viernes, 30 de enero de 2015

C.R.A.Z.Y.(2005): PONIENDOLE BANDA SONORA A UNA FAMILIA NUMEROSA


Para nada me esperaba algo así. Uno tiene la sensación de haber visto esta película mil veces: problemas familiares entre padres, hijos y hermanos; el melodrama de las drogas (duras y blandas); el miedo adolescente a crecer; el despertar sexual (el "aceptado" y el "prohibido"); la necesidad de amar y ser amado... Pero tan pronto dejamos atrás nuestros temores iniciales descubrimos -a ritmo de clásicos de rock and roll-  una gratificante afirmación de cine por todo lo alto. C.R.A.Z.Y. (Jean-Marc Vallée, 2005) es una delicia rematadamente divertida y emotiva, una cinta nada sensiblera pese al manoseado tema a tratar.

En en nombre del disco.
Pocas veces una banda sonora -rockera- encuentra su razón de ser, su espacio vital, de manera tan natural y participativa como en este largometraje canadiense. Cada sublime canción (bien provengan de Bowie, Pink Floyd o los Stones) tiene su poder narrativo y ocupa el lugar idóneo en determinados momentos de la historia, no están ahí por simple decorado, en cierto modo son el alma de la película. Bravo por el director, que además de buen gusto, es de los pocos románticos que todavía creen en el valor curativo del rock y no dudan en celebrarlo a los cuatro vientos. Visto el magnífico resultado no es de extrañar que años después Jean-Marc Vallée facturara otra estupenda película como fue Dallas Buyers Club (2013), esta vez apoyándose en el talento de Matthew McConaughey para seguir contándonos los conflictos y dramas de la homosexualidad con sinceridad y realismo. Actualmente el director y guionista nacido en Montreal (Quebec, 1963) está trabajando en el biopic de Janis Joplin, y sinceramente, dado sus antecedentes, confiamos ciegamente en el creador de C.R.A.Z.Y. para llevar a buen puerto la siempre espinosa tarea de ver reflejada en pantalla la vida y obra de tu estrella de rock favorita. Por lo pronto con esta sencilla historia familiar musicalizada se ha ganado a pulso un pequeño hueco en nuestros corazoncitos. La cinta está pues donde se merece, figura en la estantería tumbera al lado de The Commitments (1991), Still Crazy (1998), Hedwig and the Angry Inch (2001), Not Fade Away (2012) y variopintos títulos de cabecera.



sábado, 24 de enero de 2015

BUEN VIAJE, Dr. GEORGE. Nos vemos en el año 80270 (ROD TAYLOR: R.I.P.)



Rod Taylor (1930-2015)

El pasado día 7 partió hacia las estrellas uno de esos actores que dejan huella. El soñador rebelde marsupial fue uno de los grandes Ladrones de trenes del dorado y añejo Hollywood de los años 60, el primer y más entrañable personaje que viajó en La máquina del tiempo ideada por H. G. Wells, el pájaro galán que compartió carantoñas con Tippi Hedren, el mercenario héroe de acción bastarda que engatusaría a un tal Tarantino (Ultimo tren a Katanga), un intérprete notable, entregado y apasionado de su trabajo que incluso llegó a dejarse seducir por los transgresores cánticos del cine underground saliendo airoso (Zabriskie Point, 1970; Michelangelo Antonioni). Del cielo al infierno hay un peldaño y la figura del abandonado Rod Taylor se fue deteriorando por el inexorable paso del tiempo condenado al purgatorio de la Serie B. Desde aquí queremos despedir con honores de piloto interestelar a todo un clásico de la ciencia ficción y el cine de aventuras. Volver a repasar la trepidante y decimonónica THE TIME MACHINE (George Pal, 1960) es recordar la grandeza de un cine ya perdido. Para gente como nosotros  -profanadores de tumbas y románticos empedernidos- una obra maestra entrañable e irrepetible. Va por tí, australiano! Morlocks y Elois te aguardan en la dimensión desconocida.


domingo, 18 de enero de 2015

ROCK'N'ROLL JUNKIES: HERMAN BROOD, EL HOLANDÉS GALOPANTE


El macarrilla de HERMAN BROOD (1946-2001) galopaba dopado y errante -pero elegante- a lomos de su caballo 'Nacido para perder'. El voceras y pianista holandés fue otro de esos genuinos bandidos desmadrados que enarbolaban la bandera de rock'n'roll junkie hasta sus últimas consecuencias. Al igual que antiguos compinches de jeringa como Johnny Thunders o Willy De Ville las leyendas de su calaña viven al límite sin pose ninguna. Tal vocación de sinceridad -musical-, intensidad y excesos a ritmo infernal acaba por pasar factura al más brillante de los artistas, por no hablar de los inconvenientes que dicha actitud provoca en cuerpo, mente y alma de todo adicto a rock star. Años de dedicación que, en el caso de Herman Brood, saltaron por la ventana de un hotel de Amsterdam el día en que se suicidó.

Los incondicionales al romancero sudoroso de la vieja escuela -aquellos ritmos salvajes y sexuales que te sujetan por los huevos y te dejan sin respiración abrasándote dos o tres minutos la entrepierna- agradecerán la maravillosa capacidad vocal y desbordante mezcla de blues dicharachero, palpitante rock, soul-funk mutante, swing punk y diarrea nuevaolera que hace inconfundible el sonido de este fanático de Little Richard, Fats Domino, Jerry Lee Lewis, Mick Jagger, Sylvester Stallone y Cassius Clay. Si quieres sentir el aguijonazo de este suicida del rock'n'roll no tienes más que sumergirte en los surcos de discos como Street (Ariola, 1977), Shpritsz (Ariola, 1978) o Go Nutz (aquí arropado por el recientemente fallecido Kim Fowley) y tendrás tu inyección de rock en vena sin aditivos ni conservantes. Pildorazos del calibre de "Rock'n'roll Junkie" o "Born Before My Time" son la mejor droga posible. Sin duda querrás más dosis. Os recomendamos pasar el  mono degustando el film Cha Cha (1979) y comprobar en celuloide el estado y el protagonismo de nuestro genuino drogata. En la cinta europea actúa Nina Hagen como reclamo comercial de la época pero es el desarmante Brood quien factura las mejores canciones y protagoniza los momentos bárbaros de la película.



martes, 13 de enero de 2015

MACARRAS DEL SOUL: Adiós a Jo Jo Benson


Un príncipe desterrado del soul y el R&B ha hecho mutis. Su voz y figura quizás no fuese tan recordada como la de otros grandes artistas con los que estuvo de gira, BB King y Smokey Robinson entre ellos, pero no por ello deja de entristecernos su fuga. Cualquiera que cante como Jo Jo Benson solía hacer merece un reconocimiento a tumba abierta. Nacido en Alabama en 1941, Joseph Hewel, como así le bautizó su madre, aprendió el oficio cantando de crío en las iglesias como hicieron tantos y tantos futuros iluminados de la música negra. Cuando se enteraron en casa que el pequeño Joseph pasaba las noches en garitos y clubs de mala muerte ya fue demasiado tarde. No había vuelta atrás. A finales de los 60 montó el celebrado duo con la neoyorquina Peggy Scott y sacaron un puñado de sencillos que hoy son dinamita pura en cualquier guateque marchoso que se precie. Cortarían su relación en 1971, aunque la retomarían en los ochenta, pero ni el disco que sacaron en 1984 ni su regreso al negocio tendría repercusión alguna en critica o público. Son sus dos primeros discos los que sustentarán el peso de la leyenda. Nada más comienzan a sonar los iniciales zarpazos de "Soulshake" o los de la maravillosa "Pickin' wild mountain berries" que un poderoso ritmo del que no puedes escapar se apodera de tí. Canciones que levantan a los muertos.
La tambaleante carrera musical de Benson goza de una crónica macarrilla acorde a las historias de derrotados soulman de la vieja escuela que regresa al barrio en los años setenta. La fiesta da paso a la resaca, y ésta, a la pesadilla, y Jo Jo es tiroteado y herido de gravedad en un atraco a una partida de póker en la que mueren dos hombres que jugaban a las cartas con él. Se recuperó (incluso grabó algún disco en este siglo) y terminó sus días regentando clubs nocturnos. Descanse ahora en paz.

miércoles, 7 de enero de 2015

LISTAS: POWER-POP GLASEADO DE ÁNIMO.


¿RESACOSO?, ¿TRISTE?, ¿EXTENUADO? ¿DERROTADO, QUIZÁS?... NO ERES EL ÚNICO. NECESITAS UNA BUENA DOSIS DE VITAMINAS, YA!! TRANQUILO, TENEMOS LA RECETA.
EN ESTA CRIPTA TUMBERA OS HEMOS PREPARADO UN BREBAJE MILAGROSO DE POWER-POP GLASEADO MARCA DE LA CASA PARA EMPEZAR EL AÑO CON CIERTAS GARANTÍAS.
DOCE SUCULENTAS Y BURBUJEANTES CANCIONES PARA LEVANTARTE EL ÁNIMO, PARA QUE PEGUES UN PUÑETAZO EN LA MESA. UN CONTAGIOSO FESTÍN DE MELODÍAS PEGADIZAS, GUITARRAS REFRESCANTES Y LOZANA PASIÓN AL ALCANCE DE UN 'CLIC'. CANCIONES REDONDAS, CANCIONES PERFECTAS.


  1. "September Gurls"  (BIG STAR)
  2. "Surrender" (CHEAP TRICK)
  3. "Rock'n'Roll Girl" (THE BEAT)
  4. "Shake some action" (FLAMIN' GROOVIES)
  5. "Teenage Kicks" (The UNDERTONES)
  6. "Another girl, another planet" (THE ONLY ONES)
  7. "When you find out" (THE NERVES)
  8. "Friday on my mind" (THE EASYBEATS)
  9. "In the city"  (The JAM)
  10. "The last year" (STIV BATORS)
  11. "Poor little rich girl" (The BOYS)
  12. "Ráfagas" (Los BÓLIDOS)



jueves, 1 de enero de 2015

OBITUARIOS: En la despedida de Jack Bruce, Bobby Womack, Billy Rath, Jake Hooker, Joe Cocker y Paul Revere. Descansen en paz.

Jack Bruce (1943 - 2014)
El pasado 25 de octubre perdimos a JACK BRUCE, el primer CREAM en partir hacia las estrellas. El hígado del endiablado escocés aguantó hasta los 71 y ahí dijo basta. Su adiós es una auténtica lástima. Se nos va un cabecilla, un bajista, compositor y cantante formidable, una figura clave de la contracultura, otra de esas leyendas del rock&roll que automáticamente se hará inmortal. Cuesta mucho ser un rockero de pies a cabeza. Pero al final del camino, ser parte primordial de una de las más grandes y memorables bandas de la historia de la música moderna tiene su recompensa: Y esta no es otra que la eternidad. Canciones como "Strange Brew", "Badge", "Sunshine of your love" o "I feel free" alimentarán el espíritu de los vivos hasta el día del juicio final. Poco más se puede añadir, por nuestra parte prometemos estarle eternamente agradecidos por semejante legado. R.I.P.

Bobby Womack (1944-2014)
Suena "ACROSS 110th STREET" y sientes como una paz se adueña de todo. Es la voz bendecida del soulman de Cleveland transportándote a la luna en un cadillac segunda mano. Bobby Womack sufrió en sus carnes los triunfos y fracasos de la profesión. Su nombre estuvo ligado al de los Rolling Stones, Sam Cooke, Wilson Picket, Aretha Franklin, Janis Joplin o Sly Stone, llegando a codearse con éstas y otras legendarias estrellas del soul y el r&b antes de caer creativa y comercialmente, dando bandazos de aquí para allá, enganchado a la cocaína y a la música religiosa, hasta que Tarantino lo resucitase a raíz del film Jackie Brown (1997). Rompiendo todos los protocolos, el director de Pulp Ficcion hizo sonar ¡dos veces! dicho tema en su blaxploitation particular... y el mundo recuperó a un gigante, con pies de barro, pero gigante al fin y al cabo. Además, dicha elección tarantiana nos brindó un momento crepuscular, un hito del cine tumbero que jamás olvidaremos: Pam Grier paseando su espléndida madurez al ritmo de la calle 110. Tornado de canción y tornado de mujer. 

Joe Cocker (1944 -2014)

Otra poderosa y desgarrada voz del exceso que dice adiós en 2014 y a los 70 años. Que nadie se lleve a engaños, Joe Cocker, antes de convertirse en un cliché, en un chiste, en una marioneta de sí mismo, fue un excelente, fiero y rompedor cantante de soul al que muy pocos podían igualar sobre las tablas. Arrasó en el festival de Woodstock y se ganó el respeto de gente como los Beatles o Bob Dylan. En los 70's disfrutó dinamitando estadios. El agitado público que acudía a sus conciertos durante aquella década enloquecía con las frenéticas y salvajes interpretaciones que el desatado reverendo Cocker les dedicaba desde el púlpito. Luego se le fue la pinza... y el resto del "striptis" ya lo conocen. Desde estas páginas tumberas, con un poco de ayuda de nuestros amigos, queremos dejar constancia de la magnitud artistica del joven Cocker, rendir un merecido tributo a aquel virtuoso cantante de los sesenta lleno de nervio y contagiosa energía. Ahora sí, ya puede dormir en paz.

Billy Rath (1948 -2014)
Los apegados a la escena neoyorquina del CBGB queremos lamentar la muerte del que fuera bajista de los inolvidables Heartbreakers de Johnny Thunders. Entró en la pandilla de 'mother fuckers' en sustitución de Richard Hell y tras la disolución del grupo, previa rehabilitación de drogas duras y alcohol, creó bandas propias (The Blessed, Incognitos, The Waldos, The Heroes, Street Pirates...), colaboró en diversos proyectos junto a Nico (Velvet Underground), Lenny Kay (Patty Smith Group), y siguió intentándolo al lado de viejos camaradas de armas como Jerry Nolan, Walter Lure o Billy Rogers. Sirvan estas líneas para recordar con todas las de la ley al bajista que grabó en 1977 un disco tan esencial en la historia del rock and roll como fue "L.A.M.F.". Sin duda Billy Rath estará dando clases de bajo en el infierno al pardillo de Sid Vicius. 

Paul  Revere (1938 - 2014)
Paul Revere fue teclista y lider del mitico grupo de garage Paul Revere & The Raiders, banda que durante los años sesenta nos dejó piezas tan exitosas como "Just like me", "Hungry" o "Good Thing". Tan grande era su popularidad durante esa mágica década que incluso aparecieron en un capítulo de la serie televisiva de Batman (1966). Paul y el grupo continuarían en activo y, finalmente en 2010, entrarían a formar parte del Salón de la Fama. El jodido cáncer lo retiró para siempre de la escena pero nosotros seguiremos bailando el "Just like me" hasta reventar.

Jake Hooker (1952 -2014)

¿Se acuerdan ustedes del clásico "I love Rock'n'Roll"? Pues, claro. Seguramente habrán meneado sus traseros y postureado a base de bien con la exitosa versión de Joan Jett, pero que sepan, que fue Jake Hooker, guitarrista del grupo británico de los sesenta, Arrows, a quien debemos dar las gracias por haber compuesto inmortal himno rockero. 

martes, 23 de diciembre de 2014

CIENCIA FICCIÓN: PREDESTINATION (2014). Cronocrimenes desde las antípodas


Producción australiana ambientada en el fascinante mundillo de los viajes en el tiempo y las consabidas y complejas paradojas que esta clase de relatos encierra. Decir, que PREDESTINATION (Peter y Michael Spierig, 2014) no alcanza la categoría de 12 Monos (Terry Gilliam, 1995), por citar una de las cumbres del género, pero sin duda supera con creces propuestas de índole similar lanzadas a bombo y platillo como pudieran ser Minority Report (2002) en su momento, o Looper (2012) más recientemente. Por eso es de agradecer el esfuerzo de los hermanos Spierig por brindarnos esta nueva y eficaz vuelta de tuerca espacio-temporal tan notable como modesta.
Los que en su día celebramos con entusiasmo una "broma de culto" como Los Cronocrímenes (Nacho Vigalondo, 2007) entenderán el magnetismo, o el sinsentido, que esta clase de artefactos provoca en el tumbero ortodoxo. Estamos pues ante una película menor altamente recomendable. Un rompecabezas futurista en clave de serie B, basado en un relato corto del escritor de ciencia ficción Robert A. Heinlein (Forastero en tierra extraña, Amos de títeres, Puerta al verano...) y protagonizado por el mejor Ethan Hawke posible (Gattaca). Dicho sea de paso, la máquina del tiempo imaginada por H.G. Wells está camuflada aquí en el interior de un estuche de violín... ¿Se puede ser más romántico?


jueves, 18 de diciembre de 2014

MUSICALIA: Un biopic al uso (GET ON UP. The James Brown Story) y otro que no lo es (GREETINGS FOR Tim BUCKLEY)

Mientras contamos los días que restan para el incipiente estreno de "Love&Mercy" -el deseado y terapéutico biopic sobre Brian Wilson, uno de los más grandes artistas que ha dado la música contemporánea (llámese Pop o Rock) y al que dará vida en pantalla el figura de John Cusack interpretando al ex-lider de los Beach Boys en edad adulta (entre uno de sus muchos y jugosos alicientes)-  les proponemos un par de aperitivos musicalizados para ir abriendo el apetito. Una doble sesión de cine rock con dos títulos muy distintos entre sí, en todos los aspectos. Uno es un biopic al uso, mejor o peor, pero al uso, como acostumbran a hacerlos en Hollywood, ya saben, a lo grande, políticamente correcto, multigenérico (en el que podrás reir, llorar, cantar, bailar y disfrutar comiendo palomitas) y comercial, muy comercial, sin reparar en gastos de ningún tipo, apelando al típico guión en el que se fríen penurias y triunfos de una de las muchas y alabadas estrellas musicales de las que gozan en el país de los sueños, en este caso, un compatriota y pionero de la música Funk. El otro es un film independiente de bajo presupuesto, un relato freudiano, intimo y retrospectivo sobre un cantautor folk 'de culto', uno de tantos outsiders olvidados y  muertos, y el hijo de éste, abandonado vástago al que jamás conoció (que fuera del guión llegaría a convertirse en estrella fugaz del indi rock), y que para desgracia de la música, también abandonó este mundo prematuramente. Una película que dificilmente se estrenará en salas de cine. Así que suban el volumen de su pantalla o televisor y disfruten de la oferta cinemusical tumbera de la semana.


I FEEL GOOD (GET ON UP. The James Brown Story) D.: Tate Taylor. 2014. USA

Que se puede decir del Reverendo del Funk que no se haya dicho ya. Todos conocen la historia del florecimiento, ascensión y caída del arcangel negro. Sus contorsiones, espasmos y alaridos salvajes son leyenda de la música soul. El manido "sexo, droga y rock'n'roll" cobra aquí su máxima expresión. Todo lo que pueda aportar la película que no sepamos ya de Mr. Sex Machine se quedará corto. Con todo, prepárense para una sobredosis de música celestial, un sermón de ego, salmos desafiantes y actitud chulesca dificil de olvidar.
Como postre repasen el exquisito documental "The Night James Brown Saved Boston" (2008) y pongan colofón a la mejor de las tardes posibles.


GREETINGS FOR TIM BUCKLEY (Daniel Algrant, 2012) USA.

Toda liberación, artística o personal del hijo (Jeff), pasa por acabar con la figura del padre (Tim). Aunque no todo es tan simple para este chico tímido, melancólico y solitario que, perdido, busca su camino. En el amor y la música (verdaderos) semeja encontrarlo; me llueve que todo es más sencillo si tienes genes Buckley corriendo por tu cuerpo. En esta historia no todo es lo que pasó, pero es lo que en verdad pudo pasar. Esta no es una película folkie de los Coen. Es mucho más sencilla. Y encima, no se nutre de caricaturas, son músicos reales,.conocidos de unos pocos, personajes de verdad, artistas talentosos que hemos perdido. Asumido este hecho, unos verán la película de una manera y otros la verán de otra. En cuanto a calidad artistica, la película no pasará a la historia, cierto, sus carencias son evidentes, pero el sentimentalismo de un servidor no entiende de críticas en estos casos y hace que el valor de la misma se duplique.
Recomiendo al respetable completar el menú con el documental que rula por eMule sobre Jeff Buckley, que la BBC lanzó en 2002, y entiendan la devoción que sentimos en esta casa por el músico y compositor de esa obra maestra titulada "Grace".

domingo, 14 de diciembre de 2014

CUIDADO CON MR. BAKER. Un documental a la altura de la leyenda.


¡¡IM-PRE-SIO-NAN-TE!!... El documental rock de las navidades pasadas, presentes y futuras. La leyenda de Mr. Baker es la clase de porquería que necesitas regalarte, sin más. Lo tiene todo. Si creías que John 'Bonzo' Bonham fue el primero en poner de moda los solos de batería, que Keith Moon fue el más loco de todos los baterías locos, o que el estilo de Mitch Mitchell cambió la manera de pegarle al bombo y al platillo...estás muy equivocado. Espera a conocer las 7 vidas del jodido GINGER BAKER (Cream, Blind Faith) y verás. Su presencia en este mundo desafía toda lógica inimaginable. Podría decirse que el Rock sobrevivió a Mr. Baker y no al revés. La historia está llena de grandes hijoputas irresistibles, imperfectos y brillantes y este diablo está en lo más alto del escalafón, para lo bueno y para lo malo. Las voces autorizadas que salen en el film (Baker propinó un bastonazo en la nariz al periodista y director del documental cuando supo que éste incluiría el testimonio de otras personas en lo que él había considerado "su película") que sufrieron en sus carnes el haberse cruzado en el camino de semejante killer afirman sin pelos en la lengua que tal vez estemos ante el batería más importante del siglo XX (tanto del jazz como del rock'n'roll) pero, que como ser humano, deja bastante que desear. Vamos, que el tío este deja a su paso un reguero de odio, rencillas, calamidades, ruina y mal fario y que si se muere mañana se lo tendría merecido el muy cabrón. Le precede una intachable reputación de drogadicto incurable (preferiblemente heroína y en cantidades industriales), antisocial destructivo, psicópata y peligroso (huyen de su presencia esposas, ex-mujeres, hijos, groupies, compañeros músicos, productores, periodistas, camellos...), un as en el arte de dilapidar fortunas (en ranchos, cría de caballos, coches, orgías y drogas...), así como en el de arruinar negocios (el Estudio de grabación que montó en Lagos, Nigeria, (sic) y acabó 'regalando' a la mafia del país!!), amistades (Clapton, Jack Bruce, Fela Kuti...), matrimonios (dejó a su familia literalmente en la calle), carrera, trabajo ... ¡¡Y sin arrepentirse de nada!! Lo dice el menda al que deportaron de los Estados Unidos por insultos y calumnias a sus ciudadanos, salió por patas de Nigeria, Italia y Sudáfrica y es persona non grata en su propio país de nacimiento, Inglaterra, y en cualquier lugar del planeta en el que intente poner su tienda de campaña. Eso sí, a Ginger Baker no hay ritmo que se le resista. Está demostrado. Sus duelos con renombrados baterías de jazz (en lo más parecido a un combate de boxeo logró medirse 'mano a mano' con cuatro de esas leyendas y salir airoso), su visionario estilo y su influencia en el devenir del rock and roll moderno están fuera de toda discusión. Como dice el cartel apostado a la entrada de su casa: ¡Cuidado con el Señor Baker!, forastero.





martes, 9 de diciembre de 2014

DOSSIER: ROGER CORMAN Y SU FACTORÍA DE TALENTOS ( I ).




¿Qué tienen en común figuras de relumbrón del cine USA como pueden ser Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, James Cameron o Jonathan Demme? Pues tienen en común un hecho tan chocante como notorio: el arrancar sus carreras cinematográficas a las órdenes del incuestionable rey de la serie B, Mr. Roger Corman. Vamos, que por el taller para principiantes montado por este cinemaníaco caballero de olfato perruno pasaron en su día un generoso número de noveles artesanos, guionistas y jóvenes actores destinados a ocupar un lugar privilegiado en la historia del cine norteamericano, en el cine que más nos gusta. Una factoría de talentos al margen del Sistema, una nueva generación de cineastas y profesionales, educados en la contracultura de los años sesenta, que acabarían licenciados en la Universidad Corman aprendiendo el  gran negocio del circo con el Maestro (léase: preproducción, montaje, iluminación, composición, ritmo, publicidad, distribución, dirección, movimientos de "travelling", etc., etc., etc.).
Con este humilde dossier de ultratumba queremos repasar la lista de directores de primera fila (y otros tantos "de segunda" que dejaremos para una entrega posterior) apadrinados por nuestro 'proscrito' favorito. Expandirse más, sería recordar que Corman dirigió el primer guión de Robert Towne, produjo además tres guiones originales de Jack Nicholson (que apareció en el reparto de ocho de sus películas) antes de que Hollywood le descubriera en "Easy Rider", dejó que el 'lunático' de Dennis Hopper se foguease como segundo realizador en "The Trip".... y, puestos a seguir, diera crédito a un puñado de DESCONOCIDOS actores que pronto alcanzarían un peso específico en el devenir del cine estadounidense de la época, tan del gusto de esta casa, como Peter Fonda, el potro Stallone, Kun-Fu Carradine o Bill Paxton. Pero eso es otra historia...


- LOS HIJOS MÁS AVENTAJADOS DE LA FACTORÍA CORMAN:


  1. Francis Ford COPPOLA. Él y Monte Hellman son, cronológicamente hablando, los luego directores de prestigio que primero trabajaron para Corman (si bien al segundo todavía existe quien le discute la calidad de su trabajo). El papá de Sofia llevó a cabo una labor a las órdenes del abuelete productor de lo más diversificada. El primer sueldo se lo ganó remontando el film de ciencia ficción soviético Nevo zovyot (1959), de Mikhail Karzhukov y Aleksandr Kozyr, insertando y rodando escenas adicionales para su estreno en los EE.UU. Firmó bajo el seudónimo de "Thomas Colchart" dicha película que Corman rebautizó con el título de Battle Beyond the Sun, participando más adelante como ayudante de dirección (o técnico de sonido) en los caóticos rodajes a tumba abierta que Corman improvisó de manera sublime sobre los consabidos textos de Alan Poe y otros placeres de cosecha propia (Wild Races, The Tower ofl London, The Obsesión...). El curtido Coppola realizaría su ópera prima con el productor en 1963, tras mucho convencerle, aprovechando el éxito de Psicosis filmó la exploitation DEMENTIA 13. Así, a machetazos, se abriría paso en la historia del cine el futuro autor del Padrino.
  2. Martin SCORSESE. El neoyorquino trabajaría una sola vez con Corman. Bonnie and Clyde era el film de moda y Corman no tardó en realizar Mamá sangrienta para sacar partido al filón del cine policíaco retro que iniciara la péli de Arthur Penn. Le daría 6000.000 dólares de dichas ganancias al joven Scorsese, que venía de rodar dos films independientes que gustaron a crítica y mecenas (Who's That Knocking at My Door y Street Scenes), para que hiciese una película en la mísma línea. El resultado fue BOXCAR BERTHA (1972), y la historia del montaje, distribución y peripecias miles del rodaje del film necesitarían un reportaje especial, que por falta de espacio, desechamos. ¿Una activista de la América de la Depresión abocada a la delincuencia a partir de una historia real documentada en un libro, Sister of the Road, que parece ser jamás existió? Todo tan extraño y problemático como para que en círculos cinéfilos, incluido el del propio Martin, se avergüencen de élla. No así para este fanzine cochambroso, que la tiene en un altar.
  3. MONTE HELLMAN. El futuro firmante de esa obra maestra que fue Carretera asfaltada en dos direcciones (1971) y el genio de la serie B se hicieron amigos conversando sobre Nietzsche (sic) mientras paseaban en coche por la soleada coste californiana. Corman le produjo a Hellman su primer largo, Beast from Haunted Cave (1959), una monster movie que dio paso a una colaboración en dos reputados y desmesurados westerns, A Través del huracán (Ride in the Whirlwind, 1965) y El Tiroteo (The Shooting, 1966), y posteriormente a producir entre ambos el relato de culto sobre peleas de gallos Cockfighter (1974). Tan bien aprendió Hellman las lecciones del maestro, que luego sería uno de los productores de la ópera prima de Tarantino, Reservoir Dogs. Y luego dicen que estudiar con los mejores no da sus frutos. Por cierto, Hellman puso el doble de pasta que hubiese puesto Corman, faltaría menos.
  4. PETER BOGDANOVICH. El director de La última película (1971) tuvo que hacer diversos trabajillos para Corman antes de que este le produjera su primer largometraje, EL HÉROE ANDA SUELTO (Targets, 1968). Así, el que acabaría siendo uno de los realizadores más respetados del cine norteamericano de los setenta, vampirizó sci-fi soviéticas como hiciera Coppola, firmó bajo seudónimos, contrató un puñado de mozas drogatas que se paseaban por la playa de Carrillo disfrazadas de sirenitas y con conchas marinas tapándoles los pechos (para el film Voyage to the Prehistoric Planet (1965) que terminaría interpretando la recauchutada Mamie Van Doren), y quien sabe qué disparates más. Más de diez años después de darle el papel de su vida a Boris Karlof en Targets, y coincidiendo con un momento económicamente  malo de su carrera, Bogdanovich recibiría de nuevo el apoyo de Corman a la hora de financiar otra buena película: Saint Jack, el rey de Singapur (Saint Jack, 1979), film que cuenta con un Ben Gazzara ebrio y en estado de gracia. Como lo oyen.
  5. JONATHAN  DEMME. El notable firmante de Algo salvaje (Something wild, 1986), El silencio de los corderos (1991) y fastuosos documentales rock a mayor gloria de Neil Young o Talking Heads, debutaría como guionista escribiendo los libretos de varias películas producidas por nuestro famoso padrino. Bien fuesen samuráis motorizados (Angels hard as they come, 1971), revoluciones femeninas en selvas tropicales (The Hot Box, 1972) o blaxploitations afro-caucásicas protagonizadas por Pam Grier (Black Mama, White Mama; 1973) los guiones de Demme se especializaron en el popular subgénero de las "cárceles de mujeres". No es de extrañar que su debut se titulara LA CARCEL CALIENTE (Caged Heat, 1974) y rebosase de hembras en pie de guerra, morbo y mucha violencia. Vamos, lo que nos gusta a los bruttos tumberos.
  6. Joe  DANTE. De todos los cineastas de renombre citados hasta el momento que iniciaron sus profesiones bajo el paraguas financiero de Corman, parece ser que el director de Los Gremlins (1984), Aullidos (1981), Matinee (1993), Exploradores (1985) y demás entretenidas aventuras "para toda la familia", es el que más en serio se ha tomado las enseñanzas del maestro de la serie B. No hay más que echar un vistazo al conjunto de su obra y el cariz que ha tomado su carrera y, encima, conocer la reciente intención de Joe Dante, quien ha anunciado el proyecto de dirigir un biopic sobre Roger Corman, para entender el respeto y la admiración que le profesa. Supervisor de diálogos en la enésima coproducción cormaniana Manila, Fly Me (1973), codirigió con Allan Arkush (otro hijo bastardo de la Factoría del que tenéis sobrada información en anteriores páginas de este fanzine y que tendrá su sitio en  la segunda entrega de este dossier) Hollywood Boulevard (1975) para a continuación rodar un film que a estas alturas ya no necesita presentación alguna: PIRAÑA (Piranha, 1978), el insigne exploit de culto surgido a la sombra de la exitosa Tiburón (Jaws, 1975). La cinta primeriza de Dante no solo otorgó pingües beneficios a la empresa Corman sino que a día de hoy continua generando réditos, buenas críticas, nuevos adeptos y se ruedan remakes inferiores al original. El Hollywood de hoy le ha convertido en un "renegado", en otro "proscrito" y desaprovechado director pasado de moda... ¿Les suena de algo?
  7. John  SAYLES. Descubrí a este genial narrador de pequeñas grandes historias con el film Lone Star (1996). Quería más. A esta le siguieron las excelentes Honeydripper, Passion Fish, Matewan, Hombres Marcados..., y ya no paré. Entiendo que para muchos espectadores el que Sayles ruede sencillas historias sobre gente corriente, a años luz del 'cine comercial' que devora las salas, películas humildes pero combativas, que denuncian una forma de ser, de vivir y sentir la vida (y el cine al fin y al cabo), les acaben resultando poco atractivas o aburridas. Sayles no está por el "espectáculo gratuito". Así le va. Ser un autor independiente, valiente y sin "ambiciones" tiene su precio. Descubrir que este espigado outsider arrancó su trabada andadura, en este duro mundillo al que llamamos Cine, de la mano de Corman escribiendo para su productora los guiones de Piraña, La dama de rojo (The Lady in Red, 1979) y Los 7 magníficos del espacio (Battle beyond the stars, 1980), resulta de lo más llamativo, cuando menos para sus fans más despistados. Para nosotros, es un dato que aclara muchas cosas.
  8. James  CAMERON. De todos los hijos de Corman que salen/saldrán en este dossier Cameron es el que más se aleja de las doctrinas del cine de la factoría Corman. Decir que el guionista y realizador de Avatar, Titanic y otras monstruosidades millonarias está en las antípodas del ideal corman es quedarse corto. Lo único que parece haber aprendido bajo la batuta del maestro, temporada en la que desempeño funciones diferentes a las que pronto cimentarían su fama (decorador de escenarios en La Galaxia del terror; director artistico y creador de efectos especiales en Los 7 magníficos del espacio y poco más), es a ganar -y tirar- el dinero, a amasar fortuna sin tener en cuenta nada más. Se nota que faltó a muchas clases el amigo Cameron. Corman afirmaría que él hubiese sido capaz de hacer la superproducción Avatar con tan solo 3 millones de dólares y se hubiese ahorrado los 234 millones restantes que se gastó el director de Terminator. ¿Díganme ustedes quién es el genio aquí?
  9. Ron HOWARD. Otro que empezó muy bien y acabó sucumbiendo a la fama y a los delirios de Hollywood. Si comparan el último film de Howard "El Pato" (permítanme esta guasa), la reciente y automovilística Rush (ídem, 2013), con su debut como realizador apadrinado por Corman, en el cual además también asumía el papel protagonista: la disparatada comedia cannonballrolesca Grand Theft Auto (1977) entenderán porqué se fue al garete la factoría. Aquella divertida película no era más que el reverso barato de su más reciente largometraje. Podemos afirmar que estamos ante un claro ejemplo de talento agotado, de un despilfarro inútil de tiempo y dinero, de pérdida de interés, de egos desmedidos...  El cine era y sigue siendo el sustento de muchos de aquellos jóvenes cineastas que se iniciaron en la profesión al amparo, tal vez manipulados, pero a la vez protegidos, de un visionario que quería cambiar la manera de hacer, ver y entender el cine, de hacerles creer a todos que se podían cambiar las reglas. Cabría preguntarles a señores como Howard o Cameron qué fue de todo aquel amor y pasión que sintieron el primer día que entraron a trabajar para Corman... Si en algún momento son conscientes de su traición.                                                                                                                           
    Joe Dante

martes, 2 de diciembre de 2014

SERIES TV.: PENNY DREADFUL (1ª temporada)


Impaciente de mí tardé algunos capítulos en cogerle el gustillo... pero finalmente cedí y acabé poseído. Estamos ante un híbrido, refugiado en los límites del cine clásico, que mezcla terror sobrenatural, relato policíaco decimonónico y melodrama de época. Una historia a la manera de Alan Moore y su "Liga de los hombres extraordinarios", honesta y nada truculenta, trufada de misterios, ambientes sórdidos, literatura gótica explotation y abracadabras de Gran Guignol. Terror y romanticismo libres de todo mal copulan en un dramático uni(re)verso victoriano plagado de referencias (Mary W. Shelley, Bram Stoker, Oscar Wilde..) y geografías comunes al bestiario de nuestras vidas, al imaginario colectivo de todo amante al género. Suerte no ser el padre de esta criatura, de este bendito e increíble despropósito de serie. Piénsenlo. Un guión por el que bullen pistoleros del Oeste, poderosas médium, Hombres Lobo destripadores, seductoras vampiras albinas, exploradores aristócratas, maldiciones del egipto faraónico, guaperas Dorian Grays, monstruos de Frankenstein, Van Helsings de relumbrón (el legendario tumbero David Warner dando vida al estacador más famoso del siglo XIX), posesiones demoníacas, prostitutas tuberculosas, misteriosos mayordomos africanos de rostro tatuado... todos perpetrando sus fechorías, atrocidades y (des)propósitos de la manera más sangrienta, poética y atractiva posible. La empresa no es moco de pavo. Cada capítulo es un lento tour de force por ensamblar cada pieza del puzzle de manera que el experimento diabólico cuaje.


 Los 8 episodios de la primera temporada de PENNY DREADFUL (John Logan, USA. 2014) han dejado nuestras entrañas al descubierto. El perturbador erotismo de Eva Green (Vanessa Ives) levanta pasiones hammernianas. Queremos más corsés. Más jirones de niebla. Más tugurios y antros. Más fumaderos de opio. Más cadáveres, autopsias, cuerpos mutilados, cartas del Tarot, navíos anclados en el Támesis, colmillos, candelabros y demás horrores del granguiñolesco teatro londinense.
Suerte al guionista también.

viernes, 28 de noviembre de 2014

PAPELES: OTRA NOCHE DE MIERDA EN ESTA PUTA CIUDAD (NICK FLYNN)


- OTRA NOCHE DE MIERDA EN ESTA PUTA CIUDAD (anagrama. 2004).
Galopando a todo trapo sobre comas y puntos. Atrapado entre puñeteras palabras que ya no te sueltan. Devorando otra novela de mierda en mi puñetero y cómodo sofá de moka. Resoplando. Meditando al borde del precipicio. Esta no es más que otra de esas crónicas de una vida ¿perdida?. Un relato subterráneo de provocador título, irónica desesperación y sensual triunfo. La clase de libro noctámbulo y marginal que nos obligamos a leer. Un trasiego de alcohol, drogas, padres estafadores, madres suicidas, padrastros trapicheros, blanqueo de dinero, albergues para indigentes y cartas desde el talego.
Nick Flynn (Scituate, Massachusetts, 1960) construye -al tiempo que recapacita- una dolorosa y fulgurante historia de abandono. Pero en esta investigación no hay espacio para la caridad, créanme. El autor escarba en su basura, en su mierda, pero ésta no salpica con la intensidad de un Bukowski o un Hubert Selby Jr. Con todo, cierra una herida y salda sus deudas. Deudas que contraen los hijos con sus padres.... los lectores con la buena literatura.


domingo, 23 de noviembre de 2014

EN BUSCA DEL CINE PERDIDO: EL CAMINO DE CUTTER ("CUTTER'S WAY". Ivan Passer)

Los 80 dejaron huella en este cabronazo que suscribe. Dirán lo que quieran pero este bicho raro y gruñón sobrevivió a tal vapuleada década rodeado del calor cinematográfico (y buena música) que todavía hoy desprenden títulos como Rumble Fish, El Resplandor, Deliverance, ¡Jo, Que Noche!, París-Texas, Mad Max, Manhatan Sur, El Corazón del ángel, La Cosa, Blade Runner, Los Goonies, Blue Velvet, Toro Salvaje, Conan el Barbaro, Indiana Jones, El Hombre Elefante, Terminator, La Misión....y la tira que falta. ¡Uff! Imagínense lo 'aburrido' que debió de resultar los 80 para este menda. Por eso descubrir que se nos había pasado por alto un film tan formidable como EL CAMINO DE CUTTER (1981), resultó ser todo un sorpresón. Sí, en los terribles 80 se hizo gran cine, señores. Tan solo hay que querer, buscar y encontrarlo. Inténtenlo con este film del checo Iván Passer (Stalin, Silver Bears) para salir de dudas. El realizador jamás alcanzaría las cotas artesanales que alcanzó con esta rareza de thriller, film noir artesanal, diurno y seductor. De hecho, puede que fuese el título que le arrebatara las ganas de seguir contando historias de manera distinta a los demás, el film que acabaría por castrarlo como autor. Pocas películas estrenadas aquel año fueron tan maltratadas por la crítica como Cutter's Way. De nada sirvió que los intelectuales franceses la elevaran a los altares del cine negro norteamericano, género que por entonces languidecía de manera terminal. La verdad es que cuesta sumergirse en la historia (... y esa estética neochentera), entender esta película en aquel entonces debió ser un reto para muchos espectadores. Su mejor aval es el paso del tiempo, que permite valorar trabajos arriesgados como éste como se merecen. Le ocurre a muchas películas que ganan con el paso de los años. O éso o que me he vuelto ciego y solo veo lo que quiero ver. Puede ser. Créanme que para un acérrimo seguidor del trabajo de Jeff Bridges cualquier cinta que tenga en nómina a "El Nota" será totalmente digna de visionado. A tumba abierta con él. Un actor tan grande como una montaña, que ha sabido crecer y madurar en su arte como pocos han logrado. Bridges no es aquí ni la mitad de actor que acabaría siendo, pero aún así está soberbio en el papel que da vida al confuso Cutter del título. Y ahora lo inesperado, lo inaudito, lo sublime, que no es otra cosa que la interpretación "a lo Brando" de John Heard. Y con ello otro misterio, ¿porqué este correcto secundario jamás volvería a brillar como lo hizo en esta peli?. En esta casa se le recordará como el tío que se merendó al Nota. Para mayor disfrute tumbero han de verla en V.O. (su doblaje al castellano es reciente, ridículo e indecoroso).


lunes, 17 de noviembre de 2014

JOHN WATERS ESTÁ DE VUELTA: "CARSICK"

"El profeta del Mal Gusto", "El pontífice del cine trash", "El Autoestopista Sexagenario"... regresa triunfante. .John Waters es un génio único e incontestable. Su desbordante y agotadora travesía por los bajos fondos del cine gamberro norteamericano nos ha deparado una serie de (des)aventuras descomunales repletas de personajes imposibles fruto de una pervertida e hilarante mente y una percepción extrasensorial del entertainment solo al alcance de los elegidos. Atrás quedan 'cagadas' para el recuerdo y películas de neoculto que dan crédito del carácter transgresor, paródico y deliciosamente provocador del autor de Pink Flamingos, Hairspray, Pecker, Cry Baby y otras arrebatadoras ceremonias neanderthales de rechupete. Pero el pasado no cuenta. Y si no que se lo digan a John Carpenter, Walter Hill y demás compañeros de profesión injustamente prejubilados por el cine hollywodiense actual. Los han dejado de lado, sí, pero todavía les queda algo de mecha a estos maestros de los 70's; tendrían mucho que decir si les dejaran.

Lejos de hundirse en la crisis de la mediana edad, nuestro querido Waters supera su ostracismo como realizador escribiendo. Se publica ahora en nuestro país "CARSICK" (Caja Negra), su nuevo y dicharachero libro. Si ya nos había deslumbrado con "Majareta" (Anagrama, 1990), con este road book se desata la locura. Waters está de vuelta y su escritura retrata el buen estado de forma en que se encuentra nuestro vecino preferido de Baltimore. Aunque sea en formato papel, Carsick nos devuelve al cineasta que todos conocemos y profesamos. Porque señores, lo mejor, lo peor, y lo que realmente sucedió (así titula John los respectivos 3 capítulos de esta lectura) durante los nueve días en los que este solitario abuelete de ¡66 tacos!  tardó en cruzar EE.UU. a dedo -desde su casa museo de Baltimore hasta San Francisco- no tienen desperdicio. Díganme si no es de locos embarcarse en semejante viaje cuando ya nadie hace estas cosas a día de hoy. ¿Se aburría? ¿Pasó miedo? ¿Qué diablos estaba pensando?...Su respuesta de rutero tarado sin temor a psychokillers no se hizo esperar: "Lo realmente terrorífico es quedarse en casa".
John Waters es la clase de tipo que conspira para matarnos desde que nacemos. Gracias a su osadía recalcitrante seguimos disfrutando de dosis de gamberrismo a granel. Trescientas psicotóxicas páginas por las que desfilan actores porno en retirada, convictos de vergas descomunales, policias que cabalgan tornados, abuelas secuestradoras, extraterrestres sodomitas, veteranos del vietnam, granjeros palurdos, republicanos en Corvette, hoteles baratos de carretera, almuerzos en McDonald's y... "personas que prefieren hablar antes de escuchar la radio". Una vez más, el talento de este apátrida nos ha dejado majaretas.

EPÍLOGO: Algún día había que hablar largo y tendido sobre las casas museo que se gastan algunos de nuestros tumberos preferidos. Si la de Lemmy Kilmister guarda una nutrida colección de parafernalia militar (maquetas, uniformes, espadas, dagas, mosquetes, cañones, insignias,....) apelotonada entre tesorería musical de alto voltage; la del señor Forrest J. Ackerman está decorada a honrar todo lo relacionado con la historia de la ciencia ficción y  fantasterror más asombroso; y así sucesivamente..., el hogar del solterón John Waters es un vergel digno de figurar en las guías de museos locales en la Baltimore que retrató The Wire. Lástima que no estemos invitados. El volumen de artilugios de cuero, fetiches glam, vinilos pim-up y trofeos cinemaníacos de sus películas harían sonrojarse a la mismísima Elton John. Pasearse entre montones de libros apilados por los todos los rincones contemplando fotografías de Leif Garrett (¿recordáis "Tres en la Carretera"?, pues a mí me da que pensar), retratos drag de Divine, metralletas Tommy originales (utilizadas por todos los grandes rebeldes: Dillinger, Bonnie & Clyde..), muñecos de Chucky (el 'asesino de goma' al que puedes mirar pero no tocar) ...y hasta ¡¡ una silla eléctrica auténtica!! que seguro adquirió pensando en sentar allí algún día a Iggy Pop.



domingo, 9 de noviembre de 2014

CATARSIS DOCUMUSICAL A TUMBA ABIERTA


- UNDERGROUND. La ciudad del Arco Iris (2003).
Hippies lisérgicos del mundo entero acudían en tromba a la oscura y franquista España de 1967. Las bases militares que los norteamericanos tenían en el sur de la península ejercieron (sin que Franco lo hubiera previsto) de 'mercado negro', de puente cultural, para que unos pocos de privilegiados jóvenes sevillanos intercambiaran psicodelia, drogas y rock'n'roll. Al mismo tiempo que en las calles de San Francisco en la Sevilla de 1967 se leían importados poemas de Gigsberg, se trapicheaba con LSD, se okupaban edificios y casas abandonadas, se montaban grupos de rock y aparecieron los primeros nudistas, ecologistas, anti-belicistas y demás fauna autóctona underground . El 'verano del amor' fue bonito mientras duró. Ver para creer. (Atención a las apariciones de 'personajes' de nuestra política que en su momento se subieron al carro del hippismo y que hoy tienen el morro y la vergüenza de contárnoslo)
Lo mejor: enterarse de que una vez existió un grupo de rock psicodélico español en tiempos remotos y siniestros tan cañero como Blue Cheer. Tal bombazo patrio se llamaba SMASH (los barceloneses Máquina! también merecen mención especial). Lanzado como "cara A" de un single, su tema "I Left You" todavía retumba en mi cabeza.

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- LAST DAYS HERE (Don Argott, Demian Fenton; 2011)
Creíamos insuperable un film como "This is Spinal Tap"(Rob Reiner; 1984) hasta que apareció el documental sobre Anvil ("Anvil! The Story of Anvil"; 2008) y lloramos de alegría. Hace un tiempo nos llegó al alma la majestuosa, inverosímil, tragicómica, y esperpéntica "Last Days Here"(2011) y con ella podemos presumir de tener la Santísima Trinidad al completo. Qué descojone de película, oigan. ¿Les suenan Pentagram?.. ¿Conocen a Bobby Liebling?.. Pues atrévanse a descubrir la sorprendente historia de sexo, drogas y rocanrrol que rodea, persigue y castiga a un 'perdido' jevi y su banda de toda la vida. Decir que el visionado de este documental es obligado para todo tumbero que se precie. Un festín de imágenes, diálogos y sonido que alcanza su punto álgido con el tema que da título a la cinta. El citado Last days here ya se encuentra entre mis canciones preferidas de la historia del rock. Amén.


- 160 METROS. UNA HISTORIA DEL ROCK EN BIZKAIA  (Alvaro Fierro, Joseba Gorordo; 2014)

¡bat bi hiru lau!...Necesario y aplaudido reportaje documental que sirve para refrescarnos la memoria y navegar por los márgenes de una escena musical nacida allá por finales de los 80, principios de los 90, a un costado del río Nervión (Bilbao, Bizkaia) a la que denominaron Getxo Sound. Los 160 m. del título venían a separar dos vertientes musicales radical y diferencialmente opuestas entre si. Mientras en una orilla brotaban de entre los escombros del metal y los Altos Hornos las molestas ratas del punk identificadas con la engañosa etiqueta de Rock Radikal Vasco (con Eskorbuto a la cabeza), en la franja izquierda, más moderna y estudiantil, crecía una escena a parte. Bandas anti-kalimotxo tan primordiales como Los Clavos, Cancer Moon, Los Bichos, El Inquilino Comunista, Gravestones, Undershakers..., bebían, al contrario que sus vecinos, de fuentes indie norteamericanas que por aquel entonces irrumpían con fuerza en el rock mundial (Pavement, Sonic Youth..) y cantaban en inglés (lastre del que se arrepentirían con el tiempo muchos de los músicos implicados). De todo este esplendor sonico -una gran variedad de estilos que engloban bandas de punk-rock, garage, grunge, noise, blues, pop,..-  tan solo quedan unas pocas brasas de lo que llegó a ser una enorme hoguera esparcidas por ahí. Una de esas voces legítimas -y bien cuerdas- que vivió esos días de gloria salvajes es la de Juancar Parlanque, guitarrista y miembro fundador de Los Clavos. Su disco debut "Revolution nº 10" (1991) suena igual de fresco y enérgico a día de hoy y sirve para resumir buena parte de esta historia...  Que ya faltaba, coñi.


- COSMIC PSYCHOS (BLOKES YOU CAN TRUST) 2013.

Garrulos mecánicos del mejor rock pedregoso y resacoso salido de tierras australianas los Psicóticos Cósmicos son uno de los grupos preferidos de este cochambroso fanzine. Quien haya presenciado, vivido, a estos bulldozers del punk-rock entenderá el estatus 'de culto' que rodea todo lo relacionado con estos tres desalmados. Suerte la suya. Si todavía no te han 'desvirgado' espera a verles en este documental.


- CHARLES BRADLEY: SOUL OF AMERICA (Poull Brien. 2012)
Con motivo del 62 cumpleaños del soulman el film sigue los pasos que anteceden al primer lanzamiento discográfico de músico nacido en Florida. Con el extraordinario "No time for dreaming" (2011)  le llegó el reconocimiento y la 'fama' que tanto tiempo anduvo buscando. La historia de este señor mayor es de esas historias increíbles y hermosas que le ocurren a otras personas (y en otros países, vamos). La vida de Charles Bradley es de película: Imitador de James Brown en bares y tugurios chungos, vagabundo a tiempo parcial, sufridor, desafortunado en el amor... su vivir solitario y precario (cuida de su madre anciana) con final feliz conmueve al melómano más honrado.

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