No más Desencanto. No más graznidos de locura. No más lamentos brotando de las entrañas. No más dolor voluntario. No más paseos. No más visitas de extraños. No más versos turbadores. No más paquetes de Nobel. No más persecuciones de la CÍA. No más tertulias majaretas en terrazas y jardines. No más sorbos efervescentes de cola-light. No más electroshocks ni poemas castrantes. No más interrupciones en platós de televisión para irse a mear la borrachera.... FIN a los Paneros vivos.
Con el sepelio del ciudadano madrileño LEOPOLDO MARÍA PANERO (1948-2014) este puñetero país entierra de raíz al más maldito de sus poetas, al último juguete roto de una saga familiar verazmente diseccionada en aquel impresionante documental titulado "El Desencanto"(Jaime Chávarri, 1976), film que con el paso del tiempo se ha convertido en autopsia oficial del franquismo y de su cultura. Con él sepultamos al grotesco demente que agrieta convencionalismos, al majara que creía decir la verdad y que era escuchado como si la dijera. Ni lo leían (ni leerán) los eruditos académicos de la lengua, ni los que le jaleaban como espectáculo de feria. Somos pocos los retruécanos que curados de espanto reivindicamos los versos y fechorías públicas de tan ilustre perdedor, su malditismo. Quedar atrapado en la tela de araña de Leopoldo es tejer en el olvido, vivir el frenesí de la pre-Movida, torturarse en frenopáticas noches de exorcismo mental, llorar en las arpías garras de tu santa madre, palpar el vicioso desencanto y reír a rabiar. Marche en paz el sinigual poeta.
jueves, 22 de mayo de 2014
sábado, 17 de mayo de 2014
LA GUERRA DE SALINGER. Un documental cazado entre el centeno
"El Guardián entre el Centeno"(1951) de Jerome David Salinger (1919- 2010) es una obra que todavía hoy transgrede, incomoda, confunde, agrede, educa y entretiene como el primer día. Tanto el aclamado libro como el firmante de dicho manuscrito están salpicados de polémica, misterio, traumas, sufrimiento, locura y horror... Y en éstas podríamos estar horas y horas destrincando ángulos y aristas, eyaculando teorías y ecuaciones alrededor de libro y autor que la mejor manera de entrar en el universo de Salinger nos llega en forma de maravilla documental. El film es una oportunidad histórica, una mirada sin precedentes al interior de la novela y al mundo privado del escritor neoyorquino. Porque es un secreto a voces que Holden Caulfield (damos por hecho que todos ustedes se han devorado susodicho libro) es Salinger, y eso asusta. Ambos pululan sueltos por el mundo prisioneros de sus propios demonios. El Mal nos poliniza a todos, somos violentos por naturaleza por mucho que nos cueste reconocerlo. Y el Delincuente Juvenil de Salinger es un chalado que exorciza los suyos en papel. El resultado son miedos, anhelos, dudas existenciales, violencia, resentimiento, manipulaciones, rencor, odio y demás códigos de conducta para los que ni los más iluminados génios de la humanidad tienen respuestas. La búsqueda a esos interrogantes nos llevará toda la eternidad. Mientras tanto, disfruten con este documental y conozcan la vida de película de su protagonista: un veterano marcado de por vida por la Segunda Guerra Mundial (desembarcó en las arenas de Normandía el día D, participó en la liberación de París y entró victorioso en la rendida Berlín tras sobrevivir un año entero en primera línea de fuego), un enamoradizo de virginales jovenzuelas (en Alemania tras la guerra llegó a casarse con ¡una nazi!), un ermitaño huidizo y reservado (tras el éxito mundial de ventas se refugió voluntariamente en su bunker de las montañas y pasó de la fama al anonimato más absoluto), qué, no llegaría a ser padre modélico (su hija escribió un libro en que lo ponía a parir:"se bebía su propia orina", llegó a decir), pero sí un escritor de culto (periodistas y fanáticos de medio mundo peregrinaban a New Hampshire para dar con él) al que nunca dejaremos ni dejarán de leer.
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lunes, 12 de mayo de 2014
OBITUARIOS: Adiós a medievalistas y pesos medios venerables
RUBIN 'HURACÁN' CARTER (1937-2014).
Boxeador nervioso, de puños ágiles, así se ganó su apodo de Huracán. Condenado a sufrir. Condenado a 'una de las injusticias más grandes de su vida' a cada paso que daba. Cuando le internaron en un reformatorio a los 12 años por apuñalar al vecino pedófilo que le intentó violar. Cuando siendo una promesa en ciernes del boxeo norteamericano un nevado mes de diciembre de 1964 un trío de jueces blancos le robaron el cinturón del mundo de los pesos medios cuando avasalló a Guiardello, púgil blanco, a vista de todo el mundo. Pero tocaba más sufrimiento. El 'color' del destino le guardaría una injusticia infinitamente mayor: Casi veinte años en la trena (tres cadenas perpetuas, si fuesen posibles, dictó la sentencia) por un triple asesinato que no cometió. Entró en el bar equivocado en el momento equivocado, esa fue su única culpa aquella noche en Paterson, Nueva Jersey. Un jurado, como no formado exclusivamente por blancos, ignoró todas las pruebas a su favor y le sentenció al tiempo que la sociedad le daba la espalda. El cantautor Bob Dylan le visitó entre rejas tras leer la autobiografía que el púgil había escrito bajo cautiverio y decidió que le compondría una canción en su honor. Se tituló Hurricane y pasaría a la historia del pop como tantas otras de su autor. Ahora su caso ya era noticia. La bendita melodía ayudaría a poner en conocimiento del mundo entero la trágica historia personal de Carter y le fue posible conseguir un segundo juicio. Veredicto: Culpable. Otra vez a rezar y luchar. Un joven abogado canadiense, Lesra Martin, se propuso luchar por él, reabrir por tercera vez el caso, para que, esta vez sí, Huracán ganase por K.O. su anhelada libertad. La pesadilla terminó en 1985 pero ya no era el mismo negro que habían encarcelado por error (y xenofobia). Le habían arrebatado sueños, gloria y juventud, sí, pero jamás bajó los brazos, jamás colgaría los guantes. Tenía por delante un nuevo combate, una nueva causa. Se mudó a Canadá y continuaría hasta el fin de sus días trabajando y luchando en favor de la inocencia de otros muchos presos que como él cumplen condena injustamente. Dado como son en Hollywood a dramatizar y sacar partido de lo que les conviene (y cuando les conviene) el drama vivido por Huracán Carter pasó a formar parte de la historia del cine, amén de nuestras vidas. Denzel Washington se encargó de honrar al campeón en pantalla como Mr. Zimmerman lo había hecho en eterna canción. Descanse en paz.
JACQUES LE GOFF (1924-2014).
Nos pesa decirles a todos aquellos fanáticos a Canal-Historia, que se pierden con gusto por épocas oscuras de nuestro pasado que tengan que ver con batallas sangrientas en nombre de Dios, reyes vengativos, orgías de palacio, ataques vikingos, sacerdotes inquisidores, Caballeros del Temple, plagas y pestes, justas y torneos, con torreones, castillos y catedrales, potros de tortura, santos griales y demás cuentos y juergas medievales que tanto nos apasionan, que el saber está de luto. Los que estamos asqueados por la presente realidad mediática, el discurso político, rigidez dogmática y pérdida del sentido informativo frente al lucro echaremos de menos a este gran vigilante de la información, al talentoso historiador y articulista francés Jacques Le Goff, ese narrador que tantas tardes nos sacó del aburrimiento y la ignorancia. Defensor a ultranza de la laicidad sus hallazgos y conclusiones sobre el Medievo le convirtieron en un divulgador celebrado. Con unas dotes asombrosas para relacionar presente y pasado llegó a decir en muchas ocasiones que seguíamos viviendo en la Edad Media. Esas palabras en realidad no pretendían ser un discurso catastrofista sino más bien un aviso. El estudioso medievalista nos avisa del derrumbe de cualquier sistema que perdiera al ser humano como centro de sus preocupaciones. Saquen ustedes sus propias conclusiones si les apetece que un servidor se va con la historia a otra parte.
JACQUES LE GOFF (1924-2014).
Nos pesa decirles a todos aquellos fanáticos a Canal-Historia, que se pierden con gusto por épocas oscuras de nuestro pasado que tengan que ver con batallas sangrientas en nombre de Dios, reyes vengativos, orgías de palacio, ataques vikingos, sacerdotes inquisidores, Caballeros del Temple, plagas y pestes, justas y torneos, con torreones, castillos y catedrales, potros de tortura, santos griales y demás cuentos y juergas medievales que tanto nos apasionan, que el saber está de luto. Los que estamos asqueados por la presente realidad mediática, el discurso político, rigidez dogmática y pérdida del sentido informativo frente al lucro echaremos de menos a este gran vigilante de la información, al talentoso historiador y articulista francés Jacques Le Goff, ese narrador que tantas tardes nos sacó del aburrimiento y la ignorancia. Defensor a ultranza de la laicidad sus hallazgos y conclusiones sobre el Medievo le convirtieron en un divulgador celebrado. Con unas dotes asombrosas para relacionar presente y pasado llegó a decir en muchas ocasiones que seguíamos viviendo en la Edad Media. Esas palabras en realidad no pretendían ser un discurso catastrofista sino más bien un aviso. El estudioso medievalista nos avisa del derrumbe de cualquier sistema que perdiera al ser humano como centro de sus preocupaciones. Saquen ustedes sus propias conclusiones si les apetece que un servidor se va con la historia a otra parte.
miércoles, 7 de mayo de 2014
TRUE DETECTIVE: RITUAL EN CARCOSA. A propósito de la serie del año
En el Jardín de las Delicias el Rey Amarillo devora a sus hijos,
las flores del Mal mitigan el hedor de sus pecados tras máscaras antigás
y todo está muy jodido por dentro.
Crees que todo lo has visto y oído, intuido y temido...
pero tú no ves olores ni hueles colores,
tú no te enfadas con el cielo si no te gusta su tono azul.
Carcosa está esperando. Se cebará contigo.
Permanecerá eternamente en la sala oscura de tu memoria,
allí, apilada, en estado puro.
Carcosa. Odisea del horror.
Donde los monstruos de los cuentos cobran vida
y ningún Diós piadoso escuchará tus plegarias.
Los pajarillos cantan, las nubes se levantan...
llueve podredumbre en este paisaje dominado por las sombras.
Bajo el lodo, a la orilla del río, reposa un blues carcomido
que susurra la viento las trampas y mentiras de los hombres,
la tortura y el asesinato del mundo.
Carcosa existe. No puedes prescindir de ella.
Te sentirías huérfano, vacío, absurdo...
Sin gozo.
Tú que penetraste en los abismos de Cthulhu.
Tú que temes y conoces las criaturas que allí nos acechan...
Renace ahora bajo el sueño real de Carcosa,
purifícate en la oscuridad de su luz.
Licencias poéticas de un servidor aparte, poco más puedo añadir (mejor dicho necesitaría cien páginas de texto) para expresar como me siento después de presenciar (del tirón los 8 capítulos) semejante maravilla filmica. Estamos ante algo más que la serie del año. True detective es cine de culto, otra de esas series televisivas convertidas en Gran Cine. Una malévola obra de arte creada por el joven Nic Pizzolatto (asusta imaginar que se cuece en el poderoso cerebro de este señor) y dirigida por Cary Coji Fukugana, el maestro encargado de trasladar a imágenes semejante material explosivo. Todo en este miniserial gótico-catódico americano te deja sin aliento, boquiabierto: El nihilismo latente; el clima escabroso, la atmósfera que se respira; la aspereza y densidad psicológica; planos secuencia que te erizan la piel; el mágico paisaje sureño (y profundo) de Luisiana; la música gospel y el blues pantanoso (The Handsome Family, T. Bone Brurnett). Tramas y subtramas a punto de engullirte en una telaraña de identidades malvadas que no excluyen a nadie (el salvaje autor de los crímenes puede ser cualquiera). Ecos, posos y deudas con Lovecraft, El Bosco, Hannibal Lecter, el John Doe de Seven, Twin Peaks, el Coronel Kurtz del Corazón de las Tinieblas, las buddy movies, el thriller rural.... Todo un coto de caza privado por el que pululan predicadores enfervorecidos, yonquis motarras neo-nazis, narcotraficantes satánicos, asesinos metasicóticos, sectas ocultistas, misoginia, prostíbulos en el bosque, el LSD, la metacualona (sedante hipnótico muy potente y muy consumido en los sesenta)... y, por encima de todo, el amargo, atormentado y solitario personaje apocaliptico Rust Cohle (alias: El Recaudador) como el puto amo. La impresionante actuación del renacido actor Matthew McConaughey (Dallas Buyers Club, Killer Joe, Mud...) clama al cielo. No tengo palabras. Tomo prestadas éstas: "...el personaje que interpreta, lo que sugiere, lo que expresa por dentro y por fuera sobre ese hombre desesperado, complejo, heróico y trágico está más allá del elogio"(C. Boyero. El País)
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jueves, 1 de mayo de 2014
EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "Eaterville Vol. 1" (NERVOUS EATERS)
Este ejemplar redondo, majestuoso y salvaje contiene simple y llano rock and roll, el puto concepto. Sirvan los surcos de sus canciones para seguir enamorándonos del rock tocado a pecho descubierto, ese que nos pone los pelos de punta. No es que los NERVOUS EATERS inventasen o reinventasen nada, lo que cuenta es su pasión por el legado de Chuck Berry y los Stones. Un compulsivo papeo alimentado a su vez de sones negros variados (la Stax en el retrovisor) y el picante cabreo de unos Iggy & The Stooges como guinda final al pastel.
Steve Cataldo, lider fundador, guitarrista, cantante y compositor de todos los temas de la banda bostoniana (pincha aquí para saber un poco más sobre la escena musical de la ciudad que les vio nacer: Boston Style) entrará en esa leyenda no escrita, esa historia que suprime a los grandes perdedores del rock de una lista que jamás será la nuestra. Un tipo capaz de apuñalarnos el corazón y volarnos la sesera con singles del calibre de 'Loretta', 'Just Head' o la descomunal 'After your goodtimes gone' no es la clase de talento que puedas olvidar facilmente. Al menos así lo sentimos en este rincón impío y púlpito tumbero.
"Como un estilete en tu globo ocular" es el acertado enunciado con el que arranca un curtido y exhaustivo libreto reportaje-entrevista a Steve Cataldo y que se incluye en la doble carpeta interior del disco (eso sí, viene en inglés). El texto llega firmado por el juicioso y perseverante crítico, escritor y periodista musical rutero Jaime Gonzalo (Venid a las Cloacas; Ruta66; Poder Freak; La ciudad secreta...), toda una eminencia en el campo del rock and roll y el verbo certero del que siempre es un placer aprender. ¿A qué estás esperando para volver a las catacumbas de los 70's y descubrir que no pasa el tiempo por el mejor rock and roll?.. Pínchalo a todo volumen y que se jodan los vecinos!!!!
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sábado, 26 de abril de 2014
TUMBADISCO: Izzy Stradlin & The Ju Ju Hounds
Izzy Stradlin siempre me pareció el tío más sencillo, humilde y el musicalmente más sensato de toda aquella vorágine de rockstars, popularidad, escándalos, trifulcas, toxicidad, tumulto, triunfo y martirio que supuso en su momento el fenómeno llamado Guns&Roses. Este disco que tengo en el plato, primero de una carrera en solitario que se prolonga hasta el presente, da buena fe de de ello. Decepcionado, disgustado y superado por los acontecimientos negativos acaecidos en el seno de su banda máter (el principal motivo tuvo que ver con el nuevo rumbo musical que tomaban los que habían sido sus amigos del alma, más que por las idas de olla del cantante del nombre prohibido) el guitarrista de Lafayette prefiere abandonar la nave a la deriva del éxito, por su propio pie, y comenzar de cero. Toca rehabilitación y sequío, relamerse las heridas. Vuelta a la chispa que le dio la vida. Recordó de dónde venía y volvió a encontrar el camino del ritmo que nunca debió perder. Ese tormento glorioso estaba en los clubs, en garitos polvorientos a los que se llega en furgoneta diésel y con el culo bien pelado.
Quien busque deleitarse con rock and rol de tomo y lomo, ése de toda la vida, flujo incombustible de guitarras stonianas con los Faces parapetados en el horizonte (no en vano Ronnie Wood participa activamente en el temazo "Take a look at the guy"), no dude que pinchando este Izzy Stradlin & The Ju Ju Hounds (1992) encontrará manteca de la buena. Canciones faro como "Train Tracks", "Somebody Knockin", o el petardazo "Pressure Drop", no mienten. Seis años después el capacitado guitarrista (poseedor de una espléndida voz, como no) grabaría un segundo disco, 117º (1998), de gran calidad e igualmente harto recomendable. Y de ahí al olvido. Nosotros como buenos guardianes de vinilos imprescindibles queremos defender a los tipos y bandas que creemos se lo han merecido, canciones y gentes que nos han hecho amar el rock and roll.... e Izzy y sus Jujus son de esa calaña de pecadores elegidos para la gloria.
Quien busque deleitarse con rock and rol de tomo y lomo, ése de toda la vida, flujo incombustible de guitarras stonianas con los Faces parapetados en el horizonte (no en vano Ronnie Wood participa activamente en el temazo "Take a look at the guy"), no dude que pinchando este Izzy Stradlin & The Ju Ju Hounds (1992) encontrará manteca de la buena. Canciones faro como "Train Tracks", "Somebody Knockin", o el petardazo "Pressure Drop", no mienten. Seis años después el capacitado guitarrista (poseedor de una espléndida voz, como no) grabaría un segundo disco, 117º (1998), de gran calidad e igualmente harto recomendable. Y de ahí al olvido. Nosotros como buenos guardianes de vinilos imprescindibles queremos defender a los tipos y bandas que creemos se lo han merecido, canciones y gentes que nos han hecho amar el rock and roll.... e Izzy y sus Jujus son de esa calaña de pecadores elegidos para la gloria.
domingo, 20 de abril de 2014
CINE FRANCÉS: "LOS CANALLAS (2013)". Un polar triturado de Claire Denis
LES SALAUDS (Los Canallas. 2013) -D.: Claire Denis
¿Qué deberíamos esperar de un film que, en el argot popular, vendría a titularse algo así como Los Hijos de Puta?...Pues que le viene al pelo, joder! Esta película es como una patada en los huevos, te deja sin respiración. Una portentosa lección de cine polar del nuevo milenio, mejor aún, film noir francés con sabor a clásico imperecedero. Pónganle ustedes el adjetivo que gusten: zafia, turbia, visceral, lenta, fría, indecente, profunda, inquietante, provocadora, anti-narrativa ..., pero si de algo va sobrada esta cinta es de VALENTÍA. Cierto que le llueven las críticas negativas (los hay que reclaman más 'notas explicativas', más información, incapaces de imaginarse la trama por sí solos) pero ya quisieran muchos tener el atrevimiento y la inventiva de madame Denis. Parece mentira que este brutal thriller esté escrito y dirigido por una señora que podría ser tu abuela (casi 70 tacos, ahí es nada). Aprendan los acomodados y querubines cineastas de los barrios ricos y nobles como se rueda en los arrabales independientes de la tercera edad. El maestro Melville -de estar todavía el patrón de Le Samourai entre los vivos de este mundo- hubiese aplaudido a rabiar la cinta, sobretodo el desenlace final, que no por inesperado resulta tan demoledor como los finales que solía depararles a los infelices antihéroes de sus películas. A su vez Claire Denis (35 Tragos de Ron), como todo gran artista, necesita de muy poco para hipnotizarnos. Nada de tiros, acción, truculentos giros de guión, mareos de cámara, maquillaje digital, ni sobreactuación alguna que empañe descarnado lienzo. En esta película se folla como se tiene que follar (pregúntenle a Chiara Mastroianni si miento), las imágenes transmiten como nunca (mínimo texto: pocos diálogos y grandes frases) y las personas se mienten y traicionan como siempre. Ningún canalla tumbero dormirá en paz después de visionar una obra como esta. Estamos ante otro de esos visionados chungos que se quedarán grabados en tu memoria de por vida. Por si fuera poco, el personaje central está interpretado por un actor que se mueve como pez en el agua en esta clase de papeles: Vincent Lindon, actorazo que recordarán figuraba en los créditos de aquella otra pasada de thriller francés que llevaba por título La Moustache (Emmanuel Carrère, 2005), una inclasificable película a caballo entre la ciencia ficción menos bigotuda y el terror neutro más (para)psicológico.
Prepárense a disfrutar de un programa doble del mejor cine franchute de los últimos años. Pongan a trabajar sus neuronas lynchianas y penetren hondo bajo los límites de la carne (tienen permiso de Cronenberg) en compañía de Vincent Lindon y Claire Denis. Absténganse curiosos, impacientes, mentes enrevesadas y catetos duros de mollera.
martes, 15 de abril de 2014
ESCAPARATES DE CINE. Bibliografías para no dormir: Miike, Carpenter y Tarantino
TAKASHI MIIKE. La provocación que llegó de Oriente. (Angel Sala. Calamar ediciones, 2013)
Algún día profundizaremos en la mastodóntica obra del camaleónico cineasta yakuza como se merece. Un director de referencia para los que hacemos este cochambroso ciberfanzine y para todo aquel que ame el fascinante cine nipón y su crisol de katanas, kimonos y crisantemos. Un buen comienzo será leerse del tirón (apenas 144 págs. que saben a poco pero que son de obligada lectura) el libro con en el que Ángel Sala intenta aproximarse a la obra estajanovista de Miike. Un artista que hace del mestizaje de géneros (comedia, terror, ciencia ficción, western, infantil, cine de yakuzas, de samurais...) su código para descolocar, a veces noquear, al espectador y a la crítica. Desesperado, cruel, violento, provocador, oscuro, ecléctico, inclasificable...(pónganle el prefijo 'ultra' a todos estos adjetivos si lo prefieren) el cineasta japonés ha creado escuela.
JOHN CARPENTER. Ultimátum a la Tierra (J.D. Cáceres Tapia/Manuel Ortega; Macnulti Editores. 2013)
Este señor es el máximo responsable de desatar la imaginación en mi adolescencia. Gracias a sus geniales y transcendentales películas me hizo descubrir la importancia de los clásicos (Howard Hawks, nada más y nada menos), la pasión por la narración, el valor del cine de género (B o no) y, en su conjunto, un repertorio de temas y política poética que perdurará en el subconsciente del que suscribe por siempre jamás. Tan esencial personaje y leyenda viva (no lo olviden) merecía un repaso analítico escrito en resonancia con su trabajo. El libro se torna pues imprescindible. Tan solo esperar que no se acabe aquí la cosa.
QUENTIN TARANTINO. Glorioso Bastardo. (Juan Manuel Corral. 2013)
Versión revisada y ampliada del exitoso libro Tarantino: excesos y cinefilia, un texto del coruñés J.M. Corral (con prólogo del arriba citado Angel Sala) que se complace en repasar la biografía y filmografía del director de Pulp Fiction, sumando así una referencia más a la montaña de libros que sobre la vida y obra de tan importante cineasta se puede usted comprar en la librería más cercana. De los tres libros aquí citados, un best seller. En todo caso la fama no desmerece el cariño que le profesamos al creador de Kill Bill y nos leeremos con gustazo este nuevo relato del glorioso bastardo que pasó de dependiente de videoclub a mecenas de Hollywood.
Algún día profundizaremos en la mastodóntica obra del camaleónico cineasta yakuza como se merece. Un director de referencia para los que hacemos este cochambroso ciberfanzine y para todo aquel que ame el fascinante cine nipón y su crisol de katanas, kimonos y crisantemos. Un buen comienzo será leerse del tirón (apenas 144 págs. que saben a poco pero que son de obligada lectura) el libro con en el que Ángel Sala intenta aproximarse a la obra estajanovista de Miike. Un artista que hace del mestizaje de géneros (comedia, terror, ciencia ficción, western, infantil, cine de yakuzas, de samurais...) su código para descolocar, a veces noquear, al espectador y a la crítica. Desesperado, cruel, violento, provocador, oscuro, ecléctico, inclasificable...(pónganle el prefijo 'ultra' a todos estos adjetivos si lo prefieren) el cineasta japonés ha creado escuela.
JOHN CARPENTER. Ultimátum a la Tierra (J.D. Cáceres Tapia/Manuel Ortega; Macnulti Editores. 2013)
Este señor es el máximo responsable de desatar la imaginación en mi adolescencia. Gracias a sus geniales y transcendentales películas me hizo descubrir la importancia de los clásicos (Howard Hawks, nada más y nada menos), la pasión por la narración, el valor del cine de género (B o no) y, en su conjunto, un repertorio de temas y política poética que perdurará en el subconsciente del que suscribe por siempre jamás. Tan esencial personaje y leyenda viva (no lo olviden) merecía un repaso analítico escrito en resonancia con su trabajo. El libro se torna pues imprescindible. Tan solo esperar que no se acabe aquí la cosa.
QUENTIN TARANTINO. Glorioso Bastardo. (Juan Manuel Corral. 2013)
Versión revisada y ampliada del exitoso libro Tarantino: excesos y cinefilia, un texto del coruñés J.M. Corral (con prólogo del arriba citado Angel Sala) que se complace en repasar la biografía y filmografía del director de Pulp Fiction, sumando así una referencia más a la montaña de libros que sobre la vida y obra de tan importante cineasta se puede usted comprar en la librería más cercana. De los tres libros aquí citados, un best seller. En todo caso la fama no desmerece el cariño que le profesamos al creador de Kill Bill y nos leeremos con gustazo este nuevo relato del glorioso bastardo que pasó de dependiente de videoclub a mecenas de Hollywood.
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jueves, 10 de abril de 2014
Aquellos maravillosos años: MONOPATÍN, Un documental de Pedro Temboury
Conocíamos las muchas gamberradas en las que andaba metido el malagueño Pedro Temboury: sus inicios como ayudante y chico-para-todo del maestro Jess Franco; por ser el realizador del corto de culto Vida y Muerte de un colecionista de discos (1992); su debut en el cine de serie B (cabría decir serie Z) con delirantes engendros casposos como Karate A Muerte En Torremolinos (2001) y Ellos robaron la picha de Hitler (2006); su lúcida colaboración en fanzines míticos como 2000 Maníacos; un excelente gusto musical (cañero y melódico punk rocker de la cabeza a los pies)... Desde ahora habrá que añadir una nueva y gratificante faceta a su humilde currículum: la de documentalista de cine. Lo sabíamos, cualquier cosa en la que anduviese metido el molón realizador andaluz merecería la pena. Y menuda delicia de documental se ha sacado el chavalote de la manga. Canal + estrenó hace poco MONOPATÍN (2013) y nosotros se lo recomendamos a todo tumbero cuarentón (para que se emocione) y, ya de paso, a todo skater hip-hopero juvenil (para que aprenda Historia de la Calle y estudie cambiar de rollo musical) que alguna vez se haya metido una ostia subido a una estrecha tabla rodante marca Sancheski. Un ejercicio de nostalgia ochentera facturado por un ramoniano fanático del monopatín que sabe explorar de manera convincente rampas, cuestas, curvas, aceras y recovecos varios de nuestra jóven memoria -la de un país en transición- a través de este espectacular deporte callejero y libre (¡atentos a las imágenes de archivo!). Los duros inicios, el boom, los pioneros, los equipos, las firmas deportivas, santuarios, lugares y nombres propios... de todo esto y un poco más nos habla Temboury y los entrevistados protagonistas en este quinqui documental. No esperen grandes acrobacias en esta cinta, ni estamos en Los Angeles ni la dirige Michael Moore (menos mal). Como complemento espérense ustedes una banda sonora de aúpa. Pedrito, coleccionista de discos descatalogados e imposibles, nos brinda el mejor repertorio de garage-punk-rock underground nacional que podías echarte a los oídos en aquella época (y en cualquier otra): Golden Zombies, Imperial Surfers, Dr. Explosión (Let's go in 69), Fracción del Ejército Rojo, Buenas Vibraciones (Colegas del universo), Farmacia de Guardia ('Cazadora de Cuero'), Los Vegetales (Chico Sencillo; Zona Negativa), Mastretta, La Banda del Otro Lado, Cerebros Exprimidos (Exprímelo), Glutamato Ye-yé (La balada de Karen Quinlan)... y, como no podía ser de otra manera, La Banda Trapera del Río cerrando con el trallazo 'Monopatín' el sentir de toda una generación. Monigote el que no bote.
viernes, 4 de abril de 2014
LECTURA CANALLA: "YO FUI JOHNNY THUNDERS" Una jaconovela de Carlos Zanon
A los rockeros gustosos de leer canalladas tóxicas noveladas por escritores marginales de la talla de Jim Carroll, Hubert Selby Jr. o Nelson Algren les suministramos una nueva dosis que les calme el mono: YO FUI JOHNNY THUNDERS (RBA Libros. Barcelona, 2014) novela negra bastarda escrita por el debutante Carlos Zanón (aunque ya ejerciera como poeta en su colección de versos titulada Rock & roll) en la cual el autor nos invita a bajar a los infiernos profundos y tortuosos de la noche barcelonesa más desconocida (aquella que nunca jamás aparecerá en las guías turísticas) de la mano de un yonki rockero protagonista, tan loser y radical como el añorado miembro de los New York Dolls al que hace referencia el magnífico título del libro.
Mr. Frankie es Francis Aliaga, o así era como conocían a nuestro protagonista en los sonideros barcelones. El músico derrotado al que ha abandonado Diós, el Diablo y el Rock. El mismo que hace un tiempo acompañó al zombi Juanito Truenos de ciudad en ciudad en busca de un chute y un mísero bolo. Así arranca el primer capítulo de esta subterránea crónica vivida, lo demás es cuesta abajo, a tumba abierta. Ni rastro de polis ni detectives privados. El misterio es un torrente de nostalgia, angustia y derrota. Un viaje vertiginoso al horror. Una novela que nos sitúa en la cara B de la sociedad, tan infectada y contaminada como la pobre Lola, "una de esas personas para quienes parece que el mundo se pone en marcha cada mañana, para que ella lo descubra... Aquella cría se hizo yonqui en quince días, puta en un año y sanseacabó en poco más". La acción salta del presente al pasado, alternando lo coloquial y lo poético, especialmente cuando Francis habla del poder curativo del rock. Gracias al señor Zanón por parir historias tumberas como esta: Impura dinamita.domingo, 30 de marzo de 2014
LAPIDO O LA TOZUDEZ DE LA REALIDAD
El proceso de hervir a fuego lento, curtirse en mil batallas, resistir contra viento y marea los golpes traicioneros de la mar sonora entristecida por lo convencional y lo insípido: La forja de un Artista. El orgullo de izar tu propia bandera, el honor de defenderla. La solidez con el paso del tiempo. Siempre fiel: Al rock indiscutible, a uno mismo, a sus fans... Jose Ignacio LAPIDO (1962-...), un ejemplo claro de honestidad y aguante. El granadino es un poeta modesto camuflado entre las sombras. Allí donde se difuminan los rótulos de neón llega la luz de sus composiciones. Rock and roll inmaculado que provoca quemaduras en según qué piel. Aroma a clásico por los cuatro costados. Nada cambia de un disco a otro. Son sus letras, la calidad de su punzante prosa, lo que lo sustenta todo. Textos punzantes que ganan empaque a cada nueva escucha. Lapido es un maestro alquimista que ha dado con la pócima indiscutible de la paciencia: Ésa fatalidad (o virtud, según se precie) que otorga al intérprete credibilidad y respeto y que más tarde que temprano consagra al autor en obligada referencia. No merece la pena entrar en comparaciones ni poner nombres sobre el tapete. Para nosotros, tumberos con canas y entradas, es evidente que Lapido juega en otra liga. Ni se acomoda en aguas bravas ni termales, necesita espacio. Sus canciones están a años luz de la tontería.
Treinta años de incansable carrera secundan una discografía impecable, una trayectoria musical que va para leyenda del rock nacional. Lapido es el Rock en castellano. Desde que allá por 1982 arrancara guitarreando y componiendo para los granadinos 091 (llegarían a producirles un disco el mismísimo Joe Strummer) Lapido se ha labrado una reputación intachable que suma y sigue. Ya en solitario, tras la disolución de los Cero en 1996, el guitarrista completa siete discos hasta la fecha. Un Universo lapidario en el que te verás inmerso "De Sombras y Sueños"(2010), "Música Celestial" (2002), agradables "Formas de matar el tiempo"(2013) y esa manera única y personal de entender la vida... como si te creyeras "En otro tiempo, en otro lugar"(2005). Maduras canciones como Bellas Mentiras son las que nos hacen felices. Disfrútenlas si quieren, nosotros ya lo hacemos.
Treinta años de incansable carrera secundan una discografía impecable, una trayectoria musical que va para leyenda del rock nacional. Lapido es el Rock en castellano. Desde que allá por 1982 arrancara guitarreando y componiendo para los granadinos 091 (llegarían a producirles un disco el mismísimo Joe Strummer) Lapido se ha labrado una reputación intachable que suma y sigue. Ya en solitario, tras la disolución de los Cero en 1996, el guitarrista completa siete discos hasta la fecha. Un Universo lapidario en el que te verás inmerso "De Sombras y Sueños"(2010), "Música Celestial" (2002), agradables "Formas de matar el tiempo"(2013) y esa manera única y personal de entender la vida... como si te creyeras "En otro tiempo, en otro lugar"(2005). Maduras canciones como Bellas Mentiras son las que nos hacen felices. Disfrútenlas si quieren, nosotros ya lo hacemos.
viernes, 21 de marzo de 2014
POR UN PUÑADO DE DOCUMENTALES CINEMANÍACOS
REWIND THIS! (Josh Johnson, 2013)
Documento ideal para enganchar a nostálgicos del rebobinado y del pirateo "video a video", pioneros del intercambio, adictos al alquiler de 24 horas, al previo pago de una (auto)cultura cinemaníaca de la A a la Z. Menudo invento el VHS ¡Qué fiebre de formato, señores! Grandes los 80's. La industria, mercado y florecimiento de las cintas de vídeo, qué las hizo posibles, quién las mantuvo, qué quedó de todo aquello y muchas más cosas interesantes y superdivertidas en estas casi dos horas de material documental de primera. Por favor, no salpiquen. Prepárense a ser testigos de una avalancha de bodrios infumables con caratulas espectaculares, títulos de culto con efectos especiales de pacotilla, miles de explosiones a todo trapo, desatadas tramas de acción con violentos héroes asesinos como protagonistas y desnudos femeninos a tutiplén. El sofá les espera.
MICHAEL H. Profesión: Director (Yves Montmayeur, 2013)
Un documental de altos vuelos para un cineasta de altura. Los entendidos en la materia, los primeros de la clase, los dandys de la butaca, los críticos sesudos, los feligreses de la transgresión, los donantes de médula celuloide, militantes cinéfilos y demás amos de la razón ya tienen lo que andaban buscando. El film pretende desentrañar los enigmas y analizar la motivaciones que turban la mente y el arte de tan premiado autor, pero no es tarea fácil (aunque lo intenten en Cannes). No hace falta ir al psicólogo, vaya usted directo al manicomio y atajará. El flamante director de "El Séptimo Continente", "El Vídeo de Benny" o "Funny Games"(1997) se confiesa a su manera, eso sí, pero no es presa fácil, no se deja insultar, tiene otras preocupaciones: Seguir con su cine existencial, obsceno y transgresor sin dar más explicaciones.
I AM DIVINE (Jeffrey Schwarz, 2013)
El film escarba en la memoria del tristemente fallecido actor y cantante Harris Glenn Milstead (1945-1988), personaje conocido en todos los tugurios de carretera y escenarios drag del cine independiente y underground estadounidense por el sobrenombre artístico de Divine. Provocador nato saltaría a la fama del mal gusto de la mano de otro genial pecador llamado John Waters. Y es que nunca antes una cagada de perro nos supo tan bien. Azares del destino la diva conocería al que sería su gran amigo y, muy pronto el realizador que pondría patas arriba su carrera, en los suburbios de Baltimore, condado al que llegó con 12 años procedente de Towson, Maryland. La química colaboración entre ambos les llevaría al estrellato gracias a títulos que hoy consideramos de culto como Pink Flamingos, Polyester, Hairspray y demás cosechas marca de la casa. Solo un ataque cardíaco a la edad de 42 años terminó con tan armónica relación. Docu de diez.
JODOROWSKY'S DUNE (Frank Pavich, 2013).
Hace cuatro décadas en un planeta muy muy lisérgico un grupo de visionarios y psicomagos idearon un plan para apoderarse de toda la galaxia con la simple arma de lo absurdo y lo genial. Entre todos estos febriles artistas (Moebius, Arrabal, H.R. Giger,...) que revolucionaron los universos conocidos del cómic, el teatro, el cine, la escritura o la pintura figuraba a la cabeza el marciano Alejandro Jodorowsky, el más embaucador de toda aquella soñadora tripulación. Un proyecto ambicioso y colosal preparaba el chileno y su pandilla: la adaptación a la gran pantalla de la novela de ciencia ficción de Frank Hervert, DUNE . Lo que pasó después lo saben todos ustedes. La que pretendía ser 'la mejor película de sci-fi de la historia' jamás llegó a filmarse y en su lugar tuvimos que conformarnos con la sosa peli de Lynch. Ya iba siendo hora de que los neuróticos admiradores del multifacético artista chileno disfrutásemos de un documental definitivo sobre tan mitológico fracaso.
domingo, 16 de marzo de 2014
MONDO LIRONDO: CURIOSIDADES AC/DC
ESPERANDO QUE FLOREZCAN ALGÚN DIA DE ESTOS SIMILARES 'ESTRELLAS DEL ROCK' COMO LAS DE ANTAÑO (POR SOÑAR QUE NO QUEDE), HEMOS DECIDIDO RECORDAR ALGUNAS ANÉCDOTAS DE NUESTRO GRUPO FAVORITO.
Recortes de familia:
- El nombre para la banda lo sugiere la hermana de Angus y Malcolm, Margaret, que utiliza una máquina de coser con las palabras AC/DC escritas en la parte trasera. Tras barajar otros nombres finalmente acabarían por adoptar las famosas siglas que les harían mundialmente reconocidos. Lo que los hermanos Young desconocían es que la comunidad gay utilizaba esa misma expresión como referencia al sexo.
- Otra vez sería su hermanita mayor la que acertase al proponerles vestimenta para la banda. Tocarían con ropa de escolares por la sencilla razón de que eran unos críos en edad escolar. Y sin rechistar. Adivinad quién les confeccionó dichos trajes!!!
- Siguiendo con el entorno familiar de los Young (emigrantes ingleses en Melbourne con el padre en paro y ocho bocas que alimentar) decir que tenían bien a quien parecerse. El éxito que alcanzó su hermano mayor George con los Easy Beats (Friday on my mind), les servió de fuente de inspiración en la aventura musical que estaban a punto de emprender. Años más tarde contratarían a George como productor de la banda.
- Bon Scott se unió al grupo en 1974 directamente desde prisión. Se había pasado un año entero en chirona por agredir a un policía. Si alguna vez se preguntaron por los tres dientes que le faltaban al diablillo canijo, ahí lo tienen... La imagen de pendenciero autentico, preparado para aplastar cráneos y patear culos era cierta. La ironía viene cuando el pobre de Bon, cansado de parecer siempre un tipo desaliñado que no cuida su imagen (y así era en verdad), sorprende a todos al presentarse en los estudios de grabación londinenses en los que preparaban el nuevo disco "Black in Black" ¡con la dentadura arreglada!. Ni decir que palmaría semanas después.
- Los fantasmas de la esperpéntica y, conocida por todos, muerte alcohólica del famoso cantante rock-star rondarían años más tarde a otro miembro de la banda. Veinte años ininterrumpidos de parranda con la botella casi acaban con la carrera del lugarteniente Malcolm. En 1988, al borde de reventar el hígado, ingresa voluntariamente en una clínica de desintoxicación y su puesto de bajista lo ocupa temporalmente otro miembro de la familia Young: su sobrino Steven.
- Si no era poco lo de lidiar con la etiqueta de "seguidores de Satanás" y derivados problemas con la censura, los ejecutivos discográficos y los denominados 'defensores de la moralidad' que arrastraban desde que explosionó el atómico "Highway to Hell"... encima surgirían una serie de catastróficas desdichas que pondrían al grupo australiano bajo el yugo inquisidor de la opinión pública. Repasemos...
- En 1985 un joven asesino en serie californiano llamado Ramirez admite haber llevado a cabo sus crimenes bajo la influencia del tema "Night Prowler". Parece ser que el pirado chaval se internaba por las ventanas de las casas de sus víctimas en la noche tal como rezaba de forma parecida la letra de la canción. La prensa encontró un filón en estas conexiones rockero-criminales y no tardarían en aparecer las censuras (a la sublime portada del "maldito" Highway to Hell, por ejemplo), los rumores de satanismo, los supuestos suicidios de fans... Estas absurdas y calculadas acusaciones, toda esta campaña anti-rock, todos estos ataques, eran publicitados, vertidos y promovidos por el PMRC de Tipper Gore y similares grupos de cretinos 'defensores de la moral' ( devotos cristianos y votantes de Reagan) que intentarían por todos los medios zozobrar la línea de flotación del Rock'N'Roll.. dicho sea de paso, sin conseguirlo.
- Una de las más sonadas tonadillas imaginarias de la prensa sensacionalista y bufona en cuanto al tema de la adoración al Diablo en los foros del rock, y en particular, sobre nuestra banda favorita, giraba en torno al verdadero significado oculto tras las siglas del nombre de la banda. Unos apostaban que las iniciales de "AC/DC" correspondían al mensaje satánico "After Christ/Devil's Come", y otros al de "Anti Christ/Devil's Children"... Imaginación no les faltaba, eso seguro. (Nota: Si desean una explicación más convincente al misterio de las siglas vuelvan a leerse el primer párrafo).
- En 1991 los AC/DC se unen a la lista negra de bandas que han sufrido la desgraciada muerte de alguno de sus seguidores mientras descargaba en directo (Rolling Stones, The Who...). La tragedia tuvo lugar en Salt Lake City, durante la gira de Razors Edge. 13.000 fans congregados y tres almas al infierno. ¿Serían capaces de terminar aquel concierto?. The show must go on!, baby....
- Para rematar este cotilleo lirondo un dato que creemos es definitivo (e irrepetible) ¿Conocen actualmente alguna banda de rock capaz de reunir ¡un millón! (sí, han leído bien), mil millares de asistentes en un solo concierto? No, claro que no. Pero ahí están AC/DC para romper barreras. En 1991 una millonada de rusos brindaron con vodka y se apelotonaron en una antigua base aérea soviética a las afueras de Moscú para disfrutar como cosacos del mayor show de su historia.

miércoles, 12 de marzo de 2014
MACARRAS DEL GHETTO: ICEBERG SLIM
Ninguna Gran Depresión, ningún Capone de Chicago, ningún reformatorio o universidad, ningún racista de mierda, ningún potente narcótico, ningún policía violador, ninguna celda de aislamiento, ningún padre figurante, ninguna mujer fatal, ninguna esquina traicionera, ninguna lógica, y, menos aún, ningún sentimiento... impedirían a Robert Lee Maupin (1918-1992) convertirse en un negro de provecho, en ICEBERG SLIM: leyenda de su gente, Diós proxeneta de los bajos fondos.
Para entender el verdadero alcance del mito (un personaje caldo de película, tiempo al tiempo) hay que retroceder a la Amérika de 1967, fecha de lanzamiento de su primera y mejor novela PIMP, THE STORY OF MY LIFE. El relato deslumbraría a propios y extraños: Lo novedoso del tema; la franqueza de lo narrado/vivido; un glosario rico en jerga callejera (que requeriría de ¡un diccionario al final de las páginas del libro!); el decorado genético; el ímpetu vertiginoso que imprimiría cada párrafo de su controvertida historia; la sorprendente calidad de su prosa (luego estudiada y analizada por muchos catedráticos); ... Ni que decir tiene que esta novela negra (y no es un juego de palabras) no solo se convirtió en un best-seller que arrasó las librerías y kioskos del ghetto afro animando y enganchando a millones de lectores de color sino que influiría sobremanera en generaciones posteriores de escritores, directores y actores de cine (Bill Duke, toda la blaxploitation...), músicos (conocidos raperos como Ice-T, Ice-Cube, Snoop Dogg...)...y gentes de toda una comunidad que ven y sienten como suyos el sufrimiento, superación y la controversia del triunfo -y de la vida- emulando a negros de leyenda como Robert Beck. Esa era su firma como escritor y voceras de todo un pueblo. La editorial de serie Z Holloway House (de dueños blancos) prosiguió entintando posteriores novelas de bolsillo luego adaptadas al cine: Trick Baby, Mama Black Widow, Death Wish... hasta que al chulo escritor le venció la diabetes.
Si desean proseguir lo más lejos posible de los barrios blancos -y se sienten capaces- de juzgar las desventuras y correrías de tal macarra de ébano irrepetible y rasputiano no duden en visionar el minucioso y brillante documental sobre su persona emitido por Canal + y titulado ICEBERG SLIM: PORTRAIT OF A PIMP (Jorge Hinojosa, 2012). Una historia tan jodidamente cool y subjetiva que pondrá patas arriba a toda la colonia de tumberos pardillos, tangados, chili pimps, dandys, fulanas, buscavidas, chaperos y demás ratas de esta fanática cloaca tumbera.
Para entender el verdadero alcance del mito (un personaje caldo de película, tiempo al tiempo) hay que retroceder a la Amérika de 1967, fecha de lanzamiento de su primera y mejor novela PIMP, THE STORY OF MY LIFE. El relato deslumbraría a propios y extraños: Lo novedoso del tema; la franqueza de lo narrado/vivido; un glosario rico en jerga callejera (que requeriría de ¡un diccionario al final de las páginas del libro!); el decorado genético; el ímpetu vertiginoso que imprimiría cada párrafo de su controvertida historia; la sorprendente calidad de su prosa (luego estudiada y analizada por muchos catedráticos); ... Ni que decir tiene que esta novela negra (y no es un juego de palabras) no solo se convirtió en un best-seller que arrasó las librerías y kioskos del ghetto afro animando y enganchando a millones de lectores de color sino que influiría sobremanera en generaciones posteriores de escritores, directores y actores de cine (Bill Duke, toda la blaxploitation...), músicos (conocidos raperos como Ice-T, Ice-Cube, Snoop Dogg...)...y gentes de toda una comunidad que ven y sienten como suyos el sufrimiento, superación y la controversia del triunfo -y de la vida- emulando a negros de leyenda como Robert Beck. Esa era su firma como escritor y voceras de todo un pueblo. La editorial de serie Z Holloway House (de dueños blancos) prosiguió entintando posteriores novelas de bolsillo luego adaptadas al cine: Trick Baby, Mama Black Widow, Death Wish... hasta que al chulo escritor le venció la diabetes.Si desean proseguir lo más lejos posible de los barrios blancos -y se sienten capaces- de juzgar las desventuras y correrías de tal macarra de ébano irrepetible y rasputiano no duden en visionar el minucioso y brillante documental sobre su persona emitido por Canal + y titulado ICEBERG SLIM: PORTRAIT OF A PIMP (Jorge Hinojosa, 2012). Una historia tan jodidamente cool y subjetiva que pondrá patas arriba a toda la colonia de tumberos pardillos, tangados, chili pimps, dandys, fulanas, buscavidas, chaperos y demás ratas de esta fanática cloaca tumbera.
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jueves, 6 de marzo de 2014
DISCO REDONDO: EUGENE HIDEAWAY BRIDGES (Roots & Vines)
¡Asombroso blues rebosante de soul! ¡Pedazo de disco, Eugene! Y sí, el timbre e intensidad vocal que alcanza este grandullón de Nueva Orleans nos recuerda al maestro Sam Cooke, y, vaya si es tan capaz de emocionarnos con su voz como lo hacía el genial soulman. ¡Bendito calco! Más allá de similitudes y parecidos razonables hay que reconocer que el disfrute de canciones como "Hold On", "Under muy Roof" o "Nelly Bell" son palabras mayores. Temas que solo podrían haber sido grabados por una clase de músicos muy especiales, no por un clon cualquiera. Sus siete nominaciones a los Grammy poco importan, importan nuestros sentimientos. Y por ese camino te llevan los surcos de Roots&Vines. A lugares en los que parece que ya has estado y de los que no te cansas nunca, al placebo de la buena música.
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