas Anderson, Elliott Gould, Philip Baker Hall... para recordarnos su manera de entender el cine. No se lo pierdan.
domingo, 23 de noviembre de 2014
EN BUSCA DEL CINE PERDIDO: EL CAMINO DE CUTTER ("CUTTER'S WAY". Ivan Passer)
miércoles, 13 de agosto de 2014
ORGULLO DE LLAMARSE HARRY DEAN STANTON
Como no amar a Harry, a Travis. Porque ambos, persona y personaje, son el mismo ser. Un ente sensible, vulnerable, que abre su corazón al espectador y le deja hurgar en los espantos de su alma. El Travis de París Texas (Win Wenders, 1984) no deja de caminar, no puede. Igual que el Harry actor, no encaja en ningún sitio, no sigue un orden. Algo lo empuja a vagar errante y marginal por la vastedad del desierto. No necesita contar su historia, su rostro, su mirada, 58 años de vida lo expresan todo.
Como no amar a todos los Harry Dean Stanton de este cochino mundo. Forajidos salvajes, rebeldes orgullosos, legendarios indomables con hígados de hierro. Seis décadas de cine a cuestas y más de 200 rodajes en el saco. Como secundario de lujo fue testigo en primerísima persona del mejor cine estadounidense de siempre. Harry es un gallo de pelea que en los dorados años del New Hollywood cabalgó y 'disparó' con Jack Nicholson y Marlon Brando por Missouri (Arthur Penn, 1976), gamberreó al lado de Dylan, Kris Kristofferson y James Coburn en Pat Garrett y Billy The Kid (Sam Peckinpah), se unió a la banda de Dillinger (John Milius, 1973), navegó con el octavo pasajero de la nave Nostromo (Alien, 1979)... y su careto indefenso se convirtió en presencia habitual del mejor cine de autor (Tavernier, Wenders..), del cine más raro e independiente (Sangre Sabia, Sonny....), de la serie B más molona (Repoman, Christine, 1997: rescate en New York,...) y así hasta el infinito, aportando su granito de arena en cualquier género cinematográfico que le reportase ingresos con los que pagar juergas, vicios, alcohol, tabaco y mujeres, muchas mujeres.
Como no amar a Harry Dean, me repito. Pregúntale a David Lynch porque le ofreció trabajo en 6 de sus películas; otro tanto a Coppola (3), John Carpenter (2), John Millius (2), Scorsese, Sean Penn... Todos antepondrán la persona al actor, te hablarán del hombre que trabaja de sol a sol, del tipo tímido, solitario y poco hablador que si tiene que abrir la boca es para dignificar la palabra, decir lo justo y necesario en el momento preciso, dar una calada a su cigarrillo y guardar silencio mientras el 'filosófico apunte' descansa en el aire. Sincero y noble en sus actos y pensamientos. Todos a su alrededor te dirán que es un honor ser amigo del amigo Harry. Lo mismo susurrará el camarero que lleva cuarenta años sirviéndole copas en el mismo bar. Debbie Harry (Blondie) le dedicó una canción y llegó a conocerlo intimamente, élla te dirá que Travis hace pequeñas actuaciones por los alrededores de Kentucky con su banda "the Harry Dean Stanton Band" y que te cantará viejos clásicos si tú quieres. Tennessee whiskey, Danny Boy....son temas para sobrellevar el camino, elegidos salmos de despedida silbados con la voz marchita del ultimo y genuino actor sobre la faz de la tierra. Y llegará el día del juicio, y Harry no se arrepentirá de nada. El cine seguro que de muchas cosas.
"Es un alivio no ser nada" (palabra de Harry)
viernes, 28 de febrero de 2014
THE SEVEN-UPS (LOS IMPLACABLES, PATRULLA ESPECIAL. 1973)
El género evolucionaría, claro está, pero serían las miradas de estos observadores y su obsesión por cierto aire realista, ese "estar allí sin estar realmente", lo que sentaría las formas del thriller moderno. Un legado que está hoy más a la vista que nunca.
THE SEVEN-UPS (Philip D'Antoni. 1972) pertenece a esa colección de títulos hollywodienses de la época que tanto nos alucinan en ATumbaAbierta. La cinta la dirigió el neoyorquino Philip D'Antoni. (este sería su primer y único film) el otrora exitoso productor de Bullitt (Peter Yates, 1968) y Contra el Imperio de la Droga (The French Connection; William Friedkin, 1971). Que lanzando Los Implacables... se aprovecha astutamente del tirón comercial de los últimos títulos citados, nadie lo pone en duda. Pero eso no quita que este señor filme su película con una clara "voluntad de estilo", coherencia temática y estilística (el tipo de cine que a él le gustaba producir) pariendo al final una 'trilogía' de rasgos y planteamientos con denominación de origen fascinante y equilibrada. Entre manos tenemos un "thriller en directo": El hábitat en el que se mueven policías y delincuentes, exteriores e interiores reales, combinación de elementos reales con ficticios, escenas planificadas y otras con cierto aire de improvisación (al igual que los diálogos), intervenciones de actores no profesionales ...Añádanle las calles de Nueva York a la atmósfera seca del film, la presencia de un actor en gracia como Roy Scheider (lo que la acerca al cine de John Cassavetes por momentos), una estética de documental, la influencia del free cinema británico y la Nouvelle Vague francesa del momento, a y tendrán ustedes otra muestra más de buen cine setentero made in Usa..
viernes, 27 de septiembre de 2013
TUMBA ABIERTA PARA KAREN BLACK. Adiós a una musa del cine rebelde
El 8 de agosto pasado se nos fue para siempre la primorosa Karen Black, musa del Nuevo Hollywood. A tan destacada actriz norteamericana la recordaremos (damos por supuesto que a nuestros lectores les gusta el buen cine) por ser parte secular de todo aquel esplendor fílmico rodado en los años 70. Su trayectoria y talento interpretativo queda patente en decenas de películas emblemáticas como Easy Rider, Nashville, El Gran Gatsby, Como plaga de langosta, Mi vida es mi vida o Family Plot (La Trama)... Una hembra sápiens de armas tomar, poseedora de una 'monstruosa belleza' marca de la casa. Una seductora, sí, como lo oyen. Sus papeles de treintañera rebelde, testadura e independiente -a las órdenes de grandes directores como Robert Altman o el último Hitchcock, y dando réplica a colosos de la talla de Mía Farrow, Redford, Nicholson, Fonda o Bruce Dern- la convertirían en referencia femenina y seña directa de todo aquella irrepetible generación de cine contracultural, contestatario y primordial bañado en ácidas utopías lisérgicas. Después de haberse codeado con la élite de Hollywood Karen encontraría refugio trabajando para la noble Serie B. Digamos que tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos (la Cienciología requería de todos sus emolumentos hasta tal punto que acabó arruinada cuando abandonó la secta). Saltaba de aquí para allá: Fue la azafata en la comercial y taquillera "Aeropuerto 1975", invitada de series de TV como "Law & Orden", prota de pelis de terror kitsch de nuevo cuño ("Stuck"), cantante country, monologuista en Broadway, inspiración para bandas glam-punk (The Voluptuous Horror of Karen Black) ...Y así sería hasta sus 69 años cumplidos. Esta señorona supo vivir en la trastienda del éxito sin que se le cayeran los anillos por ello.Con cierta tristeza recordamos hoy el nombre y sonrisa de Karen Black, actriz 'poco convencional' y mujer tumbera donde las halla. Salió del Actor's Studio de Lee Strasberg para interpretar con tesón a putas, transexuales, asesinas, ladronas, camareras ingénuas... o cualquier papel que le echaran por delante en más de cien películas. De sus últimos días, ya enferma de cáncer, resaltar el homenaje que le concedería nuestro amigo Rob Zombie a la musa de Illinois requeriéndola para su tremenda "La casa de los 1000 cadáveres", todo un detallazo. En este cochambroso ciberfanzine también quisimos tener un pequeño detalle con madame Black y así os lo hacemos saber. Un rostro salvaje que puso su granito de arena para que el séptimo arte nos enganche sin remisión. Descansa tranquila hermana Karen... tú ya has cumplido.
domingo, 1 de septiembre de 2013
TE PRESENTO A... JOHN MILIUS: DESTERRADO REBELDE DE HOLLYWOOD
Apéndice: Sorpresa supuso el verle al frente creativo de la serie de la HBO "Roma". Ya hemos hablado de lo mucho que nos gustó esa televisiva revisión, polémica y visceral, de la Historia del antiguo Imperio Romano. Exultante de violencia y dramatismo sirvió para recuperar la sombra de este desterrado tiparraco que nunca ascendió a las alturas porque sabía que luego la caída sería mucho peor.)
martes, 21 de agosto de 2012
NEW HOLLYWOOD: 3 WOMEN (1977. Robert Altman)
jueves, 3 de febrero de 2011
-ROLLING THUNDER: ESCUPIDA DE LA BOCA DE SCHRADER
ROLLING THUNDER (1977, USA.); D.: John Flynn; G.: Paul Schrader; I.: William Devane, Tommy Lee Jones, Linda Haynes, James Best. 95 m. Color
-Titulada en nuestro país con el absurdo nombre "El Expreso de Chicago" (seguramente tras el éxito del otro Expreso, el de Medianoche) la película viene filmada por el director John Flynn, un tipo que tiene en su haber títulos interesantes como "Best Seller"(1987), Encerrado (1989) y sobre todo "El Equipo" (The Outfit, 1974), film este último interpretado
por el gran Robert Duvall (que venía de alcanzar el éxito con EL Padrino) y que le sirvió a Flynn para introducirse en la nueva onda del thriller violento americano. Ese cine setentero que tanto gusta en esta casa (Peckinpah, Walter Hill, Michael Winner, Boorman...) y que nunca nos cansaremos de recordar. Para más señas el guión de Rolling Thunder está escrito por el tremendo Paul Schrader, que tras el éxito logrado con la estupenda "Yakuza"(1075) aprovecharía esa oportunidad para escribir una serie de guiones poderosos que a día de hoy todavía le canjean elógios y réditos, estoy hablando como no de "Taxi Driver", "Blue Collar", "Fascinación" y este ejemplar pedazo de thriller que tenemos entre manos. Todos estos escritos guardan relación entre sí, están firmados en una época muy oscura de su vida, -mucho antes del reposo calvinista del autor-, y en ellos se puede ver la desesperación de sus personajes y sus vidas al borde de la locura. Veteranos del Vietnam que vuelven a sus hogares y luchan internamente (y externamente) por mantenerse a flote en una sociedad que les da la
espalda. Ver hoy alguno de estos viejos e hiperviolentos films (a años luz del 90 por 100 de los actuales) representa un ejercicio, más que cinéfilo, cinemaníaco. Films de violencia existencial, rudos, silenciosos, lúgubres, desesperanzadores... Cine de altos quilates, con un elenco de actores de lo más indicado para cada caso. Aquí destaca en el papel principal William Devane (Los Vividores, Marathon Man), un gran actor que no se prodigó mucho en papeles principales pero que con Flynn descarga todo su potencial. Su protagonista no necesita hablar demasiado, las pocas y buenas frases que suelta por la boca (en voz de Schrader) forman parte de aquella manera tan incorrupta de tenían de hacer cine en el pasado... sugiriendo más que mostrando. En el resto del reparto, los grandes Luke Askew (La leyenda del indomable) y un incipiente Tommy Lee Jones, para contarnos una demoledora historia de venganza y deshonor.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
SHEREE NORTH. Algunos las preferimos maduritas
Otra de las grandes secundonas olvidadas. La angelina (California, 1933) Sheree North empezó en esto del espectáculo, como starlette, en los años 50, pero sería por sus apariciones en films los años 70 por lo que alcanzaría fama tumbera. Luego, como muchas otras, se vería abocada a las series de tv, algo lógico teniendo en cuenta la escasez de papeles importantes, hoy día, para
actrices de edad avanzada. La Sheree no tiene una belleza despampanante pero es de esas afortunadas mujerzuelas que ganan puntos con el paso de los años. Como cuarentona estaba potente y fibrosa, además de estupenda, en peliculones como "Brigada Homicida"(68), "Teléfono"(77) y "La Gran Estafa"(73), las tres de Don Siegel (también bajo las ordenes del maestro en el western "El Ultimo Pistolero"), salvaje y rimbombante se la ve al lado de Charles Bronson en "Fuga Suicida" (Tom Gries, 1975) y de Burt Lancaster en "Los Temerarios del aire"(J. Frankenheimer, 1969); y ya como anécdota decir que partizipó en aquel maravilloso bodrio ochentero de terror titulado "Maniac Cop".
-Trepidante hembra de plieges curvilíneos bien arrugados, la Shereel se hacía más (in)moralmente atractiva cuando salía al lado de tipos duros al margen de la ley. La clase de papeles que le irían de muerte a otras tías maduritas como Sheri Moon. Por que la cuarentona y alucinante mujer de Rob Zombie -sobretodo en su papel en "Los Renegados del Diablo"- viene a ser una extensión, mucho mejor moldeada éso sí, del personaje que Sheree North interpretó casi toda su vida. Violenta, libertina, descarada, infiel.. pero también inocente, compasiva, noble y sacrificada con el hombre que supiese darle lo que élla quería...
jueves, 18 de noviembre de 2010
MÁS CINE PERDIDO: "THE LAST RUN"
FUGA SIN FIN (The Last Run).- EE.UU.,1971. D.:Richard Fleischer / G.: Alan Sharp / M.: Jerry Goldsmith. / I.: George C. Scott, Tony Musante y Coleen Dewhurst.
Una de las pocas películas que me quedaban por visionar de Richard Fleischer, y la verdad... otra maravilla de film. El director de El Extrangulador de Boston filma una de esas genuínas historias de "perdedores" en contínua huída hacia ninguna parte, y lo hace de manera que Monte Hellman ("Two-Lane Blacktop") y Sam Peckinpah ("Quiero la cabeza de Alfredo García") se sientan orgullosos. No en vano fue otro afín a ese estilo de cine pendenciero, John Huston, el encargado de empezarla a rodar (aunque desconozco los motivos de su abandono). El film, rodado mayoritariamente en la provincia de Almería (España), narra la historia de un oxidado gangster -enorme George C. Scott- retirado desde hace 9 años en la zona del Algarve (Portugal) cuyo sueño siempre fue ser conductor profesional de coches de carrera. Resignado y sin nada que perder, -pués ya lo ha perdido todo: su mujer que se largó con otro, su hijo de corta edad murió, apenas le quedan ganas de vivir...-, decide aceptar un último trabajo de pasar a Francia a un prófugo criminal y su atractiva pareja. Ellos serán su familia a partir de ahora. Parece un trabajo fácil, pero las cosas se le complicarán por qué él así lo desea. Desde el volante de su inseparable BMW de 1957, al que mima como un hijo (resulta metafórica la conexión que da Fleischer al auto y su dueño, ése vínculo queda magistralmente plasmado en la última y fenomenal secuencia final), asistimos y nos movemos en un ejercicio de cine primoroso, templado en su velocidad, donde la "aventura" no está en su mínima y sosa trama, si no en el viaje interior que realizan sus personajes, sobretodo el de Scott. Podíamos afirmar que estamos pues ante una road movie pseudo-psicológica-policiaca. Los que esperen una pelicula de acción deberán buscar en otra parte.
-Mención especial a uno de los actores españoles que aparecen en la cinta, ALDO SAMBRELL, que desgraciadamente nos ha dejado hace poco. Aquí tiene un pequeño papel como el amigo marinero de Scott, pero atrás quedan más de 170 films, rodados aquí y allá, en toda clase de cine de género. Especialmente será recordado por todos los seguidores del spaguetti western europeo, al ser partífice de un gran puñado de éllos (la saga Leone por ejemplo). No sólo hay que acordarse de los grandes cuando mueren, también los más humildes secundarios merecen homenaje, por los buenos ratos que nos han hecho pasar...
domingo, 5 de septiembre de 2010
-LOS TRAFICANTES: El Alambique Veloz
La grandeza del Nuevo Cine Americano -coprendido entre un periodo que puede marcarse desde "Easy Rider"(69) a "Toro Salvaje"(80), o si se prefiere, entre "Bonie and Clyde"(67) y "La Puerta del Cielo"(80)- es uno de mis temas predilectos, época a la que he recurrido y recurriré, siempre que dure esta aventura ATumbaAbierta. Fueron los ultimos buenos tiempos que corrió el cine norteamericano. Abundancia y calidad en todos los géneros cinematográficos. Y en especial el thriller americano de los 70. Además de clásicos como Scorsese, De Palma, Schrader, Cimino, Friedkin, Coppola, Malick (Malas Tierras), Peckinpah ... hay toda una montaña de ejemplares artesanos del séptimo arte a los que reivindicar. Están Peter Yates (Bullit), Walter Hill, Michael Winner, John Schlesinger (Maraton Man), John Frankenheimer, F. J. Schaffner (Patton)... y un personaje como el que nos ocupa: Josef Sargent. El director de LOS TRAFICANTES (1973), todavía en activo, rodaría al año siguiente el excelente thriller "Pelham, Uno, dos, tres"
(con Walter Matthau a la cabeza) dando muestras, por aquel entonces, de una solvencia más que contrastada a la hora de llevar a buen puerto films de acción como éstes. Otro tanto habría que decir de muchos de los actores en nómina en aquellas peliculas, como Burt Reynolds, protagonista más que discutido en décadas posteriores y que sin lugar a dudas rodó sus mejores trabajos durante tan dorada y añorada época setentera: A Deliverance me remito (a excepción de su papelón como productor de cine X en la sublime "Boogie Nights" que dicho sea de paso retrataba como pocas los años 70, los años de Burt). miércoles, 26 de agosto de 2009
-EN BUSCA DEL CINE PERDIDO: ELECTRA GLIDE IN BLUE

-Su curioso planteamiento temático -digamos una contrafórmula Easy Ryder-, cursada desde un punto de vista ambiguo y bastante dudoso moralmente (al menos para mí) y protagonizada por un policía que odia desmesuradamente a los hippies, la convierten en una rareza. Al final el filme se deja ver, pese al lastre que supone la dirección del tal Guercio (no conozco ningún otro título que lleve su firma). Se nota la libertad absoluta y el respaldo de unos grandes Estudios (United Artist en este caso), que como ya sabréis por anteriores artículos relacionados con el New Hollywood americano, era la política respecto al cine de aquellos maravillosos años 70 (y a la postre resultaría su ruína).
-Tras un epílogo -que puede confundirnos, mostrado a través de primeros planos, dónde observamos los brazos (nunca se ve el rostro) de un hombre friéndo un par de chuletas en una sartén, poner un viejo disco a funcionar y luego atarse un hilo al dedo gordo del pie y a su vez pasarlo por el gatillo de una escopeta para acabar pegándose un tiro en el pecho- pasámos entonces a un impresionante plano panorámico de una carretera que parece cruzar el valle de la muerte, y en lo que parece un segundo epílogo, asistimos (otra vez sin ver el rostro claramente) entre banderas americanas, al sagrado-erótico ritual de cómo se viste un póli de verdad, momento que aprovecha el director para pasar los títulos de crédito y dar comienzo a la historia. El resto del metrage podréis juzgarlo vosotros mísmos. Pero baste una imágen, la de Blake haciendo tiro contra la fotografía de unos rebeldes hippies Hopper y Fonda en Easy Ryder, para resumir la intenciones, repito, ambíguas, del filme.

viernes, 17 de julio de 2009
CULT MOVIE: "THE LAST DETAIL", HAL ASHBY Y EL NEW HOLLYWOOD
EL ULTIMO DEBER (THE LAST DETAIL) U.S.A. 1973. D: Hal Ashby. I: Jack Nicholson, Randy Quaid, Otis Young, Nancy Allen.
" y del cine de conciencia social (fue el primero en rodar cine protesta por Vietnam con "EL Regreso"). Por lo tanto no es gratuito el afirmar que Ashby estaba a la misma altura, que no en la misma onda, que otros colegas de su generación (aunque fuese mayor que éllos) tan reputados y encumbrados hoy, como pudiéran ser Bob Rafelson, Spielberg, Lucas, Scorsese, Coppola.... con los que solía coincidir en la teoría de que el cine debería de ser un arma más para lograr que el mundo fuese un lugar mejor en el que vivir, algo que queda como un bonito sueño utópico cuando se reúnen un grupo de jovenes amigos ébrios con ganas de poner patas arriba lo establecido, sueño que pronto olvidan cuando aparecen los problemas que tal promesa conlleva (égos, fama, dinero...). Ashby siguió firme en sus convicciones hasta el final (así le fue) resistiéndose a abandonar la lucha mientras los demás, como luego se vería, cederían al juego de Hollywood. De ahí que defienda la figura solitaria/solidaria de este gran director y elíja "EL ULTIMO DEBER", además de por ser una bonita película, por tener un título que expresa a las claras, creo yo, el sentir de un cineasta desencantado.martes, 16 de septiembre de 2008
(IN) CULT MOVIES: TWO-LANE BLACKTOP
El toque: Trascendental, metafísica, intimista... road movie de arte y ensayo. Terriblemente pesimista (la primera en romper con la utopía del hippismo, aventurando tiempos difíciles...) Con pocos diálogos... Two-lane Blacktop no es fácil de digerir por el espectador medio (parece una peli a lo nouvelle vage francesa) . Los auténticos rockeros fliparán con la banda sonora de la época. Los amantes de los coches custum y hot rod besarán el cielo... -el llorado Warren Oates (¡¡JODER, QUÉ PEDAZO DE ACTOR...!!) conduce un GTO amarillo precioso y, ambos ponen la
nota de color a esta historia-. Los buscadores de cine "guerrillero" y maldito, y en general todo aquél que guste de preguntas.. más que de respuestas, encontrará satisfactorio su visionado.













