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domingo, 12 de julio de 2015

DOCUMENTALES DE CINE: "ALTMANT (2014)", DE RON MANN


Un tipo tan decente y tan esencial en esto del séptimo arte como fue Robert Altman hace tiempo que se merecía un documental como dios manda. El canadiense Ron Mann se encarga de arreglar tamaña injusticia (despiste, si lo prefieren), cosa que es de agradecer, especialmente a los que deambulamos por estos lares de ultratumba sicoparanoica a la caza de referentes con los que nos podamos identificar. Algunos más que otros no admiten discusión. Y el director de  Quintet; M.A.S.H.; 3 Women; El juego de Hollywood; Un Largo Adiós; Secret Honor (uno de sus films menos conocidos, urgentemente a reivindicar) y tantas otras delicatessen en el zurrón pertenece a esa noble casta de varones hijos de su santa madre que se han paseado por aquí dejando una profunda huella en muchos de nosotros. Rebelde, independiente, conflictivo (para los grandes Estudios, claro), transgresor, cabezota... Altman fue muchas cosas, muchos significados (de hecho el adjetivo "altmaniano-a" se utiliza para describir una manera muy personal de encajar, encarar y percibir "dichas cosas"), pero sobretodo fue un gran director de cine norteamericano que amaba su trabajo y jamás dio su brazo a torcer. En este docu aparecen sus discípulos, familiares, colegas y amigos (vivos) para reafirmar y refutar la carrera (con sus luces y sombras) y manera de ser del guionista-director nacido en Kansas City. Por aquí están Paul Thomas Anderson, Elliott Gould, Philip Baker Hall... para recordarnos su manera de entender el cine. No se lo pierdan.


domingo, 23 de noviembre de 2014

EN BUSCA DEL CINE PERDIDO: EL CAMINO DE CUTTER ("CUTTER'S WAY". Ivan Passer)

Los 80 dejaron huella en este cabronazo que suscribe. Dirán lo que quieran pero este bicho raro y gruñón sobrevivió a tal vapuleada década rodeado del calor cinematográfico (y buena música) que todavía hoy desprenden títulos como Rumble Fish, El Resplandor, Deliverance, ¡Jo, Que Noche!, París-Texas, Mad Max, Manhatan Sur, El Corazón del ángel, La Cosa, Blade Runner, Los Goonies, Blue Velvet, Toro Salvaje, Conan el Barbaro, Indiana Jones, El Hombre Elefante, Terminator, La Misión....y la tira que falta. ¡Uff! Imagínense lo 'aburrido' que debió de resultar los 80 para este menda. Por eso descubrir que se nos había pasado por alto un film tan formidable como EL CAMINO DE CUTTER (1981), resultó ser todo un sorpresón. Sí, en los terribles 80 se hizo gran cine, señores. Tan solo hay que querer, buscar y encontrarlo. Inténtenlo con este film del checo Iván Passer (Stalin, Silver Bears) para salir de dudas. El realizador jamás alcanzaría las cotas artesanales que alcanzó con esta rareza de thriller, film noir artesanal, diurno y seductor. De hecho, puede que fuese el título que le arrebatara las ganas de seguir contando historias de manera distinta a los demás, el film que acabaría por castrarlo como autor. Pocas películas estrenadas aquel año fueron tan maltratadas por la crítica como Cutter's Way. De nada sirvió que los intelectuales franceses la elevaran a los altares del cine negro norteamericano, género que por entonces languidecía de manera terminal. La verdad es que cuesta sumergirse en la historia (... y esa estética neochentera), entender esta película en aquel entonces debió ser un reto para muchos espectadores. Su mejor aval es el paso del tiempo, que permite valorar trabajos arriesgados como éste como se merecen. Le ocurre a muchas películas que ganan con el paso de los años. O éso o que me he vuelto ciego y solo veo lo que quiero ver. Puede ser. Créanme que para un acérrimo seguidor del trabajo de Jeff Bridges cualquier cinta que tenga en nómina a "El Nota" será totalmente digna de visionado. A tumba abierta con él. Un actor tan grande como una montaña, que ha sabido crecer y madurar en su arte como pocos han logrado. Bridges no es aquí ni la mitad de actor que acabaría siendo, pero aún así está soberbio en el papel que da vida al confuso Cutter del título. Y ahora lo inesperado, lo inaudito, lo sublime, que no es otra cosa que la interpretación "a lo Brando" de John Heard. Y con ello otro misterio, ¿porqué este correcto secundario jamás volvería a brillar como lo hizo en esta peli?. En esta casa se le recordará como el tío que se merendó al Nota. Para mayor disfrute tumbero han de verla en V.O. (su doblaje al castellano es reciente, ridículo e indecoroso).


miércoles, 13 de agosto de 2014

ORGULLO DE LLAMARSE HARRY DEAN STANTON


 HARRY DEAN STANTON: PARTLY FICTION (Documental emitido por Canal +)
Como no amar a Harry, a Travis. Porque ambos, persona y personaje, son el mismo ser. Un ente sensible, vulnerable, que abre su corazón al espectador y le deja hurgar en los espantos de su alma. El Travis de París Texas (Win Wenders, 1984) no deja de caminar, no puede. Igual que el Harry actor, no encaja en ningún sitio, no sigue un orden. Algo lo empuja a vagar errante y marginal por la vastedad del desierto. No necesita contar su historia, su rostro, su mirada, 58 años de vida lo expresan todo.
Como no amar a todos los Harry Dean Stanton de este cochino mundo. Forajidos salvajes, rebeldes orgullosos, legendarios indomables con hígados de hierro. Seis décadas de cine a cuestas y más de 200 rodajes en el saco. Como secundario de lujo fue testigo en primerísima persona del mejor cine estadounidense de siempre. Harry es un gallo de pelea que en los dorados años del New Hollywood cabalgó y 'disparó' con Jack Nicholson y Marlon Brando por Missouri (Arthur Penn, 1976), gamberreó al lado de Dylan, Kris Kristofferson y James Coburn en Pat Garrett y Billy The Kid (Sam Peckinpah), se unió a la banda de Dillinger (John Milius, 1973), navegó con el octavo pasajero de la nave Nostromo (Alien, 1979)... y su careto indefenso se convirtió en presencia habitual del mejor cine de autor (Tavernier, Wenders..), del cine más raro e independiente (Sangre Sabia, Sonny....), de la serie B más molona (Repoman, Christine, 1997: rescate en New York,...) y así hasta el infinito, aportando su granito de arena en cualquier género cinematográfico que le reportase ingresos con los que pagar juergas, vicios, alcohol, tabaco y mujeres, muchas mujeres.
Como no amar a Harry Dean, me repito. Pregúntale a David Lynch porque le ofreció trabajo en 6 de sus películas; otro tanto a Coppola (3), John Carpenter (2), John Millius (2), Scorsese, Sean Penn... Todos antepondrán la persona al actor, te hablarán del hombre que trabaja de sol a sol, del tipo tímido, solitario y poco hablador que si tiene que abrir la boca es para dignificar la palabra, decir lo justo y necesario en el momento preciso, dar una calada a su cigarrillo y guardar silencio mientras el 'filosófico apunte' descansa en el aire. Sincero y noble en sus actos y pensamientos. Todos a su alrededor te dirán que es un honor ser amigo del amigo Harry. Lo mismo susurrará el camarero que lleva cuarenta años sirviéndole copas en el mismo bar. Debbie Harry (Blondie) le dedicó una canción y llegó a conocerlo intimamente, élla te dirá que Travis hace pequeñas actuaciones por los alrededores de Kentucky con su banda "the Harry Dean Stanton Band" y que te cantará viejos clásicos si tú quieres. Tennessee whiskey, Danny Boy....son temas para sobrellevar el camino, elegidos salmos de despedida silbados con la voz marchita del ultimo y genuino actor sobre la faz de la tierra. Y llegará el día del juicio, y Harry no se arrepentirá de nada. El cine seguro que de muchas cosas.
 "Es un alivio no ser nada" (palabra de Harry)


viernes, 28 de febrero de 2014

THE SEVEN-UPS (LOS IMPLACABLES, PATRULLA ESPECIAL. 1973)

El thriller USA de los 70 se caracterizaba por plantear la problemática individual y colectiva del crimen en un contexto contemporáneo por medio de un lenguaje visual de descarnado realismo y mitificación espectacular. Títulos, hoy míticos, como Bullitt, El Confidente, French Connection, Asalto a la comisaría del distrito 13, Los nuevos centuriones, A la caza, San Francisco ciudad desnuda... exhibían de manera crítica la ambigüedad moral y la fatalidad derivadas de las injusticias y corrupciones del Sistema. La violencia, la claustrofobia, la contrariedad, la paranoia o el nihilsmo estaban a la orden del día en esos fascinantes thrillers de Peter Yates, William Friedkin, Stuart Rosemberg o, como es el caso, de Philip D'Antoni. 
El género evolucionaría, claro está, pero serían las miradas de estos observadores y su obsesión por cierto aire realista, ese "estar allí sin estar realmente", lo que sentaría las formas del thriller moderno. Un legado que está hoy más a la vista que nunca.
THE SEVEN-UPS (Philip D'Antoni. 1972) pertenece a esa colección de títulos hollywodienses de la época que tanto nos alucinan en ATumbaAbierta. La cinta la dirigió el neoyorquino Philip D'Antoni. (este sería su primer y único film) el otrora exitoso productor de Bullitt (Peter Yates, 1968) y Contra el Imperio de la Droga (The French Connection; William Friedkin, 1971). Que lanzando Los Implacables... se aprovecha astutamente del tirón comercial de los últimos títulos citados, nadie lo pone en duda. Pero eso no quita que este señor filme su película con una clara "voluntad de estilo", coherencia temática y estilística (el tipo de cine que a él le gustaba producir) pariendo al final una 'trilogía' de rasgos y planteamientos con denominación de origen fascinante y equilibrada. Entre manos tenemos un "thriller en directo": El hábitat en el que se mueven policías y delincuentes, exteriores e interiores reales, combinación de elementos reales con ficticios, escenas planificadas y otras con cierto aire de improvisación (al igual que los diálogos), intervenciones de actores no profesionales ...Añádanle las calles de Nueva York a la atmósfera seca del film, la presencia de un actor en gracia como Roy Scheider (lo que la acerca al cine de John Cassavetes por momentos), una estética de documental, la influencia del free cinema británico y la Nouvelle Vague francesa del momento, a  y tendrán ustedes otra muestra más de buen cine setentero made in Usa..

viernes, 27 de septiembre de 2013

TUMBA ABIERTA PARA KAREN BLACK. Adiós a una musa del cine rebelde

El 8 de agosto pasado se nos fue para siempre la primorosa Karen Black, musa del Nuevo Hollywood. A tan  destacada actriz norteamericana la recordaremos (damos por supuesto que a nuestros lectores les gusta el buen cine) por ser parte secular de todo aquel esplendor fílmico rodado en los años 70. Su trayectoria y talento interpretativo queda patente en decenas de películas emblemáticas como Easy Rider, Nashville, El Gran Gatsby, Como plaga de langosta, Mi vida es mi vida o Family Plot (La Trama)... Una hembra sápiens de armas tomar, poseedora de una 'monstruosa belleza' marca de la casa. Una seductora, sí, como lo oyen. Sus papeles de treintañera rebelde, testadura e independiente -a las órdenes de grandes directores como Robert Altman o el último Hitchcock, y dando réplica a colosos de la talla de Mía Farrow, Redford, Nicholson, Fonda o Bruce Dern- la convertirían en referencia femenina y seña directa de todo aquella irrepetible generación de cine contracultural, contestatario y primordial bañado en ácidas utopías lisérgicas. Después de haberse codeado con la élite de Hollywood Karen encontraría refugio trabajando para la noble Serie B. Digamos que tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos (la Cienciología requería de todos sus emolumentos hasta tal punto que acabó arruinada cuando abandonó la secta). Saltaba de aquí para allá: Fue la azafata en la comercial y taquillera "Aeropuerto 1975", invitada de series de TV como "Law & Orden", prota de pelis de terror kitsch de nuevo cuño ("Stuck"), cantante country, monologuista en Broadway, inspiración para bandas glam-punk (The Voluptuous Horror of Karen Black) ...Y así sería hasta sus 69 años cumplidos. Esta señorona supo vivir en la trastienda del éxito sin que se le cayeran los anillos por ello.
 Con cierta tristeza recordamos hoy el nombre y sonrisa de Karen Black, actriz 'poco convencional' y mujer tumbera donde las halla. Salió del Actor's Studio de Lee Strasberg  para interpretar con tesón a putas, transexuales, asesinas, ladronas, camareras ingénuas... o cualquier papel que le echaran por delante en más de cien películas. De sus últimos días, ya enferma de cáncer, resaltar el homenaje que le concedería nuestro amigo Rob Zombie a la musa de Illinois requeriéndola para su tremenda "La casa de los 1000 cadáveres", todo un detallazo. En este cochambroso ciberfanzine también quisimos tener un pequeño detalle con  madame Black y así os lo hacemos saber. Un rostro salvaje que puso su granito de arena para que el séptimo arte nos enganche sin remisión. Descansa tranquila hermana Karen... tú ya has cumplido.


domingo, 1 de septiembre de 2013

TE PRESENTO A... JOHN MILIUS: DESTERRADO REBELDE DE HOLLYWOOD

El documental a punto de estrenarse "MILIUS: Man Myth Legend. (2013)" es la escusa perfecta para honrar y ensalzar -en vida, ojito- a uno de los grandes del cine tumbero. Ya les hemos comentado en más de un párrafo de esta revista virtual la admiración y lealtad que sentimos hacia todo lo que lleve la firma MILIUS.  Somos incondicionales eternos del hombre que parió películas tan notables como "El Viento y el León", "Dillinger", "El Gran Miercoles" o "Conan el Barbaro". Dificil desprenderse del tufillo cinemaníaco que desprende este polémico director americano. Películas que pertenecen a distintos géneros cinematográficos pero a las que les une el espíritu libre y rebelde, depositado a conciencia por el propio autor. Un cine perteneciente a la última década dorada 'made in Hollywood'. Aquella que abanderaron apellidos tan ilustres como los Coppola, Scorsese, Cimino, Lucas, Altman, Spielberg ... u otros menos mediáticos como Schrader, Friedkin, Walter Hill o De Palma (venga el caso citar los directores vivos que nos gustan más y que todavía siguen a su bola, intentándolo) y demás hornada de reyes del clan rebelde que asoló Hollywood allá por finales de los 60 y cambió para siempre la forma de hacer (y vender) películas. Alumnos que barrieron a sus anticuados maestros del mapa y que coparon el 'Nuevo Cine Americano' para sí. Esa 'revolución americana setentera' de la que tanto nos gusta charlar que revolucionó el cine y nuestras mentes adolescentes para siempre. La amistad (inicial) y colaboración entre todos los componentes de este grupo de colegas cineastas fue clave importante en toda aquella revuelta (contra)cultural. Milius no goza del mismo estatus (ni crítico ni social) que el de exitosos amigos suyos como Spielberg o George Lucas; directores que representan la antítesis de su ideal cinegético. Su suerte y fortuna siempre fueron menores, eso seguro. Pero entre nosotros Milius estará a la altura de cualquiera de aquellos compañeros y amigos suyos de generación con los que se le quiera comparar. Sin ir más lejos sin la escritura gonza de este señor jamás hubiese existido un film de culto como "Apocalipse Now"..., o al menos, tal y como lo conocemos hoy. Mejor visionen este documento atentamente, y descubran -sin intromisiones tormentosas- el talento en la sombra de esta figura cormaniana por ustedes mismos. No se crean lo que cuentan las malas lenguas... Que si fascista, violento, machista.... Sí, Milius va armado hasta las cejas, cabalga olas con los Marines en su tabla de surf y escucha rock and roll diabólico a toda pastilla ¿y Qué? Ser inclasificable, independiente, testarudo, transgresor, indomable, luchador, fiel a sí mísmo y, demás virtudes politicamente incorrectas, tiene un precio a pagar: Rechazo, malentendidos, censura, destierro, obstracismo, olvido... Por nuestra parte solo decir, que a tipos así, los defenderemos y reivindicaremos a tumba abierta en esta casa. Nuestro cariño y admiración por John Milius y todos los de su estirpe. Forjadores de sueños, románticos aventureros que defienden y contagian su pasión por el cine a tumberos proscritos como nosotros. Venditos cabrones todos.
Apéndice: Sorpresa supuso el verle al frente creativo de la serie de la HBO "Roma". Ya hemos hablado de lo mucho que nos gustó esa televisiva revisión, polémica y visceral, de la Historia del antiguo Imperio Romano. Exultante de violencia y dramatismo sirvió para recuperar la sombra de este desterrado tiparraco que nunca ascendió a las alturas porque sabía que luego la caída sería mucho peor.)

martes, 21 de agosto de 2012

NEW HOLLYWOOD: 3 WOMEN (1977. Robert Altman)

La última joyita del cine norteamericano de los 70 que me he zampado ha sido esta rareza de Robert Altman. Corrosivo, polémico, controvertido..., el cine de este caballero era el martírio del espectador palomitero. Cine a contracorriente realizado con la libertad que pregona. Un activista, un ideólogo; siempre explorando al individuo, su entorno social y psicología. Genérico, pero a la vez desmitificador y original. Artístico e independiente. Veneno para Hollywood; por tanto tentación. Un director dueño de un microcosmos particular: El mensaje metafórico de sus films, el humor, el cinísmo, el compromiso político, las alucinaciones, autoparódias, teorías, personajes corales, romanticismo..., y por qué no, tomaduras de pelo, definen a la perfección el espíritu del cine de aquella gloriosa época. De todas sus películas -las buenas: Mash, El largo adiós, Los Vividores, Nashville, Vidas cruzadas, El juego de Hollywood, El último show..; y las malas: Buffalo Bill y los indios, Popeye, Pret a porter...- esta 3 Women (3 Mujeres, 1977) es sin duda la más excitante y extraña que ha rodado el añorado director de Kansas City. Para mi gusto está entre lo mejorcito de su repertorio. Olvídense de la historia o de la trama como tal, y déjense seducir de buen cine. La péli no es más que una escusa del director para profundizar de forma abierta en la compleja personalidad de la mujer. Altman cuenta que tuvo la idea de hacer esta película tras una serie de sueños que había tenido cuando su esposa Kathryn estuvo seriamente enferma ingresada en un hospital. Altman rodó claramente influenciado por Persona (1966), en lo que puede definirse como una aproximación del autor al cine bergmaniano (incluso hay planos muy similares). Lo que más me ha impresionado, además del carácter tenebroso de la banda sonora (y de toda la cinta en general), han sido las interpretaciones de sus dos actrices principales, Sissi Spacek (Pinky) y Shelley Duvall (Millie), sobretodo la de esta última actriz a la que Altman dejó absoluta libertad para crear su gran personaje. Me río yo de Almodovar y sus marujas desesperadas. Aquí hay una historia para comerse el tarro de verdad. ¿Y qué me decís del final?... ¿No pueden ser todas la misma persona?...

jueves, 3 de febrero de 2011

-ROLLING THUNDER: ESCUPIDA DE LA BOCA DE SCHRADER

ROLLING THUNDER (1977, USA.); D.: John Flynn; G.: Paul Schrader; I.: William Devane, Tommy Lee Jones, Linda Haynes, James Best. 95 m. Color -Titulada en nuestro país con el absurdo nombre "El Expreso de Chicago" (seguramente tras el éxito del otro Expreso, el de Medianoche) la película viene filmada por el director John Flynn, un tipo que tiene en su haber títulos interesantes como "Best Seller"(1987), Encerrado (1989) y sobre todo "El Equipo" (The Outfit, 1974), film este último interpretado por el gran Robert Duvall (que venía de alcanzar el éxito con EL Padrino) y que le sirvió a Flynn para introducirse en la nueva onda del thriller violento americano. Ese cine setentero que tanto gusta en esta casa (Peckinpah, Walter Hill, Michael Winner, Boorman...) y que nunca nos cansaremos de recordar. Para más señas el guión de Rolling Thunder está escrito por el tremendo Paul Schrader, que tras el éxito logrado con la estupenda "Yakuza"(1075) aprovecharía esa oportunidad para escribir una serie de guiones poderosos que a día de hoy todavía le canjean elógios y réditos, estoy hablando como no de "Taxi Driver", "Blue Collar", "Fascinación" y este ejemplar pedazo de thriller que tenemos entre manos. Todos estos escritos guardan relación entre sí, están firmados en una época muy oscura de su vida, -mucho antes del reposo calvinista del autor-, y en ellos se puede ver la desesperación de sus personajes y sus vidas al borde de la locura. Veteranos del Vietnam que vuelven a sus hogares y luchan internamente (y externamente) por mantenerse a flote en una sociedad que les da la espalda. Ver hoy alguno de estos viejos e hiperviolentos films (a años luz del 90 por 100 de los actuales) representa un ejercicio, más que cinéfilo, cinemaníaco. Films de violencia existencial, rudos, silenciosos, lúgubres, desesperanzadores... Cine de altos quilates, con un elenco de actores de lo más indicado para cada caso. Aquí destaca en el papel principal William Devane (Los Vividores, Marathon Man), un gran actor que no se prodigó mucho en papeles principales pero que con Flynn descarga todo su potencial. Su protagonista no necesita hablar demasiado, las pocas y buenas frases que suelta por la boca (en voz de Schrader) forman parte de aquella manera tan incorrupta de tenían de hacer cine en el pasado... sugiriendo más que mostrando. En el resto del reparto, los grandes Luke Askew (La leyenda del indomable) y un incipiente Tommy Lee Jones, para contarnos una demoledora historia de venganza y deshonor.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

SHEREE NORTH. Algunos las preferimos maduritas

Otra de las grandes secundonas olvidadas. La angelina (California, 1933) Sheree North empezó en esto del espectáculo, como starlette, en los años 50, pero sería por sus apariciones en films los años 70 por lo que alcanzaría fama tumbera. Luego, como muchas otras, se vería abocada a las series de tv, algo lógico teniendo en cuenta la escasez de papeles importantes, hoy día, para actrices de edad avanzada. La Sheree no tiene una belleza despampanante pero es de esas afortunadas mujerzuelas que ganan puntos con el paso de los años. Como cuarentona estaba potente y fibrosa, además de estupenda, en peliculones como "Brigada Homicida"(68), "Teléfono"(77) y "La Gran Estafa"(73), las tres de Don Siegel (también bajo las ordenes del maestro en el western "El Ultimo Pistolero"), salvaje y rimbombante se la ve al lado de Charles Bronson en "Fuga Suicida" (Tom Gries, 1975) y de Burt Lancaster en "Los Temerarios del aire"(J. Frankenheimer, 1969); y ya como anécdota decir que partizipó en aquel maravilloso bodrio ochentero de terror titulado "Maniac Cop". -Trepidante hembra de plieges curvilíneos bien arrugados, la Shereel se hacía más (in)moralmente atractiva cuando salía al lado de tipos duros al margen de la ley. La clase de papeles que le irían de muerte a otras tías maduritas como Sheri Moon. Por que la cuarentona y alucinante mujer de Rob Zombie -sobretodo en su papel en "Los Renegados del Diablo"- viene a ser una extensión, mucho mejor moldeada éso sí, del personaje que Sheree North interpretó casi toda su vida. Violenta, libertina, descarada, infiel.. pero también inocente, compasiva, noble y sacrificada con el hombre que supiese darle lo que élla quería...

jueves, 18 de noviembre de 2010

MÁS CINE PERDIDO: "THE LAST RUN"

FUGA SIN FIN (The Last Run).- EE.UU.,1971. D.:Richard Fleischer / G.: Alan Sharp / M.: Jerry Goldsmith. / I.: George C. Scott, Tony Musante y Coleen Dewhurst. Una de las pocas películas que me quedaban por visionar de Richard Fleischer, y la verdad... otra maravilla de film. El director de El Extrangulador de Boston filma una de esas genuínas historias de "perdedores" en contínua huída hacia ninguna parte, y lo hace de manera que Monte Hellman ("Two-Lane Blacktop") y Sam Peckinpah ("Quiero la cabeza de Alfredo García") se sientan orgullosos. No en vano fue otro afín a ese estilo de cine pendenciero, John Huston, el encargado de empezarla a rodar (aunque desconozco los motivos de su abandono). El film, rodado mayoritariamente en la provincia de Almería (España), narra la historia de un oxidado gangster -enorme George C. Scott- retirado desde hace 9 años en la zona del Algarve (Portugal) cuyo sueño siempre fue ser conductor profesional de coches de carrera. Resignado y sin nada que perder, -pués ya lo ha perdido todo: su mujer que se largó con otro, su hijo de corta edad murió, apenas le quedan ganas de vivir...-, decide aceptar un último trabajo de pasar a Francia a un prófugo criminal y su atractiva pareja. Ellos serán su familia a partir de ahora. Parece un trabajo fácil, pero las cosas se le complicarán por qué él así lo desea. Desde el volante de su inseparable BMW de 1957, al que mima como un hijo (resulta metafórica la conexión que da Fleischer al auto y su dueño, ése vínculo queda magistralmente plasmado en la última y fenomenal secuencia final), asistimos y nos movemos en un ejercicio de cine primoroso, templado en su velocidad, donde la "aventura" no está en su mínima y sosa trama, si no en el viaje interior que realizan sus personajes, sobretodo el de Scott. Podíamos afirmar que estamos pues ante una road movie pseudo-psicológica-policiaca. Los que esperen una pelicula de acción deberán buscar en otra parte. -Mención especial a uno de los actores españoles que aparecen en la cinta, ALDO SAMBRELL, que desgraciadamente nos ha dejado hace poco. Aquí tiene un pequeño papel como el amigo marinero de Scott, pero atrás quedan más de 170 films, rodados aquí y allá, en toda clase de cine de género. Especialmente será recordado por todos los seguidores del spaguetti western europeo, al ser partífice de un gran puñado de éllos (la saga Leone por ejemplo). No sólo hay que acordarse de los grandes cuando mueren, también los más humildes secundarios merecen homenaje, por los buenos ratos que nos han hecho pasar...

domingo, 5 de septiembre de 2010

-LOS TRAFICANTES: El Alambique Veloz

La grandeza del Nuevo Cine Americano -coprendido entre un periodo que puede marcarse desde "Easy Rider"(69) a "Toro Salvaje"(80), o si se prefiere, entre "Bonie and Clyde"(67) y "La Puerta del Cielo"(80)- es uno de mis temas predilectos, época a la que he recurrido y recurriré, siempre que dure esta aventura ATumbaAbierta. Fueron los ultimos buenos tiempos que corrió el cine norteamericano. Abundancia y calidad en todos los géneros cinematográficos. Y en especial el thriller americano de los 70. Además de clásicos como Scorsese, De Palma, Schrader, Cimino, Friedkin, Coppola, Malick (Malas Tierras), Peckinpah ... hay toda una montaña de ejemplares artesanos del séptimo arte a los que reivindicar. Están Peter Yates (Bullit), Walter Hill, Michael Winner, John Schlesinger (Maraton Man), John Frankenheimer, F. J. Schaffner (Patton)... y un personaje como el que nos ocupa: Josef Sargent. El director de LOS TRAFICANTES (1973), todavía en activo, rodaría al año siguiente el excelente thriller "Pelham, Uno, dos, tres" (con Walter Matthau a la cabeza) dando muestras, por aquel entonces, de una solvencia más que contrastada a la hora de llevar a buen puerto films de acción como éstes. Otro tanto habría que decir de muchos de los actores en nómina en aquellas peliculas, como Burt Reynolds, protagonista más que discutido en décadas posteriores y que sin lugar a dudas rodó sus mejores trabajos durante tan dorada y añorada época setentera: A Deliverance me remito (a excepción de su papelón como productor de cine X en la sublime "Boogie Nights" que dicho sea de paso retrataba como pocas los años 70, los años de Burt).
- Al igual que sucedía en alocados cartoons como los "Autos Locos" (Wacky Races), y posteriormente daría como resultado películas comerciales -tan vacilonas como simplonas- del estilo de "Los Caraduras" o "Los locos de Cannomball", LOS TRAFICANTES está repleta de persecuciones a todo trapo entre contrabandistas de whisky ilegal en potentes carros y los torpes agentes del sheriff que les persiguen. Por tierras del rebelde sur, aquellas que vieron nacer al general confederado Robert E. Lee o paisanos como los Lynyrd Skynyrd, donde las viejas tradiciones de una sociedad cerrada todavía perduran, y donde por principios a nadie se le ocurriría delatar a nadie, una comunidad que no admite a los hippies, ni a los comunistas, y mucho menos tolera la integración racial..., llega Gator Maklowsky (Burt Reynolds) para desenmascarar al corrupto sheriff J.C. Connors (el genial Ned Beatty de "Superman") que tiene atemorizados a los pueblerinos con sus metodos fascistas. Fogosas apariciones de Louise Latham ("Marnie, la ladrona" de Hitchcock) y Diane Ladd ("Alicia ya no vive aquí", "Chinatown"), amén de clásicos secundarios del cine peckinphaniano como pueden ser Bo Hopkins ("Los aristócratas del crimen") y R.C. Armstrong ("Mayor Dundee", "La Balada de Cable Hogue"), u otro tipico del western 70's como és Matt Clark ("El Seductor").
Hasta aquí ha dado de sí, lo que para mí atiende como "primera incursión en el cine perdido de Burt Reynolds 70's". Exceptuando la citada "Deliverance" de John Boorman conocía muy poco de sus otros thrillers setenteros, así que tengo una lista de films suyos por ver de los cuales iré comentando algo si es que así lo merecen...

miércoles, 26 de agosto de 2009

-EN BUSCA DEL CINE PERDIDO: ELECTRA GLIDE IN BLUE

ELECTRA GLIDE IN BLUE (James William Guercio, 1973 / USA. 101 m.) Pasada de madrugada y sin prévio aviso, sabe Diós cuándo, en cualquiera de nuestros canales nacionales bajo el poco acertado título de LA PIEL EN EL ASFALTO y protagonizada de manera más que aceptable por el desaprovechado y buen actor Robert Blake (ver si no su interpretación en "A Sangre Fría" de Richard Brooks y su sobrecogedora secuencia final, un alegato contra la pena de muerte como jamás se ha rodado en filme alguno), que da vida a un policía de tráfico, de esos con el casco blanco, chupa de cuero con cremalleras y gafas ray ban plateadas, conduciendo la típica Harley Davidson (la Electra Glide del título original).
ROAD MOVIE EXISTENCIAL Y ¿CONSERVADORA?

-Su curioso planteamiento temático -digamos una contrafórmula Easy Ryder-, cursada desde un punto de vista ambiguo y bastante dudoso moralmente (al menos para mí) y protagonizada por un policía que odia desmesuradamente a los hippies, la convierten en una rareza. Al final el filme se deja ver, pese al lastre que supone la dirección del tal Guercio (no conozco ningún otro título que lleve su firma). Se nota la libertad absoluta y el respaldo de unos grandes Estudios (United Artist en este caso), que como ya sabréis por anteriores artículos relacionados con el New Hollywood americano, era la política respecto al cine de aquellos maravillosos años 70 (y a la postre resultaría su ruína).

-Tras un epílogo -que puede confundirnos, mostrado a través de primeros planos, dónde observamos los brazos (nunca se ve el rostro) de un hombre friéndo un par de chuletas en una sartén, poner un viejo disco a funcionar y luego atarse un hilo al dedo gordo del pie y a su vez pasarlo por el gatillo de una escopeta para acabar pegándose un tiro en el pecho- pasámos entonces a un impresionante plano panorámico de una carretera que parece cruzar el valle de la muerte, y en lo que parece un segundo epílogo, asistimos (otra vez sin ver el rostro claramente) entre banderas americanas, al sagrado-erótico ritual de cómo se viste un póli de verdad, momento que aprovecha el director para pasar los títulos de crédito y dar comienzo a la historia. El resto del metrage podréis juzgarlo vosotros mísmos. Pero baste una imágen, la de Blake haciendo tiro contra la fotografía de unos rebeldes hippies Hopper y Fonda en Easy Ryder, para resumir la intenciones, repito, ambíguas, del filme.

viernes, 17 de julio de 2009

CULT MOVIE: "THE LAST DETAIL", HAL ASHBY Y EL NEW HOLLYWOOD

EL ULTIMO DEBER (THE LAST DETAIL) U.S.A. 1973. D: Hal Ashby. I: Jack Nicholson, Randy Quaid, Otis Young, Nancy Allen.
el director... Hal Ashby (el hippie al que podéis ver en la fotografía charlando con Nicholson durante una pausa del rodage) genial filmmaker y mejor montador es un personaje del que a menudo os he hablado, siempre para ensalzar su compromiso con el buen cine. No es que tenga varias películas de culto (a parte de una filmografía digna y coherente en lo profesional y filosófico) como pueden ser "Harold and Maude" (71) o "Bienvenido Mr Chance" (79), sino que él mismo puede considerarse un director "de culto". El director nacido en Ogden, Utah, en 1929 y perdido para siempre en Malibu, California, en 1988, tachado de izquierdista y drogata ya era en vida menospreciado por muchos como artista, cuanto más tras su muerte. Pero llegará el día en que se hable de su talento y no de su vida privada, el día en que será reconocido como uno de los grandes directores del cine americano, o si lo preferís uno de los últimos grandes directores de la ultima época dorada del cine americano, los 70's. A él hay que agradecerle el aporte de frescura que inundó Hollywood por aquella década, el sería el abanderado de la llamada "Nueva Comédia" y del cine de conciencia social (fue el primero en rodar cine protesta por Vietnam con "EL Regreso"). Por lo tanto no es gratuito el afirmar que Ashby estaba a la misma altura, que no en la misma onda, que otros colegas de su generación (aunque fuese mayor que éllos) tan reputados y encumbrados hoy, como pudiéran ser Bob Rafelson, Spielberg, Lucas, Scorsese, Coppola.... con los que solía coincidir en la teoría de que el cine debería de ser un arma más para lograr que el mundo fuese un lugar mejor en el que vivir, algo que queda como un bonito sueño utópico cuando se reúnen un grupo de jovenes amigos ébrios con ganas de poner patas arriba lo establecido, sueño que pronto olvidan cuando aparecen los problemas que tal promesa conlleva (égos, fama, dinero...). Ashby siguió firme en sus convicciones hasta el final (así le fue) resistiéndose a abandonar la lucha mientras los demás, como luego se vería, cederían al juego de Hollywood. De ahí que defienda la figura solitaria/solidaria de este gran director y elíja "EL ULTIMO DEBER", además de por ser una bonita película, por tener un título que expresa a las claras, creo yo, el sentir de un cineasta desencantado.
el actor... Antes de nada decir que para mí Jack Nicholson son dos actores distintos. Está el digamos: creído de sí mismo, que se apodéra del personaje en pélis como "Alguien voló sobre el nido del cuco" o "El Resplandor", y está también el otro Nicholson, el contenido, del que podríamos decir: que es el personaje el que lo atrapa a él y no al contrario, por lo que sinceramente creo que salimos ganando, piénsa sino en "Chinatown". Personalmente prefiero al segundo Nicholson, y es precisamente en esa época dentro de esa nueva corriente del cine americano, que comenzó digamos con la trascendental "Easy Ryder" (hay quien cree que fue con "Bonnie & Clyde" y "El Graduado"), donde el actor se labraría reputación de estrella comprometida, involucrándose en proyectos que hoy suelen omitirse al repasar la carrera de este idolatrado actor, títulos como "El Rey de Marvin Gardens (72)", "Mi vida es mi vida (70)", ambas de Bob Rafelson, y esta "El Ultimo Deber", interpretando con naturalidad personajes raalistas con los que es fácil identificarse, que invitan al espectador a replantearse muchas preguntas y cuestiones sobre cosas que realmente importan, o deberían importar. En este caso Ashby utiliza el "viaje" de tres marineros (es el personaje de Nicholson el que tiene que entregar a uno de éllos para ser encarcelado) para cuestionar, no sólo los principios y estilos de vida de sus tres personajes, si no de paso lanzar una dura (auto) crítica y una mirada desalentadora sobre la sociedad estadounidense. De esa rebeldía viene el escandaloso olvido al que es sometido Hal Ashby, un director que levantó ampollas... y al que no tardarían en cortarle las alas.
el guionista... Curiosamente (un profundo estudio revelaría que hay algo más que casualidad) el nombre de Roger Corman está ligado a la mayoría de nombres citados en estas líneas: Nicholson, Coppola, Easy Ryder, Scorsese (... por no nombrar a demás discípulos del new Hollywood) y fue con el trascendental (y artesanal) maestro de la serie B con quien comenzó su andadura el gran guionista Robert Towne (otra figura clave en toda aquella generación de jovenes idealistas americanos), firmando el guión de "La Tumba de Ligeia" (65), nada en comparación a la obra que le haría quedar en los anales del cine..."Chinatown"(74) y que merecería un capítulo aparte por lo que supuso, tanto para el cine negro, como para Polanski, la Paramount y el cine en general. Towne que además de escribir el guión de "EL Ultimo Deber"(73) para Ashby también firmó otra de las películas de éste: "Shampoo"(75), como si de una maldición generalizada se tratase (una maldición que afectaría a muchos talentos de aquella generación del new hollywood: Peter Bogdanovich, W. Friedkin, Michael Cimino, Dennis Hopper, Arthur Penn, Bruce Dern, Peter Fonda y un largo etc.) perdería la imaginación con la entrada de los 80's (títulos como "Greystoke", "Conexión Tequila" o "Días de Trueno" así lo atestiguan), perdiéndose en el camino y cayendo en el olvido como su buen amigo Hal Ashby y tantos otros. Una lástima.

martes, 16 de septiembre de 2008

(IN) CULT MOVIES: TWO-LANE BLACKTOP

CARRETERA ASFALTADA EN DOS DIRECCIONES
(Two-Lane Blacktop. USA.-1970)
Género: Road movie
Director: Monte Hellman
Guión: Rudy Wurlitzer y Will Corry
Duración: 100 min.
Interpretes: James Taylor, Dennis Wilson, Warren Oates y Laurie Bird.
La historia: Simple... Un par de inadaptados recorren el país en su vehículo tuneado (y no precisamente contemporáneo).No conocemos sus nombres. Responden por "el Conductor"(un aceptable James Taylor, músico rockero sin experiencia como actor..) y "el Mecánico"(un correcto Dennis Wilson, desconocido antes y después, al que nunca vemos conducir..) y en cada pueblo que cruzan (cual película del oeste...) no dudan en desafiar a todo piloto local a una carrera de velocidad. Nada les intimida, ni siquiera "la chica" que recogen en la carretera puede frenarles... no pueden (ni quieren) parar. En uno de los finales (si es que se le puede llamar final, por qué en pleno plano se quema (!!!) el negativo, además de no mostrar el típico the end) más enigmáticos y únicos de la historia del cine; estos dos marginados acaban de un plumazo, con el mito del "sueño americano".
El toque: Trascendental, metafísica, intimista... road movie de arte y ensayo. Terriblemente pesimista (la primera en romper con la utopía del hippismo, aventurando tiempos difíciles...) Con pocos diálogos... Two-lane Blacktop no es fácil de digerir por el espectador medio (parece una peli a lo nouvelle vage francesa) . Los auténticos rockeros fliparán con la banda sonora de la época. Los amantes de los coches custum y hot rod besarán el cielo... -el llorado Warren Oates (¡¡JODER, QUÉ PEDAZO DE ACTOR...!!) conduce un GTO amarillo precioso y, ambos ponen la nota de color a esta historia-. Los buscadores de cine "guerrillero" y maldito, y en general todo aquél que guste de preguntas.. más que de respuestas, encontrará satisfactorio su visionado.
El apunte: El gran Sam Peckinpah era un admirador del cine rebelde de Monte Hellman (El Tiroteo, Pelea de Gallos..) y siempre comentaba que Carretera Asfaltada... era una de sus películas favoritas (y un referente a la hora de rodar su obra maestra Quiero la cabeza de Alfredo García). Esta película en otras manos que no fuesen las de Hellman no habría por donde cogerla... pues és en el trabajo final en la sala de montage, donde radica la clave de este film. Y es que el americano (todavía en activo, que aprendió en la factoría del maestro Roger Corman, cómo Coppola, Dante, Demme, etc..) es conocido por ser mejor montador que director. Hay quién dice que el final no fué premeditado.. que terminó así la péli (sin final) por qué no estaba seguro, como si le saliera de chiripa, vamos... Hay historias (retos) que simplemente comienzan.. sin saber cómo acabarán y si nó que se lo pregunten a Coppola con motivo de Apocalypse Now... Ahí radica el riesgo hermanos.
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