viernes, 30 de diciembre de 2011

JERRY HARVEY. EL HOMBRE QUE CULTURIZÓ HOLLYWOOD

Estamos ante otro de esos personajes peculiares y deslumbrantes, poco conocidos para el gran público, cuyos actos y decisiones todavía perduran en la memoria de quienes en algún momento de sus vidas tuvieron la suerte de cruzarse con él. Si disfrutaron con las desventuras (documentadas) de 'individuos varios de serie B', tales como John Holmes, Rodney Bingenheimer, Larry Levenson... y demás chusqueros del underground norteamericano (Robert Evans sería el rey) sin duda quedarán atrapados por la leyenda de un tipo como JERRY HARVEY (Los Angeles, 1949-1988), el que fuera director de programación del canal alternativo por cable ZChannel. Si los telespectadores norteamericanos visionaron por vez primera películas que de ninguna otra forma hubiesen podido ver en el salón de su casa ¡y sin cortes publicitarios! fue grácias a este hombre. Un loco genial. Jerry fue la tabla de salvación para mucha gente. Él les abrió la puerta de 'la entrada a la jungla'. Comenzó emitiendo en el radio de Los Angeles (¡en según qué barrios no se cogía la señal!) pero poco a poco iría educando al resto del país. Corría el año 1974, y la cosa fue todo un fenómeno. Todavía no existían los videoclubs, y mucha gente que no tenía televisor (por que odiaban la programación) comenzó a pedir instalaciones. Fue además un negocio redondo para muchos: dando trabajo a técnicos, electricistas, críticos de cine, periodistas, kioskeros... Desde aficionados, cinéfilos, directores (Robert Altman..), y futuros realizadores de cine (Tarantino o Jarmusch entre éllos), todos resaltarían la importancia e innovación que supuso el asunto. Grácias a los pases televisivos de films elegidos por el propio Jerry la gente joven descubriría el talento de directores olvidados como Peckinpah o Monte Hellman (de los cuales Jerry se hizo muy amigo, incluso colaboró con ellos en alguna de sus películas en la producción y en los guiones). Todos hablan de la inteligencia de este señor (graduado en UCLA) y de lo mucho que amaba el cine, todo tipo de cine, inclusive las malas películas. Tal vez una de sus intenciones fuera menterse en el negocio tan solo para llegar a conocer a sus ídolos, quien sabe. Sus compañías por aquella época iban desde outsiders como Warren Oates a estrellas como Jack Nicholson o James Woods. A principios de los 80 todo diós en L.A. conocía a Jerry Harvey. Por lo tanto, si éste, decidía programar durante un mes entero, películas, documentales, entrevistas o lo que fuera, sobre un director desconocido, como por ejemplo, Stuart Cooper ("Overlord"), pues todos tan contentos. Claro que había un hueco para todo un cine más allá de la maestría de Kurosawa, Kubrick, Nicholas Ray, Samuel Fuller, Melville, Clouzot ... Y Jerry lo sabía. En medio de ciclos televisivos dedicados a la obra clásica de los grandes directores de ayer y de hoy de los cinco continentes, el bueno de Jerry era capaz de ofrecer un menú de géneros y películas de cualquier condición y calidad. Desde cine ruso (Tarkovsky arrasó), nouvelle vague francesa, free cinema inglés, cine sudamericano (Jodorowsky, of course), cine mudo, cine experimental, underground, de terror, westerns, cine yakuza japonés... pasando por fantásticos films de ciencia ficción de serie B, blaxploitations y toda clase de gamberradas y películas de culto, aclamadas o no, el ZChannel culturizaba a las masas. Tal fue su tesón, que se dice que Jerry salvó de la quema una película vilipendiada como "Las Puertas del Cielo" pasándola repetidas veces por su programa después de que hubiera sido retirada de la cartelera de los cines; algo que Cimino sin duda agradecería el resto de su vida. Hasta el punk angelino le debe pleitesía al atreverse a emitir en TV cintas como "The Decline of western civilization" (Penélope Spheeris); aunque solo fuese un pase, antes de prohibir las autoridades una segunda o tercera prevista emisión. Así era Jerry. En lo que respeta a su vida personal Jerry tenía un lado oscuro que lo atormentaba (su querida hermana se había suicidado) y pocos podían imaginar el trágico destino que le esperaba (le pegó un tiro a su esposa y luego se lo pegó él). Quién sabe lo que pasó por su mente aquel sábado en su casa de Westwood, pero los que lo conocieron bien, sus amigos, saben que su leyenda no debió morir con él aquella fatídica noche. Otro suceso de sangre más en la crónica negra hollywoodiense. Para una información más nutrida descubran el magnífico documental sobre su persona titulado "ZCHANNEL. A Magnificent Obsession (2004)", rodado por Xan Cassavettes, un orgulloso hijo de su padre. No se arrepentirán.

3 comentarios:

No One Who Nobody Knows dijo...

FELIZ 2012 Y MUCHA SALUD!!! (si tenemos el dinero justito para vivir, todo lo demás es secundario, SIN SALUD NO HAY NADA...

FELIZ ENTRADA DE AÑO Y MEJOR SALIDA!! (fuck the crisis)

Un abrazo

Mario

No One Who Nobody Knows dijo...

(soy el de “el blues y otras hierbas” y “milesandltrane”), por si no me ubicas

gary tormento dijo...

Claro que sí paisano, eres el de 'la ciudad del motor galaica', ja,jahh. Un abrazo también y a resistir otro año, que ya es bastante.

Saludos y pásalo bien.

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