martes, 27 de agosto de 2013

BLUES BRITANNIA.

La enésima demostración de que la BBC británica va años luz en materia docu-musical que el resto de cadenas televisivas. Lo suyo es pasión por el pop y el rock en todos los sentidos. La firma de la BBC es sin lugar a dudas sinónimo de garantía y calidad. La enciclopedia y archivo audiovisual de estos señores no tiene parangón. Estuvieron en el lugar y momento correctos. Sus cámaras supieron registrar los grandes acontecimientos musicales acaecidos en las islas desde finales de los años 50. Sus exhaustivos repasos al rock progresivo, pop psicodélico, new wave, tecno, punk, heavy metal, glam, psichobilly, pub-rock, reggae, ska... y demás movimientos socio-culturales con que los jóvenes británicos incendiaron la loca Historia del rock de su país ( y por ende, mundial) son una fuente inagotable, un vivero de información y conocimiento, un deleite audio-visual (en muchos casos, el 'único' que se ha rodado sobre tal género o dicha banda), especiales sobre rock al que recurren los buenos aficionados que entienden de herencias y valoran lo pasado.

La oferta de la cadena es amplia y para todos los gustos. Imposible nombrarlas todas aquí y ahora (al menos para mí). Lo que estamos haciendo es ir reseñando títulos según los vamos descubriendo (ver entradas anteriores). Podría escribirse un blog sólo con documentales musicales de la BBC, pero no es nuestra intención. Afortunadamente (o por desgracia) tendrán que aguantarnos la cháchara puntualmente. Ya de paso, las últimas maravillas que nos hemos zampado invitaban a disfrutar en compañía de un Bowie (un docu que recoge la importancia capital del disco "Ziggy...") o un Jeff Lynne ("Mr. Blue Sky" se tildaba el monumento). Documentales para colgar baba. Pecado tumbero perdérselos. Como guinda al pastel televisivo queremos resaltar BLUES BRITANNIA de entre estas últimas referencias bebeceísticas que nos han dejado pasmados de gozo. Del Mississippi al Támesis. La historia de un reciclaje transcontineltal. Los honores recuperados del blues y rhythm'n'blues norteamericano. Puestos 'al día', puestos en órbita. Cream, John Mayall, Yardbirds, Peter Green, Ian Anderson... El evenco de leyendas (e imágenes impagables de los pioneros Howlin Wolf, Chuck Berry, John Lee Hooker...que pisaron suelo inglés prendiendo la mecha ) protagonistas de este cuento romántico está a la altura del mágico momento al que asistimos. Tal vez los más exigentes echen en falta la voz de Clapton en persona (pues bien que le citan como a la pieza angular de toda esa 'esencia' blusera), o se pregunten porqué mencionan a Taste y no a un tal Jeff Beck (??). Complacidos deberían estar el resto de maníacos rockeros por disfrutar de semejante y lúdico artefacto fílmico
(atención a Keith Richards: Balbuceos Jajajá Heyheyhey!!!)

martes, 20 de agosto de 2013

TUTTO MAFIA: 'CRIMINALES' films de Cine Italiano moderno.

EDUCAZIONE SIBERIANA (Gabriele Salvatores. 2012).
"Erase una vez en la URSS".
Esta vez el guión está cambiado. O eso parece. El director italiano Gabriele Salvatores -autor del mas que aceptable thriller con temática 'de secuestros': "No Tengo Miedo (2002)"- decide aparcar los derroteos mafiosos y criminales de su tierra natal para hurgar en heridas similares ocurridas en el ocaso de la antigua Unión Soviética. Los capos sicilianos y sus vendettas pontificadas son reemplazados en esta ocasión por sanguinarios patriarcas e hijos del quemado pueblo ruso de los Urka. Antiguos asesinos y ladrones deportados a Transnitria (entre algún lugar de la Moldavia y Ucrania actuales) por el hijoputa de Stalin en los años 30. Ni con ésas consiguió el dictador borrar la huella de su existencia. Duros de pelar estos siberianos. Como toda comunidad regida por sus propias leyes, códigos ancestrales de lealtad, honor y deber hacia 'el grupo' y/o demás milongas románticas pactadas con sangre que nos quieran vender, la historia de este título y sus mafiosos protagonistas son en el fondo la misma cara de la moneda. Distintos lugares (aquí el frio siberiano es un 'enemigo' más, en contraste con el sudoroso calor Mediterráneo),diferentes tatuajes... Pero el resultado es la misma cháchara violenta de gangsters, corrupción, poder, traición, tortura, masacres, asaltos, trapicheos, política, religión, poder... y mierdas de ésas que tanto nos atraen y seducen desde que aprendimos a ver cine de chiquitos.
Desde aquella impresionante secuencia de lucha en el film "Promesas del Este" - la obra perfecta y maestra del cambiado (para mejor) David Cronemberg-, en la que aparecían dos luchadores  rusos desnudos, tatuados y luchando a muerte cuerpo a cuerpo en unos baños turcos(?)... un servidor esperaba una película completa que mostrase la vida y los códigos de esa clase de sociedad criminal. Así que Educación Siberiana, sin llegar a ser una gran película -que conste-, colma nuestro deseo de visionar esa clase de historias sobre asesinos llegados del helado Este, con creces.
(( Para redondear la faena no dejen de leerse el libro en el que está basada la película (del mismo título) escrito por el ruso Nicolai Lilin.))


VALLANZASCA, EL ANGEL DEL MAL (Michele Placido. 2010)
En su momento recomendamos la biografía fílmica dedicada al 'enemigo público número uno' de Francia,  Jacques Mesrine (2008),  y visto la buena acojida obtenida por el film de J.F. Richet no es de extrañar que sus vecinos colegas italianos quisieran ofrecernos la versión de su villano más famoso y aterrador. Estamos hablando del tal Vallanzasca, personaje donde los haya. Su vida es todo un guión de película como no podría ser de otra manera. Un Robin Hood desfasado, un forajido spaghetti del Oeste, un Dillinger azurro... Esta leyenda criminal italiana no dejará indiferente a nadie. Simplemente decir que en esta humilde morada tumbera vibra con esta clase de licencias artisticas. Agradecemos este tipo de apuestas 'arriesgadas' que nos permiten profundizar en el entorno físico, social y turbulento de la historia y el pasado reciente de un país que todavía tiene mucha miga por contar. El cine transalpino del que os hablamos está demostrando que es posible repasar los trapos súcios de su cruda y vergonzosa historia, con arte y objetividad. Para muestra un botón. El hombre encargado de dirigir esta película de tiros, atracos, secuestros y 'amistades peligrosas' es un clásico de nuestra videoteca 'Italia Connection': Michele Placido. Suya es la cinta "Romanzo Criminale" que igualmente atiende a ese ciclo de revisión histórica gangsteril a la que hacemos referencia. Que el cine italiano saque sus trapos súcios a relucir sin complejo alguno, mientras, nosotros, españolitos cobardes e hipócritas, dejamos nuestra mierda pecaminosa y maloliente alejada de toda sala de cine y redención. Es algo que no nos cansamos de ensalzar. Pura envidia, oigan. Desde aquí exigimos un biopic sobre El Dioni, -atracador de furgones blindados 'al mas puro estilo español' de relevada fama internacional-, sobre el máfias deJesús Gil y Gil... Uf!, que me pierdo...Pero eso sí, tienen que ser dirigidos por un cineasta italiano. Pues es un hecho que se mojan como nadie en esta clase de tormentas y borrascas. Llevan el género en sus genes.

miércoles, 14 de agosto de 2013

EL RINCÓN DEL PINCHADISCOS: "STORYVILLE" (ROBBIE ROBERTSON, 1992)

Siempre consideré a LA BANDA como una de las formaciones más espléndidas que haya dado el rock americano jamás. Una institución (nunca llegaron a necesitar un nombre para el grupo, simplemente se les llamó así) que evoca en cada uno de nosotros una especial nostalgia por aquellos maestros artesanos -modestos músicos de carretera- que componían canciones sin mas historia que la de entregarse a la música de raíces que tanto amaban. Sin nada a cambio. Casos únicos. Porque el Rock sincero que sale del alma es un modo imposible de vida.

En su día lloramos la muerte de Levon Helm, sensacional cantante y batería de The Band, como no podía ser de otra manera. Ahora queremos rendir tributo (en vida) al que tal vez fuese su componente más visible: Robbie Robertson. El insigne guitarrista fue para muchos el líder de aquella gran formación. Pero no se confundan, en LA BANDA nadie sobresalía por encima del resto. Tal vez por eso mísmo se consideraban una BANDA. Cierto es que ser amigo personal y colaborador de Bob Dylan o Eric Clapton, además de producir films para su 'hermano gemelo' Scorsese, conllevaba más atención mediática de la deseada. Pero eso es ruído de fondo. Apuntes desde el sótano... que diría el canallesco diós Zimmerman.  Un majestuoso film en vivo, "The Last Walz"(1978) -documental que está entre las diez mejores películas norteamericanas de todos los tiempos-, sirvió de triste/alegre despedida al grupo y a sus seguidores. Lo acontecido aquella solemne noche retumbará en la memoria tumbera por toda la eternidad. Inspiración, atmósfera y ambientes que elevan los sentidos a niveles crepusculares mejor y más claro que cualquier crónica o artículo escrito. Un punto final como pocas veces se ha visto y se verá. Comienza entonces un nuevo amanecer, un nuevo pulso a la emoción. No hay que precipitarse. La aventura en solitario de Robbie se cimentará en la experiencia y en la pasión del que deambula en trance por calles y avenidas de un moderno infierno urbano. La fascinación por el Sur, los mitos y leyendas que imaginó de niño, las armonías y costumbres de la vieja Dixie, los discos de Jimmy Reed y Hank Williams... Canciones para uno mismo. La sensualidad y el romanticismo por bandera.
Si el primer disco en solitario (lanzado en 1987, y titulado igual que su nombre) decepcionó a más de uno, recuperamos al compositor en 1991, año de lanzamiento de este genial "Storyville". Una obra compleja, de inagotable valor y (cívico) clasicismo. Algunos creyeron oir en los surcos de este disco ecos de un comercial sonido AOR. No escucharon con atención, pienso yo. Equivocados estaban, los muy sordos. Esta obra maestra suena a culminación de una obsesión. Regreso al hogar sureño, al ritmo de la calle, a los latidos encantados de Nueva Orleans  y a sus noches presentes. "Rompiendo las reglas"... Así tituló Robbie uno de los temas más metafóricos del Lp. Todo lo que filtran estas canciones es aplastante autenticidad. Un pulso al rock y a los fantasmas de la vida en la pantanosa tierra de Louisiana. Tómense su tiempo y Disfrutenlas. Se lo agradecerán.

miércoles, 7 de agosto de 2013

UNA SERIE DE CATATÓNICOS DOCUMENTALES ROCK ( ...que todo tumbero en su insano juicio debería subcionar)

Aquí os dejo un puñado de títulos que circulan por nuestra red infernal. Los encontrarán a golpe de tecla; al alcance de todos los que deseen disfrutar de unas horas mágicas en compañía de sus increibles artistas protagonistas. Si son ustedes de los que se dejan guiar por el gusto de este cochambroso ciberfanzine y todavía no han tenido el placer de visionar algún título de este catatónico muestrario... no lo demoren más. Disfrútenlos sin prejuicio, los agradecerán. Serán testigos de supernovas y siderales ondas sónicas emitidas al cosmos desde el salón de sus casas. Presenciarán atónitos un big-bang de desternillantes, inspiradoras e impagables historias infectadas de rock'n'roll seminal. Y todo para comprobar que hay más cera que la que arde detrás de todos estos títulos y bandas progamadas....


-THE SOUND OF THE CITY (Dave Grohl, 2012)
De Foreighner a Slayer pasando por Rick Springfield. Todos los grupos y distintos músicos que salen en este docu tienen en común haber grabado en los miticos Estudios SOUND CITY, sito en los aledaños de L.A. ¿Os suena el nombre de NEVE? ¿Entendéis el significado de 'analógico'? ¿Conocéis la labor esencial de Nick Raskulinecz, Keith Olsen, Rick Rubin y gente por el estilo?¿Qué pinta el batería de Foo Fighters, ex-Nirvana, en todo este tinglado? Solo por escuchar las sabias respuestas que sobre todo este 'circo del rock&roll' escupe el gran Tom Petty, ya merece la pena esta película. Una magistral clase de Historia del Rock, plagada de simpáticas anécdotas. Lo peor, cuando su director se olvida por momentos de que está rodando un flim sobre tan legendario local y se coloca al frente (intencionadamente), a mi entender, en un  lugar que no le corresponde. Por lo demás añadir que el megalómano Grohl paga, y puede hacer con su obra lo que desee. Mientras sean cosas como esta, bienvenidos sean estos egos.

-LA HISTORIA DE LOS EAGLES (disc One, 2013)
Este pedazo de film es para los cabezotas que -al igual que yo- desconocían el verdadero alcance y dimensión musical de la banda californiana. Ahora puedo ver la dimensión de los Eagles más allá de Hotel California. Para nada son la banda que creía conocer. Rectificar es humano, si con ello te llevas una de las sorpresas más reconfortantes de tu vida. ¡Que maravilla de película!, oigan. Después de ver, escuchar, -y desmontar mis dudas iniciales- espero que ustedes hagan lo mismo. A los fans del grupo no puedo decirles más de lo que ya conocen. Estamos ante una clara demostración del significado original de eso que entendemos por 'autentico rock and roll'. En el contenido de este dvd está condensada dicha esencia de todo este circo que tanto amamos. Encontrarán bajistas, guitarristas (Joe Walsh ¡es la ostia!) y baterías (el enorme Don Henley) que saben cantar como los ángeles. Unos 'fuera de la ley' que curraron duro y sobrevivieron a todo tipo de suertes. Luego, entre impagables muecas y sonrisas complices, entenderán como la historia de los Eagles pudo dejar semejante poso de admiración en un tumbero como yo.


 QUEEN. DAYS OF OUR LIVES (TV. BBC, 2011)

Irreprochable carrera musical la de esta superbanda inglesa, solo truncada por el fatídico virus VIH que infectó a su irremplazable vocalista. Puede que estas promíscuas fieras sexuales y flacuchos drogatas melenudos apasionados por el rock duro y la música clásica te parezcan una banda megalítica, dinosáurica, anticuada... o simplemente demasiado exagerada o aburrida para tu body. Allá tú con tus delirios. Lo bonito de este film es que está por encima de estúpidas y fragosas disputas que no llevan a ninguna parte. Para que nos entendamos: poco importan los gustos personales cuando tenemos historias tan vivídas y reales como ésta entre las manos. Un disfrute visual que te dejará por momentos con la boca abierta. Ya no hablamos de los casi 3.ooo conciertos, millones de ventas de oro y platino de sus discos, tickets agotados para aforos de 300.000 personas, de legados himnos legendarios, de fama, escándalos y demás variedades en el haber de tan mítico cuarteto... Hablamos de anécdotas increíbles (enanos paseándose con bandejas de cocaína sobre sus cabezas...; Freddie "Macho Man" Mercury acojonando a todo un punkarra como Sid Vicius....), hechos paranormales y .... extinguidos rockeros de otra dimensión (semi-desconocida). Compruébenlo por obra y gracia de la educadora BBC británica, erudítos pioneros televisivos en el negocio de los documentales musicales de relumbrón.


- RUSH: BEYOND THE LIGHTED STAGE (Sam Dunn, 2010)
Artefacto que saciará paladares exquisitos de claro gusto Spinal Tap. Y no lo digo con segundas intenciones, todo lo contrario. Y es que todo documental sobre bandas malditas o grupos de culto, basadas en hechos reales ("Anvil", "Last Days Here"...) o no ("Brothers of the Head"...), acaban remitiendo al ilustre film de Reiner. De ahí que una cómplice mueca de sonrisa, cierto asombro y admiración contenida esté presente en todo fan fatal que se preste al placer de aventurarse en la increíble historia del trio canadiense de rock-duro-progresivo-metalico-tecno-new wave documentada en RUSH. Aclaro que desconocía por completo la carrera de tan eclépticos rockers shakespearanos -locos de la perfección y ajenos al mundo real que les rodeaba-, e incluso tras muchas escuchas no termino de penetrar en su amplio universo musico-cultural. Pero no es la música -ni la locura- lo que me fascina de este film. Sino el descubrir, una vez más, la grandeza del rock. Capaz de permitir la existencia de bandas como Rush, y protegerlas, hasta el punto de romper toda lógica y... recordarnos que hay vida más allá de las estrellas. (Atención a la lista de invitados: Jack Black ("School of Rock") alucinante!!!)


martes, 30 de julio de 2013

ROCK TRAVESTI DE LA NOCHE NEOYORQUINA: WAYNE COUNTY


Pinchando prodigiosos esputos punk-rock del 77', como el BLATANTLY OFFENZIVE de Wayne County & The Electric Chairs, descubrimos lo inocente y amansado que puede resultar el rock&roll hoy en día. Entonces era bien diferente. Claro que existían oportunistas (de esa chusma no se libra nadie en ninguna sociedad)... pero en aquel breve y fogoso periodo al que hacemos referencia abundaban camadas de cachorros con 'malas pulgas' que una noche merodearon por los aledaños del CBGB neoyorquino aullando y divirtiendo al personal como nunca se ha vuelto a repetir.
Alguien tenía que sacar la lengua, dar un puñetazo en la mesa, berrear y maldecir alto y bien fuerte. Había que plantar cara al sistema con armas de un solo acorde. Un fuego les quemaba las entrañas y necesitaban sofocarlo. Querían batallar. Dispuestos en las tablas para un Rock salvaje y peligroso que a la larga conduciría a muchos de aquellos grupos a la autodestrucción y las sombras mas absolutas. Como todo lo bueno, lo autentico, la llama se apaga. Al final toda aquella marabunta de furia (y libre libertad) acabaría siendo canonizada, etiquetada ... y emulada, un tanto alegremente, por las nuevas generaciones. Vencida la rabia, el perro se dejó acariciar. Nos queda el regusto de pinchar todas aquellas rapsodas punk-rock perdidas en el tiempo (surcos de Tuff Darts, The Heartbreakers, Richard Hell, Television, The Dictators... Tú ya los conoces, son las arterias referenciales de este ciberfanzine que lées ) para recuperar, en lo posible, parte toda aquella histórica esencia de puro rock and roll callejero. Dejémonos de cháchara y degusten a Wayne County como les venga en gana. Esto no es una secta... ¡¡Esto es Rock'n'Roll Resurrection!!


WAYNE COUNTY & THE ELECTRIC CHAIRS: También conocido por Jane, su rock de letrina encabeza toda discoteca básica del periodo 1976-1979 al que aludimos texto arriba. Dallas aburre, Nueva York ardía ruidosa y desaforada -ante la atenta mirada de Londres- y de sus alcantarillados genes nacían anticristos adoptivos de la era sónica. Como nuestro recordado artista de hoy. Reina travesti de la noche neoyorquina, femme fatale de la serie B, mecenas, confidente, foco y centro de atención para toda una factoría y camarilla de curiosos y jóvenes artistas locales en ciernes (Patti Smith, Johnny Thunders, Blondie, Steve Bators, Sylvain Sylvain ...) con sede en los reservados cubículos del legendario Max's Kansas, ex-lider de los Back Street Boys (no los confundan con los 'otros' Boys chupapollas; al que fuera grupo de Jane estuvo a puntito de grabarles un disco el mismísimo Bowie), actor underground (es "Lounge Lizard" en la peli Jubilee), escritora y perra en celo hasta día de hoy... Sucio y lascivo suena el otrora monarca transexual Wayne County en los surcos de temas tan explícitos como "Toilet love" o "Fuck Off". Piezas infames, vibrantes y maleducadas capaces de unir Nueva York y Londres en un gran beso con lengua. Lluvia dorada escénica y presencia rockanrolera la de esta Cleopatra del punk que apabulla y alborota al personal plebeyo con himnos chapuzeros del calibre de "Hot Blood", "Night Time" o "Rock'n'Roll Resurrection". Su nombre se une al de tantos parias olvidados y podridos de la escena rockera de la Gran Manzana. Suerte que en su día no tiramos sus discos a la basura otrogándoles el valor que se merecen. Hoy son piezas de coleccionista, digan lo que te digan.Vinilos que valen su peso en oro. Porquería de la buena.
Si desean descubrir otros mundos debajo del suyo, léanse su autobiografía "Man Enough To Be a Woman" ("Lo Suficientemente Hombre para ser Mujer", 1995) y entérense del resto del percal.







sábado, 27 de julio de 2013

EN EL ADIÓS DE J.J. CALE


(1938 - 2013)

Ha muerto el músico el tranquilo. Anoche se le paró el corazón a JJ CALE. Tulsa convulsionada y el rock'n'roll un poco más huérfano. Cuánto le deben a éste viejo Clapton y Dire Straits... Éllos 'esnifaron' de su trabajo, de su talento, y por un tiempo llegaron a ganarse el pan gracias al sudor de su frente (la de Cale, se entiende). Fueron incontables los músicos y bandas de renombre que se vieron atraídos alguna vez por sus enormes composiciones. Gente tan tumbera como Captain Beefheart, The Band, Santana, Johnny Cash, Lynyrd Skynyrd, Freddie King... versionearon temas del maestro en su día. Apreciar lo autentico no es pecado. El memorable compositor de Cocaine fue, es y será uno de los nuestros. Sentimientos encontrados desgarran recuerdos del ayer. Pincho "Five" como despedida y homenaje. Los tiempos están cambiando... y los padres ya no temen aquel rock que escuchaban sus hijos. Descubro que todo sigue en su sitio, calmado, sereno. Ya queda menos para no echar nada de menos. Descansa en paz centauro del desierto.

lunes, 22 de julio de 2013

VENID A LAS CLOACAS. LA HISTORIA DE LA BANDA TRAPERA DEL RÍO

Desde la ciudad satélite de Cornellá (Barna.), antes de la democracia y mucho antes de vendernos la crisis o de que aparecieran los festivales de verano. Antes de alaskas, pollos fritos y carruseles de movida alguna. Incluso antes de que Eskorbuto se creyesen 'ratas en Vizcaya' y censurasen a Las Vulpes por 'zorras'. Antes del boom post-Maiden y la eclosión final del rock'n'roll en este país. Mucho antes de todo ese rollo que nos quieren hacer creer del 'rock del sábado noche' y su aceptación en la radio y la televisión... la Banda Trapera ya existía.

El grupo nació de la basura y la nada más absoluta, para proponer, seguramente sin darse cuenta, el rock más auténtico, gamberro, subversivo y peligroso que jamás se haya escupido en el ámbito de nuestras fronteras. Cinco 'curriquis' de barrio que traficaban con heroína (como suena) y en sus ratos libres se divertían tocando rock duro y visceral sin etiqueta alguna, nada complaciente con el oyente medio, y a los que rapidamente se les criminilizaría por éllo. Increible que saliese una banda así en nuestra España de los 70. Para los que duden de sus méritos y logros: eran todos unos músicos geniales (la voz tal vez fuese su punto más débil, pero esto habría que discutirlo) y su puesta en escena una puta salvajada, recomiendo enfurecidamente el documental VENID A LAS CLOACAS... (2012) para que ellos mismos os expliquen la magnitud de la Trapera. Tan histórica banda y, tan históricos acontecimientos, son narrados y filmados a todo trapo en este fastuoso documento por el escritor y periodista musical Jaime Gonzalo, una voz sabia y noble, revuelta activa y cronista gonzo al que tanto queremos en esta casa. Semejante firma autorizada salda de una vez por todas la vieja cuenta pendiente de recordar y reconocer a estos kamikaces sónicos jodidamente esenciables y irrepetibles, haciéndoles justicia con esta peli (y antes un libro). Los maltratados fans de la banda -y todos los desgraciados que desconozcan de su existencia- ya podemos estar contentos: tenemos lo que anhelábamos. Trapera forever!!!!!!!




martes, 16 de julio de 2013

SERIES TV: TOP OF THE LAKE.



Sorprendió en festivales como Sundance o Berlín previamente alavalada por la crítica especializada (?!!). La compararon con la detectivesca serie danesa The Killing (2007), y hubo quien exageró mencionando un parecido con la mítica Twin Peaks (David Lynch, 1990). Personalmente no me gustó demasiado la primera, la encuentro demasiado larga y predecible (ni mencionar su versión americana). A todo esto no veo que similitudes (serias o de interés) puede haber entre Forbrydelsen y Top of the Lake. Por contra, sí existen ciertos ecos lynchianos en esta miniserie neozelandesa de 7 episódios dirigida por la sobrevalorada Jane Campion (El Piano, 1993): Tenemos un remoto pueblucho rural con lago, una comunidad de vecinos de lo más extraña y excéntrica, presonajes misteriosos y desubicados... Tenemos incesto, peredastas... y unos paisajes majestuosos también, sí. Pero ahí termina la historia. Sería injusto comparar la una con la otra, pues entendemos que Twin Peaks es un hito de la Tv que será dificil de superar. Estamos ante una gran miniserie que se vale del espíritu salvaje y libre del referencial título de culto lynchiano para demostrar una singularidad y valentía narrativa digna de todo tumbero. En definitiva, una apuesta y modelo cinematográfico que hará las delicias de todo aquel que busque distintas emociones y una manera diferente de contar las cosas. Hablar de  (ultra)feminismo desatado (con acierto gustará sobremanera al sexo femenino pues son éllas el centro temático del film), de podredumbre del ser humano o de la sorprendente colaboración del queridísimo actor-director irlandés Peter Mullan sería resaltar lo apetecible de este proyecto. Puestos a pedir, como todo,  hubiésemos preferido un desenlace final NO tan apresurado (resuelto a trancas y barrancas en el capítulo final), y que concluye con algún que otro cabo suelto y con personajes que mejor trabajados - y con tiempo-hubiesen dado mucho más de sí. Porque está claro que el guión daba para mucho más. Ese es el único 'pero' que le encuentro a esta formidable serie de televisión.

viernes, 12 de julio de 2013

MACARRADAS SOUL: SHUGGIE OTIS y las nueve vidas de un gato callejero

Retomando una de las secciones preferidas de esta revista: El rincón tumbero  por el que pululan los nombres de nuestros macarras negratas favoritos. Lo mejorcito del barrio. Desaliñados tipos con clase que emanan chulería a borbotones. Sibaritas del ritmo negro que más mola. Mendas curtidos en mil peleas callejeras, marcados a fuego por la puta vida. Panteras enjauladas. Lo más negro de la lista negra. Especímenes extinguidos pero no olvidados, al menos en esta casa. Nos referimos a macarrada de la calaña de André Williams, Nathaniel Mayer, "Hound Dog" Taylor, Little Walter, Migthy Hannibal, Antonio Fargas, Chestter Himes, Huey Newton... y demás pandilleros de relumbrón. Es turno de añadir un nuevo apellido a la lista familiar de peligrosos felinos de ébano: SHUGGIE OTIS (L.A. 1953). El hermano tiene su tela ¡y es de los buenos! Anoten, anoten...

El viejo y renacido Shuggie será recordado como uno de los fenómenos más extraños del negocio musical. Durante los dorados años 70 alcanzó cierto renombre como naúfrago psicodélico que partió del blues para empaparse de lleno en un pop lisérgico de alta escuela. Haber sido el quinto beatle no hubiese estado mal de no despeñarse por un abismo de malas compañías y alcohol. Fuera como fuese al bueno de Otis se lo tragó la tierra y desapareció del mapa musical durante más de 30 años. Como se las arregló para sobrevivir todo este celibato es un misterio. Un silencio que rompió recientemente decidido a relanzar su carrera con la reedición de uno de sus antigüos discos, aquellos que en el pasado le otorgaron fama chica, completándolo con algún tema inédito que guardaba en el zurrón. Regresa cambiado de tan larga ausencia. Un retorno a sus orígenes, al rhythm&blues que mamó de su influyente padre Johnny Otis. Figura autoritaria -además de líder de su Comunidad- y mentor musical que colaba a su mocoso vástago en los escenarios más mugrientos del guetto angelino. El crío resultó ser un virtuoso de las seis cuerdas, un teenager que ya grababa discos con rockeros de la talla de Frank Zappa o al Kooper antes de alcanzar la mayoría de edad. No se lo creerán (y harán bien en dudar) pero según cuenta el propio Shuggie  éste rechazaría en su momento entrar a formar parte del plantel a sueldo del mismísimo David Bowie o los Rolling Stones. Si eso no es actitud de macarra, ustedes dirán. Solo me queda el invitarles a que descubran el sensual y chulesco trabajo de semejante guitarrista desterrado, y para eso, no tienen más que eschuchar su "Inspiration Information (74). El disco funk que según los expertos en la materia inventó a Prince (recuerden que el autor de "purple rain" lanzaría su primer elepé mucho más tarde, en el 78) y que contiene inmortales joyas de pista de baile de la categoría de "Strawberry Letter 23" (lo de los Beatles al parecer no era una broma) o "Aht uh mi hed".


domingo, 7 de julio de 2013

THE LAST RIDE. EL ULTIMO PASEO DE HANK WILLIAMS. Una historia triste de Alabama

Seguimos con nuestro ciclo de Cine-Rock que tan contento me tiene ultimamente. Este no es un biopic al uso ni la historia fílmica del famoso cantautor country nacido en una cabaña de Alabama en plena depresión. Tampoco importa demasiado si está basada en hechos reales (que lo está) o es un guión sobre un músico inventado (como aquella que le valió el Oscar a Jeff Bridges). No sería extraño pensar que la vida de Hank Williams tarde o temprano llegará a la gran pantalla. Mientras ocurre, aquí tienen ustedes un aperitivo sugerente. Digamos que forma parte -o sigue los pasos- de una serie de producciones cine-rock de nuevo cuño que, con mayor o menor acierto, toman partido por no contar toda la historia(o mito, si se prefiere) del músico, concierto o banda en cuestión como nos tenian acostumbrados, sino que apuestan directamente por narrarnos un momento, una anécdota, un hecho en particular (a veces una simple fantasía, un guiño o una simple 'invención' clonada), como punto de partida o hilo conductor que le sirva al director de turno para introducirnos en una historia que derivará en la otra historia que de verdad quiere contarnos (el famoso "mcguffin" que diría el maestro Hitchcok). No se si me explico, pero títulos como Killing Bono(2011),  Destino:Woodstock(2009), Phil Spector(TV)(2013), o la más reciente de los Coen, Inside Llewyn Davis(2013), a bote pronto son la clase de cintas de esta nueva 'corriente' a la que me refiero. THE LAST RIDE (Harry Thomason, 2011) se une pues al carro de los 'engañosos biopics' del momento. Films nobles, correctos... Rock sin fuegos de artificio alguno. La parroquia de rockeros seguidores de esta cochambrosa revista ciberespacial la disfrutarán sin lugar a dudas.

De pequeñas historias nacen pequeñas películas, como puede ser el caso. El gancho de esta 'pequeña historia real' lo pone HANK WILLIAMS (1923-1953). Suenan temas propios; nunca como banda sonora al uso, sino que se escuchan en la radio, cantadas por músicos callejeros, versioneadas por otros...., pero nunca le vemos coger una guitarra ni cantar canción alguna. Tiene 29 años pero aparenta el doble. Drogas y whisky rematan al ídolo caído. El cuervo negro acecha. No tiene amigos. Viaja en el asiento de atrás de un Cadillac del 51 azul celeste, tosiendo sangre y escribiendo versos. Como el título original predice, estamos ante lo que será su 'último paseo'. Quemará millas de camino a un destino al que nunca llegará. Bolos que son leyenda americana. Tickets a la basura. Un joven e inexperto chaval de pueblo -que jamás salió de Alabama, ni tuvo cita con chica alguna y que afirma ¡no gustarle la música!, y por encima desconoce la verdadera identidad de su pasajero- consigue la oportunidad de servir de chófer y acompañante al tal Sr. Wells (con seudónimos como éste o el de 'Luke The Drifter' firmaba el amigo Hank). En este escenario comienza la 'otra' historia que les decíamos: Mientras asistimos a las últimas horas de vida del rebelde compositor (en el interior del cadillac encontraron una libreta con las letras de futuras canciones que supuestamente escribió Hank durante ese 'último paseo';  y que finalmente terminarían en manos de Bob Dylan tras una subasta) el film se convierte en una road-movie y deriva en otra de esas tantas historias  de viajes iniciáticos, amistad y perdón marca de la casa.

domingo, 30 de junio de 2013

KILLER JOE (WILLIAM FRIEDKIN, 2011). GAMBERRA, DIVERTIDA Y BRUTAL

"...Cuando voy al cine a ver una película, no la escojo en función de la edad
 del cineasta.¿Ha visto usted Killer Joe de W. Friedkin? Es muy divertida y
maleducada. Me pareció muy graciosa, como una película de Russ Meyer.
 Y fíjese:¡La ha hecho un tipo de 80 años! Genial." 
(JOHN WATERS, dixit)

Si lo dábais por muerto...estáis bien jodidos. Pónganse en pie al oir este nombre: William Friedkin. Porque están ustedes ante un cineasta con mayúsculas, un director fuera de lo común. El francotirador que hurgó en el lado oscuro de nuestras mentes y nos manipuló el pensamiento con discursos y sensaciones alejadas del mainstream cuarenta años atrás, sigue en la brecha. Es increible y, digno de admiración, que este señor, que  bien podía estar bronceandose al sol de California bajo los cuidados de una prieta enfermera (y nadie se lo reprocharía, pues se lo tiene más que merecido), esté rodando sensacionales películas a la edad de ¡80 años!. Es de locos. El abuelete sigue por ahí zumbando en nuestros cerebros auténticas historias de violencia, de contenido politicamente incorrecto y oscuramente salvajes, como si aún tuviese 40 tacos. La  acojonante  KILLER JOE (2011)  es la prueba fehaciente de que el genio de Chicago está de regreso. Si bien los tumberos avispados ya estarían 'al loro' de la recuperación de Friedkin cuando mencionamos en su momento un título como "Bug"(2006), el claustrofóbico thriller de terror realista que jugaba con nuestras emociones, psicología, espiritualidad y sexualidad como solo el creador de "El Exorcista", "French Connection" y "Cruising" puede hacerlo.
Tras esta nueva demostración de maestría detrás de la cámara, Killer Joe devuelve satisfactoriamente al gran William Friedkin a primera línea de la actualidad cinematográfica mundial. Con dos cojones y un dominio del medio asombroso, práctico y aplicado, repleto de secuencias memorables. Un relato pulp al más puro estilo Jim Thompson, alguien que solía ofrecernos una visión sombría y cruel de la existencia humana. Personajes atormentados llenos de frustración y dolor en un mundo del que no pueden escapar. Bofetadas en la cara. Espejos que nos retratan. Mala hostia celuloide. Esto es cine, señores. Estas son las películas que en esencia (exijo)quiero ver.
Que no nos tomen el pelo. Salvo contadas excepciones toda la mansalva y bien remunerada 'clase alta' de jóvenes -y ya consagrados- directores de cine moderno, encumbrados a ciegas por crítica y público, premiados en notorios festivales, todos esos que dicen tener carta blanca, esmoquinados pájaros cuco....-vamos, la clase de génios que se dicen buenos-,  acaban a la larga sucumbiendo a los placeres del mainstrean, cuando no, traicicionandose a sí mismos (no es cuestión de citar nombres, creo que los tenéis todos en mente). De ahí la admiración y respeto que siento por el tío que hace una peli como ésta a su edad. Un valiente octogenario que todavía levanta ampollas y profana tabúes a la hora de trabajar. Un visionario actualizado que todavía perturba, escandaliza, juega, zarandea y confunde (la cinta puede parecer una comedia(negra) pero no lo es, además de otras muchas cosas), y lo que es más importante, nos divierte, como solía divertir a nuestros papás y mamás cuatro décadas atrás. Tomen nota hijos del agobio, actitudes como la de Don William "Carga Maldita" Friedkin están claramente en peligro de extinción.



miércoles, 26 de junio de 2013

Recapitulando sobre ROD STEWART, EL FARAÓN HEREJE.

Afirmar que el escocés es un mito del rock&roll no sería exagerar para nada. Ahí está su legado en los 70's para callar bocazas si fuese necesario. Por otro lado, acomillémos que Rod Stewart desperdició tres décadas de su carrera y que somos muchos los que todavía no se lo hemos perdonado. Y dudo que lo hagamos. Simplemente nos fastidia tanto hoy como nos fascinaba ayer, eso es todo.
De Faraón a Hereje (Destierro en Beverly Hills). 
Entonces, ¿Cómo se pasa de lascivo rocker folla groupies a momia del show business?... Pues fácil. Solo debes seguir las consignas del negocio: Vender discos como churros a la moda. Convertirse en mercenario. Lanzar volúmenes de grandes éxitos (repletos de baladas de rock y soul pastelero y versiones ajenas); editar un disco por Navidad (y titularlo con un original "Merry Christma Baby", por ejemplo); aparecer como estrella invitada en lucrativos bodrios televisivos como Operación Triunfo, previo paso por el quirófano del mejor cirujano plástico....
Del 'Flamingo' de Las Vegas al plató de 'Eurovisión'..., un paso. Del Madison Square Garden a salir en Tele5, otro. Muy duro, créanme. ¿Y luego qué?, se preguntarán. Pues lo siguiente y menos laborioso sería que otro escriba tus 'memorias' para uno publicarlas, faltaría más. Y cuanto más chispeantes y chismosas mejor. Así nos enteraremos de cosas que ya sabíamos. En "Rod Stewart, The Autobiography (Plaza y Janés, 2012)" rememoraremos su acampada en la cima con The Faces y sus primeros y esperanzadores lanzamientos en solitario. Nos recordará aquellos lejanos tiempos cuando solía ser un memorable compositor de canciones rock -de su puño y letra- como Maggie May o The Killing of Georgie. Seguirá con su fanfarronería de ególatra... La tipica del mecenas amante de las rubias (el tres veces casado y divorciado); el cockney que reivindica sus raíces escocesas y juega al fútblol en sus abundantes ratos libres. El amigo de Sean Connery y de los demás Comandantes de la Orden del Imperio Británico a la que pertenece. Aquel que en su etapa dorada  marcó paquete e hizo gala de vestir las ropas más horteras de todo el universo rockero. El tacaño cocainómano que jamás compró un gramo. El músico holgazán tesorero de castillos que llevaba 34 años sin firmar un número uno, y casi otros tantos sin componer un tema propio (ahora lanza el album "Time" con temas nuevos firmados por él, pero hubiese sido mejor idea que siguiera con lo del futbol). Si conservase algo de rock en las venas, al estilo Tom Jones o Eric Burdon (por nombrar dos contemporáneos de los que debería tomar ejemplo), ganaría mucho puntos entre el vecindario tumbero y, esta biografía, además de una mayor extensión, tendría mucho más contenido, jugo y valor sentimental del que ya de por sí alardea.
Un cosa es segura, de inyectarle al autor de "Baby Jane" suero de la verdad y de titularse el libro "Rod Stewart: El cómo y el porqué de mi fiasco. La crisis de un rockero con la saca llena" nuestro gallo cantaría otra historia, cierto. Claro, que habría duplicado el precio del libro que nos hubiese gustado leer. Así que conformémonos con echar un vistazo a esta útil y única fuente, en edición de bolsillo a ser posible.

sábado, 22 de junio de 2013

CINE CON TEMÁTICA ROCK POR UN TUBO. Presentamos la nueva obra maestra de David Chase

NOT FADE AWAY (David Chase. 2012).
Los amantes del rock sesentero y setentero no salimos de nuestro asombro... bueno, los amantes del buen rock en general (y no me hagáis explicar lo que entiendo por 'buen'). Y es que últimamente directores de cine se han puesto las pilas y han logrado filmar dignas películas con temática rockera  lo más alejadas del tópico, típico e insípido biopic hollywoodiense ("Good Vibrations", la otra referencia en esta entrada, es otro claro ejemplo de la bonanza del cine-rock a la que nos referimos). Eso es lo que siempre demandábamos los 'buenos' aficionados a estos sonidos antiguos a la hora de querer ver una historia rockera en el cine: honestidad, respeto, y el deber de entretener y homenajear la vida y la obra del músico, banda, cantautor, compositor, periodista musical, roadie, mánager, productor, groupie o movimiento cultural alguno que se tienda a introducir en el guión de una película. Masoquistas musiqueros como somos, nos lo tragamos todo (o casi), es cierto, aunque no perdemos nunca la esperanza de encontrarnos esa péli de actitud rockera que dignifique brillantemente el mundo que más amas. Not fade away (¿te suena de algo el título?) lleva música en cada fotograma al igual que su director David Chase la lleva en las venas. Por fin una película con la que me identifico, sincera y emotiva. Encima divertida y genial. Un film que ya es leyenda tumbera.

Si alguien creía que el creador de Los Soprano iba a vivir de rentas, se equivocó. Menudo debut en pantalla grande ha tenido el tío. Solo un ferviente adorador de la música del Diablo, conocedor de los entresijos y con experiencia en el ramo, podía brindarnos una historia tan bella, fiel y tan realista. Repleta de clásicos olvidados del rock americano de todos los tiempos (el ilustre Steven Van Zandt anda por el medio, así que atentos a la banda sonora),  para nada sensible ni cursi (ni teniendo que abordar una historia de amor entre dos de sus protagonistas), filmada desde el corazón, y con el latente aroma que desprende una ciudad tan musical como Nueva York. Un entrañable ejercicio de nostalgia para cuarentones de religión stoniana (el comienzo de la peli con la secuencia del famoso encuentro entre Jagger y Richards en aquel tren, nos aventura lo que está por llegar). En el fondo, además de una enorme película, disfrutarémos de una magistral clase de historia del rock and roll. Aquel quejido exhalado en las plantaciones de algodón por los esclavos negros, propagado a rebeldes blanquitos de patilla larga, pulido previa parada en Londres, destino Los Angeles vuelo charter al CBGB (de modo parecido a como lo planteara Ralph Bakshi en su excelente largometraje de animación American Pop , de1981) que tanto nos emociona. El rock es la segunda cosa más grande, o el segundo mejor invento si lo prefieren, que ha donado los EEUU a la humanidad (la primera fue la bomba atómica, como bien recuerdan en el film), y créanme si les digo que hubo un tiempo en el que bandas y músicos demostraron que tener éxito y ser jodidamente buenos no estaba reñido con el rock and roll (Beatles, Rolling Stones, Who, Dylan, Kinks, Hendrix...). Comprendan tanta emoción y entusiasmo con Not Fade Away, pero es que hacía tiempo que esperaba comentar un film tan cojonudo como éste.
SINOPSIS: Para lunáticos del cine-rock de autor. Para incrédulos y abnegados que desconozcan los poderosos mecanismos emocionales de un riff. Para todos aquellos rockeros desclasados que siguen esperando un milagro. Para deleitar a ese fan sufridor que todos llevamos dentro. Para nostálgicos pop. 

MI ESCENA: El padre, al borde del camino, en silencio, viendo partir a su hijo. La secuencia resulta más emotiva, al conocer nosotros, y no el chico, que el padre padece cáncer. El lento y respetuoso movimiento de cámara y la mirada del actor, sin música que enturbie ese momento, produce admiración y aporta algo más que calidad a una secuencia mil veces rodada en el cine. En un momento de interpretación del ADIÓS, sublime, por parte de un James Gandolfini que dudo vuelva a repetir algo semejante en lo que le queda de carrera. (Llegado el momento de editar este borrador me entero de la repentina y sorprendente muerte de 'Tony Soprano' -de ataque al corazón con sólo 51 tacos-, lo que significa que esta secuencia cobra todavía más tristeza y grandeza de lo que creía. DESCANSA EN PAZ amigo James). 


++++++++++++++++++

GOOD VIBRATIONS (2012)
"Teenage Kicks" (The Undertones) es para muchos la mejor canción de la historia. Al menos así lo pensaba John Peel, respetado crítico musical que murió defendiendo tal teoría. Ya no digamos Terri Hooley, individuo partícipe de grabar susodicho pedazo de canción a expensas de arruinarse en tal empeño. Sobre la persona y los sueños de este entrañable irlandés gira el guión de esta pelicula. Personalmente les confesaré  que pienso mandar pinchar este temazo el día en que me quemen, mal que le pese a mi santa madre. Como queda reflejado en el film, se trata de algo más que una simple canción. Hablamos de una 'afirmación'. De un sentimiento de vivir. De un imposible posible. De un momento épico.
 Existen sujetos nacidos para perder gozando. Como el bueno de Terri. Un perdedor que soñaba a lo grande. Un tipo sin más ambición que abrir una tienda de discos que acabaría en sello discográfico. "Buenas Vibraciones", la llamó. Pero el lugar y tiempo elegido para dicha hazaña no eran las playas californianas en las que florecieron los Beach Boys. Se trataba del Ulster en los 70. O lo que es lo mismo: ¡una diaria puta guerra a las puertas de tu casa o negocio!. Hooley iba a necesitar algo más que el espíritu de Hank Williams si quería abrirse paso entre tanta bomba y gilipollez. Y fue en el marco de todo ese conflicto sangriento de disputas religiosas, de odios y rencores irreconciliables, de libertades oprimidas, barrios en llamas y labios sellados para siempre, donde se gestaría la leyenda de Terri y su fraternal idilio con los sonidos regeneradores del emergente punk.
Poco importará al rebaño (de hecho ya se retrasa considerablemente su estreno en salas, lo que nos hace pensar mal) las penas y alegrías del Terri real. Mucho nos tememos que el poso que deje en el espectador medio dependerá de la calidad del film. Ni residuo de la música al acabar la velada. Asistirán a lo que creen es la representación de una comedia, pero no pillarán el chiste. Echarán en falta sus gafas tridimensionales y los efectos digitales que no aparecen por ningún lado. Si cabe, el jurado popular dictaminará su protocolario "estuvo divertida" y asunto resuelto. Suerte que existimos nosotros, los que babeamos con cada nota de canciones como "teenage kicks" y palidecemos por películas como ésta. Al fin y al cabo no deja de un querido homenaje a todos los personajes y sonidos que amamos. La peña que alucinó con films británicos de referencia como "24 Hours Party People" o "Control" agradecerán el esfuerzo conjunto de Lissa Barros y Glenn Leyburn por dar vida a esta bonita historia. Amigos tumberos, estamos de enhorabuena. Dos cuentos de rock'n'roll nos caen del cielo.... Que siga la racha.




jueves, 20 de junio de 2013

TUMBADISCO SELECCIONADO: CALVIN RUSSEL "Dawg eat Dawg" (2009)

Disco póstumo del músico de Austin lanzado dos años antes de palmarla de cáncer de hígado a los 62 tacazos. Qué portada! Mírenlo bien. Parece un titiritero, un predicador de circo carnavalesco. Tal vez fuese vendedor ambulante de pócimas sanadoras en un remoto far-west de su otra vida. Pero no hay trampa ni cartón en esa pose. Bajo las arrugas y las canas descubrimos a un bala perdida curtido por el inenudible paso del tiempo, por el desprecio del olvido. Un renegado de listas y flashes, un desterrado forajido. Sacúdete el polvo de tus oídos... y, de paso, el de sus botas de piel de cocodrilo. Lo que sonará en tu plato -a todo volumen- será un blues-rock pantanoso y bucólico que crece en la letanía, cual semilla de peyote, a cada nueva escucha. Suculento viento fresco desde el desierto con aroma a redención.
 Bourbon, tabaco y tequila, y miles y miles de millas después, la voz de Calvin Russell alcanza una madurez ronca y profunda. Solo los que están a dos pasos del final y tienen huevos de vivir para contarlo, son capaces de cantar(telo) de esta manera. Este vaquero eléctrico de Texas, este chamán de las praderas,  ha mirado fijamente a los ojos del Diablo, se nota. El poder de atracción que siento por abueletes así, tipos con carisma imnato, de vuelta de todo, moldeados por la sucia carretera, tan creíbles y naturales que te hipnotizan sin aparente esfuerzo en los ultimos coletazos de su carrera, evidencia una vez más todo lo bueno y la grandeza del rock and roll. Puedes confiar en la veteranía de 'resucitados' como Tony Joe White, J.J. Cale, Eric Burdon, Dr. John, André Williams y similares septuagenarios o sexagenarios que han lanzado discos recientemente. No te defraudarán. Como no lo hará "Dawg eat dawg", el tumbaDisco que nos tiene locos en las últimas semanas.
El album arranca con el rock eléctrico y tipicamente americano-de-toda-la-vida con el tema "Like a Revolution", para frenar en seco con "5m2", un temazo lento, con la voz de Johnny Cash en la memoria y la de Tom Waits en la recámara. "Halloween" es una ofrenda a los demonios del pantano sureño, y para nada desencajaría en un elepé de los Beast of Bourbon. "Gangster of Love" es un homenaje a John Lee Hooker, y "Texas blues again" hace lo propio con el maestro B.B. King. La canción que da título a esta colección de epifanías musicales (alguien me lo puede traducir?) suena al jodido J.L. Burnside en la pista de baile de un rodeo espacial, una gozada blues-rock para el resto del siglo. Y llegamos a una de mis preferidas: "Sweetest Tenderness". Tierna y dulce como su título anuncia. Una sensorial maravilla de corte folk ,tocada "a capela", y que en resumidas cuentas hace lamentar, todavía más, la pérdida del hombre que fue capaz de grabar semejantes canciones.


viernes, 14 de junio de 2013

PAPELES CANALLAS: El Colombiano. Desde los Padrinos Corsos hasta los Cárteles de la Coca.


 La literatura canalla, biográfica, autobiográfica o novelesca, relacionada indirectamente con el rock y directamente con clanes mafiosos, atracadores de bancos, estafadores, contrabandistas, traficantes, sicarios, camellos a gran o mediana escala y demás perfiles laborales que provocan rechazo o simpatía han sido siempre caldo de cultivo para las más fascinantes historias y sucesos jamás contados. El penúltimo libro que ha caído en las redes tumberas (recuerden el antepenúltimo: el apasionante y amoral texto relacionado con la banda viva más grande de la Tierra, escrito por el soplón de Tony Sánchez camello de Keith Richards y comentada no hace mucho en estas mismas páginas) resume a la perfección todo este universo cultural y macarresco a las mil maravillas. El Colombiano: desde los Padrinos Corsos hasta los Cárteles de la Coca (Cáñamo Ediciones, 2012), es un libro que hay que regalarse.
 Siempre me han atraído los hombres con un código de honor inquebrantable; amigos de sus amigos; fieles a la palabra dada...¡y expertos en fugas! Las experiencias vitales de un matón sin escrúpulos, escritas sin retórica, sin florituras, y lo mejor, sin poesía alguna. Directo al asunto. Sin arrepentimientos (el autor volvería a repetir su vida si pudiese). Una sucesión de salvajadas a granel, en lo alto del escalafón. La autobiografía de Laurent Fiocconi, alias Charlot, firmada de su puño y letra (aunque probablemente escrita por Jérome Pierrat), no tiene precio. Su lectura te sumerge de lleno en el album familiar de este gangster de cuna (sus padres, tíos y primos pertenecían a la mafia Corsa): desde las calles en las que empezó chuleando putas y traficando con matones, repartiendo estopa a diestro y siniestro, hasta las selvas de Colombia, trabajando para elementos de la talla de Escobar y elaborando cuantiosa farlopa de calidad extra. Media vida se pasó el corso en presidio (cárceles de máxima seguridad en distintos lugares del globo, preciso), media vida en hoteles de cinco estrellas, yates de lujo o en islas paradisíacas. Pueden imaginárselo rodeado de sicarios, policías, políticos, top-models, misterio y cadáveres por doquier.
Una grata sorpresa el leer que entre sus amistades figuran los nombres de dos tipejos tan entrañables para los lectores de ATumbaAbierta, como son el Dioni (el más famoso y feo atracador de furgones blindados del mundo, españól para más señas) y Mr. Nice. Este último, el mayor traficante de hierba de todos los tiempos, ya tiene film propio. Es de suponer que si a Mr. Cáñamo le han dedicado una película, la vida del otro Charlot en cine, no se hará de rogar. Es lo más lógico. Si comparamos currículums, la existencia del corso tiene mucha más chicha picante para la gran pantalla. Material tiente de sobra -a las páginas del libro me remito- como para dinamitar toda una sala de cine. De momento disponemos del texto escrito, que no es poco.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...