
Treinta años despues los 16 supervivientes uruguayos del vuelo sinestrado en los Andes en 1972 retornan al lugar de su hazaña. Aquellos jóvenes deportistas llenos de vida y entusiasmo que nunca llegaron a su destino (Chile), rememoran con pelos y señales todo lo ocurrido antes, durante y después de aquel increible suceso. Un milagro lo suyo. Solo así se explica que alguien pudiera salir vivo de aquella situación. Sesenta y un días atrapados en el culo del mundo, dados por muertos, sin alimento ni medicinas, superando inclemencias, avalanchas y todo lo imaginable. A merced de la naturaleza. Lo más cercano a unos (super)héroes que un servidor haya conocido jamás. La historia es por todos conocida, conmocionó al mundo en su día y continuará haciendolo. Un episódio más de la superación y condición del ser humano. Se han escrito libros, películas (recuerden "Víven!") y diversos documentales sobre los 16 de los Andes, pero este que nos ocupa,
LA SOCIEDAD DE LA NIEVE (Gonzalo Arijón, 2009), es de largo el mejor documento sobre el caso.-
Un film rodado de forma sencilla (lo peor del mismo serían las siempre innecesarias recreaciones de ficción) donde los recuerdos y testimonios narrados por nuestros protagonistas son el valor por el que se torna imprescindible. El "guión real" tiene de todo: asombra, conmueve, emociona... No puedo evitar pensar como sería estar allí en la nieve "acompañando" al grupo.. en qué momento me rendiría... si existe Dios... si el boleto de la suerte tienes que ganartelo o te lo regala el destino, no sé. En todo caso aquello sí que fue un problema -o "contratiempo"- y no las chorradas por las que creo que estoy pasando...
4 comentarios:
La verdad es que tiene tela lo que aquellos 16 tuvieron que pasar. Como bien dices, ordalías ponen en su sitio tus minúsculas tragedias cotidianas. Me apunto el docu, a ver si cae en mis manos.
"ordalías como esa", quería decir.
Mientras el resultado no se parezca a Viven!....
Así es Jota. A veces somos demasiado egoístas con nuestros problemas, ordalías, como díces (por cierto, una palabra que no había escuchado en mi vida pero que enseguída entendí su significado), y estoy agradecido por tu comentario. Lo de esta gente tiene un valor inaudito. Existe un libro, que no he leído, y supongo que será igual de bueno.
Kiski, en este caso la realidad supera con creces a la ficción. Te lo recomiendo.
Publicar un comentario