


GET CRAZY ("VOLVERSE LOCO, 1983")
Los teenagers americanos salían haciendo el garrulo en toda clase de películas y comedias durante los años 80: En boleras, diners, autocines, pistas de patinaje, campus universitarios, fiestas de graduación, reuniones surferas, campamentos de verano, clubs deportivos... Aquellas películas de 'desmadre' y 'competiciones' (piensen en cualquier pasatiempo o deporte estúpido que se les pase por la cabeza y verán que los yankis ya lo han filmado), a pesar de ser cintas sin importancia -o al menos sin pretensiones artísticas-,eran infinitamente más divertidas y entretenidas que el cine destinado a los adolescentes de hoy. No hay color. Servidor lo tiene claro. Entre las Hanna Montana, Crepúsculos, Vigilantes/as de la Playa y disneychanels actuales... me quedo con todo aquel alocado barullo, música rock y demás ingredientes rebeldes del cine juvenil de los 70 y 80. Hablando del chance que tenemos entre manos esta vez la receta de Arkush no es otra que un super-espectáculo en una importante sala de fiestas la noche de fin de año, con ambiciosos y poco escrupulosos competidores haciendole la vida imposible al propietario (Allen Garfiel en su salsa). Malcolm McDowell es de la partida, por ahí anda Lou Reed... y ¡¡suenan los Ramones!!...
ROCK AND ROLL HIGH SCHOOL (ídem, 1979).-
En más de una ocasión hemos alabado semejante título* (ver reseña). Y seguirémos haciéndolo a cada oportunidad, no les quepa la menor duda. La cinta de Arkush es una joyita de culto, y no solo porque supusiera el debut de nuestro grupo favorito en la gran pantalla, sino porque en su día fue un auténtico acontecimiento, tanto de público como de crítica (la que entiende, claro). Con mayor o menor acierto, el resultado, es una fórmula que todavía hoy se toma como modelo. Algo que siempre agradeceremos al bueno de Allan. Nunca alcanzaría un título de éxito como Piraña o los Gremlins como sí consiguió su amigo Joe Dante, así que nunca tuvo reparos en aceptar cualquier bódrio que le permitiese seguir haciendo lo que más le gusta, que era divertirse rodando, antes de que esa clase de cine grindhouse pasase a mejor vida. De esa época ya olvidada pertenece un film como
DEATHSPORT (Deporte Mortal, 1978). De nuevo la co-dirige con un tal Henry Suso. El trabajo en equipo parece gustarle; dos pirados alucinan más que uno. La pareja acaba pariendo una especie de fantasía heróica motorizada, concebida a partir del éxito del "La Carrera de la Muerte del año 2000". En un futuro próximo, después de las grandes 'Guerras de Neutrones', el mundo se divide en desierto y 'Estado Ciudades' aisladadas, partiendose la raza humana en dos mitades enfrentadas, Mutantes Canívales y Guías de Asalto. Pura alucinación de la escuela cormaniana New World Picture. Está lejos de ser de lo mejor que ha filmado Arkush y ni tan siquiera alcanza cierta notoriedad en la sci-fi postnuclear de serie B, pero nunca desmereceremos en esta casa un título madmaxiano protagonizado por un David Carradine barbudo y una sexy Claudia Jennings en todo su explendor, en lo que supuso la última actuación de la playmate en la gran pantalla dado que murió poco después de concluir la filmación. Dejamos atrás el Arkush del VHS y saltamos a los 90. Ni rastro de riesgo. Ni rastro de su rebelde pasado. Trabajar para televisión y aceptar el cine basura que se hace ahora (antes era basura.. pero de lujo) es lo que toca. No esperéis un estreno en cines, como mucho, lo emitirán por la caja tonta. Así fue con THE TEMPTATIONS (1998), un film amable pero poco más. Es el típico biopic musical televisivo que tanto acostumbran hacer por aquellos lares (Elvis, The Supremes, La Bamba, Tina...), apto para todos los
públicos, en los que ni tan siquiera respetan las composiciones originales de los intérpretes a estudiar. El enfoque - o hilo conductor- es siempre el mismo: el mánager aprovechado, los duros comienzos, el hit, el estrellato, las chicas, el alcohol, las drogas, la separación y caída... Cuanto más grande sea la leyenda, el drama, y el éxito, mejor. El género musical en cuestión no importa. Y la historia de los Temptations, en este caso Los Emperadores del Soul, es de las buenas, créanme (de los cinco cantantes tan solo uno, Otis Williams, sobrevivió al stylel life of rock'n'roll). No nos engañemos, podrían ser mucho mejores cintas de lo que son. Pero aún sabiendo lo lejos que están, a todos los niveles, del grupo o estrella biografiada, para muchos de nosotros, amantes del rock and roll, películas como esta son una golosina dificil de evitar... Una Tentación. Sobretodo si en ella recrean un sonido y un estilo irrepetibles que redefinirían la historía de la música popular. Leyenda que aquí vemos arrancar desde las calles de Detroit hasta alcanzar una escalera de éxitos con destino a la cúspide en el sello Motown.




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