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sábado, 28 de febrero de 2015

CASPA Y PUTERÍO: María José CANTUDO,




En las mazmorras del cine español figuran pelandruscas que son puro vicio. El destape nacional durante la transición levantó toda una polvareda de caspa y puterío. Entre tantas eternas promesas tardo-adolescentes dispuestas al despelote (en su gran mayoría mediocres actrices) destacó en lo suyo la andaluza Mª José Cantudo. Su mata de pubis fue el primer desnudo frontal visto en una película española y pantalla española (La Trastienda, Jorge Grau, 1975), 2.642.790 espectadores pasaron por taquilla después de dormir la siesta deseosos de contemplar in situ el gran acontecimiento. No hace falta decir que la pelambrera de la Cantudo es de largo lo más reseñable de este drama erótico y provocador sobre cuernos y fornicación. Su presencia en posteriores films como Las delicias de los verdes años (76), El huerto del francés (Paul Naschy, 1977), Piernas Cruzadas (82) o Las chicas del bingo (82) sirvieron para echar más leña al fuego de nuestros pecados y de paso confirmar el buen estado de salud que por aquel entonces se gastaba la actriz de provincias. 
Si queremos recordar un título entre toda su filmografía que realmente merezca la pena debemos remontarnos a los inicios de su carrera. En 1972 tuvo lugar un detalle de transcendencia para que el cine españól de género, hasta entonces ninguneado y carente de toda ayuda, comenzase su década de oro. Un productor valenciano loco por el cine fantástico y de horror, J. A. Perez Giner, toma el mando y da un vuelco a la productora barcelonesa Profilmes S.A. El despegue de fantaterror made in spain  no sería total si este señor se hubiese dedicado a otra empresa. Cineastas con agallas empiezan a gozar de libertad creativa, es el caso de Carlos Aured que con EL ESPANTO SURGE DE LA TUMBA (1973) firma uno de los hitos de referencia del terror de Serie B cañí. El director murciano se vería respaldado y aconsejado en todo momento por el maestro Paul Naschy (que no solo interpreta ¡un triple papel! sino que además escribe el tarzánico guión) y encima tendría a otro mito como Leon Klimovsky (La Noche de Walpurgis) ayudándolo en tareas de retaguardia. La guinda a este pastel de horror gótico-erótico cercano al gore la pone el elenco de féminas elegidas a dedo: La siempre elegante Helga Liné, y una despampanante Agata Lys en la flor de la vida. Al lado de estas vampiras María José Cantudo, jovencísima, encantadoramente naif, debutando en la gran pantalla haciendo de zombie  y participando en algunas de las escenas más poderosas del film. 

 


lunes, 17 de noviembre de 2014

JOHN WATERS ESTÁ DE VUELTA: "CARSICK"

"El profeta del Mal Gusto", "El pontífice del cine trash", "El Autoestopista Sexagenario"... regresa triunfante. .John Waters es un génio único e incontestable. Su desbordante y agotadora travesía por los bajos fondos del cine gamberro norteamericano nos ha deparado una serie de (des)aventuras descomunales repletas de personajes imposibles fruto de una pervertida e hilarante mente y una percepción extrasensorial del entertainment solo al alcance de los elegidos. Atrás quedan 'cagadas' para el recuerdo y películas de neoculto que dan crédito del carácter transgresor, paródico y deliciosamente provocador del autor de Pink Flamingos, Hairspray, Pecker, Cry Baby y otras arrebatadoras ceremonias neanderthales de rechupete. Pero el pasado no cuenta. Y si no que se lo digan a John Carpenter, Walter Hill y demás compañeros de profesión injustamente prejubilados por el cine hollywodiense actual. Los han dejado de lado, sí, pero todavía les queda algo de mecha a estos maestros de los 70's; tendrían mucho que decir si les dejaran.

Lejos de hundirse en la crisis de la mediana edad, nuestro querido Waters supera su ostracismo como realizador escribiendo. Se publica ahora en nuestro país "CARSICK" (Caja Negra), su nuevo y dicharachero libro. Si ya nos había deslumbrado con "Majareta" (Anagrama, 1990), con este road book se desata la locura. Waters está de vuelta y su escritura retrata el buen estado de forma en que se encuentra nuestro vecino preferido de Baltimore. Aunque sea en formato papel, Carsick nos devuelve al cineasta que todos conocemos y profesamos. Porque señores, lo mejor, lo peor, y lo que realmente sucedió (así titula John los respectivos 3 capítulos de esta lectura) durante los nueve días en los que este solitario abuelete de ¡66 tacos!  tardó en cruzar EE.UU. a dedo -desde su casa museo de Baltimore hasta San Francisco- no tienen desperdicio. Díganme si no es de locos embarcarse en semejante viaje cuando ya nadie hace estas cosas a día de hoy. ¿Se aburría? ¿Pasó miedo? ¿Qué diablos estaba pensando?...Su respuesta de rutero tarado sin temor a psychokillers no se hizo esperar: "Lo realmente terrorífico es quedarse en casa".
John Waters es la clase de tipo que conspira para matarnos desde que nacemos. Gracias a su osadía recalcitrante seguimos disfrutando de dosis de gamberrismo a granel. Trescientas psicotóxicas páginas por las que desfilan actores porno en retirada, convictos de vergas descomunales, policias que cabalgan tornados, abuelas secuestradoras, extraterrestres sodomitas, veteranos del vietnam, granjeros palurdos, republicanos en Corvette, hoteles baratos de carretera, almuerzos en McDonald's y... "personas que prefieren hablar antes de escuchar la radio". Una vez más, el talento de este apátrida nos ha dejado majaretas.

EPÍLOGO: Algún día había que hablar largo y tendido sobre las casas museo que se gastan algunos de nuestros tumberos preferidos. Si la de Lemmy Kilmister guarda una nutrida colección de parafernalia militar (maquetas, uniformes, espadas, dagas, mosquetes, cañones, insignias,....) apelotonada entre tesorería musical de alto voltage; la del señor Forrest J. Ackerman está decorada a honrar todo lo relacionado con la historia de la ciencia ficción y  fantasterror más asombroso; y así sucesivamente..., el hogar del solterón John Waters es un vergel digno de figurar en las guías de museos locales en la Baltimore que retrató The Wire. Lástima que no estemos invitados. El volumen de artilugios de cuero, fetiches glam, vinilos pim-up y trofeos cinemaníacos de sus películas harían sonrojarse a la mismísima Elton John. Pasearse entre montones de libros apilados por los todos los rincones contemplando fotografías de Leif Garrett (¿recordáis "Tres en la Carretera"?, pues a mí me da que pensar), retratos drag de Divine, metralletas Tommy originales (utilizadas por todos los grandes rebeldes: Dillinger, Bonnie & Clyde..), muñecos de Chucky (el 'asesino de goma' al que puedes mirar pero no tocar) ...y hasta ¡¡ una silla eléctrica auténtica!! que seguro adquirió pensando en sentar allí algún día a Iggy Pop.



miércoles, 27 de agosto de 2014

MUJERES ATÓMICAS: SOLEDAD MIRANDA. La diosa del Spanish Horror

SOLEDAD MIRANDA (Sevilla, 1943-Lisboa, 1970) debuta en una película de terror español con El sonido de la muerte (1965, Jose Antonio Nieves Conde), una estimulante revisión castiza del americano esquema monster movie, repleta de guiños casuales (el boom de la arqueología), referencias mitológicas (el Vellocino de Oro) y prudentes alusiones metafóricas sobre la Guerra Civil española (en diálogos referidos a la Segunda Guerra mundial), batiburrillo que sirve para enriquecer el relativo pobre argumento de la trama. Pero lo más destacado, el delicioso -e involuntario- acierto del film, descansa indudablemente en el "toque femenino" de sus dos actrices protagonistas. Hablamos de la presencia de dos atómicas hembras que poco después se consagrarán en sendos mitos eróticos del horror: La británica Ingrid Pitt ¡nada menos! y, como no, la muy llorada Soledad Miranda, malograda gran estrella del Spanish Horror (amén de otras aclamadas facetas formativas) cuya transcendental  y extraordinaria naturaleza tumbera exigía a gritos un lugar privilegiado en las ciberpáginas de esta cochambrosa revista virtual. Aprietense los machos que llegan CURVAS.

 Soledad Miranda nos abandonó demasiado pronto. Quién sabe donde estaría el tope de esta maravillosa actriz de no haber fallecido tristemente un 18 de Agosto de 1970 en aquel accidente de coche en Portugal capital. El gran papel de su vida lo había logrado la andaluza ese mismo año en el excelente film de Jesus Franco "Las Vampiras" (Vampyros lesbos, 1970), sugestiva variante lésbica del Drácula original de Stoker. Fue un duro golpe perder a la joven promesa del cine español. Había debutado de cría, con un pequeño papel, diez años atrás en La Bella Mimí (José Mª Elorrieta, 1961). En ese rodaje la descubrió el Tío Jess que la requirió para su film La Reina del tabarín (1960), una de las pocas pelis musicales realmente válidas producidas en España y uno de los mejores trabajos tras la cámara del llorado director de Miss Muerte. Durante una década rodarían juntos un singular puñado de cintas nudies, con ribetes fantásticos y terroríficos dentro del cine de serieB:  She Killed in EcstasyEugine, El diablo que vino de Akasawa, El Conde Drácula (aquí abrazada por el mismísimo Christopher Lee; foto3)... Bajo la batuta del profesor Jess la tentadora actriz sevillana protagonizó un cambio de estilo girando hacia el erotismo mitómano. Una fusión de languidez y sensualidad, de pudor y exhibicionismo. Podríamos decir que la Sole pasó de ser la trivial putilla-para-todo a convertirse en la inaccesible diosa pagana que infunde confusión, miedo y recelo en el atento espectador a esta clase de cine maldito.

Recordaremos la figura atómica de Soledad Miranda por dichas cintas de culto rodadas en 1970 antes
de su mortal accidente, aunque no fue el género de terror su único legado como actriz. La sevillana tomó clases de interpretación, danza e idiomas (esto no era muy común entre nuestras jóvenes bellezas, que digamos) lo que le permitiría participar desde temprano en diferentes exponentes del cine de género como el péplum Ursus (1960, Carlo Campogalliami), la aventura de capa y espada El Valle de las Espadas (1962, Javier Setó), la comedia Las Hijas de Elena (1963, Mariano Ozores), el euro-western Sugar Colt (1966, Franco Giraldi), y en alguna que otra macroproducción extranjera rodada en suelo español como 100 Rifles (Tom Gries, 1968), Cañones para Córdoba (Paul Wendkos, 1968) o Cervantes (1967, Vincent Sherman). Soledad Miranda fue un relámpago centelleante que zarandeó la mundana cinematografía del fantaterror patrio, un éxtasis, un delirio de mujer a la que apenas disfrutamos un lustro en todo su esplendor. Hoy son las penélopes quienes rompen corazones y cruzan fronteras alcanzando (falsa) fama y logros... Nosotros preferimos y nos identificamos con tremendas soledades del ayer.

sábado, 21 de junio de 2014

SEXPLOITATION: LAS REINAS OLVIDADAS DEL PÉPLUM (I)


En medio de todas aquellas ancestrales fantasías hero(t)icas, sangrientas batallas, ejércitos colosales, catástrofes bíblicas, homéricas odiseas, monstruos mitológicos, escenarios paganos, extravagantes decorados de cartón piedra, estética kitsch y demás popurrí temático de profusa inexactitud histórica y épica de saldo que dieron forma a ese circense género cinematográfico al que los franceses denominaron péplum (aunque de pequeños nos referíamos a él como cine "de romanos", independientemente de estar protagonizado por griegos, egipcios, tártaros, sarracenos, mayas o cualquier otro pueblo de la Antigüedad), sobresalen las mujeres atómicas que dan lustre a este afrodisíaco reportaje.
Acompañando al forzudo Hércules, al rocoso Maciste, a los legendarios Ursus, Ulises, Leónidas, Sansones demás titanes musculosos embutidos en minúsculas armaduras, mallas y túnicas encarnados por estrellas de gimnasio como Steve Reeves, Gordon Scott, Mark Forest, o Kirk Morris en viejos films manufacturados por los Francisci, Bava, Tesari, Harryhausen, Fredas y el resto de nombres propios que dieron fuelle al infame y delicioso cine Péplum allá por la década de los 50 y 60, encontramos a una serie de exóticas bellezas femeninas a las que queremos rendir nuestro más hirviente tributo.

De no ser por la presencia devastadora de estas féminas deslumbrantes en dichas y delirantes pélis "de romanos", el éxito y la gracia de éstas últimas hubiese sido bien distinta. A continuación enumeramos con vicio y frenesí un buen puñado de las más deseadas y majestuosas, superdotadas, bizantinas y mesopoatómicas actrices de la era Péplum. Prepárense a conocer gladiadoras, sacerdotisas, emperatrices, diosas, semi-diosas, reinas crueles, institutrices, pitonisas, danzarinas gitanas, voluptuosas esclavas, arqueras bárbaras, virginales princesas y demás macizas fierecillas domadas del harén tumbero.... ¡¡Por Zeus, cómo las queremos!!


CHELO ALONSO (1933- 2... ).-

¡Toma caderas! La cubana -de adopción italiana- es sin discusión alguna una de las Reinas Mayores del género. Estaba rebosante de sensualidad como Tania, la reina jefa de un clan tátraro en La regina dei tartari (Sergio Grieco, 1960); tiraba de bravura, romance y poder de seducción al lado del mazas de Steve Reeves en aquella aventura de mamporros, grilletes y aceite romano titulada El Terror de los bárbaros (Carlo Campogalliani, 1959); se lió con Maciste para que el supermacho diese buena cuenta de colosos, gigantes y cíclopes en dos de sus más descerebradas contiendas: Maciste nella terra dei ciclopi (1961) y Maciste nella valle dei re (1960). Y por si esto fuera poco, esta bella diva iberoamericana dejó para el recuerdo uno de los bailes más calientes, exóticos y provocativos de la época dorada del cine péplum, en la algo limitada -pero entretenida- cinta  Bajo el signo de Roma (Guido Brignone, 1959). Dicho artefacto bilirrubínico tenía como actriz principal a otra de las mujeres atómicas favoritas de esta revista, Anita Ekberg (Zenobia), lo que no fue impedimento para que el nombre de nuestra Chelita Alonso -y su fulgurante danza del vientre- figurase como el mayor reclamo publicitario de la película, incluso más que el de la rubia actriz sueca.


GIANNA MARIA CANALE (1927-2009).-

Suculento manjar de dioses. Otra soberana fémina, bella, lasciva y misteriosa, arrojada al populacho romano en arqueológicos péplums disfrutables. Desde Corinto a Cartago legiones de bárbaros y patricios suplicarían latigazos por su pérfida hiel. La deslumbrante Miss Italia de 1947 fue esclava en los brazos cachas de Espartaco (Riccardo Freda, 1953) y repetiría franquicia en El Hijo de Espartaco (Sergio Corbucci, 1963). Conocidas son sus desventuras como plebeya emperatriz de Bizancio (Teodora...; Riccardo Freda, 1954); esclava cartaginesa (Esclavas de Cartago; Guido Brignone,1956); como malvada princesa Amira (La rebelión de los gladiadores; Vittorio Cottafavi, 1958)... Siempre atizando leña al personal y creando no pocos quebraderos de cabeza al Hercules y Maciste de turno (Steve Reeves y Gordon Scott, respectivamente) o al héroe en chanclas y taparrabos que tuviese la fortuna de cruzase en el camino de tan espartana hembra.


Continuará...

domingo, 14 de abril de 2013

OBITUARIOS A TUMBA ABIERTA. DESCANSEN EN ROCANROLL Y CELULOIDE


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Bandera a media asta. Ha muerto a los 83 años el rey de la 'serie B' casposa. El niño eterno que entendía el cine como un juego, más allá del cultivado cinéfilo que llevaba dentro. Ni mil reflexivas líneas bastarían para describir su grandeza y prestigio. Tampoco tendría demasiada importancia, como él diría. Así son los transgresores y los tipos únicos e irreverentes de espíritu. Se la suda lo que los demás puedan pensar... Pero no es momento de convencer a papanatas sino de empezar a echarle de menos. Jesus Franco deja más de 200 títulos (parece que solo un tipo en la India dirigió más pelis que él), promíscuos, multigenéricos, arrebatadores, inclasificables, oníricos, eróticos... haciendo ruido hasta el final. La reciente y furiosa Al Pereira vs. alligator ladies, es el testamento cinematográfico de este viejo Coyote. Desde aquí lloramos al genio que firmó inolvidables liturgias tumberas de la calaña de Gritos en la noche (62), El Castillo de Fu-Manchú (69), Macumba Sexual (83) o Las Vampiras (71). Si desean despedirlo a lo grande como hemos hecho nosotros, rescaten un título maldito del cine español que lleva por nombre "El Extraño Viaje (1964)"(foto 2). No la dirige él (su camarada Fernando Fernán Gómez está a los mandos de esta genialidad con guión de otro peso pesado nacional, Berlanga) pero nuestro difunto cineasta tiene un papel destacado como actor y, en su envoltorio, pueden palparse algunas de las muchas obsesiones de su arte. Y por supuesto no olviden leerse su libro autobiográfico "Memorias del tío Jess (2004), condimento de primera mano para entender todo ese universo fantástico que ha sido su vida. Descansa en cine, amigo perro.

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HARRY REEMS (Nueva York, 1947- Salk Lake City, 2013). También nos ha dicho adiós el Steve Martin del porno (véan fotos recientes del sujeto sin bigote).  Su madre judía lo bautizó Herbert Streicher pero entre nosotros, sexoadictos, destacó como Harry "Barrenadora". Garganta Profunda (Deep Throat) y sus 25 cm. lo catapultaron a la leyenda (véan el documental si dudan). Participar en la cinta más famosa y rentable del cine X, tiene estas cosas. El mostachudo doctor Young estará en la retina tumbera por toda la eternidad. ¿Estará pasando consulta a Linda Lovelace a las puertas del cielo?.. En fin. Se retiró de los platós húmedos en 1989. Lo del alcohol, las drogas y abrazar a Cristo vendría después. Un tal Malone le dió la puntilla, y un tal Rocco acabó por enterrarlo en vida. Por cierto, ídolos tumberos como Ron Jeremy le deben mucho a este menda. Adiós para siempre, amigo Barrenadora. 

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HENRY BROMELL (Nueva York, 1947-2013). Tal vez no les suene su nombre pero este señor es el guionista de dos de las series de cabecera de este cochambroso ciberfanzine: Carnivale y Homeland. Si la primera, muy a nuestro pesar, la dejó inacabada (o no le permitieron seguir, como prefieran), con la segunda lograría el reconocimiento en forma de Globos de Oro, Emmys y demás. También produjo o escribió otras sonadas series de TV como Homicidio o Doctor en Alaska pero la etapa más productiva de su carrera la estaba logrando ahora, antes de que se le parara el corazón. En mente tenía previsto dirigir su ópera prima, iba a titularse "Fellini black an white", un biopic sobre el maestro del cine italiano con el actor Wagner Moura dando vida al cineasta ocho y medio. No dudo que el proyecto se llevará a cabo más tarde o más temprano. Ahora ya es lo de menos. Lo importante, y lo que de verdad importa, es el talento de tipos como Bromell cuando de llegar a la gente contando buenas historias se trata. Por cierto, ¿ha leído alguien su novela de 1983, The Follower?. Contesten.


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GEORGE "SHADOW" MORTON (71 tacos). Otro neoyorquino que nos abandonó recientemente y que la palma en California. Quien desconozca la magnitud de este compositor de partituras pop de alcance 'number one', decir que en su terreno estaba a la misma altura que el señor Phil Spector. En los grandes tiempos eran los putos amos. Morton no tenía la capacidaz de sacar éxitos encadenados como el amigo Phil, pero éste siempre le miró con envidia. Eso sí, tenía gran olfato musical. Sacaba oro de la nada. Así contribuyó a la historia del pop con canciones como "Remember" o "Leader of the pack (The Shangri-Las). También haría rentable a un grupo como Vanilla Fudge; e incluso los Iron Butterfly aseguran que le deben su éxito "In-a-gadda-da-vida" pese a que nuestro artista admitió no recordar tal cosa más que la creciente intoxicación etilica que cargaba por aquel entonces. Su última aportación al rock y al cariño que sentía por los sonidos de su ciudad lo encontramos en el segundo album de nuestros admirados New York Dolls. Pese al aspecto stoniano de los Johnny Thunders y cía. el mago Morton supo ver que se trataba de una banda que mamaba de los girl groups y esos sonídos tan familiares para él. Pero el disco se terminó, y con ello la carrera de ambos. Too much, too soon. Demasiado y demasiado rápido. Premoritorio título, un disco tributo que hoy pinchamos para despedir a semejante figura y leyenda de la música popular que tanto amamos.

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Graham ALVIN LEE (Nottingham, 1944-2013). R.I.P. 
Diez minutos que incendiaron una de las noches más míticas de la historia del rock. Hablamos de Woodstock. Hasta siempre, guitarra más rápida del Oeste. El líder del grupo de blues-rock Ten Years After nos gritó por última vez "I'm going home". Músico y canción inmortales desde aquella noche. Himno de himnos. Arrogancia inglesa en la cuna de Elvis. Tengan cuidado, anfetamínico al volante. Alvin Lee se ha ganado el respeto de todos los creyentes. Steve Winwood, George Harrinson, Mick Taylor, Eric Clapton, el celestial Jeff Beck...y, tantos otros con más nombre y caché que el suyo, no dudaban en tratarlo de igual a igual. Esa gente sabían que enfrente tenían a un guitarrista de técnica exuberante poseedor de un carisma único como cantante. El lastre fue tener que tocar noche tras noche ese "I'm going home" que explotaron hasta el agotamiento (¡¡27 giras USA en siete años!!). Quédense ustedes colgados de ese tema si lo prefieren. En mi technics suena "Love like a man" a todo trapo... A ver si sofoco esta ira. 

sábado, 6 de abril de 2013

MUJERES ATÓMICAS: NADIUSKA ...Y SU PAR DE KATIUSKAS




Olvídate de PATAKIS... SALUDE USTED A... ¡¡LA MADRE DE CONAN EL BARBARO!!  En katiuskas y sólo para tus ojos. Un respeto a la mujer loreniana.

Dentro del repaso que cada cierto tiempo damos a los mitos eróticos más grandes y fascinantes de la historia del cine casposo español no podía faltar Roswicha Bertasha Smid Honczar (Schirierling, Alemania 1952), conocida mundialmente como NADIUSKA. Sus destapes explosivos durante la transición democrática causaron calambres musculares y dolores testiculares a millares de pajilleros vigorosos de este triste país, que vaya si  zuscaron la manivela a su costa. Hormonas desbocadas fruto de una belleza vampírica, fría y enigmática. Sexy y sensual como pocas (de interpretación NO vamos a hablar) Nadiuska participó en un enjambre de enloquecidas y disparatadas películas de todos los géneros y sabores. A saber:  Aventuras de serie B (Otelo, comando negro. 1982; Guyana, el crimen del siglo1980; Siete chicas peligrosas. 1979...); Mohosas comedias de serie Z (el clásico El Violador Violado. 1983; La de Troya en el palmar, 1984; La loca historia de los tres mosqueteros, 1983; ésta última, paupérrima adaptación literaria con el trio Martes y Trece...); Artefactos psicotrónicos (Blacula Condemor II, 1997); Melodramas de lencería íntima (Timanfaya, 1971); Coproducciones venezolanas modestas en las que buscaba diós sabe qué, (Las Siete Cucas, 1980)... Pero sin duda el género que la catapultó como mito popular universal ha sido el de la Comedia Picante de bragas y calzoncillos... aún a risesgo de caer resfriada ante las cámaras. Comedias de calentón, interpretando, óigan, una galería de papeles atrevidos con su cuerpito de escándalo. Tonterías de ésas, que hoy son clasicazos del cine garrulo celtíbero. A destacar de pandillera en Chely (1976), seduciendo ni más ni menos que al gran Fernando Fernán Gómez y enseñándonos su par de tetas turgentes en varias escenas del film. También son reseñables las que rodó con el prolífico Mariano Ozores (Manolo la Nuit y, Señora Doctor, ambas del 73), con  Ignacio F. Iquino (Chicas de alquiler), Pedro Lázaga (El Chulo; La amante perfecta), Francisco Lara Polop (Perversión), pero sobre todo mencionar el fructuoso ciclo de dos años de trabajo que tuvo con Don Vicente Escrivá de donde salieron Lo verde empieza en los Pireneos (73), Polvo  eres (74), Una abuelita de las de antes de la guerra (74) y Zorrita Martínez (75). Esta última, una comedia disfrazada de melodrama (o, viceversa) y una de sus pelis más populares, haciendo el papel de una corista venezolana casada con nuestro admirable José Luís López Vázquez enfermo y aquejado del corazón; en otro sempiterno papel de señor mayor con bigote franquista y hormonas calenturientas.

Alejada desde hace décadas de las cámaras y de los despegables de revistas guarrillas (posó para Interviú, Lib o Nuevo Fotogramas), Nadiuska es un juguete roto desde hace tiempo. Tan solo será noticia su muerte o un nuevo brote esquizofrénico que le dé. La prensa y tele de sucesos y cotilleos sensacionalistas tendrán carnaza por un rato. Así tratamos en esta colonia veraniega a mujeres de explendoroso pasado. Solo son noticia cuando se ven obligadas a mendigar, a vivir en albergues de Beneficiencia o a ingresar en hospitales psiquiátricos de Guadalajara. Corroída por la vejez y con la mirada extraviada, Nadiuska es hoy una siniestra sombra de lo que fué. Pese a su triste decadencia, digna de la peor telenovela sudamericana (En su apogeo de los 70 se descubrió que se había casado en 1973 con un deficiente mental para obtener la nacionalidad española, separándose poco después del pobre tipo sin llegar a convivir matrimonialmente. En ese sentido hay que reconocer que Nadiuska la pelandrusca fue pionera en eso del matrimonio de conveniencia tan en voga hoy por muchas jovencitas de Europa del Este), nosotros la recordaremos como se merece... Con una sonrisa de complicidad. La mísma que mostraba en sus desnudos la mamá de Cónan. Bárbara tenía que ser. La muy tumbera. Mejor que cualquier chuche.



jueves, 6 de octubre de 2011

LINA ROMAY. SOLO SE VISTE SI LO EXIGE EL GUIÓN

Aquella chica de las bragas transparentes. Linda Lovelace en versión española. Un bicho raro. Una auténtica especie en vías de extinción. Toda élla uno de los casos más delirantes de nuestra cinemateca. Con todos ustedes: la epopéyica LINA ROMAY. Unída sentimentalmente al Tío Jess. Otro de los artistas más singulares e inclasificables, no solo de nuestro cine, sino del planeta. Santo y seña de la caspa nacional y máximo exponente de la auténtica generación X castiza. Lina fue musa y compañera inseparable del director, asegurandose un lugar en sus películas hasta el día de hoy (El sádico de Notre-Dame, Sola ante el Terror, El hundimiento de la Casa Usher, Los Depredadores de la noche... fueron algunos de esos innumerables títulos juntos). De las entrañas de ambos se ha deglutido todo el cine de alto voltage parido en este país desde los años 70: Softcore (chicas perseguidas por la selva, mujeres en prisión, trata de blancas, perversión, fetichismo, voyeurismo...), porno duro, destape, dobles versiones... Castigando al personal (o sea, al espectador medio) sin piedad. Aliviado éste, por la calidad de sus excelencias amatorias y sus números lésbicos, en los que era toda una estrella (Ajita Wilson lo corrobora). Rosa María Almirall (Barcelona, 1954), nuestra Lina Romay, es toda una hormigonera sexual: Su morbosa boca chupona, su trasero 'rubensiano', su golfo erotismo... Puro placer verla en acción. La pasión que despiertan en todo el mundo títulos como Una rajita para dos (1983) Confesiones íntimas de una exhibicionista, film que élla misma dirigió, Apocalipsis Sexual, o la emblemática El fontanero, su mujer y otras cosas de meter, estos dos últimos bajo las ordenes del maestro Carlos Aured, es un fenómeno digno de estudio. LINAMANÍA... Sus películas son hoy cotizadas piezas de coleccionista, reivindicados hasta la saciedad en páginas de mundanos fanzines casposos y cochambrosos como este. Desde Australia le tributan libros exquisitos que para sí quisieran reputados directores y actrices del séptimo arte, mientras en su patria ni diós se acuerda de élla. El sexo despegó en este jodido país y salió de las catacumbas y de la marginalidad más absoluta gracias a Lina y un puñado de mujeres intrépidas como élla. Chicas que como solían decir: 'Solo se vestían si lo exigía el guión'. Estas pioneras lo hicieron lo que mejor sabían. Actuaron y se exhibieron en películas imposibles, dirigidas por cineastas de dotes imposibles. Pícaros directores que filmaban films descacharrantes y bizarros que mezclaban el terror casposo y el picante gratuito. Macumbas sexuales, cine exploitation, descerebrados policiacos, pornos de cachondos y gamberros muy divertidos... En definitiva las correrías cinematográficas más sexys, raras y viciosas de toda la filmografía cañí. Gracias Lina... En nombre de todos los tumberos que hemos tenído el placer de caer rendidos ante tus deslumbrantes y rollizas carnes. Pues tú eres historia viva de nuestro cine, y así serás recordada.

jueves, 22 de octubre de 2009

-CHARLES NAPIER. UN ACTOR FETICHE

... Al menos para el picantón de Russ Meyer (que Dios lo tenga en su gloria) así lo era, como que Johathan Demme no puede rodar una película sin tenerlo en su reparto (Algo Salvaje, Casada con todos...). Fue profesor de escuela, actor de teatro y estrella de la serie B. Meyer se fijó en él cuando apareció por uno de sus castings acompañando a una chica, y finalmente fue el própio Napier el que saldría contratado. El aspecto de macho-men, torpón y con la mandíbula cuadrada, gustó al director de Faster Pussicat Kill, Kill, Kill!, Vixen y otras marranadas de culto. Uno no puede quedar más que alucinado ante el hombre capaz de sonreir con un lado de la boca y enfadarse con el otro. Tras currar como policía psicópata para Meyer en Supervixens o aparecer en algún capítulo de las series Stark Trek, Koyak y Misión Imposible, logra su papel más popular en la gran pantalla con RAMBO/ACORRALADO 2ª PARTE, interpretando al malvado agente de la C.I.A. Murdock. También se dejó caer por el cachondo rodaje de "Granujas a Todo Ritmo"(John Landis, 1980) y recientemente apareció en "Crueldad Intolerable" (Hermanos Coen, 2003) (era el marido paleto timado por la Z. Jones) ultimo film suyo del que tuve noticia.
Como es lógico no le sobra el trabajo, así que no le haga ascos al poco curre que le llega: action-movies italianas tipo Indio II; marcianadas de bajísimo presupuesto (Deep Space Trakers, por ejemplo); thrillers sangrientos, y -atención- ¡¡el doblaje de los gruñidos televisivos de la serie Increible Hulk durante cuatro temporadas!!. "...Soy un mercenario. Voy allá donde me paguen."(Charles Napier dixit)

domingo, 17 de mayo de 2009

-CHILI PICANTE MEXICANO: CHICAS-SANTO

LAS NOVIAS DE EL SANTO

El virus psicotrópico mexicano lanzado al celulóide durante los años 50, 60 y 70, es atómico y exhuberante. En especial las CHICAS-SANTO. Una invasión de hembras tex-mex provistas de tetas como ubres, caderas siderales para que el enmascarado tenga donde agarrar, camisones trasparentes para que lo vea todo, dueñas de aullidos descomunales, maquilladas como putones verbeneros, son hembras labriegas con aptitud para trotar en todos los terrenos y sin perjuicios para salir acompañadas de un manito en mallas de colores.

Si te mareas con las curvas mira para otro lado porque morenas de night-clubs como Rosita Quintana, la puñetera Lolita de "Susana" de Buñuel, Rosita Arenas ("La Momia Azteca"(57), "La maldición de la Momia Azteca" (57), "Neutrón el enmascarado negro" (61), "La maldición de la LLorona" (61)...), la indescriptible e inabarcable Sasha Montenegro (Santo contra los asesinos de otros mundos" (71), "Los vampiros de Coyocán" (73)...), la posadera María Eugénia San Martín biquini-girl o algo por el estilo (en "Santo en Atacan las brujas"(63), "Las luchadoras contra la momia"(64)...), además de luchadoras viciosas chupasangre como Ariadne Welter, Susana Kamini, Tina Romero, Gina Romand ("Santo en la venganza de las mujeres Vampiro"(70)), Ofelia Montesco o María Duval, que prestaron todo tipo de servicios a nuestro rudo luchador, no solo pueden hacer que te marées y fatigues viendo sus papeles (fabricados a medida) sino que pueden provocarte un colapso nervioso por no decir terremoto emocional. Pechugas atómicas moldeadas artesanalmente por una mente superior, envueltas en lencería íntima ¡¡talla XXL!! derrochando pantorrillas despanpanantes en la saga santera. Imposible nombrar a todas las estrellonas trash del cine mexicano, pero sí a la maciza más psicotrópica del lote: Lorena Velazquez (nuestra Helga Liné) con un físico turbulento y espectacular para encarnar a las más diversas villanas sin escrúpulos (foto izq.). En "La nave de los monstruos"(59) posa como extraterrestre dispuesta a invadir la Tierra con un puñado de bestias mutantes, un robot absurdo y un charro cantante. En "Santo vs. Las mujeres Vampiro"(62) y "Las Luchadoras contra el médico asesino"(62) o "Las lobas del ring"(64), tanto chupa fluídos como machaca los cerebros del macho más pintado. Un sin fin de figurantas aficionadas, starlettes anónimas, desnudas o en top-less. Lupitas protagonistas que midieron nuestra calentura (y la de Santo) en orgías filmicas de serie B.

sábado, 25 de abril de 2009

-MUJERES ATÓMICAS: HELGA LINÉ

-Si hubiese algún título de duquesa del cine bizarro-casposo pátrio, éste recaería seguramente en Helga Lina Stern, para nosotros HELGA LINÉ, que aunque haya nacido en Berlín (14/07/1932) su fina silueta ya es Patrimonio Nacional. Niña refugiada durante la guerra en un principio en Portugal donde comenzaría como acróbata y bailarina, pronto se traladaría a Madrid en 1960 proliferando en películas de toda índole: Peplum, Comedia, Horror, Espionaje, Thrillers, Westerns, Bélico, y por supuesto en las "de Destape". En cualquier campo destacaría esta pelirroja exuberante y seductora, con mirada vampiresa, que poco tenía que envidiar (en lo físico, of course) a divas de talla mundial (a mi siempre me pusieron las superhembras tipo Sofia Loren). La teutona alternaría rodajes en España, Portugal, Francia e Italia, ¡¡a destajo!!, cómo y dónde fuese que requiriesen sus servicios. ¡¡Ay!!, afortunados aquellos que gozasen de la compañía de dicha mujer. Directores de la casa como León Klymoski ("Un Dolar para Sartana","La Orgía nocturna de los muertos"), Carlos Aured ("El Espanto surge de la Tumba"), Eugenio Martín ("Pánico en el Transiveriano"), Antonio Isasi-Isasmendi ("La Máscara de Escaramouche"), Mariano Ozores ("Si Fulano fuese Mengano")... Si hasta nuestro ¡¡Pedrito Almodovar!! se rindió al encanto de una Helga ya madurita, -de cuando el manchego hacía aquellas cosas suyas muy súcias al principio de su carrera-, participando en las ochenteras "Laberinto de Pasiones" y "la Ley del Deseo". El mítico actor Christopher Lee aquel que tan bien interpretaba al Principe de las tinieblas, fue pareja de nuestra alemana en una obra clásica del fantástico español, "Pánico en el Transiberiano" , y de los grandes actores nacionales coincidió con José Luís Lopez Vazquez ("No es bueno que el hombre esté solo"), o Manuel Alexandre ("Una Chica y un Señor"), por citar tan solo algunos nombres en sus más de 60 trabajos, la gran mayoría en los dorados 70's.
HELGA LINÉ una atracción sexual fuera de toda duda. Una presencia dominante. Un rostro que hubiese encajado a las mil maravillas dentro de cualquier filme de la Hammer... Y con una voz penetrante de esas que parecen pedir sumisión a gritos.
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