martes, 28 de octubre de 2014

A PROPÓSITO DE "MALMHAUS" (2013). El poder sanador del heavy metal


- MALMHAUS (Metalhead, 2013) D.: Ragnar Bragason; País: Islandia.

Rebobina a los 80. La llama prendida del heavy metal llama a tu puerta. La música del Diablo como terapia adolescente frente a todo lo demás -familia, enseñanza, entorno, dogmas, negaciones, desamor...- ¿Lo recuerdas?. Riffs como aguijones clavándose en tu cerebro de mosquito. Las 'poses' y alaridos de Rob Halford (al que un día juraste lealtad eterna). Los parches de Eddie cosidos de propia mano a tu chupa vaquera. Paredes infestadas con los posters de tus "bestias" preferidas  -Wasp, Maiden, Venom, Motorhead, Kiss (maquillados), Manowar, Sabbath, Dio, Saxon, Megadeth, Accept...- adornaban el Santo Sepulcro de tu habitación. La llave siempre echada. Ningún impío osaría profanar tus aposentos sin permiso. Un templo de vinilos y tachuelas. Un mausoleo de cintas de cassette, chapas del 'mercadillo' y muñequeras de cuero negro. El nido materno. ¿Te acuerdas?... Atronando a los vecinos a la hora de la siesta. Mosqueado con tus viejos. Odiando a todo el mundo. Volándoles la tapa de los sesos. Pinchando a cañón Breaking the law mientras maldices hasta el último de los mezquinos. Fantaseando con volar por los aires tu aburrido pueblo. Con quemar el colegio... Con nacer de nuevo. Ocurrió en tus sueños mientras dormías despierto. Cuando Lita Ford desnudaba para ti sus preciosos pechos. Aquel poder de ser joven y rockero... ¿Te acuerdas?... Ocurrió hace demasiado tiempo, lo sé. Antes de que las huestes del mesiánico suicida Cobain pregonaran su rock amargado desde la MTV en puñeteros CD's. Así, de golpe y porrazo, volaron mis dieciséis. Una adolescencia repleta de rechazos, sufrimiento, incomprensión y acné. La "cara B" de una infancia marcada a hierro. Toda aquella música diabólica con la que crecí -y resistí- guarda un lugar preferente en mi colección de discos. Montones de recuerdos que desempolvo muy de cuando en cuando, invadido por la nostalgia de un "Holly Driver", "The Ultimate Sin" o una mágica "The Trooper". Momentos de fragilidad que llegan con el visionado de películas como esta. ¡Quién la pillara con trece años! Les sonará trasnochada y desafinada a muchos de nuestros hijos  (y me temo que pasará inadvertida para el resto de 'almas en pena') pero lo que subyace en el interior de este cuento jevi, de esta hermosa rareza parida del frío norte islandés, consigue que este canoso y cansado cuarentón de lagrimal sensible que les subscribe se vuelva melancólico y se permita la licencia de contárselo. Disfrútenla. Y a todo volumen.



domingo, 19 de octubre de 2014

10 TEMAZOS PARA 100 MINUTAZOS.


Les proponemos un salto en el tiempo... teletransportarse con nosotros a las catacumbas de la comercialidad, a una etapa del pop-rock atestada de bandas y músicos sin ataduras ni complejos. Rockeros sin prisa que alargaban sus canciones hasta el infinito y más allá, cuando el límite de velocidad lo marcaba el talento indomable de cada uno y nada ni nadie se interponía en su camino. Aquellos grupos, compositores e intérpretes del pasado mamútido fueron capaces de grabar inmortales himnos de rock&roll atrapando al oyente en un réquiem de melodía y emoción, centrifugándole la mente y poniendolo en órbita de manera elegante, sofisticada y arrolladora. Solo había que cerrar los ojos y dejarse llevar por el poder de una fórmula mágica capaz de atravesar universos.
Son tantos los grupos y bandas improvisando y dando rienda suelta a su sedada imaginación, probando y elaborando pócimas con total libertad -y a todos los niveles-, que resulta muy difícil elegir tan solo dos puñados entre tanto material anti-radiofónico. Dicho esto, hemos preferido omitir en nuestra lista títulos 'en vivo' y también exitosos clásicos de siempre que superan con creces el meridiano de los 10 MINUTOS como "In a gada da vida"(Iron Butterfly; 17:02), "Get Ready"(Rare Earth; 20:06) y todos esos mastodónticos pildorazos de rock and roll parasicológico y lisérgico perpetrados por bandas legendarias que a buen seguro estarán en mente de todos ustedes: Pink Floyd, Led Zeppelin, King Crimson, Yes, Génesis... Es así como hemos confeccionado una apresurada lista de 10 canciones tumberas 100% ROCK'N'ROLL que rondan, alcanzan o superan (por poco) los 10 minutos de duración. Todas maravillas del ayer, orgasmos en la cima del rock..., fórmulas que se fueron al garete como el entristecido y apresurado resto del mundo. Compruébenlo ustedes mismos, si es que encuentran un rato libre.


MIS 10 CANCIONES DE 10 MINUTOS (+ ó -)

1.- LOVE AND ONLY LOVE (Neil Young)................................................................10:08
¿Quién puede poner freno a una locomotora embalada hacia la estratosfera? El chamán canadiense a lomos de su caballo loco obra el poder de manipular el tiempo y el espacio a su antojo... ralentizándolo, acelerándolo, enmascarándolo. Canciones supremas, que como ésta, jamás querrás que se terminen.

2.- STATION TO STATION (David Bowie).................................................................10:02
¡Pasajeros al tren!...El Bowie post-Ziggy nos retó una vez más en la pista de baile  y salió victorioso, eso sí, las razas paganas de la noche tendrían que esperar hasta las cinco de la madrugada antes de entrar en glorioso trance. Apoteósica canción de principio a fin... Aunque a algunos esto les suene a Marte.

3.- I HEARD IT THROUGH THE GRAPEVINE (Creedence Clearwater Revival).........11:04
Qué chalados prodigios aquellos músicos de rock... Tanto concebían un nº1 mundial de escasos tres minutos como te engendraban un hit de ventas de minutada imposible. Medio siglo después no han perdido un ápice de magnetismo y suenan cada día mejor. ¡Cosmo's Factory forever!

4.- LORD OF THE AGES (Magna Carta)......................................................................9:53
No podía faltar el barbitúrico cóctel psicodélico-progresivo proveniente de las islas británicas. En este caso son los londinenses Magna Carta (activos desde el 69) quienes pondrán a prueba vuestra paciencia telúrica con esta pasada de tema. A medida que el volcán vaya despertando de su letargo escupirá magma y gases letales que desatarán la locura y te erizarán el vello pubico.

5.- NEW YORK CITY SERENADE (Bruce Springsteen)...............................................9:56
De cuando el salvaje e inocente Boss bailaba en la calle E al ritmo de su mítica banda mientras los petas surgían efecto y los perritos estaban todavía calientes. Atención a estribillos, melodías, gritos, coros y punteos multiusos de emociones fuerte.

6.- HURRICANE (Bob Dylan)....................................................................................... 9:08
Mientras el resto de los mortales se rompen la próstata para componer esa canción pop de 3 min. que les redima del olvido y les abra las puertas del cielo de par en par al bueno del Sr. Zimmerman le salían del culo hervores de largo recorrido sin dilatación aparente. ¿Su secreto? Tomarse su tiempo.

7.- FREE BIRD  (Lynyrd Skynyrd).................................................................................. 9:08
Momentos como este son por los que merece la pena vivir... y morir. Free Bird, como toda obra de arte verdadera, traspasa los límites del control. Bella, vitamínica, poderosa, hechizante, reconfortante..., no existen palabras para expresar la alegría, el sentimiento de libertad y, a su vez, el poso de nostalgia triste, que transmite sublime canción.

 8.- VOODOO CHILD (Jimi  Hendrix)...........................................................................14:50
Pacificador del blues, el soul, la psicodélia, el rock y el rhythm&blues. Coloso de las seis cuerdas. Unificador de distintas étnias y clanes urbanos. Pionero de color en un mundo en blanco y negro. Un genio de la Historia de la humanidad que no se enseña en las escuelas.

9.- OH  WELL (Fleetwood Mac).....................................................................................9:06
El veneno poco a poco va surgiendo efecto. A merced de un encantamiento premeditado de Peter Green y sus compinches nos sumergimos por una escalinata sin temor al vacío. El blues como vehículo de unión. Sobran las palabras.

10.- ABRE LA PUERTA (Triana).....................................................................................9:52
Uno de los grupos más infravalorados de este negocio. Jesús de la Rosa me atrapó siendo un mocoso con sus letras y música extrasensorial y mi percepción del Universo cambió por completo. Este es mi último torpedo de la lista, la guinda al pastel. "I'm Going Home"(Ten Years After) podría ser un buen epitafio.



domingo, 5 de octubre de 2014

(CINE CLÁSICO): ODDS AGAINST TOMORROW (1959) Marchando una de Robert WISE...



APUESTAS CONTRA EL MAÑANA (Odds Against Tomorrow, 1959) es una pequeña obra maestra en la filmografía del centenario director norteamericano Robert Wise (1914-2005), un tipo sencillo, modesto, un currante del cine, sin demasiadas ambiciones dentro de un oficio, de un arte, que tanto ensalza la figura del filmmaker como la devora sin piedad al más mínimo resbalón o vaivén del artista. En fin, no sé a que viene ese "olvido" de ciertos expertos cinéfilos cuando borran al autor de "Marcado por el odio"(1956) de los primeros lugares de las listas que nombran a los más grandes directores norteamericanos del cine clásico. Para nosotros tumberos no existe duda al respecto: el nombre de Robert Wise debe figurar al lado del de Orson Welles (¿a que no se imaginan quién figura como montador de Ciudadano Kane?), Sam Peckinpah, J. L. Mankievicz, Howard Hawks, John Ford, John Huston, y demás incontestables creadores del séptimo arte made in USA, lamentablemente ya desaparecidos. Y es que la obra de Robert Wise, al igual que la de muchos otros extraordinarios orfebres del Hollywood "B" que dejaron su imprenta en el Boulevard del Cine "A" (como Sam Fuller, Robert Siodmak, Roger Corman,  Richard Fleischer, Aldrich, Val Lewton ...), ha sido siempre discutida (cuando no se ha visto subestimada o menospreciada) precisamente, por todo aquello por lo que a nosotros nos fascina el trabajo de un director: Que en el caso de Wise es el don innato para sacar petróleo de cualquier género en el que se inmiscuye, rodando a discreción y sin interferencias ajenas toda clase de películas de alto y bajo presupuesto. Especialmente, cuando se trata de imprimir estilo a iluminarias cintas de terror (El regreso de la Mujer Pantera, 1944; El Ladrón de cadáveres, 1945; The Haunting, 1963; Las dos vidas de Audrey Rose, 1977) o de regalarnos ciencia-ficción comprometida (Ultimátum a la Tierra, 1955; La amenaza de Andrómeda, 1971), géneros éstos siempre mal vistos por el critico de arte. Medio siglo de "conformidad" nos brindó el bribón... a gatas por westerns sombríos (Sangre en la luna, La ley de la horca), planeando en comprometidos y seminales dramas contra de la pena de muerte (¡Quiero Vivir!,1958), entretenido cine bélico y de aventuras (Las Ratas del desierto, El Yangtsé en llamas), revitalizando el cine musical (West Side Story), perfeccionando el biopic -en este caso la vida del boxeador Rocky Graziano (Marcado por el odio, 1956)-, etc.,etc de contiendas. Y así hasta morirse de viejo, con el mérito que tiene en ese mundillo de fieras y buitres codiciosos, con casi medio centenar de propuestas en el jergón y una reputación a prueba de balas. Basta con echar un vistazo a la lista de grandes estrellas que dieron el callo por este padre putativo del cine de género (fetiches tumberos tales como Steve McQueen, Paul Newman, William Holden, Richard Widmark, Joseph Cotten, Robert Ryan, Robert Mitchum, Peter Fonda, Warren Oates, Jean Simmons, Natalie Wood, Shelley Winters ...) para doblar la admiración que sentimos por el director de Two People (1972).


-ODDS AGAINST TOMORROW  deja clara la elegante categoría del cineasta nacido en Winchester, Indiana,el  un thriller negro ambientado en el mundillo de los atracos perfectos y las femmes fatales de rechupete, al que añadir un reparto estelar (secundarios incluidos) en el que sobresale el trío protagonista compuesto por Harry Belafonte, Robert Ryan y Shelley Winters, orquestados a las mil maravillas por la barita mágica de Mr. Wise (¡¡esos picados y contrapicados heredados de orondo Welles!!) y, como no, fortalecidos por un estupendo trabajo de guión. Uno de los coautores de la trama, de este aquelarre de 'perdedores con un plan', es el truncado Abraham Polonsky (que escribió y dirigió una cinta de culto llamada Force of Evil (1948) también de obligado visionado), autor rebelde y marginado que acabaría siendo 'cazado' por los de arriba víctima de sus rojas actividades. Lo dicho, no se pierdan ninguno de los títulos aquí citados y dedíquenle en su cumplecentenario una 'Sesión de Tarde' al señor Wise. Tienen la leche donde elegir... No se arrepentirán. 



lunes, 29 de septiembre de 2014

EN BUSCA DEL CINE PERDIDO: "ÚLTIMOS DÍAS DE LA VÍCTIMA" (Adolfo Aristaráin, 1982)


Un poco de ternura y Mendizábal (Federico Luppi) se nos desarma. Él, asesino profesional a sueldo de políticos y empresarios mega corruptos, sicario pulcro y sabio que vende su pistola a quien la pueda pagar, un individuo que normalmente cuando tiene que matar es por algo... acabará disolviéndose como un azucarillo víctima del afecto y la seducción. Este solitario necesitado de amor, hundido en sus muchas contradicciones, pronto se dará cuenta de que algo no funciona con su nueva víctima, que quizás este nuevo objetivo no sea tan "matable".

Estamos ante uno de esos densos y perversos thrillers de culto que nos vuelven tarumbas. Un deslumbrante neo-noir argentino de tono muy contenido y sin apenas diálogos, basado en la novela homónima de Jose Pablo Feinmann y dirigido a quemarropa por un Aristaráin en estado de gracia. Podía haber sido giallo italiano, yakuza-eiga japonés, si acaso film-noir francés... pero es cine negro de La Plata. En "ULTIMOS DÍAS DE LA VÍCTIMA (1982)" se aprecian referencias genéricas y visuales que la emparentan con títulos que están en nuestra lista de clásicos canallas: Scorpio (Michael Winner, 1973), Hard Contract (S. Lee Pogostin, 1969), Point Blank (John Boorman, 1967)... Aunque la más evidente de todas esas influencias repose en la obra maestra de Coppola "La Conversación" (1974), y, rebuscando un poco más, en un film hoy olvidado de Robert Mulligan titulado "El Hombre clave"(The Nickel Ride, 1975), interesante película que rara vez se menciona cuando se analiza la obra del director de "Matar a un ruiseñor". Incluso habrá quien sincronice "La Ventana Indiscreta" (Rear Window; Alfred Hitchcock, 1954) con toda esta historia negra de la Pampa...


CURIOSIDADES DE UN THRILLER DE RESONANCIAS METAFÍSICAS ...

- "¡CÓGEME, CÓGEME!" ("¡Fóllame, fóllame!")... Era la primera vez que se decía algo así, tan crudamente, en el cine argentino (Aristaráin tuvo que ensuciar un poco el sonido en dicha escena entre Soledad Sylveira y Luppi para que no se notara tanto). Debido a alusiones sexuales de este tipo la película tuvo algunos problemas con la censura, pero a cambio de modificar alguna secuencia, pasaron por alto otras cosas: como los símbolos militares en el escritorio del tio que le paga a Luppi por matar gente...

- LA CINTA gustó a críticos y crítica (ganó el festival de Huelva), pero en taquilla, sobre todo en Argentina, no funcionó tan bien como el anterior trabajo de la dupla actor/director, "Tiempo de revancha". Adolfo lo achaca a que el estreno se produjo en los mismos días en que empezó la guerra de Las Malvinas...
- ... Aunque otros apuntan a que el motivo de que no gustara tanto al público se debió al cambio de arquetipo de Luppi, convertido en un asesino con el que resultaba dificil identificarse. Por cierto, Don Federico está inconmensurable.


lunes, 22 de septiembre de 2014

EL RINCON DEL PINCHADISCOS: "I hate freaks like you" (Dee Dee Ramone)


Dee Dee fue el ramone más subestimado. Solo los necios se atreverían a restarle el mérito que le corresponde, pues todos los tumberos sabemos que los salivazos más pegajosos provenían del insalubre cerebro del bajista y miembro original. Tras su despedida (dejémoslo ahí) es justo decir que comenzó la inevitable cuesta abajo de la banda neoyorquina (vale, las canciones que firma su sustituto CJ y alguna otra más de Mondo Bizarro no están mal). Mientras sus hermanos de sangre exprimían la fórmula familiar entre bostezo y bostezo vinílico (vale, resolvían la ecuación siempre que se subían a un escenario de eso no cabe duda) va el muy cafre y se factura un disco que es toda una declaración de principios, un regreso a los orígenes ramonianos que no por bruto deja de ser tonificante y revitalizador. Las composiciones de "I HATE FREAKS LIKE YOU" (1994), título jodidamente genial, supuran rock'n'roll ramoniano (y neoyorquino, oigan) por los cuatro costados. Son canciones con agallas. Por aquel entonces el grunge se deshidrataba y los nuevos oyentes fijaban su atención en un renaciente mosaico de sonidos punteros que jugaban a fusionar, reinventar y experimentar con el rock (Mercury Rev, Mark Lanegan, Sonith Youth, Jon Spencer, PJ Harvey o Yo la tengo, entre otros). De ahí el valor añadido que supuso el lanzamiento de este puñado de temas estandarte. Un Lp repleto de auténtico punk-rock que transportaba a uno veinte años atrás, a la sala de máquinas del CBGB en plena mitad de los 70, pasándose por el forro las modas imperantes y pariendo un disco que ha quedado como el  último gran/mejor trabajo de un ramone en solitario (hasta que en 2002 apareciera el "Don't worry about me" de Joey, eh.). Aquí no encontrarán punteos metasofisticados, riffs pesados y dramaturgicos, arreglos subversivos..., no, esto que pincho a todo volumen en mi rincón tumbero no es más que simple y rica dinamita esquizoide, blues intravenoso, las angustias profundas de un Dee Dee que dejó de lado sus paranoias hip-hoperas para rozar la excelencia punk-rock con la absoluta libertad de tocar y cantar como el culo rock'n'roll animal en su estado más puro y salvaje.

lunes, 15 de septiembre de 2014

SOLO NOS QUEDA SOPHIA (Obituarios y mala leche)

 Kaiserxoze, un tumbero cabal (y encima buena persona), resoplaba a los cuatro vientos en las páginas de comentarios de este ciberfanzine cochambroso que estaba "hasta los huevos de los obituarios". Lo que podría sonar a boutade del amigo Kai no es más que un  incuestionable subrayado de la realidad, un alarido de rabia, un arrebato de pasión. "Se nos ha ido la Bacall ¿quién queda? ¿Olivia de Havilland?", acuñaba a posteriori nuestro apesadumbrado colega. Los que tenemos la sangre emotivamente caliente entendemos el porqué de tales lamentaciones y las compartimos. Año tras año mes a mes nos cansamos de recibir mazazos que merman el patrimonio cultural de nuestra especie para-siempre-adiós. Con mayor o menor dolor, en un tono o en otro, a grito pelado o entre susurros, cada uno a su manera (y no siempre con justicia cara el legado del difunto),  llegará el lastimoso día en que tengamos que despedirnos del hombre que vendió su alma al diablo para poder rodar ese film que cambiaría nuestras vidas, el compositor que grabó la melodía de esa canción que tu llamarás por siempre "mi canción", aquel actor al que le bastaba una mirada para hacértela sentir, el escritor que garabateó esos versos que jamás se borrarán de tu memoria...  Serán pérdidas irreparables como las recientes de Eli Wallach o Lauren Bacall últimos guardianes de la llama sagrada del cine clásico cuyas arcaicas hazañas y leyendas quedarán relegadas a un segundo plano ofuscadas por la sed de actualidad, por despedidas repentinas como las de  Robin Williams (El Rey Pescador) o Seymour Hoffman, esta última dolorosamente lamentable. A la divina Olivia de Havilland (98) le quedan dos telediarios y, sí, amigo Kai, ¡¡estamos hasta los huevos de los obituarios!! como no podía ser de otra manera. Hacer justicia sería rodearla de bendiciones los últimos días de su vida, reponer sus películas de inmediato, decirle a todo DIOS que esta super-mujer-actriz NO HA MUERTO, que todavía sigue respirando, celebrar hoy que no se irá nunca por mucho que se muera mañana. Pero esto no se respeta, tan solo esperan a que te conviertas en mortaja, así de simple. Al menos, llegada la hora, a élla y a otras crepusculares figuras de la cultura popular (..) les esperan las primeras páginas de las noticias, el fresco cotilleo oportunista de los principales medios de comunicación, y... los obituarios, las efemérides, los centenarios.... Otros muchos 'desgraciados' no tendrán ni tan siquiera eso. Te enterarás de sus últimas agonías, de sus puñeteras desapariciones tarde y mal en revistas cavernícolas como esta. Maneras de vivir. Mientras otros bocearán a bombo y platillo el final de Rosendo Mercado (esperemos que en un futuro lejano pues le deseamos larga vida y salud) no estaría de más que alguien 'de las alturas' se acordara estos días del temprano fallecimiento a los 58 años de su lugarteniente al frente de LEÑO, el bajista Tony Urbano (no, no fue este señor quien puso apodo al rock urbano: más bien contribuyó a engrandecerlo). Igual de lastimosa para esta familia tumbera es la defunción de otro músico de rock al que echaremos de menos, otro guitarrista integro y apasionado que pereció en el sótano del olvido: Joe Young (1960-2014), los que desconozcan la verdadera historia del punk-rock (y olvídense de la "versión oficial") harían bien en repasar la discografia bastarda (más de 100 lanzamientos en todos los formatos caseros disponibles: singles, maxis, lp's, CDs, cassettes..) de los charlottenses ANTISEEN pioneros e influyentes en un estilo de rock propulsado a tumba abierta. Le lloran sus hermanos en Carolina del Norte y le lloramos nosotros aquí. Y para colmo del "punk", de la comedia punk, para terminar de herir nuestra nostalgia ochentera, nos enteramos del fallecimiento del cómico inglés Rik Mayall (56). Sí, hermano Kaiser, sí, amigos tumberos, el actor que nos hizo partir de risa en aquellas chifladas series británicas de nuestra niñez se fue sin despedirse. Míticas son sus interpretaciones en engendros telebasura de luxe, cutre, bizarros y desfasados como fueron "Os Novos"(allá "The Young Ones"), "La Víbora Negra"(allí "Blackadder") o la polémica, desconcertante, mugrienta y alocada de todas: "La Pareja Basura"("Bottom"). No sé en su país natal pero aquí, "na miña terra galega", Rik "el anarquista poeta" fue en su momento toda una jodida leyenda.

Es un martes cualquiera, cansado de trabajar, aguantando, camino de una noche más. Me voy a la cama pensando en lo que jamás tendré. En mi cabeza retumba el inquieto aleteo de unas palabras:  "¿Y qué nos queda?". Y pienso en mi Sophia, en mi amada Sofía, en la esfinge karnaksiana que esta noche apaciguará mis sueños rotos...  No todo van a ser lágrimas, hermano perro.



viernes, 5 de septiembre de 2014

"HOLLY" (Nick Waterhouse 2014). CALIFORNIA UBER ALLES


DEMOS NUESTRA BIENVENIDA AL HOMBRE ORQUESTA 

¡¡Joder... Pedazo de disco tengo entre manos, la puta locura, oigan!! Menuda sacudida. Este artefacto explosivo tiene fecha de lanzamiento en 2014 pero podría haber pertenecido a cualquier clásico y glorioso polvorín de la historia del rock. Puede que estén pensando en Ray Charles, Little Richard, Buddy Holly, The Animals, Coasters, The Who, Dylan, The Miracles, Ricky Nelson, Van Morrison, Mose Allison ... y similares maestros del soul, R&B y el jazz. Pero no se confundan: esto NO ES música retro. Las descomunales composiciones de Nick Waterhouse (California, 1986) no son ninguna calcomanía, no se apoyan en ninguna moda reciente (o al menos, todavía), ni él es un hipster al uso. El californiano atesora modales, talento y conocimientos musicales a destajo, nada se le resiste, es un superdotado. Y lo más importante, tiene los pies bien firmes en el presente. El propio músico norteamericano se defiende con un "Que les jodan" a los que argumentan que está obsesionado con el pasado, añadiendo al fino exabrupto que "en su música hay más elementos que los puramente superficiales". La excitación que producen TODAS y cada una de las canciones prensadas en "Holly" nos hacen presumir de que estamos ante la gran promesa del rhythm&blues blanco. Y es que el gafotas viste exactamente igual que sus robustas y aseadas canciones: elegante y refinado, ni muy colorido ni muy clareado. A estas alturas del cotarro cuesta creer que todavía hay quien pueda ofrecernos semejante sonido, una clase maestra sobre el R&B de toda la vida. Imposible entrar en comparaciones con nobles músicos actuales, James Hunter, J.D. Mcpherson (comentados Akí)..., Nick los supera a todos, nos ha conquistado. ¿Qué si resaltamos alguna canción? ¿Estáis de coña? Personalmente me enloquece "dead room" pero destacar una sería menospreciar a las otras nueve. El tío este tiene un contrato con el mismísimo Diablo y todo lo que toca se convierte en gloria tumbera, en una jodida y bendita esperanza para todos los que amamos el rock and roll.  Avisados quedan.






miércoles, 27 de agosto de 2014

MUJERES ATÓMICAS: SOLEDAD MIRANDA. La diosa del Spanish Horror

SOLEDAD MIRANDA (Sevilla, 1943-Lisboa, 1970) debuta en una película de terror español con El sonido de la muerte (1965, Jose Antonio Nieves Conde), una estimulante revisión castiza del americano esquema monster movie, repleta de guiños casuales (el boom de la arqueología), referencias mitológicas (el Vellocino de Oro) y prudentes alusiones metafóricas sobre la Guerra Civil española (en diálogos referidos a la Segunda Guerra mundial), batiburrillo que sirve para enriquecer el relativo pobre argumento de la trama. Pero lo más destacado, el delicioso -e involuntario- acierto del film, descansa indudablemente en el "toque femenino" de sus dos actrices protagonistas. Hablamos de la presencia de dos atómicas hembras que poco después se consagrarán en sendos mitos eróticos del horror: La británica Ingrid Pitt ¡nada menos! y, como no, la muy llorada Soledad Miranda, malograda gran estrella del Spanish Horror (amén de otras aclamadas facetas formativas) cuya transcendental  y extraordinaria naturaleza tumbera exigía a gritos un lugar privilegiado en las ciberpáginas de esta cochambrosa revista virtual. Aprietense los machos que llegan CURVAS.

 Soledad Miranda nos abandonó demasiado pronto. Quién sabe donde estaría el tope de esta maravillosa actriz de no haber fallecido tristemente un 18 de Agosto de 1970 en aquel accidente de coche en Portugal capital. El gran papel de su vida lo había logrado la andaluza ese mismo año en el excelente film de Jesus Franco "Las Vampiras" (Vampyros lesbos, 1970), sugestiva variante lésbica del Drácula original de Stoker. Fue un duro golpe perder a la joven promesa del cine español. Había debutado de cría, con un pequeño papel, diez años atrás en La Bella Mimí (José Mª Elorrieta, 1961). En ese rodaje la descubrió el Tío Jess que la requirió para su film La Reina del tabarín (1960), una de las pocas pelis musicales realmente válidas producidas en España y uno de los mejores trabajos tras la cámara del llorado director de Miss Muerte. Durante una década rodarían juntos un singular puñado de cintas nudies, con ribetes fantásticos y terroríficos dentro del cine de serieB:  She Killed in EcstasyEugine, El diablo que vino de Akasawa, El Conde Drácula (aquí abrazada por el mismísimo Christopher Lee; foto3)... Bajo la batuta del profesor Jess la tentadora actriz sevillana protagonizó un cambio de estilo girando hacia el erotismo mitómano. Una fusión de languidez y sensualidad, de pudor y exhibicionismo. Podríamos decir que la Sole pasó de ser la trivial putilla-para-todo a convertirse en la inaccesible diosa pagana que infunde confusión, miedo y recelo en el atento espectador a esta clase de cine maldito.

Recordaremos la figura atómica de Soledad Miranda por dichas cintas de culto rodadas en 1970 antes
de su mortal accidente, aunque no fue el género de terror su único legado como actriz. La sevillana tomó clases de interpretación, danza e idiomas (esto no era muy común entre nuestras jóvenes bellezas, que digamos) lo que le permitiría participar desde temprano en diferentes exponentes del cine de género como el péplum Ursus (1960, Carlo Campogalliami), la aventura de capa y espada El Valle de las Espadas (1962, Javier Setó), la comedia Las Hijas de Elena (1963, Mariano Ozores), el euro-western Sugar Colt (1966, Franco Giraldi), y en alguna que otra macroproducción extranjera rodada en suelo español como 100 Rifles (Tom Gries, 1968), Cañones para Córdoba (Paul Wendkos, 1968) o Cervantes (1967, Vincent Sherman). Soledad Miranda fue un relámpago centelleante que zarandeó la mundana cinematografía del fantaterror patrio, un éxtasis, un delirio de mujer a la que apenas disfrutamos un lustro en todo su esplendor. Hoy son las penélopes quienes rompen corazones y cruzan fronteras alcanzando (falsa) fama y logros... Nosotros preferimos y nos identificamos con tremendas soledades del ayer.

miércoles, 20 de agosto de 2014

OBITUARIOS: JOHNNY WINTER. Un trago por el bluesman de marfil



Olvídense desde ya del Johnny Winter fantasmal, desafinado y afónico, fallando sencillas notas de guitarra, ciego de un ojo, desnutrido y sostenido en una silla sobre el escenario de cualquier barraca de feria, plaza al aire libre o en el cartel de las fiestas patronales de tu pueblo, acompañado de una panda de músicos mercenarios que poco o nada tienen que ver con el alma del blues y tocando un repertorio de canciones que no se ha renovado en 30 años. No se puede ser más cruel. Lo reconozco, yo mismo me negué a presenciar doloroso esperpento en directo hace unos años. La crítica se la dejo a todos aquellos que pagaron una entrada para ir al matadero y hacer sangre del toro tejano. Están en su derecho de sentirse decepcionados pero nadie les obligó a ir. A buena hora se arrepienten. No pensaron ni por un momento en lo que debería estar sufriendo la otra persona, el enfermo y dolorido guitarrista de blues y rock que prefería arrastrarse por los aeropuertos europeos de país en país y de pueblo en pueblo antes que mecerse en soledad en el porche de su hogar natal esperando la jodida muerte. Por eso murió en Zurich a los 70 años y no en su rancho de Texas. Conocerás pocos valientes así. Yo elegí quedarme en casa y pinchar Rock and roll hoochie koo hasta la saciedad, ese fue mi tributo al Albino de Oro. Al éxtasis le siguió una impresionante actuación en dvd del año 1979 en el programa Rockpalast. Ese es el Winter que nos llevaremos a la tumba. El virtuoso bluesman al que BB King cedió su querida y célebre guitarra Lucille en un garito de Beaumont para que la arañase a su antojo, el legendario guitarrista que dejó su sello en Woodstock y cuya técnica llegaría a equipararse con la de maestros a la altura de Muddy Waters o Jimi Hendrix. Hablamos de la creme dela creme de las seis cuerdas. El más blanco de los bluesman blancos, el referente de un estilo pionero de blues eléctrico cien por cien enraizado en el Sur, sonido que más tarde proseguiría su evolución en vaqueros como Stevie Ray Vaughan o ZZTop. Hay quien sostiene la teoría (sensibilidad patriótica) de que Winter representaba la esencia del blues americano ante la imparable avalancha de blues británico comandada por Clapton, Mayall, y cía. Menuda idiotez. Dar y recibir, de eso se trata. De eso, y de enseñar tu estilo e influencias musicales al mundo entero. Alzo mi jarra de cerveza y doy una calada a este habano por tí, amigo Johnny. Allá donde vas no necesitarás afinar tu guitarra....Rasgala en paz.

miércoles, 13 de agosto de 2014

ORGULLO DE LLAMARSE HARRY DEAN STANTON


 HARRY DEAN STANTON: PARTLY FICTION (Documental emitido por Canal +)
Como no amar a Harry, a Travis. Porque ambos, persona y personaje, son el mismo ser. Un ente sensible, vulnerable, que abre su corazón al espectador y le deja hurgar en los espantos de su alma. El Travis de París Texas (Win Wenders, 1984) no deja de caminar, no puede. Igual que el Harry actor, no encaja en ningún sitio, no sigue un orden. Algo lo empuja a vagar errante y marginal por la vastedad del desierto. No necesita contar su historia, su rostro, su mirada, 58 años de vida lo expresan todo.
Como no amar a todos los Harry Dean Stanton de este cochino mundo. Forajidos salvajes, rebeldes orgullosos, legendarios indomables con hígados de hierro. Seis décadas de cine a cuestas y más de 200 rodajes en el saco. Como secundario de lujo fue testigo en primerísima persona del mejor cine estadounidense de siempre. Harry es un gallo de pelea que en los dorados años del New Hollywood cabalgó y 'disparó' con Jack Nicholson y Marlon Brando por Missouri (Arthur Penn, 1976), gamberreó al lado de Dylan, Kris Kristofferson y James Coburn en Pat Garrett y Billy The Kid (Sam Peckinpah), se unió a la banda de Dillinger (John Milius, 1973), navegó con el octavo pasajero de la nave Nostromo (Alien, 1979)... y su careto indefenso se convirtió en presencia habitual del mejor cine de autor (Tavernier, Wenders..), del cine más raro e independiente (Sangre Sabia, Sonny....), de la serie B más molona (Repoman, Christine, 1997: rescate en New York,...) y así hasta el infinito, aportando su granito de arena en cualquier género cinematográfico que le reportase ingresos con los que pagar juergas, vicios, alcohol, tabaco y mujeres, muchas mujeres.
Como no amar a Harry Dean, me repito. Pregúntale a David Lynch porque le ofreció trabajo en 6 de sus películas; otro tanto a Coppola (3), John Carpenter (2), John Millius (2), Scorsese, Sean Penn... Todos antepondrán la persona al actor, te hablarán del hombre que trabaja de sol a sol, del tipo tímido, solitario y poco hablador que si tiene que abrir la boca es para dignificar la palabra, decir lo justo y necesario en el momento preciso, dar una calada a su cigarrillo y guardar silencio mientras el 'filosófico apunte' descansa en el aire. Sincero y noble en sus actos y pensamientos. Todos a su alrededor te dirán que es un honor ser amigo del amigo Harry. Lo mismo susurrará el camarero que lleva cuarenta años sirviéndole copas en el mismo bar. Debbie Harry (Blondie) le dedicó una canción y llegó a conocerlo intimamente, élla te dirá que Travis hace pequeñas actuaciones por los alrededores de Kentucky con su banda "the Harry Dean Stanton Band" y que te cantará viejos clásicos si tú quieres. Tennessee whiskey, Danny Boy....son temas para sobrellevar el camino, elegidos salmos de despedida silbados con la voz marchita del ultimo y genuino actor sobre la faz de la tierra. Y llegará el día del juicio, y Harry no se arrepentirá de nada. El cine seguro que de muchas cosas.
 "Es un alivio no ser nada" (palabra de Harry)


viernes, 8 de agosto de 2014

MONDO NEW YORK. Tinta, celuloide y esquelas de rock&roll.


¿Qué se cuece en nuestra metrópoli favorita? Pues cosas muy lirondas, como veréis. La guarida volcánica escupidora del más guarro y genuino punk-rock, el documental más cafre y transgresor, la literatura más junkie y canalla, el cine de autor más nihilista, independiente y rebelde posible, sin olvidar la calaña de famosos gangsters, chulos, locutores radiofónicos, polis corruptos, transexuales, periodistas, amas de casa, taxistas, camellos, productores, abogados, brokers, mafiosos, showgirls, púgiles y demás séquito de ciudadanos ilustres de la colonia neoyorquina, presenta una febril actualidad. Digamos que son varios los focos de interés tumbero que nos llevan a darnos un garbeo por La Gran Manzana. Se ofician funerales, se estrenan películas, se preparan documentales, se presentan discos y libros relacionados con la ciudad que nunca duerme y eso es motivo de sobra en esta casa, siempre. New York calling!!




-Cuando todavía escuece la muerte de Gerry Goffin (11 Feb. 1939; 19 Jun. 2014), genial letrista de Brooklyn que escribió temas inmortales de la historia del pop para, entre otras, brillantes voces como la de Carole King (ex mujer del finado), Eric Burdon, Rod Stewart, Bobby Vee o Aretha Franklin, todo un neoyorquino de leyenda al que nuestro querido maestro radiofónico Juan de Pablos honró el día de su fallecimiento en su mítico programa "Flor de pasión" (emitido en Radio3) como solo él podía hacerlo: con emotividad, respeto y agradecimiento, Nueva York se despierta un 12 de Julio conociendo que los RAMONES, una de las bandas de rock más emblemáticas que hayan surgido jamás de las cloacas de esta city, ya no tienen quien le sostenga el mito. Tommy Ramone (Thomas Erdeyi, 1949-2014), fundador, mánager, baterista, productor, 'arquitecto' del sonido ramoniano y 'hemano' mayor (sin duda el miembro más "normal" de una de las familias más disfuncionales de la historia del rock), el último chamán original del clan Ramones (Marky fue solo un "parche" que sigue sacando réditos por ahí sin vergüenza alguna), ha sido borrado de la faz de la tierra por un maldito cáncer que le afectaba al hígado. Al grito de "Hey, ho, let's go" lloran en Queens al equilibrado, visionario, consejero y creativo músico que juntó los mimbres para crear a la banda definitiva de nuestras vidas. Va por usted, señor Blitzkrieg Bop.

-Las noticias relacionadas con los Ramones no acaban aquí. Aprovechamos para notificar que el primer álbum de la banda ¡ha llegado a disco de oro: 500.000 unidades vendidas!, saber 38 años después lo que ya era una evidencia en el negocio de la música (el impacto cultural de los Ramones es imposible de computar por el numero de discos vendidos), no deja de causarnos cierto estupefacto, cierta (maldita)gracia. La última aportación de verdadera relevancia respecto al nutrido universo ramoniano nos llega en forma de caldosa biografía post-mortem: Commando, de Johnny "punky ruín" Ramone, y recién traducida por Malpaso. No fue el guitarrista un tipo querible. Mis gustos situan al majadero y kamikace Dee Dee y al bicho raro de Joey muy por encima del ultraderechista, xenófobo, autoritario y antipático Johnny. Ver a los cuatro juntos en un escenario era otro cantar. Aquellos zoquetes en chupas de cuero, tocando a piñón fijo, destilaban cultura basura estadounidense a raudales. Nadie, ni radios, ni productores, fueron capaces de diluir su mágica fórmula, pero sí de imitarla. Los orígenes de la banda, sus canciones colosales, sus personalidades freakis, las anécdotas circenses y todo lo que rodea a los Ramones es uno de nuestros temas favoritos  en este cochambroso fanzine y jamás nos cansaremos de éllos. El libro aportará renglones de gamberradas, mosqueos, trifulcas, golosinas y catatónico punk-rock al lector que se preste. No lo duden.

-Y de las aceras de Forest Hills saltamos a los suburbios de Manhattan, concretamente al tugurio del CBGB, sito en el East Village neoyorquino, el mítico local regentado por el llorado Hilly Kristal en el que los dichosos Ramones y otras bandas pioneras del punk-rock dieron sus primeros batacazos. El motivo no es otro que asistir al estreno de la película CBGB (Randall Miller, 2013), film que pretende biografíar dicha escena. y qué, una vez más, cae en la trampa de confundir política y ficción con realidad y anarquía, perdiéndose así una oportunidad única de rendir un tributo a la altura de la leyenda. Tan afamado local se merecía algo mucho mejor, pero que vamos a pedir al cine de Hollywood cuando las autoridades locales y la industria musical entera no hizo nada por impedir el cierre y posterior demolición del CBGB. Vale, siempre es un 'placer' rememorar la mamada que Stiv Bators (Dead Boys) le hizo a Iggy en los sidosos baños del garito, saber que el pulgoso perro de Hilly tenía total libertad para husmear y defecar por todo el local, o que una banda de motoristas chungos tenían barra libre por decreto de ley (estaban allí antes de que llegaran los jodidos punks y habían "ayudado" al dueño en un problemilla con la mafia del barrio). Ahí se terminan las expectativas: Los jóvenes actores nunca dan la talla embutidos en papeles estereotipados hasta la ordinariez, la banda sonora son 'solo' versiones de los originales (está de moda no pagar derechos de autor), Ah! y los New York Dolls y Wayne County no aparecen por ningún lado. Si alguien sale bien parado en el film este es Hilly Kristal, el film debería titularse "El bar de Hilly" y la cosa hubiese funcionado mejor. Demasiada dinamita para tan poca mecha. Aún con todo, guardamos la cinta en nuestra videoteca.

-Una de las voces más críticas con la película del CBGB ha sido la de Debbie Harry (Blondie). La maravillosa cantante y bella mujer se quedó disgustada tanto como nosotros, bueno, mucho más. La artista, que recientemente estrenó un nuevo trabajo discográfico: Ghost donwload (2014), es una testigo principal de aquella escena vivida en N.Y. hacia mediados de los 70 y como es lógico no comparte toda esta farsa. Mencionamos el nombre de Blondie porque se da la casualidad de que con suerte se esté preparando un documental biográfico sobre la vida de la rubia cantante y los músicos que le ha acompañado a lo largo de su dilatada carrera, hablamos como no de Chris Stein y Clem Burke, miembros originales del grupo Blondie y tan importantes en la historia del rock como lo es la figura de Debbie. A buen seguro tendremos oportunidad de conocer la realidad tal como fue. Esperamos impacientes el proyecto Blondie.
- Y ya que estamos con el celuloide de La Gran Manzana a cuestas, sería un error no recomendarles la última obra maestra del temperamental cineasta neoyorquino JIM JARMUSCH. Se titula "Only lovers left alive" y encaja perfectamente en esta revista. Jim es un artista en plena madurez, un rebelde y tenaz individuo a contracorriente que no teme al ridículo. Aquí se destapa con una rara película de vampiros lynchianos, filosofía rockera, anarquía visual y desmitificaciones literarias. Tuvimos que esperar 6 años, pero mereció la pena. Nuestro cinemusicólogo favorito está de vuelta. Brindamos por ello.
- Para finalizar este garbeo por la Gran Manzana  -mientras escuchamos en nuestro tocadiscos el sensacional último trabajo del septuagenario vecino Garland Jeffreys (Truth Serum,2013)- decir que otro neoyorquino peculiar que lleva por bandera el nombre ABEL FERRARA se ha vuelto a meter en la boca del lobo una vez más. Su peli sobre el affaire sexual violictivo de un mecenas y banquero francés ya es un escándalo como lo fue en la realidad. Todos sabemos de quien estamos hablando ¿verdad?. A ver como acaba la cosa. Grande Ferrara, siempre rodeado de polémica.




domingo, 3 de agosto de 2014

PAPELES: "ARTE SALVAJE". Una biografía de Jim Thompson

Digamos que muy poquitos mortales deciden (o se les está permitido) convertirse en escritores de culto pasados los 46. Lo inusual es que esto suceda, y llegado el caso, uno dificilmente se imaginaría que su obra acabase consagrada en lo más alto de la literatura noir más marginal y salvajemente auténtica de la noche a la mañana. Pero pasó. Jim Thompson se pasó esta lógica por los forros. A saber qué explosionó en la mente de este cuarentón de Oklahoma antes de aquel otoño de 1952, pues en los 19 meses siguientes escribiría 12 novelas, entre ellas, futuros clásicos del género como El asesino dentro de mí, La mujer endemoniada, Un cuchillo en la mirada o 1.280 almas. Si desean aclarar el misterio del escritor tardío no tienen más que leer la sorprendente biografía titulada ARTE SALVAJE (Es Pop, 2014) firmada por el bostoniano Robert Polito, estudioso fan del añorado Thompson y que dedicó más de media vida a la realización de este trabajo biográfico perfectamente sentido, documentado y (re)construido. El libro perfecto para sumergirse en los profundos confines del macerado universo Thompson. Un universo en los que los supuestamente héroes, los aparentemente buenos, resultan ser los más villanos. El libro de Polito es la escusa que tenemos para hurgar en la herida de un ser atormentado, palpar el dolor y la amargura de su alma y ahumarse en sus fantasmas personales. Página a página el lector se zambulle en el interior del forajido artista, de sus fantasías, descubre el pasado de aquel 'fuera de la ley' que no encajaba en ningún sitio, del niño de infancia arrebatada al que el recuerdo de su odiado padre perseguiría el resto de sus días.

domingo, 27 de julio de 2014

TUMBADOCUMENTAL: A BAND CALLED DEATH. El amanecer de una nueva especie

Fascinante. Situémonos. Detroit, 1973. Tres hermanos de color, gamberrillos descarriados del soul, rinden pleitesia al muro sónico de unos británicos que se hacen llamar The Who y se cuelan en conciertos de Bob Seger. Mientras todos los 'hermanos' de piel oscura que se abren camino en el negocio musical en Detroit aspiraban a seguir los pasos de las Supremes, los Four Tops y similares paisanos bronceados al sol/son de la Motown, los hermanos Hackney soñaban -y sonaban- con ser estrellas del Rock'n'Roll. Las imágenes y testimonios del film A BAND CALLED DEATH (Mark Covino, Jeff Howlett. USA; 2010) dan buena fe de que los tres lo intentaron con ahínco. Pero, ni les ayudó el nombre que le pusieron a su banda: Muerte, ni la música que tocaban y con la que pretendían conquistar el mundo, un innovador y duro sonido proto-punk iluminado con la actitud rebelde y reaccionaria de su carismático líder David Hackneyel, desaparecido guitarrista, compositor y mánager de la familia Death. Esta película es la historia de un descubrimiento. El amanecer de una nueva especie animal que se creía extinta. El rescate de las grabaciones originales de este poderoso trío pionero del punk y el hardcore moderno es una estimulante noticia para la manada de lobos tumberos sedientos de jugosas aventuras y fábulas rockeras a las que hincarle el diente.
En su momento resaltamos recientes y similares trabajos  como  Searching for Sugar Man o Last Days Here, films emparentados con este A Band Called Death en lo que parece viene a ser el nacimiento de una nueva corriente dentro del cine docu-musical. La clase de trabajos cultomentales, estudios arqueólogo-musicales que han calado hondo en la redacción de esta revista, tanto, que ya son clásicos imperecederos de nuestra colección maníaca. Artefactos que arrancan altruistas carcajadas, asombros varios y alguna que otra lagrimilla de felicidad, además de aportar nuevas canciones al repertorio de nuestras vidas.

sábado, 12 de julio de 2014

IN MEMORIAM: MEJOR MUERTOS QUE OLVIDADOS. Obituarios para gente tumbera

BOB HOSKINS (1942-2014).
EL MALEANTE VULNERABLE DE IZQUIERDAS...
Que no te engañen Roger Rabbit, Super Mario ni el capitán Garfio. El Hoskins más memorable -sin restar méritos al don de la versatilidad- dormía bajo semblantes de embrutecidos gangsters capaces de desatar amarga ternura en el espectador más curtido (El largo viernes santo; 1980). El Hoskins soberano se dejaba arrastrar por la pasión y conducía limusinas para prostitutas de lujo (Mona Lisa; Neil Jordan, 1986). El actor al que lloramos se merendaba a figuras star-system (Mikey Rourque en Requiem por los que van a morir; 1987) robandoles planos con mucha más naturalidad que su colega Danny DeVito. El rechoncho, bajito y alopécico norteño inglés, hijo de una maestra y un camionero, curtido en teatros de pueblo, trabajó siembre a su bola y se ganó un lugar en la historia de los grandes actores de reparto (o secundarios), con dos cojones. Esta revista chusquera le agradece su intensa mirada por siempre. Descansa en paz, maleante.

PAUL MAZURSKY (1930-2014).
A la sombra de su amigo y vecino Woody Allen vivió y murió, pero muy poca gente tiene conocimiento de como sobrevivió Paul Mazursky en la Babilonia del cine norteamericano. Era de Brooklyn y también era judío, sí. El neoyorquino igualmente fue responsable de guiones originales propios (Próxima parada, Greenwich Village, 1976), para terceros (Peter Sellers se benefició de ello), construyó un nuevo estilo de 'comedia seria' que hoy conserva toda su socarronería (Una mujer descasada, 1978), actuó a las ordenes de Kubrick (Fear and Desire, 1953) o Brian De Palma (Atrapado por su pasado, 1993), incluso le vimos en celebrados caméos en un par de capítulos en la superserie de culto Los Soprano (foto). Desde aquí queremos despedir como se merece a este intimista cronista de la sociedad, capaz de apelar a nuestros sentimientos cinemaníacos en films tan desapercibidos como ejemplares. Títulos como Harry and Tonto (1974), un canto a la libertad en clave de road movie sobre la tercera edad y, posiblemente, la obra maestra del director, o Winchell (1988), un trabajo menor para televisión que narra la vida de un periodista que se busca problemas aireando los trapos sucios de los famosos, firmas personales que confirman el respeto que sentimos hacia esta clase de currantes cineastas 'de segunda fila', olvidados de su propio gremio. Paradojas del cine, acordarse de que los 'humildes actores' de estas dos últimas películas mencionadas (Art Carney y Stanley Tucci, respectivamente) lograron sendos premios por el mérito de sus interpretaciones (Oscar y Globo de Oro, por este orden), criterios de valor que jamás obtuvo el 'generoso' director y guionista en toda su carrera. R.i.P.

SCOTT ASHETON (1949-2014).
La influencia y el legado sonico de los STOOGES en la historia del hard rock alcanza dimensiones galácticas, sin discusión alguna. Los acólitos de La Iguana, del Detroit Rock, del high energy proto-punk, y de toda esa maraña de furiosos y transgresores ritmos vandálicos surgidos en el mundo entero a raíz de los tres primeros discos de la banda de Michigan (Radio Birdman, Union Carbide Productions,..) entenderán lo que sentimos por la desaparición del último Asheton (su hermano Ron, guitarrista crepuscular, falleció en 2009). No digamos ya, lo que significa esta pérdida para Iggy Pop. Aunque durante largo tiempo Iggy no quiso reconocer la importancia que tuvo la familia Asheton en su música y en el devenir de su legendaria carrera, lo cierto es que acabaría por rectificar tamaño error. No podía ser de otra manera, el batería fue pieza fundamental, al igual que lo fue la guitarra de su hermano Ron, en la creación de un rock machacante e hipnótico, un sonido denso y punzante, afilado como cuchillas, ondas moleculares que acaban por explotar en tu cerebro. Y no hablamos solo de pertenecer a los Stooges (aunque bastaría), por suerte disfrutamos de su talento en algunas de las bandas de culto más relevantes de esta revista: Sonic's Rendezvous Band (al servicio de otro monstruo 'motorcity5'), Destroy All Monsters (un grupo a redescubrir y reivindicar), Sonny Vincent... Se va pues, un mito, un rockero auténtico. Aunque mucho me temo que ésto a casi nadie le importe una mierda.
 (Gracias genio, por aquella tardenoche que me ofreciste con tu banda de toda la vida en Vitoria. Un momento especial que no tengo palabras para explicar y que me llevaré conmigo a la tumba)





viernes, 4 de julio de 2014

DOCUMENTAL CHACHI DE NASCHY. "EL HOMBRE QUE VIO LLORAR A FRANKENSTEIN"


Al final se hizo justicia con PAUL NASCHY, alias de Jacinto Molina, el más prolífico creador de cine fantástico en España. La amargura de ser ninguneado durante décadas por los críticos sesudos de turno en su propio país contrastaba con la tremenda pasión que levantaba en sus multitudinarias sesiones de firmas y autógrafos a su paso por EE.UU., Alemania o Japón. Satisfacción por el deber cumplido. El documental que rinde tributo al singular director, guionista y actor español se lanzó con el precioso título de EL HOMBRE QUE VIO LLORAR A FRANKENSTEIN (Angel Agudo, 2010)  y narra (Mick Garris, director de Critters 2, es el conductor de la historia) con compromiso y rigor la vida e inabarcable carrera de nuestro actor de culto. Entendidos, grandes aficionados y gente importante del gremio (Joe Dante y John Landis entre otros) han caído rendidos al trabajo de Paul Naschy como dejan claro las imágenes de este documental. Fueron más de un centenar de largometrajes, jaleados por una legión de fans sordos a las malas críticas y a las reseñas desalentadoras que poblaban las revistas de 'cine serio', en los que dejó su impronta este atávico maestro del fantasterror patrio. Además de todos aquellos emblemáticos monstruos del terror, mad doctors, y demás inmisericordes, malditos, dominantes e incontrolables personajes que le hicieron famoso (y que Don Jacinto interpretaría desde sus inicios hasta su muerte: Frankenstein, Jack el Destripador, Dr. Jekyll, El jorobado de la morgue, el conde Drácula, El Hombre Lobo ...), encontramos en el grueso de su filmografía un compendio de tropelías y constantes vitales a destacar: Racionalidad científica, teorías de la autodestrucción, teatralidad, alquimia, paganismo, la fuerza destructiva de la naturaleza, pesimismo realista, el ansia de la dominación, la diferencia entre lo aparente y lo real (Eros-Thanatos), la muerte, el fracaso ... Todo un erudito en favor de la ciencia nuestro Waldemar Daninsky. Mariscal del Infierno que observó la vida, la existencia, con bastante crudeza, y que luego supo impregnar su propia personalidad, o cómo él veía las cosas, a los argumentos de sus películas fantásticas.

No se lo pierdan.
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