viernes, 27 de septiembre de 2013

TUMBA ABIERTA PARA KAREN BLACK. Adiós a una musa del cine rebelde

El 8 de agosto pasado se nos fue para siempre la primorosa Karen Black, musa del Nuevo Hollywood. A tan  destacada actriz norteamericana la recordaremos (damos por supuesto que a nuestros lectores les gusta el buen cine) por ser parte secular de todo aquel esplendor fílmico rodado en los años 70. Su trayectoria y talento interpretativo queda patente en decenas de películas emblemáticas como Easy Rider, Nashville, El Gran Gatsby, Como plaga de langosta, Mi vida es mi vida o Family Plot (La Trama)... Una hembra sápiens de armas tomar, poseedora de una 'monstruosa belleza' marca de la casa. Una seductora, sí, como lo oyen. Sus papeles de treintañera rebelde, testadura e independiente -a las órdenes de grandes directores como Robert Altman o el último Hitchcock, y dando réplica a colosos de la talla de Mía Farrow, Redford, Nicholson, Fonda o Bruce Dern- la convertirían en referencia femenina y seña directa de todo aquella irrepetible generación de cine contracultural, contestatario y primordial bañado en ácidas utopías lisérgicas. Después de haberse codeado con la élite de Hollywood Karen encontraría refugio trabajando para la noble Serie B. Digamos que tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos (la Cienciología requería de todos sus emolumentos hasta tal punto que acabó arruinada cuando abandonó la secta). Saltaba de aquí para allá: Fue la azafata en la comercial y taquillera "Aeropuerto 1975", invitada de series de TV como "Law & Orden", prota de pelis de terror kitsch de nuevo cuño ("Stuck"), cantante country, monologuista en Broadway, inspiración para bandas glam-punk (The Voluptuous Horror of Karen Black) ...Y así sería hasta sus 69 años cumplidos. Esta señorona supo vivir en la trastienda del éxito sin que se le cayeran los anillos por ello.
 Con cierta tristeza recordamos hoy el nombre y sonrisa de Karen Black, actriz 'poco convencional' y mujer tumbera donde las halla. Salió del Actor's Studio de Lee Strasberg  para interpretar con tesón a putas, transexuales, asesinas, ladronas, camareras ingénuas... o cualquier papel que le echaran por delante en más de cien películas. De sus últimos días, ya enferma de cáncer, resaltar el homenaje que le concedería nuestro amigo Rob Zombie a la musa de Illinois requeriéndola para su tremenda "La casa de los 1000 cadáveres", todo un detallazo. En este cochambroso ciberfanzine también quisimos tener un pequeño detalle con  madame Black y así os lo hacemos saber. Un rostro salvaje que puso su granito de arena para que el séptimo arte nos enganche sin remisión. Descansa tranquila hermana Karen... tú ya has cumplido.


domingo, 22 de septiembre de 2013

NIKKI SUDDEN: TREASURE ISLAND Y EL COFRE DEL FINADO BUCANERO

Tesoro de gemas y turquesas lucídas sin opulencia alguna por el alma atormentada de un pirata poeta del rock. Hoy desenterramos un doble disco perdido en las profundidades costeras de una desértica isla de nombre Injusticia. En su plateado cofre de bucanero abandonado a su suerte despuntan profundas y sinceras melodías de autenticidad musical, testimonios de un personalísimo y enardeciente rock&roll -cosecha 70's- aterciopelado y piadosamente austero. Se lo acabaría tragando el mar enfurecido, estaba escrito, pero antes navegaría por los siete mares con la vela henchida y el viento de cara; como todo nostálgico, duro y apasionado bandido del rock. Este filibustero sellaría su fama y turbado valor de intrépido navegante primero con los Swell Maps y más tarde tripulando un galeón de nombre Los Jacobitas (hasta su dispersión en el 86). Como dueño de su propio destino, castrado de lujos y fama, NIKKI SUDDEN (1956-2006) gravita entre la indiferencia y el olvido a la espera de un mendrugo de gloria que nunca llegará. El londinense pertenece a aquellos hijos del abismo cuyas almas forman parte del desprecio y del desdén. En sus viajes de bandolero proscrito ancla sus riffs distorsionados, pianos, harmónicas, palmas y voces fuera de tono, en sucios puertos pasionales y conmovedores. Uno de tantos prisioneros de su propia alma, que ponen rumbo fijo al infinito saqueando las bodegas de cada taberna y burdel en el que atizan a la chusma su ley de vida. Furtivos rebeldes sin derecho al reposo eterno a los que siempre negarán el pan y la existencia.
 No se escuchan tentadoras Sirenas en este mar de canciones malditas -que a primera escucha parecen en calma- pero todo en él suena sencillamente tierno y encantador. Las velas de este Treasure Island (2004) ondean la esperanza de la resignación, toda la mágia de una fuerza, tesón y destreza aprendida a base de golpes y castigos que le convirtieron en mito: Un curtido lobo de mar de vuelta de todo, un compositor con estela de clásico maldito del rock.
Entre manos -como si el trobador inglés presintiese que estaba ante uno de sus últimos viajes de saqueo y placer (como así acabaría siendo: el póstumo, el mismo año de morir, se tildaría "The truth doesn't matter")- Nikki nos brindaría luna de sus mayores proezas: TREASURE ISLAND; dentro de una extensa carrera bandolera que cuenta con más de cuarenta Lp's, multitud de colaboraciones (Wilco, Barracudas, Dogs D'Amour, REM, Mick Taylor...), variedad de rumbos estilísticos, toneladas de romanticismo y multitud de conciertos por todo el globo...
Si eres de los que te emocionas sobremanera con 'el "otro rock", ese que se hace tras las barricadas y que despista a la marabunta, esa clase de canciones sencillas que esconden riquezas y que ganan puntos con cada nueva escucha,.. date por afortunado. Tendrás uno de esos discos hechizados de aventura y sangre. Un cansino Nikki surca las aguas de un mundo en el que Dylan, los Beach Boys, Thunders, Marc Bolan, Ron Wood, Ronnie Lane, J L. Pierce, R.S. Howard, Jeremy Gluck, Conan Doyle, Richard Thompson, Chuck Berry, Rod Stewart, Hank Williams, Gram Parsons, Ian Hunter.. y demás raíces germinales, le sirven de inspiración. El primer cañonazo a estribor es "Looking for a friend". La canción señala el mapa del tesoro, el rumbo al infinito, el explendor de una estrella. Busca una pala y escarba bien hondo. Tal vez te guste lo que encuentres....

viernes, 13 de septiembre de 2013

TE PRESENTO A... CURTIS HARRINGTON: ESTETA DE LA DECADENCIA

Cineasta proscrito del cine fantástico-terrorífico norteamericano hoy denigrado.  Pocos tuvieron el coraje (y la obsesión) de filmar la decadencia y degradación de Hollywood y su mundo de la manera en que Curtis Harrington lo hizo. Son muchos (compañeros de profesión, criticos especialistas ...) los que creen que se volvió loco de remate. Poseía talento de sobra para convertirse en 'director de cine Hollywodiense', bien remunerado y respetado por todos, pero prefirió vivir voluntariamente al margen de todo ese circo. Lejos de esa 'estandarización' que proponen los grandes Estudios buscó la alternativa de una honestidad artistica creando el suyo propio. Fue su modo de rebelarse contra lo que él consideraba 'gris cotidianidad', apostando por alejarse de esos 'viejos clichés' y filmando cine de género que además de terrorífico resultase culto, lúcido y divertido. Un género, el de lo fantástico, que le reportaba una absoluta y total libertad para perpetrar proyectos personalísimos con los que reflexionar y explorar sus miedos y deseos más intimos. Sus películas son ni más ni menos que el refugio emocional del autor. Films irónicos, metafóricos, perversos y retorcidos que surgen del imaginario de una mente 'emocionalmente inestable'. Harrington necesita exorcizar  sus fantasías más intimas, pesadillas culturales, orientación sexual, narcisismo e incertidumbres varias volcandolas en el interior de sus obras. Así que prepárense para una sesión de 'cine de autor' (que dirían los franceses), y de grotesco underground, repleta de símbolos oníricos, laberintos emocionales, desasosiego, lirismo, sordidez, ambigüedad y autodestrucciones a la carta.

CURTIS HARRINGTON (Los Angeles, California, EE UU, 1928 - Hollywood Hills, California, 2007) con tan sólo 14 tacos coge su cámara de 8 mm y adapta el relato La Caída de la Casa Usher de Edgar Allan Poe en lo que sería toda una declaración de principios. Estudia cine en la Universidad de Southern California pero entra a trabajar en la Paramount desde abajo, como 'chico para todo'. Entre idas y venidas al Viejo Continente, curres como crítico en revistas especializadas y voyeur del horror a tiempo parcial, dirige cintas experimentales hasta que el gran Roger Corman lo coge bajo su batuta y le da la oportunidad de enmarcarse en el género largo de ficción con Night Tide (1961) (interpretada por un jovencísimo Dennis Hopper). Luego vendrían estupendas obras como Queen of Blood (Planeta Sangriento.1966), Whoever Slew Auntie Roo? (¿Quién mató a Tía Roo? 1971) y What's the matter with Helen? (¿Qué le pasa a Helen?. 1971), Killer Bees (Abejas Asesinas. 1974), The Killing Kind (1974) o Ruby (1977); trabajos que le canjean cierta notoriedad entre los acólitos de las rarezas elegantes de la Serie B y tumberos crápulas como nosotros. Además le acompañan por el camino honorables compinches veteranos inmersos en mil batallas y, como no,  afines al sentir de este fanzine: Gloria Swanson, John Savage, James Caan, Katherine Rose, James Coburn, Richard Crenna, David Carradine o la apabullante Shelley Winters entre otros (a 'Mamá Sangrienta' -en la foto1 con el Tío Curtis- habría que dedicarle un reportage a tumbaAbierta como de verdad se merece). De poco le servirían al director todas estas diabluras en cinemascope. Como todo discriminado de la vida, pasaría a rodar capítulos de Los Angeles de Charlie, Dinastía, los Colby y similares bodrio-series para televisión, ya madurito, con los que poder llegar a fin de mes. He aquí nuestra pasión desfasada por directores malditos como Harrington y deber de buen tumbero rescatar su cine del limbo del olvido. Asístan pues, con detalle y total complicidad con el cine de este maestro arrinconado, al visionado de dos de sus mejores películas: ¿Quién mató a Tía Roo? y ¿Qué le pasa a Helen?. Estas dos joyas polvorientas son claros ejemplos del subgénero denominado psycho-biddy o hag horror, -o como se conece a aquellas pelis de terror en las que una(s) mujer(es) mayor(es), papeles que recaían casi siempre en una actriz en decadencia,  suponen un peligro para los demás debido a su locura (recuerden el magnífico film de Aldrich que fomentó tal corriente: ¿Qué fue de Baby Jane?)-. Estamos seguros que entenderán así la complicidad y deleite que profesamos por semejante individuo. Dos sublimes espectáculo de barraca de feria, apoteósis bizarra y cuento de hadas de terror pulp sobrados de idiotez intelectual. Cine sin fecha de caducidad: No apto para niñatos. La falsedad del sueño(cine)americano parodiado con saña y poderío. De su síntesis crítica no se libran ni la religión, ni los magnates de Hollywood, ni las rutilantes estrellas del negocio, ni los films que la gran mayoría de estas estrellas interpretan para los grandes y dominantes Estudios ('Cantando bajo la lluvia' o 'El Soltero y la Menor' son señaladas en ambas cintas a este sentido). En definitiva, el esteticista de la decadencia americana: el señor Curtis Harrington en persona, junto con su alocada visión e incomparable estilo, gozan de toda nuestra admiración y respeto. ¡¡Ay, si aprendieran otros la lección de estas gentes inviolables del ayer!!...



sábado, 7 de septiembre de 2013

THE RICHMOND SLUTS. Si quieres marcha... ¡yo te la voy a dar!

Esta semana toca desempolvar a los desaparecidos Richmond Sluts. Desde el rincón del pinchadiscos queremos celebrar con ganas el final del verano, a toda pastilla y cerveza en mano. El disco seleccionado no es más que otra reivindicación de nuestros gustos tumberos por el rock sucio y visceral. Guitarras stonianas, chupas de cuero, parches de los Sonics y melenas ramone. Un punk de garage que recuerda el hacer de bandas seminales escuela NERVOUS EATERS que tanto queremos en esta casa. Si bien los Sluts no llegan a alcanzar las cotas sentimentales que genera el culto a la banda de Steve Cataldo, su primer y único disco lanzado en el lejano 2001 bajo el sello Disaster Records y titulado simplemente como el grupo: THE RICHMOND SLUTS, supuso una enorme y agradable sorpresa en su momento. No solo por recordarnos a los Eaters u otras formaciones representantes del "Boston Style" sino por la osadía chulesca de recuperar viejas fórmulas gamberras de los 60-70's que en su día parecian tan olvidas y denostadas por la gran mayoría de jóvenes rockeros americanos. El 'experimento sonoro' de los de Richmond no cuajó en el tiempo y tuvo escasa aceptación (estaba cantado, claro), pero doce años después confirma que los que en su día apostamos por este disco no nos estábamos equivocando. Este desastrado trabajo (la producción del Lp suena así de guarra a propósito) resiste la mar de bien el paso de los años. No sería exagerado decir que estamos ante un disco de culto, subterráneo... pero de culto. El vinilo -ilustrado con tan deliciosa portada- arranca con la apoteósica "Take you home" y se apodera de tí un tembleque en la (entre)pierna que ya no para hasta que se levanta la aguja al final de "Drama Girl". Si son de los que todavía no han descubierto a 'Las Guarras de Richmond' es hora de arreglar la situación...
Como complemento al talento barriobajero del que fuera lider de la banda y principal compositor, Shea Roberts, recomendamos el posterior disco que lanzó con sus BIG MIDNIGHT  "Every thing for the first time". Este disco es una propuesta claramente distinta a la de su anterior banda (estética y musical) pero igual de reseñable. Una demostración de que el rock and roll puede tocarse y expresarse de diversas maneras siempre que regreses a la selva de los clásicos, y si suena jodidamente stoniano y setentero mucho mejor.

domingo, 1 de septiembre de 2013

TE PRESENTO A... JOHN MILIUS: DESTERRADO REBELDE DE HOLLYWOOD

El documental a punto de estrenarse "MILIUS: Man Myth Legend. (2013)" es la escusa perfecta para honrar y ensalzar -en vida, ojito- a uno de los grandes del cine tumbero. Ya les hemos comentado en más de un párrafo de esta revista virtual la admiración y lealtad que sentimos hacia todo lo que lleve la firma MILIUS.  Somos incondicionales eternos del hombre que parió películas tan notables como "El Viento y el León", "Dillinger", "El Gran Miercoles" o "Conan el Barbaro". Dificil desprenderse del tufillo cinemaníaco que desprende este polémico director americano. Películas que pertenecen a distintos géneros cinematográficos pero a las que les une el espíritu libre y rebelde, depositado a conciencia por el propio autor. Un cine perteneciente a la última década dorada 'made in Hollywood'. Aquella que abanderaron apellidos tan ilustres como los Coppola, Scorsese, Cimino, Lucas, Altman, Spielberg ... u otros menos mediáticos como Schrader, Friedkin, Walter Hill o De Palma (venga el caso citar los directores vivos que nos gustan más y que todavía siguen a su bola, intentándolo) y demás hornada de reyes del clan rebelde que asoló Hollywood allá por finales de los 60 y cambió para siempre la forma de hacer (y vender) películas. Alumnos que barrieron a sus anticuados maestros del mapa y que coparon el 'Nuevo Cine Americano' para sí. Esa 'revolución americana setentera' de la que tanto nos gusta charlar que revolucionó el cine y nuestras mentes adolescentes para siempre. La amistad (inicial) y colaboración entre todos los componentes de este grupo de colegas cineastas fue clave importante en toda aquella revuelta (contra)cultural. Milius no goza del mismo estatus (ni crítico ni social) que el de exitosos amigos suyos como Spielberg o George Lucas; directores que representan la antítesis de su ideal cinegético. Su suerte y fortuna siempre fueron menores, eso seguro. Pero entre nosotros Milius estará a la altura de cualquiera de aquellos compañeros y amigos suyos de generación con los que se le quiera comparar. Sin ir más lejos sin la escritura gonza de este señor jamás hubiese existido un film de culto como "Apocalipse Now"..., o al menos, tal y como lo conocemos hoy. Mejor visionen este documento atentamente, y descubran -sin intromisiones tormentosas- el talento en la sombra de esta figura cormaniana por ustedes mismos. No se crean lo que cuentan las malas lenguas... Que si fascista, violento, machista.... Sí, Milius va armado hasta las cejas, cabalga olas con los Marines en su tabla de surf y escucha rock and roll diabólico a toda pastilla ¿y Qué? Ser inclasificable, independiente, testarudo, transgresor, indomable, luchador, fiel a sí mísmo y, demás virtudes politicamente incorrectas, tiene un precio a pagar: Rechazo, malentendidos, censura, destierro, obstracismo, olvido... Por nuestra parte solo decir, que a tipos así, los defenderemos y reivindicaremos a tumba abierta en esta casa. Nuestro cariño y admiración por John Milius y todos los de su estirpe. Forjadores de sueños, románticos aventureros que defienden y contagian su pasión por el cine a tumberos proscritos como nosotros. Venditos cabrones todos.
Apéndice: Sorpresa supuso el verle al frente creativo de la serie de la HBO "Roma". Ya hemos hablado de lo mucho que nos gustó esa televisiva revisión, polémica y visceral, de la Historia del antiguo Imperio Romano. Exultante de violencia y dramatismo sirvió para recuperar la sombra de este desterrado tiparraco que nunca ascendió a las alturas porque sabía que luego la caída sería mucho peor.)

martes, 27 de agosto de 2013

BLUES BRITANNIA.

La enésima demostración de que la BBC británica va años luz en materia docu-musical que el resto de cadenas televisivas. Lo suyo es pasión por el pop y el rock en todos los sentidos. La firma de la BBC es sin lugar a dudas sinónimo de garantía y calidad. La enciclopedia y archivo audiovisual de estos señores no tiene parangón. Estuvieron en el lugar y momento correctos. Sus cámaras supieron registrar los grandes acontecimientos musicales acaecidos en las islas desde finales de los años 50. Sus exhaustivos repasos al rock progresivo, pop psicodélico, new wave, tecno, punk, heavy metal, glam, psichobilly, pub-rock, reggae, ska... y demás movimientos socio-culturales con que los jóvenes británicos incendiaron la loca Historia del rock de su país ( y por ende, mundial) son una fuente inagotable, un vivero de información y conocimiento, un deleite audio-visual (en muchos casos, el 'único' que se ha rodado sobre tal género o dicha banda), especiales sobre rock al que recurren los buenos aficionados que entienden de herencias y valoran lo pasado.

La oferta de la cadena es amplia y para todos los gustos. Imposible nombrarlas todas aquí y ahora (al menos para mí). Lo que estamos haciendo es ir reseñando títulos según los vamos descubriendo (ver entradas anteriores). Podría escribirse un blog sólo con documentales musicales de la BBC, pero no es nuestra intención. Afortunadamente (o por desgracia) tendrán que aguantarnos la cháchara puntualmente. Ya de paso, las últimas maravillas que nos hemos zampado invitaban a disfrutar en compañía de un Bowie (un docu que recoge la importancia capital del disco "Ziggy...") o un Jeff Lynne ("Mr. Blue Sky" se tildaba el monumento). Documentales para colgar baba. Pecado tumbero perdérselos. Como guinda al pastel televisivo queremos resaltar BLUES BRITANNIA de entre estas últimas referencias bebeceísticas que nos han dejado pasmados de gozo. Del Mississippi al Támesis. La historia de un reciclaje transcontineltal. Los honores recuperados del blues y rhythm'n'blues norteamericano. Puestos 'al día', puestos en órbita. Cream, John Mayall, Yardbirds, Peter Green, Ian Anderson... El evenco de leyendas (e imágenes impagables de los pioneros Howlin Wolf, Chuck Berry, John Lee Hooker...que pisaron suelo inglés prendiendo la mecha ) protagonistas de este cuento romántico está a la altura del mágico momento al que asistimos. Tal vez los más exigentes echen en falta la voz de Clapton en persona (pues bien que le citan como a la pieza angular de toda esa 'esencia' blusera), o se pregunten porqué mencionan a Taste y no a un tal Jeff Beck (??). Complacidos deberían estar el resto de maníacos rockeros por disfrutar de semejante y lúdico artefacto fílmico
(atención a Keith Richards: Balbuceos Jajajá Heyheyhey!!!)

martes, 20 de agosto de 2013

TUTTO MAFIA: 'CRIMINALES' films de Cine Italiano moderno.

EDUCAZIONE SIBERIANA (Gabriele Salvatores. 2012).
"Erase una vez en la URSS".
Esta vez el guión está cambiado. O eso parece. El director italiano Gabriele Salvatores -autor del mas que aceptable thriller con temática 'de secuestros': "No Tengo Miedo (2002)"- decide aparcar los derroteos mafiosos y criminales de su tierra natal para hurgar en heridas similares ocurridas en el ocaso de la antigua Unión Soviética. Los capos sicilianos y sus vendettas pontificadas son reemplazados en esta ocasión por sanguinarios patriarcas e hijos del quemado pueblo ruso de los Urka. Antiguos asesinos y ladrones deportados a Transnitria (entre algún lugar de la Moldavia y Ucrania actuales) por el hijoputa de Stalin en los años 30. Ni con ésas consiguió el dictador borrar la huella de su existencia. Duros de pelar estos siberianos. Como toda comunidad regida por sus propias leyes, códigos ancestrales de lealtad, honor y deber hacia 'el grupo' y/o demás milongas románticas pactadas con sangre que nos quieran vender, la historia de este título y sus mafiosos protagonistas son en el fondo la misma cara de la moneda. Distintos lugares (aquí el frio siberiano es un 'enemigo' más, en contraste con el sudoroso calor Mediterráneo),diferentes tatuajes... Pero el resultado es la misma cháchara violenta de gangsters, corrupción, poder, traición, tortura, masacres, asaltos, trapicheos, política, religión, poder... y mierdas de ésas que tanto nos atraen y seducen desde que aprendimos a ver cine de chiquitos.
Desde aquella impresionante secuencia de lucha en el film "Promesas del Este" - la obra perfecta y maestra del cambiado (para mejor) David Cronemberg-, en la que aparecían dos luchadores  rusos desnudos, tatuados y luchando a muerte cuerpo a cuerpo en unos baños turcos(?)... un servidor esperaba una película completa que mostrase la vida y los códigos de esa clase de sociedad criminal. Así que Educación Siberiana, sin llegar a ser una gran película -que conste-, colma nuestro deseo de visionar esa clase de historias sobre asesinos llegados del helado Este, con creces.
(( Para redondear la faena no dejen de leerse el libro en el que está basada la película (del mismo título) escrito por el ruso Nicolai Lilin.))


VALLANZASCA, EL ANGEL DEL MAL (Michele Placido. 2010)
En su momento recomendamos la biografía fílmica dedicada al 'enemigo público número uno' de Francia,  Jacques Mesrine (2008),  y visto la buena acojida obtenida por el film de J.F. Richet no es de extrañar que sus vecinos colegas italianos quisieran ofrecernos la versión de su villano más famoso y aterrador. Estamos hablando del tal Vallanzasca, personaje donde los haya. Su vida es todo un guión de película como no podría ser de otra manera. Un Robin Hood desfasado, un forajido spaghetti del Oeste, un Dillinger azurro... Esta leyenda criminal italiana no dejará indiferente a nadie. Simplemente decir que en esta humilde morada tumbera vibra con esta clase de licencias artisticas. Agradecemos este tipo de apuestas 'arriesgadas' que nos permiten profundizar en el entorno físico, social y turbulento de la historia y el pasado reciente de un país que todavía tiene mucha miga por contar. El cine transalpino del que os hablamos está demostrando que es posible repasar los trapos súcios de su cruda y vergonzosa historia, con arte y objetividad. Para muestra un botón. El hombre encargado de dirigir esta película de tiros, atracos, secuestros y 'amistades peligrosas' es un clásico de nuestra videoteca 'Italia Connection': Michele Placido. Suya es la cinta "Romanzo Criminale" que igualmente atiende a ese ciclo de revisión histórica gangsteril a la que hacemos referencia. Que el cine italiano saque sus trapos súcios a relucir sin complejo alguno, mientras, nosotros, españolitos cobardes e hipócritas, dejamos nuestra mierda pecaminosa y maloliente alejada de toda sala de cine y redención. Es algo que no nos cansamos de ensalzar. Pura envidia, oigan. Desde aquí exigimos un biopic sobre El Dioni, -atracador de furgones blindados 'al mas puro estilo español' de relevada fama internacional-, sobre el máfias deJesús Gil y Gil... Uf!, que me pierdo...Pero eso sí, tienen que ser dirigidos por un cineasta italiano. Pues es un hecho que se mojan como nadie en esta clase de tormentas y borrascas. Llevan el género en sus genes.

miércoles, 14 de agosto de 2013

EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "STORYVILLE" (ROBBIE ROBERTSON, 1992)

Siempre consideré a LA BANDA como una de las formaciones más espléndidas que haya dado el rock americano jamás. Una institución (nunca llegaron a necesitar un nombre para el grupo, simplemente se les llamó así) que evoca en cada uno de nosotros una especial nostalgia por aquellos maestros artesanos -modestos músicos de carretera- que componían canciones sin mas historia que la de entregarse a la música de raíces que tanto amaban. Sin nada a cambio. Casos únicos. Porque el Rock sincero que sale del alma es un modo imposible de vida.

En su día lloramos la muerte de Levon Helm, sensacional cantante y batería de The Band, como no podía ser de otra manera. Ahora queremos rendir tributo (en vida) al que tal vez fuese su componente más visible: Robbie Robertson. El insigne guitarrista fue para muchos el líder de aquella gran formación. Pero no se confundan, en LA BANDA nadie sobresalía por encima del resto. Tal vez por eso mísmo se consideraban una BANDA. Cierto es que ser amigo personal y colaborador de Bob Dylan o Eric Clapton, además de producir films para su 'hermano gemelo' Scorsese, conllevaba más atención mediática de la deseada. Pero eso es ruído de fondo. Apuntes desde el sótano... que diría el canallesco diós Zimmerman.  Un majestuoso film en vivo, "The Last Walz"(1978) -documental que está entre las diez mejores películas norteamericanas de todos los tiempos-, sirvió de triste/alegre despedida al grupo y a sus seguidores. Lo acontecido aquella solemne noche retumbará en la memoria tumbera por toda la eternidad. Inspiración, atmósfera y ambientes que elevan los sentidos a niveles crepusculares mejor y más claro que cualquier crónica o artículo escrito. Un punto final como pocas veces se ha visto y se verá. Comienza entonces un nuevo amanecer, un nuevo pulso a la emoción. No hay que precipitarse. La aventura en solitario de Robbie se cimentará en la experiencia y en la pasión del que deambula en trance por calles y avenidas de un moderno infierno urbano. La fascinación por el Sur, los mitos y leyendas que imaginó de niño, las armonías y costumbres de la vieja Dixie, los discos de Jimmy Reed y Hank Williams... Canciones para uno mismo. La sensualidad y el romanticismo por bandera.
Si el primer disco en solitario (lanzado en 1987, y titulado igual que su nombre) decepcionó a más de uno, recuperamos al compositor en 1991, año de lanzamiento de este genial "Storyville". Una obra compleja, de inagotable valor y (cívico) clasicismo. Algunos creyeron oir en los surcos de este disco ecos de un comercial sonido AOR. No escucharon con atención, pienso yo. Equivocados estaban, los muy sordos. Esta obra maestra suena a culminación de una obsesión. Regreso al hogar sureño, al ritmo de la calle, a los latidos encantados de Nueva Orleans  y a sus noches presentes. "Rompiendo las reglas"... Así tituló Robbie uno de los temas más metafóricos del Lp. Todo lo que filtran estas canciones es aplastante autenticidad. Un pulso al rock y a los fantasmas de la vida en la pantanosa tierra de Louisiana. Tómense su tiempo y Disfrutenlas. Se lo agradecerán.

miércoles, 7 de agosto de 2013

UNA SERIE DE CATATÓNICOS DOCUMENTALES ROCK ( ...que todo tumbero en su insano juicio debería subcionar)

Aquí os dejo un puñado de títulos que circulan por nuestra red infernal. Los encontrarán a golpe de tecla; al alcance de todos los que deseen disfrutar de unas horas mágicas en compañía de sus increibles artistas protagonistas. Si son ustedes de los que se dejan guiar por el gusto de este cochambroso ciberfanzine y todavía no han tenido el placer de visionar algún título de este catatónico muestrario... no lo demoren más. Disfrútenlos sin prejuicio, los agradecerán. Serán testigos de supernovas y siderales ondas sónicas emitidas al cosmos desde el salón de sus casas. Presenciarán atónitos un big-bang de desternillantes, inspiradoras e impagables historias infectadas de rock'n'roll seminal. Y todo para comprobar que hay más cera que la que arde detrás de todos estos títulos y bandas progamadas....


-THE SOUND OF THE CITY (Dave Grohl, 2012)
De Foreighner a Slayer pasando por Rick Springfield. Todos los grupos y distintos músicos que salen en este docu tienen en común haber grabado en los miticos Estudios SOUND CITY, sito en los aledaños de L.A. ¿Os suena el nombre de NEVE? ¿Entendéis el significado de 'analógico'? ¿Conocéis la labor esencial de Nick Raskulinecz, Keith Olsen, Rick Rubin y gente por el estilo?¿Qué pinta el batería de Foo Fighters, ex-Nirvana, en todo este tinglado? Solo por escuchar las sabias respuestas que sobre todo este 'circo del rock&roll' escupe el gran Tom Petty, ya merece la pena esta película. Una magistral clase de Historia del Rock, plagada de simpáticas anécdotas. Lo peor, cuando su director se olvida por momentos de que está rodando un flim sobre tan legendario local y se coloca al frente (intencionadamente), a mi entender, en un  lugar que no le corresponde. Por lo demás añadir que el megalómano Grohl paga, y puede hacer con su obra lo que desee. Mientras sean cosas como esta, bienvenidos sean estos egos.

-LA HISTORIA DE LOS EAGLES (disc One, 2013)
Este pedazo de film es para los cabezotas que -al igual que yo- desconocían el verdadero alcance y dimensión musical de la banda californiana. Ahora puedo ver la dimensión de los Eagles más allá de Hotel California. Para nada son la banda que creía conocer. Rectificar es humano, si con ello te llevas una de las sorpresas más reconfortantes de tu vida. ¡Que maravilla de película!, oigan. Después de ver, escuchar, -y desmontar mis dudas iniciales- espero que ustedes hagan lo mismo. A los fans del grupo no puedo decirles más de lo que ya conocen. Estamos ante una clara demostración del significado original de eso que entendemos por 'autentico rock and roll'. En el contenido de este dvd está condensada dicha esencia de todo este circo que tanto amamos. Encontrarán bajistas, guitarristas (Joe Walsh ¡es la ostia!) y baterías (el enorme Don Henley) que saben cantar como los ángeles. Unos 'fuera de la ley' que curraron duro y sobrevivieron a todo tipo de suertes. Luego, entre impagables muecas y sonrisas complices, entenderán como la historia de los Eagles pudo dejar semejante poso de admiración en un tumbero como yo.


 QUEEN. DAYS OF OUR LIVES (TV. BBC, 2011)

Irreprochable carrera musical la de esta superbanda inglesa, solo truncada por el fatídico virus VIH que infectó a su irremplazable vocalista. Puede que estas promíscuas fieras sexuales y flacuchos drogatas melenudos apasionados por el rock duro y la música clásica te parezcan una banda megalítica, dinosáurica, anticuada... o simplemente demasiado exagerada o aburrida para tu body. Allá tú con tus delirios. Lo bonito de este film es que está por encima de estúpidas y fragosas disputas que no llevan a ninguna parte. Para que nos entendamos: poco importan los gustos personales cuando tenemos historias tan vivídas y reales como ésta entre las manos. Un disfrute visual que te dejará por momentos con la boca abierta. Ya no hablamos de los casi 3.ooo conciertos, millones de ventas de oro y platino de sus discos, tickets agotados para aforos de 300.000 personas, de legados himnos legendarios, de fama, escándalos y demás variedades en el haber de tan mítico cuarteto... Hablamos de anécdotas increíbles (enanos paseándose con bandejas de cocaína sobre sus cabezas...; Freddie "Macho Man" Mercury acojonando a todo un punkarra como Sid Vicius....), hechos paranormales y .... extinguidos rockeros de otra dimensión (semi-desconocida). Compruébenlo por obra y gracia de la educadora BBC británica, erudítos pioneros televisivos en el negocio de los documentales musicales de relumbrón.


- RUSH: BEYOND THE LIGHTED STAGE (Sam Dunn, 2010)
Artefacto que saciará paladares exquisitos de claro gusto Spinal Tap. Y no lo digo con segundas intenciones, todo lo contrario. Y es que todo documental sobre bandas malditas o grupos de culto, basadas en hechos reales ("Anvil", "Last Days Here"...) o no ("Brothers of the Head"...), acaban remitiendo al ilustre film de Reiner. De ahí que una cómplice mueca de sonrisa, cierto asombro y admiración contenida esté presente en todo fan fatal que se preste al placer de aventurarse en la increíble historia del trio canadiense de rock-duro-progresivo-metalico-tecno-new wave documentada en RUSH. Aclaro que desconocía por completo la carrera de tan eclépticos rockers shakespearanos -locos de la perfección y ajenos al mundo real que les rodeaba-, e incluso tras muchas escuchas no termino de penetrar en su amplio universo musico-cultural. Pero no es la música -ni la locura- lo que me fascina de este film. Sino el descubrir, una vez más, la grandeza del rock. Capaz de permitir la existencia de bandas como Rush, y protegerlas, hasta el punto de romper toda lógica y... recordarnos que hay vida más allá de las estrellas. (Atención a la lista de invitados: Jack Black ("School of Rock") alucinante!!!)


martes, 30 de julio de 2013

ROCK TRAVESTI DE LA NOCHE NEOYORQUINA: WAYNE COUNTY


Pinchando prodigiosos esputos punk-rock del 77', como el BLATANTLY OFFENZIVE de Wayne County & The Electric Chairs, descubrimos lo inocente y amansado que puede resultar el rock&roll hoy en día. Entonces era bien diferente. Claro que existían oportunistas (de esa chusma no se libra nadie en ninguna sociedad)... pero en aquel breve y fogoso periodo al que hacemos referencia abundaban camadas de cachorros con 'malas pulgas' que una noche merodearon por los aledaños del CBGB neoyorquino aullando y divirtiendo al personal como nunca se ha vuelto a repetir.
Alguien tenía que sacar la lengua, dar un puñetazo en la mesa, berrear y maldecir alto y bien fuerte. Había que plantar cara al sistema con armas de un solo acorde. Un fuego les quemaba las entrañas y necesitaban sofocarlo. Querían batallar. Dispuestos en las tablas para un Rock salvaje y peligroso que a la larga conduciría a muchos de aquellos grupos a la autodestrucción y las sombras mas absolutas. Como todo lo bueno, lo autentico, la llama se apaga. Al final toda aquella marabunta de furia (y libre libertad) acabaría siendo canonizada, etiquetada ... y emulada, un tanto alegremente, por las nuevas generaciones. Vencida la rabia, el perro se dejó acariciar. Nos queda el regusto de pinchar todas aquellas rapsodas punk-rock perdidas en el tiempo (surcos de Tuff Darts, The Heartbreakers, Richard Hell, Television, The Dictators... Tú ya los conoces, son las arterias referenciales de este ciberfanzine que lées ) para recuperar, en lo posible, parte toda aquella histórica esencia de puro rock and roll callejero. Dejémonos de cháchara y degusten a Wayne County como les venga en gana. Esto no es una secta... ¡¡Esto es Rock'n'Roll Resurrection!!


WAYNE COUNTY & THE ELECTRIC CHAIRS: También conocido por Jane, su rock de letrina encabeza toda discoteca básica del periodo 1976-1979 al que aludimos texto arriba. Dallas aburre, Nueva York ardía ruidosa y desaforada -ante la atenta mirada de Londres- y de sus alcantarillados genes nacían anticristos adoptivos de la era sónica. Como nuestro recordado artista de hoy. Reina travesti de la noche neoyorquina, femme fatale de la serie B, mecenas, confidente, foco y centro de atención para toda una factoría y camarilla de curiosos y jóvenes artistas locales en ciernes (Patti Smith, Johnny Thunders, Blondie, Steve Bators, Sylvain Sylvain ...) con sede en los reservados cubículos del legendario Max's Kansas, ex-lider de los Back Street Boys (no los confundan con los 'otros' Boys chupapollas; al que fuera grupo de Jane estuvo a puntito de grabarles un disco el mismísimo Bowie), actor underground (es "Lounge Lizard" en la peli Jubilee), escritora y perra en celo hasta día de hoy... Sucio y lascivo suena el otrora monarca transexual Wayne County en los surcos de temas tan explícitos como "Toilet love" o "Fuck Off". Piezas infames, vibrantes y maleducadas capaces de unir Nueva York y Londres en un gran beso con lengua. Lluvia dorada escénica y presencia rockanrolera la de esta Cleopatra del punk que apabulla y alborota al personal plebeyo con himnos chapuzeros del calibre de "Hot Blood", "Night Time" o "Rock'n'Roll Resurrection". Su nombre se une al de tantos parias olvidados y podridos de la escena rockera de la Gran Manzana. Suerte que en su día no tiramos sus discos a la basura otrogándoles el valor que se merecen. Hoy son piezas de coleccionista, digan lo que te digan.Vinilos que valen su peso en oro. Porquería de la buena.
Si desean descubrir otros mundos debajo del suyo, léanse su autobiografía "Man Enough To Be a Woman" ("Lo Suficientemente Hombre para ser Mujer", 1995) y entérense del resto del percal.







sábado, 27 de julio de 2013

EN EL ADIÓS DE J.J. CALE


(1938 - 2013)

Ha muerto el músico el tranquilo. Anoche se le paró el corazón a JJ CALE. Tulsa convulsionada y el rock'n'roll un poco más huérfano. Cuánto le deben a éste viejo Clapton y Dire Straits... Éllos 'esnifaron' de su trabajo, de su talento, y por un tiempo llegaron a ganarse el pan gracias al sudor de su frente (la de Cale, se entiende). Fueron incontables los músicos y bandas de renombre que se vieron atraídos alguna vez por sus enormes composiciones. Gente tan tumbera como Captain Beefheart, The Band, Santana, Johnny Cash, Lynyrd Skynyrd, Freddie King... versionearon temas del maestro en su día. Apreciar lo autentico no es pecado. El memorable compositor de Cocaine fue, es y será uno de los nuestros. Sentimientos encontrados desgarran recuerdos del ayer. Pincho "Five" como despedida y homenaje. Los tiempos están cambiando... y los padres ya no temen aquel rock que escuchaban sus hijos. Descubro que todo sigue en su sitio, calmado, sereno. Ya queda menos para no echar nada de menos. Descansa en paz centauro del desierto.

lunes, 22 de julio de 2013

VENID A LAS CLOACAS. LA HISTORIA DE LA BANDA TRAPERA DEL RÍO

Desde la ciudad satélite de Cornellá (Barna.), antes de la democracia y mucho antes de vendernos la crisis o de que aparecieran los festivales de verano. Antes de alaskas, pollos fritos y carruseles de movida alguna. Incluso antes de que Eskorbuto se creyesen 'ratas en Vizcaya' y censurasen a Las Vulpes por 'zorras'. Antes del boom post-Maiden y la eclosión final del rock'n'roll en este país. Mucho antes de todo ese rollo que nos quieren hacer creer del 'rock del sábado noche' y su aceptación en la radio y la televisión... la Banda Trapera ya existía.

El grupo nació de la basura y la nada más absoluta, para proponer, seguramente sin darse cuenta, el rock más auténtico, gamberro, subversivo y peligroso que jamás se haya escupido en el ámbito de nuestras fronteras. Cinco 'curriquis' de barrio que traficaban con heroína (como suena) y en sus ratos libres se divertían tocando rock duro y visceral sin etiqueta alguna, nada complaciente con el oyente medio, y a los que rapidamente se les criminilizaría por éllo. Increible que saliese una banda así en nuestra España de los 70. Para los que duden de sus méritos y logros: eran todos unos músicos geniales (la voz tal vez fuese su punto más débil, pero esto habría que discutirlo) y su puesta en escena una puta salvajada, recomiendo enfurecidamente el documental VENID A LAS CLOACAS... (2012) para que ellos mismos os expliquen la magnitud de la Trapera. Tan histórica banda y, tan históricos acontecimientos, son narrados y filmados a todo trapo en este fastuoso documento por el escritor y periodista musical Jaime Gonzalo, una voz sabia y noble, revuelta activa y cronista gonzo al que tanto queremos en esta casa. Semejante firma autorizada salda de una vez por todas la vieja cuenta pendiente de recordar y reconocer a estos kamikaces sónicos jodidamente esenciables y irrepetibles, haciéndoles justicia con esta peli (y antes un libro). Los maltratados fans de la banda -y todos los desgraciados que desconozcan de su existencia- ya podemos estar contentos: tenemos lo que anhelábamos. Trapera forever!!!!!!!




martes, 16 de julio de 2013

SERIES TV: TOP OF THE LAKE.



Sorprendió en festivales como Sundance o Berlín previamente alavalada por la crítica especializada (?!!). La compararon con la detectivesca serie danesa The Killing (2007), y hubo quien exageró mencionando un parecido con la mítica Twin Peaks (David Lynch, 1990). Personalmente no me gustó demasiado la primera, la encuentro demasiado larga y predecible (ni mencionar su versión americana). A todo esto no veo que similitudes (serias o de interés) puede haber entre Forbrydelsen y Top of the Lake. Por contra, sí existen ciertos ecos lynchianos en esta miniserie neozelandesa de 7 episódios dirigida por la sobrevalorada Jane Campion (El Piano, 1993): Tenemos un remoto pueblucho rural con lago, una comunidad de vecinos de lo más extraña y excéntrica, presonajes misteriosos y desubicados... Tenemos incesto, peredastas... y unos paisajes majestuosos también, sí. Pero ahí termina la historia. Sería injusto comparar la una con la otra, pues entendemos que Twin Peaks es un hito de la Tv que será dificil de superar. Estamos ante una gran miniserie que se vale del espíritu salvaje y libre del referencial título de culto lynchiano para demostrar una singularidad y valentía narrativa digna de todo tumbero. En definitiva, una apuesta y modelo cinematográfico que hará las delicias de todo aquel que busque distintas emociones y una manera diferente de contar las cosas. Hablar de  (ultra)feminismo desatado (con acierto gustará sobremanera al sexo femenino pues son éllas el centro temático del film), de podredumbre del ser humano o de la sorprendente colaboración del queridísimo actor-director irlandés Peter Mullan sería resaltar lo apetecible de este proyecto. Puestos a pedir, como todo,  hubiésemos preferido un desenlace final NO tan apresurado (resuelto a trancas y barrancas en el capítulo final), y que concluye con algún que otro cabo suelto y con personajes que mejor trabajados - y con tiempo-hubiesen dado mucho más de sí. Porque está claro que el guión daba para mucho más. Ese es el único 'pero' que le encuentro a esta formidable serie de televisión.

viernes, 12 de julio de 2013

MACARRADAS SOUL: SHUGGIE OTIS y las nueve vidas de un gato callejero

Retomando una de las secciones preferidas de esta revista: El rincón tumbero  por el que pululan los nombres de nuestros macarras negratas favoritos. Lo mejorcito del barrio. Desaliñados tipos con clase que emanan chulería a borbotones. Sibaritas del ritmo negro que más mola. Mendas curtidos en mil peleas callejeras, marcados a fuego por la puta vida. Panteras enjauladas. Lo más negro de la lista negra. Especímenes extinguidos pero no olvidados, al menos en esta casa. Nos referimos a macarrada de la calaña de André Williams, Nathaniel Mayer, "Hound Dog" Taylor, Little Walter, Migthy Hannibal, Antonio Fargas, Chestter Himes, Huey Newton... y demás pandilleros de relumbrón. Es turno de añadir un nuevo apellido a la lista familiar de peligrosos felinos de ébano: SHUGGIE OTIS (L.A. 1953). El hermano tiene su tela ¡y es de los buenos! Anoten, anoten...

El viejo y renacido Shuggie será recordado como uno de los fenómenos más extraños del negocio musical. Durante los dorados años 70 alcanzó cierto renombre como naúfrago psicodélico que partió del blues para empaparse de lleno en un pop lisérgico de alta escuela. Haber sido el quinto beatle no hubiese estado mal de no despeñarse por un abismo de malas compañías y alcohol. Fuera como fuese al bueno de Otis se lo tragó la tierra y desapareció del mapa musical durante más de 30 años. Como se las arregló para sobrevivir todo este celibato es un misterio. Un silencio que rompió recientemente decidido a relanzar su carrera con la reedición de uno de sus antigüos discos, aquellos que en el pasado le otorgaron fama chica, completándolo con algún tema inédito que guardaba en el zurrón. Regresa cambiado de tan larga ausencia. Un retorno a sus orígenes, al rhythm&blues que mamó de su influyente padre Johnny Otis. Figura autoritaria -además de líder de su Comunidad- y mentor musical que colaba a su mocoso vástago en los escenarios más mugrientos del guetto angelino. El crío resultó ser un virtuoso de las seis cuerdas, un teenager que ya grababa discos con rockeros de la talla de Frank Zappa o al Kooper antes de alcanzar la mayoría de edad. No se lo creerán (y harán bien en dudar) pero según cuenta el propio Shuggie  éste rechazaría en su momento entrar a formar parte del plantel a sueldo del mismísimo David Bowie o los Rolling Stones. Si eso no es actitud de macarra, ustedes dirán. Solo me queda el invitarles a que descubran el sensual y chulesco trabajo de semejante guitarrista desterrado, y para eso, no tienen más que eschuchar su "Inspiration Information (74). El disco funk que según los expertos en la materia inventó a Prince (recuerden que el autor de "purple rain" lanzaría su primer elepé mucho más tarde, en el 78) y que contiene inmortales joyas de pista de baile de la categoría de "Strawberry Letter 23" (lo de los Beatles al parecer no era una broma) o "Aht uh mi hed".


domingo, 7 de julio de 2013

THE LAST RIDE. EL ULTIMO PASEO DE HANK WILLIAMS. Una historia triste de Alabama

Seguimos con nuestro ciclo de Cine-Rock que tan contento me tiene ultimamente. Este no es un biopic al uso ni la historia fílmica del famoso cantautor country nacido en una cabaña de Alabama en plena depresión. Tampoco importa demasiado si está basada en hechos reales (que lo está) o es un guión sobre un músico inventado (como aquella que le valió el Oscar a Jeff Bridges). No sería extraño pensar que la vida de Hank Williams tarde o temprano llegará a la gran pantalla. Mientras ocurre, aquí tienen ustedes un aperitivo sugerente. Digamos que forma parte -o sigue los pasos- de una serie de producciones cine-rock de nuevo cuño que, con mayor o menor acierto, toman partido por no contar toda la historia(o mito, si se prefiere) del músico, concierto o banda en cuestión como nos tenian acostumbrados, sino que apuestan directamente por narrarnos un momento, una anécdota, un hecho en particular (a veces una simple fantasía, un guiño o una simple 'invención' clonada), como punto de partida o hilo conductor que le sirva al director de turno para introducirnos en una historia que derivará en la otra historia que de verdad quiere contarnos (el famoso "mcguffin" que diría el maestro Hitchcok). No se si me explico, pero títulos como Killing Bono(2011),  Destino:Woodstock(2009), Phil Spector(TV)(2013), o la más reciente de los Coen, Inside Llewyn Davis(2013), a bote pronto son la clase de cintas de esta nueva 'corriente' a la que me refiero. THE LAST RIDE (Harry Thomason, 2011) se une pues al carro de los 'engañosos biopics' del momento. Films nobles, correctos... Rock sin fuegos de artificio alguno. La parroquia de rockeros seguidores de esta cochambrosa revista ciberespacial la disfrutarán sin lugar a dudas.

De pequeñas historias nacen pequeñas películas, como puede ser el caso. El gancho de esta 'pequeña historia real' lo pone HANK WILLIAMS (1923-1953). Suenan temas propios; nunca como banda sonora al uso, sino que se escuchan en la radio, cantadas por músicos callejeros, versioneadas por otros...., pero nunca le vemos coger una guitarra ni cantar canción alguna. Tiene 29 años pero aparenta el doble. Drogas y whisky rematan al ídolo caído. El cuervo negro acecha. No tiene amigos. Viaja en el asiento de atrás de un Cadillac del 51 azul celeste, tosiendo sangre y escribiendo versos. Como el título original predice, estamos ante lo que será su 'último paseo'. Quemará millas de camino a un destino al que nunca llegará. Bolos que son leyenda americana. Tickets a la basura. Un joven e inexperto chaval de pueblo -que jamás salió de Alabama, ni tuvo cita con chica alguna y que afirma ¡no gustarle la música!, y por encima desconoce la verdadera identidad de su pasajero- consigue la oportunidad de servir de chófer y acompañante al tal Sr. Wells (con seudónimos como éste o el de 'Luke The Drifter' firmaba el amigo Hank). En este escenario comienza la 'otra' historia que les decíamos: Mientras asistimos a las últimas horas de vida del rebelde compositor (en el interior del cadillac encontraron una libreta con las letras de futuras canciones que supuestamente escribió Hank durante ese 'último paseo';  y que finalmente terminarían en manos de Bob Dylan tras una subasta) el film se convierte en una road-movie y deriva en otra de esas tantas historias  de viajes iniciáticos, amistad y perdón marca de la casa.

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